IBAN español es "marketing" y operativa
Trade Republic tiene licencia bancaria alemana completa, pero utiliza sucursales para dar IBANs locales (como el español). Esto sirve para:
Que no tengas que rellenar el modelo 720 (si no superas los 50.000 € fuera).
Que domiciliar nóminas o recibos sea más fácil.
Que Hacienda tenga tus datos de intereses automáticamente.
Pero: El dinero sigue estando protegido por el Fondo de Garantía de Depósitos Alemán (EdW), no el español, porque la sede central es alemana.
2. El conflicto con los Fondos de Liquidez
Aquí es donde el hecho de ser "banco" choca con lo que mencionabas antes. Aunque sea un banco con IBAN español:
Si dejas el dinero en la cuenta corriente, está protegido hasta 100.000 € por el FGD alemán.
Sin embargo, Trade Republic especifica en su contrato que puede mover el efectivo que no necesitas a Fondos de Liquidez (BlackRock) para poder pagarte ese interés tan alto.
En el momento en que el dinero sale de la cuenta y entra en el fondo de BlackRock, da igual que el IBAN sea español, alemán o de Marte: legalmente ya no es un "depósito bancario", sino un "valor mobiliario" (una inversión).
3. ¿Por qué lo hacen así?
Un banco tradicional (como
BBVA o Santander) guarda tu dinero en sus propias reservas. Trade Republic, para no tener que "comerse" ellos el coste de mantener tanto efectivo, lo desvía a estos fondos de inversión ultra-seguros de BlackRock.
La realidad: El IBAN español es para tu comodidad fiscal y operativa.
La letra pequeña: La garantía de los 100.000 € del FGD solo cubre la parte que esté en depósitos, no la que muevan a fondos monetarios.
En resumen:
Es una contradicción que confunde a cualquiera. Te dicen: "Somos un banco (IBAN español) y tienes 100.000 € de protección", y luego en la letra pequeña añaden: "pero el exceso de 25.000 € lo movemos a BlackRock (donde ya no hay FGD, sino custodia de activos)".
Si tu prioridad absoluta es la garantía del FGD sobre el 100% de tu dinero, lo ideal es que el efectivo que supere esa cifra que te hace sentir incómodo lo muevas a una cuenta de ahorro pura (donde no haya fondos de inversión de por medio), ya sea en bancos que ofrecen depósitos directos o cuentas remuneradas tradicionales.