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Blog El seguro. Luces y sombras
Artículos sobre seguros, los productos financieros y el consumidor.

Algo que nunca le explicaron acerca de Vida-Ahorro

En los foros de Rankia se reproduce a otra escala algo que llevo años identificando en la calle: muchas personas tienen un seguro de vida ahorro y no entienden ni papa de lo que han firmado, su póliza. Al no entenderlo dudo mucho que sepan de qué va la misa y de ahí a toda una larga procesión de asegurados cabreados que vienen a consultarme lo que otro les vendió y no sabe explicarles.

Quiero señalar, puesto que me parecería imperdonable no hacerlo, que lo que voy a explicar a continuación si bien se basa en datos reales y en la práctica aseguradora, tiene considerables matices y solo se presenta a modo de ejemplo para que se comprenda el alcance de complejidad que puede ir asociado a este tipo de productos. Del mismo modo que hay productos que solo benefician a una parte (¡adivine a cual!) otros son muy interesantes para ahorradores con un perfil conservador que desean recurrir a un sistema de ahorro programado. Por tanto, no intento a continuación destruir el seguro de vida ahorro sino concienciar de la necesidad de ir muy bien acompañado por un profesional del seguro y esos ¡pocos!

Ante todo, veamos unas definiciones básicas que nos serán necesarias para entender (o al menos intentarlo) el seguro de vida ahorro.

El interés técnico

Se trata de la rentabilidad asegurada utilizada en el cálculo de las primas de seguro de vida. La prima de seguro (lo que paga el asegurado), neta de los gastos de gestión (gasto administrativo interno + gastos de comercialización ) y de la prima de riesgo (fallecimiento, invalidez, coberturas adicionales por accidente, enfermedades graves, etc), se capitaliza al tipo de interés técnico garantizado. 

En los productos con participación en beneficios, el interés técnico es la rentabilidad mínima garantizada para toda la duración del seguro. Anualmente el Gobierno publica el interés técnico garantizado máximo que podrán tener los seguros de ahorro. Si la rentabilidad derivada de la inversión de las primas superiora dicho interés, se establece una rentabilidad adicional a año vencido (normalmente). Si se trata de productos con interés fijo informado a inicio de cada anualidad, el interés técnico garantizado se establece y garantiza a priori; en este caso el interés técnico puede ser superior al fijado por el Gobierno puesto que se obtiene mediante inversiones afectas con un interés real conocido. Uno de los grandes y frecuentes errores consiste en confundir el interés técnico asegurado con la T.I.R. (Tasa Interna de Rentabilidad) ya que esta última reflejaría la rentabilidad neta de las cargas del seguro, es decir, neta de gastos de gestión y de prima de riesgo y permitiría compararla con otras opciones. Desgraciadamente las empresas aseguradoras no comunican a sus potenciales clientes ni clientes de cartera la T.I.R. por lo que suele ser un producto muy poco transparente y propicio a la contratación engañosa.

Las provisiones matemáticas 

Como provisiones que son, reflejan en el balance de las aseguradoras el importe de las obligaciones estipuladas en los contratos de seguro. La provisión matemática, que forzosamente deberá ser positiva, se calcula como la diferencia entre el valor actual actuarial de las obligaciones futuras del asegurador (prestaciones) y las del tomador (primas pagadas). Los importes que el asegurador debe constituir para hacer frente a las obligaciones contraídas se calculan mediante un cálculo matemático realizado para cada póliza, individualmente, en base a las garantías del contrato, a la duración del mismo y a la edad y sexo del asegurado. Por tanto cada póliza tiene en el balance del asegurador sus propias provisiones matemáticas “de balance”.

Prima de riesgo

Es frecuente encontrar en los seguros de vida ahorro coberturas complementarias (adicionales y, comúnmente de contratación opcional) tales como:

-fallecimiento por cualquier causa
-doble capital en caso de fallecimiento accidental
-triple capital en caso de fallecimiento por accidente de tráfico
-todas las variantes imaginables de incapacidad permanente absoluta ligadas a las anteriores.
-anticipo del capital de fallecimiento por enfermedad grave
-etcétera, cada una con su capital propio asociado.
Obviamente todas estas coberturas SE PAGAN con la prima que abonamos. Por tanto dicha prima de riesgo será descontada de la prima neta (resultado de descontar a la prima efectivamente pagada los gastos de administración internos de la aseguradora y los gastos de comercialización). Lo que queda de todo este proceso es lo que se invierte en ahorro…

El mejor sistema para entenderlo es poner un ejemplo:
Imaginemos que aportamos 1.000 € a un producto de vida ahorro el primer año. Dicha contratación genera las siguientes partidas:
- Gastos de administración (emisión de póliza y contabilidad): 1,50% ( 15 €)
- Gastos de comercialización (comisiones agente+incentivo comerciales): 100 €
- Prima de riesgo (lleva un seguro de vida de 10.000 €): 120 €
La prima neta será de : 1.000 € - (15+100+120€ ) = 865 €
A esos 865 € se les aplicará el interés técnico garantizado en la póliza de seguro. A los mismos también se les aplicará el interés real obtenido a efectos de cálculo de la participación en beneficios, de haberla.

Supongamos, utilizando el mismo ejemplo, que:
Interés técnico: 2,40 %
Interés real obtenido con las inversiones: 4,40 %
En los contratos de seguro de vida ahorro se especifica cómo se aplicará la participación en beneficios y la variedad de posibles métodos de cálculo es otro de los elementos a tener en cuenta por el asesor especialista a la hora de proponer soluciones a su cliente, el asegurado. A efectos prácticos, tomo y transcribo una cláusula real aportada por un forero de Rankia. Dice así:” "De este interés técnico anual adicional o Participación en Beneficios, el asegurador asignará a la póliza un 90% del mismo, con un mínimo de retención en cualquier caso de 0,5% a restar del tipo de interés Técnico Anual Adicional"… "El importe de Participación en Beneficios se integrará al Fondo Asignado de Participación en Beneficios al final del periodo de asignación Este Fondo de Participación en Beneficios Asignados, se capitalizará anualmente, al mismo tipo al que se capitaliza la Provisión Matemática de la póliza y con la aplicación de los mismos gastos".

En este caso tenemos el siguiente resumen:
Tomemos el “interés técnico adicional” que es el resultado de restar al interés real obtenido el interés técnico garantizado; esto es: 4,40% - 2,40% = 2%
Por tanto, el interés técnico adicional (en este caso le llaman así, pero la nomenclatura puede ser también muy variada) es del 2,00%
Pero ¿Cuál será la participación en beneficios? ¿Ese 2%? ¡No! El asegurador tiene interés también en ganar algo con el exceso de rentabilidad que obtenga. Veamos en este caso cómo lo hace…
De entrada el asegurador nos dice que de ese 2,00% nos va a liquidar el 90%. Así que ya solo tenemos un 1,80% en participación en beneficios ¿Ya está? ¡No! A continuación nos dice que “con un mínimo de retención en cualquier caso de 0,5% a restar del tipo de interés Técnico Anual Adicional” Por tanto no tenemos que restar el 0,20% por no alcanzar el mínimo del 0,50%. Lo que tenemos que deducir es un 0,50% en este caso. Así, el interés correspondiente a nuestra participación en beneficios es de un 1,50% (2,00%-0,50%).
¿Termina ahí la cosa? ¡Pues no! Aún hay más asuntos que tratar sobre este asunto. Porque a continuación nos indican que la Participación en Beneficios “se integrará al Fondo Asignado” correcto, es lo que toca “al final del periodo de asignación”Es decir, que durante un añito nuestras primas fraccionadas no generarán ni un céntimo en intereses puesto que se ponen a currar al vencimiento ¡vaya! ª Este Fondo de Participación en Beneficios Asignados, se capitalizará anualmente, al mismo tipo al que se capitaliza la Provisión Matemática de la póliza” correcto puesto que legalmente el interés debe aplicarse a la totalidad de la inversión “ y con la aplicación de los mismos gastos” ¡Alto! Eso significa que tengo que rebobinar. “los mismos gastos” implica que tengo que aplicar ¡el 1,50% sobre el total del fondo en concepto de gastos de administración! ¿Cuál es el interés que realmente percibo? ¿Cuál es la T.I.R.?

Esto que acabo de explicar es sólo un caso. El problema, insisto, consiste en que cada asegurador hace de las distintas cláusulas lo que la Ley y su voracidad le permiten. Por tanto, no hay una regla general que sirva para todos los casos; incluso en una misma aseguradora, contratos intermediados por un canal de distribución u otro, o contratos realizados en fechas próximas pero distintas, contienen modelos distintos de aplicación de estos elementos.

Puedo citar que hace años Nationale Nederlanden comercializaba seguros de ahorro con comisiones al vendedor (permítanme que no le llame agente para no ofender a estos) del 70% y las participaciones en beneficios se calculaban en base al 90% de la diferencia entre interés técnico y real, una vez descontado un 1%. Los resultados acabaron en más de un intento de linchamiento.

Santa Lucía, por ejemplo, liquida en su producto para ahorro infantil, solo el 80% de las participaciones en beneficios si se abandona el producto (rescate) antes del vencimiento pactado. Ese 20% que barre para casa es adicional al resto de recortes comentado…

Hay tantas opciones, casi, como productos en el mercado. Lo que indico lo es solo a efectos de que se tomen todas las precauciones, se estudie exactamente el contenido de la póliza (no un proyecto) antes de firmar nada y se pregunte una y otra vez cada detalle. Si el asesor que tenemos delante no sabe de qué le hablamos ¡abramos educadamente la puerta y dejémosle marchar! 

Para terminar, una precisión: en el seguro de ahorro existen una serie de capitales garantizados que aparecen normalmente tabulados por años completos transcurridos o mencionando una fecha determinada.
En dichos tabulados se hace referencia, normalmente, a dos capitales correspondientes a cada fecha:
- Capital de rescate o de provisiones matemáticas: sería el dinero que tenemos garantizado si en dicha fecha cogemos la pasta y liquidamos el seguro.
- Capital de reducción: sería el dinero que obtendríamos AL VENCIMIENTO PACTADO (por ejemplo, 2020) si en la fecha indicada dejamos de pagar las primas futuras. El capital final queda REDUCIDO respecto del garantizado si se cumple todo el plan de aportaciones y siempre supone un capital mayor que el de rescate porque está afecto por el interés técnico futuro que sigue estando garantizado contractualmente aunque no hagamos nuevas aportaciones.

Dicho lo cual, me parece que os conviene algo de paracetamol si es que habéis tenido valor para llegar hasta este punto final.

Un artículo interesante pero difícil de masticar para no aseguradores AQUÍ


29 comentarios (mostrando del 21 al 29)

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  1. #21

    Jorg3

    Hola Avante, estaba buscando información sobre PIAS, y he dado con tu artículo. Quería aprovechar para preguntar sobre las comisiones de estos productos, si me puedes aclaran algunas dudas.

    Estoy intentando averiguar los gastos que conlleva este producto, pero en ese sentido la transparencia brilla por su ausencia. He conseguido que me mostraran la letra pequeña del contrato, y me he encontrado con lo que muestro en este post del foro: https://www.rankia.com/foros/fondos-inversion/temas/2510101-consejo-pias#respuesta_2571099

    Gracias por cualquier ayuda. Saludos.

  2. #22

    Avante

    en respuesta a Jorg3
    Ver mensaje de Jorg3

    ¡Hola Jorg3!

    De entrada te recomendaría leer estos post que publiqué en 2010 pero que siguen vigentes:

    https://www.rankia.com/blog/seguros/587882-garantizar-jubilacion-si-quien-parte-iii

    https://www.rankia.com/blog/seguros/591342-garantizar-jubilacion-si-quien-parte-iv

    Entre ambos tendrás más claro, para empezar, la estructura de un ahorro vía seguros: cómo se descompone el dinero que pagas, qué es lo que realmente se ahorra y por tanto a lo que se le aplica el interés así como el efecto que puede tener el capítulo gastos sobre el resultado lo cual hace que sea un tema sumamente importante.

    Además, si me permites, te voy a dar unos consejos:
    1.- define tu política de ahorro e inversión. Necesitas decidir si apuestas por un modelo conservador u otro más agresivo y arriesgado pero - además - en seguros tienes otro problema añadido dado que una política demasiado conservadora puede ser demoledora. Como verás en mi artículo sobre seguros lo que realmente se invierte es la provisión matemática de balance y esta es menor que la prima aportada pues se le han descontado todos los gastos. Si a eso le aplicas un interés muy bajo (la deuda pública española está en esa situación y si vas a la alemana es casi igual a cero) resultará que tu dinero no va a crecer y eso en un escenario a largo plazo donde sí o sí tendrás inflacción resulta en empobrecimiento. Es decir, tu dinero no será capaz de contar con un valor constante sino que valdrá menos con el tiempo. Eso, por cierto, contraviene todo lo que yo pienso acerca de la palabra "ahorro".
    2.- olvidate de la fiscalidad. Tendremos escenarios cambiantes en función del signo político de quien esté en el timón del barco pero, además, vamos a una situación de confiscación fiscal por lo que es bastante probable que vayas viendo cómo ciertos incentivos se evaporan. Si echas un vistazo a la deducción por adquisición de vivienda, por indemnizaciones por despido, etc verás que ya van tomando la tijera. Tus decisiones deben apuntar a un buen gestor y una empresa sólida, capaz de resistir los años que te queden hasta jubilarte y la fiscalidad es un "pájaro volando" que no debe cegarte. Será la que el futuro nos depare.
    3.- asimismo te sugiero que trates este asunto de la mano de un asesor profesional y no con vendedores. Un asesor, de entrada, no tendrá ningún problema con la trasparencia pero - además - cribrará para tí las fuentes de reputación y los productos que encajen con tu definición como ahorrador.

    Por otra parte analiza lo que informo en el último artículo respecto de los Fondos de Pensiones y compáralo con lo del PIAS. En los Fondos las comisiones se aplican sobre el total ahorrado durante toda la vida del plan. Eso significa que con un 2% de comisión, sumando gestora y depositaria, (eso puede parecer mejor que el 3% de cada prima periódica" que te ofrece el PIAS) si tienes acumulados 100.000 € ese año te sacuden 2.000 € solo en comisiones de gestora y depositaria en un Fondo de Pensiones (adivina por qué regalan una tele si les llevas tu pasta de otro fondo). Más las comisiones (opacas) que genere la agencia de valores que hace las compra-venta de activos. Un chollo pero no precisamente para el cliente.

    Por tanto un 2% puede ser infinitamente más caro que un 3% más 5€ mensuales. ¡Tiene narices!

    Y ahora te explicaré por qué esos 4 primeros años te sacuden fuerte: al vendedor que te asiste le van a pagar comisiones anticipadas. Así de sencillo. El problema es que el dinero más antiguo en todo plan de ahorro es el que está sometido más tiempo a interés y es aquel que más va a aportar a la rentabilidad del programa de tal forma que si cascas duro en materia de gastos en los primeros años es donde más pupa hacen al resultado final o, dicho de otra manera, sale ganando el vendedor y pierde el cliente mucho más del gasto que se le imputa al no generar intereses a largo plazo esa mordida.

    ¿Por qué hacen eso las aseguradoras? Pues porque tienen una horrorosa rotación de agentes de seguros poco profesionalizados. De entrada no saben lo que venden con lo que no son conscientes del daño que hacen con esas comisiones adelantadas en un producto de ahorro que se materializa en un entorno de tipos de interés bajos. Muchas veces, para tranquilizar conciencias las compañías lanzan mensajes del tipo "esto lo pagamos de nuestro bolsillo y no afecta a la rentabilidad del cliente" pero un simple vistazo a la imputación de gastos deja en evidencia el modelo de negocio. Esos agentes suelen quemarse rápido - muchas veces tan solo hacen unos seguros con la familia, amigos y conocidos - y se van a otra cosa. Cuando el cliente va a quejarse de que al intentar rescatar no está el dinero que puso sino solo una parte el comercial ya no está en la compañía y esta suele cargarle el muerto. Ojo que por Ley es la aseguradora quien debe responsabilizarse de los actos de sus agentes.

    En un despacho profesional, en cambio, para empezar cuentas con asesoramiento y eso evita ya directamente caer en las soluciones más depredadoras. Para continuar un negocio basado en el asesoramiento suele ser a largo plazo (por ejemplo nosotros llevamos un cuarto de siglo) y eso implica que el profesional no se evapora, que es trazable y ... da la cara. Así que más le vale contar con una buena reputación y eso le obliga a proveer una oferta de calidad, responsable. Asimismo ese negocio a largo plazo no necesita pagos anticipados sino todo lo contrario, un ingreso razonable durante toda la vida del cliente generando cartera. Pero, además, un corredor puede renunciar a comisión y establecer un mecanismo de retribución por honorarios de asesoría con lo cual el diseño de un plan de ahorro puede ser muy transparente.

    En todo caso desconfía siempre de quien no te ponga (sin necesidad de pedirlo) las reglas de juego por delante. Un asesor no solo cuenta la parte bonita del cuento (eso es misión de un vendedor) sino también advierte los riesgos o los elementos marcadamente negativos porque el cliente tiene no solo derecho sino la necesidad de estar realmente seguro de que acierta a la primera. Cualquier error es una pérdida que podría haber sido evitada por el profesional.

    Otra cuestión que considero fácil de visualizar: en los bancos no asesoraron sobre swaps, clips, preferentes, acciones convertibles, etc. ¿Esperas que lo hagan en previsión?

    En fin, ya tienes mi opinión acompañada de sugerencias.

    Un abrazo.

  3. #23

    Jorg3

    en respuesta a Avante
    Ver mensaje de Avante

    Muchas gracias Avante por las aclaraciones y por los artículos que escribiste en su día, la verdad es que son muy instructivos.

    La verdad es que resulta complicado encontrar el producto idóneo... imagino que realmente no lo existe, es cuestión de encontrar el que mejor se adapte a nuestras circunstancias.

    Me resulta complicado por ahora decidirme por un PIAS, ya que salvo la ventaja (a día de hoy) de la tributación, lo demás no me gusta. Los fondos de inversión me gustan mucho más, al menos conozco bien las comisiones que me cobran y puedo ver diariamente la evolución, cambios en sus políticas de inversión, etc... La pega, que el día que se quiera rescatar algo pues toca pasar por hacienda. Las acciones, tampoco me disgustan como forma de inversión a futuro, pero de nuevo con la pega de que cada vez que se cobran los dividendos pues nos quita un pellizco hacienda.

    Por lo pronto, seguir estudiando y aprendiendo, y por supuesto no pienso invertir en productos que no entiendo, eso como premisa principal.

    Muchas gracias.

  4. #24

    Avante

    en respuesta a Jorg3
    Ver mensaje de Jorg3

    Efectivamente hay fondos de inversión que son mucho más transparentes que ciertos seguros.

    La fiscalidad tiende a ser neutra y con el tiempo esa tendencia creo que se va a consolidar en todas las líneas de productos. Si lo pensamos bien no es correcto que el conjunto de ciudadanos de un país (eso es la Hacienda Pública) dejen de ingresar dinero para favorecer a quienes pueden seguir sangrando a comisiones la rentabilidad de un producto sin que eso se note gracias a ese mismo tratamiento fiscal.

    Menos aún en un escenario donde la solidaridad fiscal será necesaria para soportar las necesidades de muchos.

    Un saludo,

  5. #25

    Jorg3

    en respuesta a Avante
    Ver mensaje de Avante

    Interesante es de que la fiscalidad tienda a ser neutra. Supongo que hay que tenerla en cuenta pero sin volverse loco. Meter todos los ahorros en un producto que tiene una estupenda ventaja fiscal, y que pasados "x" años nos den la vuelta a la fiscalidad sería una auténtica faena.

    Al final me da la sensación de que quizá distribuir los ahorros en distintos tipos de productos (fondos, planes pensiones, seguros, acciones, depósitos, ...) sería una forma de neutralizar la fiscalidad (en unos productos quizá sea ventajosa, y en otros no).

    Claro, que para pequeños ahorros no es fácil diversificarlo tanto.

  6. #26

    Avante

    en respuesta a Jorg3
    Ver mensaje de Jorg3

    En un cuarto de siglo he tenido ya experiencias de todos los colores que incluyen no pocas marchas atrás en materia de beneficios fiscales a vencimiento. Desde la famosa exención de impuestos a los veintidós años de finales de los 80 (que ya ves cómo quedó)a la última gilipollez gubernamental consistente en que se podrá disponer de los ahorros en Planes de Pensiones en caso de necesidad si este tiene como mínimo 10 años. Eso sí, habrá que esperar a ... 1 de enero de 2025 para poder ejercitar ese derecho. Eso si antes la familia de turno no es un cadáver civil o si una nueva reforma fiscal no lo deja sin efecto.

    Voy a ser muy bestia pero imagina que te digo que si te comes un pescado que caducó hace dos semanas luego te doy un postre de cine. Seguirás metiendo en tu cuerpo algo en mal estado. Pues bien, tradúcelo: te están diciendo que te van a dar un producto miserable en rentabilidad real que solo es interesante porque dejarás de pagar impuestos de tu renta, es decir, que la rentabilidad no te la paga el gestor del producto financiero sino que te la pagas tú mismo con tu trabajo al no ceder esa renta en forma de impuesto. ¡Es lo mismo!

    Hay cantidad de productos tóxicos donde solo gana quien lo gestiona y vende pero no el cliente.

    Recomiendo, por ello, confiar en productos asesorados por expertos y de fuentes que garanticen una rentabilidad real que no sé si llamar ... ética. Y si se decide correr riesgo, es decir, que no exista garantía cierta pues que al menos las políticas de inversión, la calidad de los activos, los gastos imputados sean transparentes.

    Piensa que en muchos productos (el más patente son los Fondos de Pensiones pero no los únicos) el gestor y el depositario comunican sus comisiones. Y eso es tenido por "transparencia".

    Pero no te dicen que, por ejemplo:
    - una serie de Cajas llegó a un acuerdo a largo plazo con Caser para distribuir sus productos entre sus clientes. A cambio Caser colocaría la pasta de sus clientes en productos financieros elegidos y proporcionados por las Cajas quienes cobrarían una comisión por esa colocación y... se librarían de ciertos "saldos". Aquí tienes el resultado: se colocó a los asegurados sus ahorros en PREFERENTES lo cual ocasionó un agujero de 500 millones de euros que obligó a la DGSyFP a tomar medidas de control en esta compañía ( http://www.inese.es/noticias/empresas/detalle_noticia_empresa/-/asset_publisher/NWe5/content/la-dgsfp-vigilara-de-cerca-la-solvencia-de-caser-por-su-inversion-en-preferentes )
    - imagina que tu Plan de Pensiones te comunica que te aplica el 1,50% de comisión de gestora y el 0,25% de depositaria (un banco). ¿Transparente, no? Para empezar recordemos que esas comisiones no se aplican sobre las aportaciones de cada año sino sobre el total del fondo: ¡una pasta! Pero sigamos porque la cosa no acaba ahí. Además al Fondo se le imputan otros gastos que no verás a no ser que analices el balance del mismo (no el folleto informativo). Por ejemplo:
    a) los gastos de publicidad: está previsto que el fondo (no la gestora) pague con sus recursos el folleto trimestral que te informa del estado del mismo, la política de inversión y demás. Cuantos más colores y gráficos tenga menos rentable será tu plan pero si el impresor es conocido de alguien eso también puede afectarte. Pero peor aún pueden ser los gastos publicitarios de captación de nuevos partícipes. Me refiero al jamón, la tablet, la tele o el pago cash que verás en las campañas de "trae tu plan y te damos..." ¿Quién paga eso? Te diré que he consultado con varios actuarios y ponen una cara de poker total. No se sabe si bien te aclaran que sería inmoral que lo pague el fondo pues afectaría a la rentabilidad o, dicho de otro modo, quien tenga un plan y vea una campaña de captación para el mismo debería pensar si la está pagando él.
    b) imagina que eres un banco. Tienes una gestora de fondos, eres el depositario. Hasta aquí bien. Necesitas comprar activos financieros para transformar el dinero que depositan los partícipes en activos que procuren una cierta rentabilidad, con un determinado perfil de riesgo según la vocación del plan. Asimismo al precisar liquidez o si hay variación en el mercado necesitas poder vender activos de una forma organizada. Hasta aquí, bien. Cosa curiosa: también tienes una agencia de valores que cobra una comisión cada vez que compra algo para su cliente (el fondo) y otra cada vez que la vende, comisiones ambas que se imputan directamente al fondo sin obligación de informarlas sino como gasto en balance pero no en folleto. Si eres un buen chico tan solo harás que la Gestora de tu plan compre y venda cuando haga falta y, por tanto, esas comisiones son un gasto razonable y necesario. ¿Pero qué ocurre si descubres que poniendo en marcha un ciclo constante de compra-ventas generas comisiones por un tubo y las paga alguien sin rechistar ni preguntarse nada? Porque cuando a uno le dicen que su rentabilidad ha sido del -12 porque la coyuntura internacional bla,bla,bla no se lo suele cuestionar. Y si pregunta al "experto" que le colocó el producto - tras una formación consistente en un e-mail con el objetivo de ventas - este le dirá que recuerde que es un producto a largo plazo y que el tiempo tiende a diluir el riesgo y a poner en valor dichas inversiones. Recordemos en este punto que solo el 13% de las empresas españolas superan los 20 años de vida (dato del 2012).

    Así las cosas, es un tema donde creo que se tiene que conocer bien el patio y andar con escasa miopía. Entiendo que la "separación de poderes" es buena en esta materia y sugiero recalar en el consejo de expertos, recurrir poco o nada a la autocirugía y confiar especialmente en gestoras que no tengan relación directa con la depositaria y que no tengan Sociedad de Agencia de Valores. Unas tentaciones menos...

    Por cuanto a la difersificación vuelvo al ejemplo anterior. Si en el menú no solo tenemos pescado caducado sino queso rancio, carne podrida y ensalada pocha no arreglamos nada. Diversificar mal es tan malo como concentrar mal. Y si hay poco para repartir, desde luego, más complicado.

    Un saludo,

  7. #28

    Avante

    en respuesta a Eternoaprendiz
    Ver mensaje de Eternoaprendiz

    Gracias!

    Acabas de descubrí una de mis tonterias: sufro una cierta dislexia numerica: cambio el orden o pongo uno parecido en lugar del que toca. Casi siempre repaso pero a veces se cuela.
    Gracias por la corrección!
    Saludos,

  8. #29

    Eternoaprendiz

    en respuesta a Avante
    Ver mensaje de Avante

    No hay de qué Carlos. Que tire la primera piedra el que esté libre de este tipo de lapsus... Lo que realmente me ha sorprendido es que te han "sacado punta" en docenas de aspectos del post (muy bueno por cierto) y nadie lo haya comentado en estos más de 10 años... Un cordial saludo.

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  • Avante

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