Bueno, la Telefónica sigue en modo reestructuración total y esta semana ha vuelto a ser noticia con el cierre de la venta de su filial en México por 389 millones de euros al consorcio de Oxio y otros inversores. Es un paso más en la salida casi completa de Latinoamérica (solo queda Venezuela pendiente) y el mercado lo ha recibido bien: la acción ha repuntado y anda por encima de los 3,88 euros, cerca de máximos recientes. Reduce exposición a mercados complicados y libera algo de caja, aunque a precio de saldo comparado con lo que valía hace años. Parece que la estrategia de Murtra de enfocarse en Europa y Brasil va cogiendo forma.
Por el lado negativo, los números del año pasado fueron duros, con pérdidas de más de 4.300 millones por las desinversiones y el ERE que sigue en marcha. Y el dividendo duele: este año aún pagan 0,30 euros en dos tramos, pero para 2026 se queda en solo 0,15 euros por acción. Para los que entramos por la rentabilidad, es un palo, aunque la empresa lo vende como necesario para financiar la transformación y no ahogarse en deuda. Los resultados del primer trimestre salen el 14 de mayo y ahí veremos si el crecimiento orgánico en fibra y B2B compensa.
En positivo, la cosa pinta mejor en lo operativo. Acaban de lanzar el servicio comercial de drones pilotados en remoto para vigilancia de infraestructuras e incendios, y han ganado el contrato principal de comunicaciones con Navantia por 6,5 millones. Además, Marc Murtra reúne esta semana a 450 directivos en su primera cumbre para trazar el plan hasta 2035, con foco en defensa (5G militar para la OTAN), centros de datos y fibra. Hay rumores de que Solaria podría entrar en su joint venture de data centers valorada en 4.000 millones, y en Brasil siguen empujando fuerte con fibra para generar caja.
En resumen, Telefónica parece una empresa más ligera y enfocada en lo que realmente genera valor en Europa, lejos del viejo imperio latino. El camino está siendo caro para los accionistas de dividendo, pero a medio plazo puede dar estabilidad si logran ejecutar bien la nueva hoja de ruta. Veremos cómo cierra el trimestre y si el mercado sigue premiando esta limpieza de balance.