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Re: Pulso de Mercado: Intradía
EEUU hace el agosto: España pagó un 22% más caro el gas en tres meses
La factura del gas natural licuado (GNL) procedente de Estados Unidos se ha convertido en uno de los principales factores de presión para el sistema gasista español.
Según los datos de Aduanas, el precio del GNL estadounidense importado por España pasó de 25,57 euros/MWh en noviembre de 2025 a 31,24 euros/MWh en febrero de 2026, lo que supone un incremento del 22,2% en apenas tres meses. Esta subida además no refleja todavía el impacto del conflicto en Ormuz, pero si supone un impacto en los costes globales, ya que EEUU se ha consolidado como el principal proveedor desde enero hasta abril, según los datos que ayer hizo públicos Enagás.
En abril, el GNL estadounidense aportó 10.071 GWh, equivalentes al 35,1% de todo el gas consumido en España, por delante de Argelia, que suministró 9.787 GWh y una cuota del 34,1%.
En el acumulado de los cuatro primeros meses del año, EEUU suministró ya 47.901 GWh, el 36,2% del total de aprovisionamientos gasistas españoles, mientras Argelia representó el 30,6%.
La fotografía del sistema confirma el giro estructural del mercado español hacia el GNL. En abril, el 65,3% del gas recibido por España llegó en forma de gas natural licuado, frente al 34,7% canalizado por gasoducto. Aunque el peso del GNL bajó ligeramente respecto a marzo, sigue reflejando una fuerte dependencia del mercado marítimo internacional y de los grandes exportadores atlánticos.
El problema para la economía española es que esta mayor dependencia coincide con un contexto de precios internacionales tensionados. Desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán, Europa compite con Asia por atraer cargamentos de GNL. España, gracias a sus plantas de regasificación, mantiene una posición privilegiada para recibir metaneros, pero queda igualmente expuesta al aumento de precios del mercado spot.
Este incremento de precios se refleja con fuerza en la demanda industrial. Según los datos de Enagás, la demanda convencional –donde se concentra principalmente el consumo industrial– cayó un 6,3%, hasta 16.448 GWh. En el acumulado del año, el descenso alcanza el 3,4%, mientras que en términos de año móvil la caída es del 1,3%.
Enagás atribuye parte de este descenso al efecto de las temperaturas, que fueron 1,81 grados superiores a las del mismo mes del año anterior, aunque incluso corrigiendo este efecto la demanda convencional sigue mostrando una caída del 2,5%.
El debilitamiento industrial contrasta con la evolución del gas destinado a generación eléctrica. La demanda del sector eléctrico aumentó un 19,6% en abril, hasta 6.617 GWh, impulsada por la menor aportación de la eólica y de la hidráulica y por el mayor recurso a los ciclos combinados por la llamada operación reforzada del sistema eléctrico.
En términos energéticos, el gas utilizado para producir electricidad pasó de 5,5 TWh a 6,6 TWh en un año, elevando el peso del gas natural dentro del mix eléctrico hasta el 12%.
ELECONOMISTA.ES
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