La inversión en Bolsa de las familias cae a niveles de 2000 y adelanta más caídas de la economía
Las familias españolas apenas conservaban en acciones de compañías cotizadas 85.860 millones de euros a final de 2011, según los datos del Banco de España. Una cantidad inferior a los más de 100.000 millones que mantenían en el año 2000. Esto supone una espectacular reducción del 43% desde los máximos de 2007. Una caída que obedece más a la pérdida de valor de las acciones en ese tiempo que a la salida de dinero en sí.
Algo superior, un 47%, es la caída del valor de las acciones en empresas no cotizadas en manos de las familias desde el inicio de la crisis. En 2011, la participación bajó a los 196.979 millones de euros frente a los 256.703 del año anterior. Esta cifra es la menor desde 2002.
Algo similar sucede con la participación de las familias en los fondos de inversión, aunque aquí la cantidad de dinero en reembolsos sí ha sido muy relevante. Las familias cuentan con menos de 110.000 millones de euros en fondos. El patrimonio en fondos de las familias españolas ha caído en casi la mitad en los últimos cinco años.
La inversión en bolsa y en fondos de inversión se unen a otros indicadores económicos que han retrocedido notablemente en el tiempo, revelando un dramático y caótico panorama macro.
La degradación de la renta variable viene de la mano del empeoramiento de la situación económica. La bolsa ha actuado siempre de indicador adelantado de la economía y en el actual entorno de crisis no ha sido una excepción.
Así, la primera recesión –materializada en los dos últimos trimestres de 2008- fue anunciada por la bolsa, que ralentizó su subida en los dos primeros trimestres de 2007 y cayó desde entonces en seis de siete trimestres (llegando a caídas de dos dígitos en tres ocasiones).
La tímida recuperación económica (el PIB creció levemente los cuatro trimestres de 2010 y los tres primeros de 2011) fue adelantada por el Ibex mediante tres trimestres de fuertes crecimientos en 2009. Pero el selectivo también vaticinó la segunda y actual recesión: a partir del primer trimestre de 2010 prácticamente arrastra siete de nueve trimestres en negativo.