FERNANDO ESTEVE MORA
Dándole vueltas a la entrada anterior se me ha ocurrido que, sin salirse del marco de explicar la inflación como resultante de un conflicto distributivo a la hora de repartirse el PIB o la renta nacional (no haré aquí distingos entre las dos mediciones del output), el modelo que utilicé (el de Robert Rowthorn) acotaba demasiado las posibilidades y ello podría tener consecuencias a la hora de entender los efectos y objetivos de las políticas contra la inflación.
Me explico. Siguiendo a Rowthorn supuse que los agentes o grupos o "clases" en el conflicto distributivo "luchaban" por aumentar o al menos mantener el porcentaje o participación relativa de la renta o PIB al que accedían. Es decir, que su objetivo era aumentar o al menos mantener su posición relativa en la escala que forma distribución de la renta, lo que convertía al conflicto distributivo en un juego de suma cero ya que la suma de los porcentajes o participaciones de los distintos grupos ha de ser, obviamente, la unidad como se reflejaba en el texto ( 1 = w + b + + t+ tr + (m-x)).
Ahora bien, ¿ que sucedería si los distintos grupos o "clases" pugnan no por la proporción o porcentaje de la "tarta" del PIB que se llevan, sino por el tamaño absoluto de ese trozo, de modo que a lo que aspiran es a aumentar o al menos a mantener la cantidad de "pastel" que se apropian (suponiendo constantes la cantidad de individuos en cada grupo, ello equivaldría a luchar para aumentar el tamaño de los ingresos per capita de los distintos grupos)?.
Entonces, si el conflicto distributivo no atañe a las participaciones relativas en el PIB o en la renta nacional, sino a las cantidades absolutas de renta que cada grupo se lleva, el conflicto ya no es un juego de suma cero, sino un juego de suma variable (PIB = W + B + T + TR + (M - X)), puesto que la cifra del PIB es variable y se ve afectada por las políticas que se adopten caso de que haya inflación.
De modo más concreto, y por seguir el hilo argumental de la anterior entrada, supongamos que debido a una guerra en el Oriente Medio, crecen los precios del petróleo lo que se plasma en que aumenta el tamaño de la tarta del PIB nacional que se llevan los "extranjeros", es decir que crece ( M - X) incluso aunque el crecimiento en M fuera acompañado pr un aumento de nuestras exportaciones. ¿Desencadenaría esto un conflicto distributivo el consiguiente proceso inflacionista? Veamos. Supongamos también, por simplificar, que que ni T ni TR varían. Es decir que ni parados ni jubilados se llevan más "trozo" de la "tarta" de la renta nacional. Suponemos también que las empresas, caso de que lo necesiten, pueden usar de su capacidad para fijar precios, y conseguir mantener B, sus beneficios. Pero qué pasaría con W. Ahora. sin nos fijamos, resulta que no tiene por qué caer obligadamente el trozo que se llevan los trabajadores a menos que se desate una espiral inflacionista, ya que si el PIB creciera en la misma cantidad en que ha crecido el coste neto de las importaciones, o sea ( M - X), W, la masa salarial no tendría porqué disminuir. Pero para ello sería menester que, desde el Estado, NO se instrumentasen políticas antiinflacionistas que contrajesen la economía.
Dicho a las claras, si el conflicto distributivo sobre la distribución de la renta, si la "lucha de clases", se define no en términos de lucha por las participaciones relativas sino por las cantidades absolutas de renta que se lleva cada grupo, entonces las políticas monetarias y fiscales contractivas (subidas en los tipos de interés, austeridad fiscal) que buscan combatir la inflación contrayendo la economía, o sea, disminuyendo el PIB, carecen en absoluto de sentido. O sea, generan conflicto distributivo y en esa medida, inflación.
Por contra, en tal caso, lo lógico para cortar de raíz el desencadenamiento de un proceso inflacionista es hacer políticas expansivas (rebajas en los tipos de interés, más gasto público) para hacer que aumente el tamaño del "pastel" a distribuir, el tamaño del PIB (siempre que tal cosa sea posible, es decir que no se esté en pleno empleo) de modo que sea fácil acomodar el que los "extranjeros" se llevan un "trozo" más grande el PIB.
El que nunca se considere esta posibilidad, el que parezca un absurdo o una herejía económica, traduce en mi opinión el sesgo antitrabajadores de los bancos centrales que siempre están más que dispuestos a echar una mano a las empresas para conseguir que los trabajadores pierdan poder de negociación, aunque ello pase por generar desempleo y malestar social.
Dándole vueltas a la entrada anterior se me ha ocurrido que, sin salirse del marco de explicar la inflación como resultante de un conflicto distributivo a la hora de repartirse el PIB o la renta nacional (no haré aquí distingos entre las dos mediciones del output), el modelo que utilicé (el de Robert Rowthorn) acotaba demasiado las posibilidades y ello podría tener consecuencias a la hora de entender los efectos y objetivos de las políticas contra la inflación.
Me explico. Siguiendo a Rowthorn supuse que los agentes o grupos o "clases" en el conflicto distributivo "luchaban" por aumentar o al menos mantener el porcentaje o participación relativa de la renta o PIB al que accedían. Es decir, que su objetivo era aumentar o al menos mantener su posición relativa en la escala que forma distribución de la renta, lo que convertía al conflicto distributivo en un juego de suma cero ya que la suma de los porcentajes o participaciones de los distintos grupos ha de ser, obviamente, la unidad como se reflejaba en el texto ( 1 = w + b + + t+ tr + (m-x)).
Ahora bien, ¿ que sucedería si los distintos grupos o "clases" pugnan no por la proporción o porcentaje de la "tarta" del PIB que se llevan, sino por el tamaño absoluto de ese trozo, de modo que a lo que aspiran es a aumentar o al menos a mantener la cantidad de "pastel" que se apropian (suponiendo constantes la cantidad de individuos en cada grupo, ello equivaldría a luchar para aumentar el tamaño de los ingresos per capita de los distintos grupos)?.
Entonces, si el conflicto distributivo no atañe a las participaciones relativas en el PIB o en la renta nacional, sino a las cantidades absolutas de renta que cada grupo se lleva, el conflicto ya no es un juego de suma cero, sino un juego de suma variable (PIB = W + B + T + TR + (M - X)), puesto que la cifra del PIB es variable y se ve afectada por las políticas que se adopten caso de que haya inflación.
De modo más concreto, y por seguir el hilo argumental de la anterior entrada, supongamos que debido a una guerra en el Oriente Medio, crecen los precios del petróleo lo que se plasma en que aumenta el tamaño de la tarta del PIB nacional que se llevan los "extranjeros", es decir que crece ( M - X) incluso aunque el crecimiento en M fuera acompañado pr un aumento de nuestras exportaciones. ¿Desencadenaría esto un conflicto distributivo el consiguiente proceso inflacionista? Veamos. Supongamos también, por simplificar, que que ni T ni TR varían. Es decir que ni parados ni jubilados se llevan más "trozo" de la "tarta" de la renta nacional. Suponemos también que las empresas, caso de que lo necesiten, pueden usar de su capacidad para fijar precios, y conseguir mantener B, sus beneficios. Pero qué pasaría con W. Ahora. sin nos fijamos, resulta que no tiene por qué caer obligadamente el trozo que se llevan los trabajadores a menos que se desate una espiral inflacionista, ya que si el PIB creciera en la misma cantidad en que ha crecido el coste neto de las importaciones, o sea ( M - X), W, la masa salarial no tendría porqué disminuir. Pero para ello sería menester que, desde el Estado, NO se instrumentasen políticas antiinflacionistas que contrajesen la economía.
Dicho a las claras, si el conflicto distributivo sobre la distribución de la renta, si la "lucha de clases", se define no en términos de lucha por las participaciones relativas sino por las cantidades absolutas de renta que se lleva cada grupo, entonces las políticas monetarias y fiscales contractivas (subidas en los tipos de interés, austeridad fiscal) que buscan combatir la inflación contrayendo la economía, o sea, disminuyendo el PIB, carecen en absoluto de sentido. O sea, generan conflicto distributivo y en esa medida, inflación.
Por contra, en tal caso, lo lógico para cortar de raíz el desencadenamiento de un proceso inflacionista es hacer políticas expansivas (rebajas en los tipos de interés, más gasto público) para hacer que aumente el tamaño del "pastel" a distribuir, el tamaño del PIB (siempre que tal cosa sea posible, es decir que no se esté en pleno empleo) de modo que sea fácil acomodar el que los "extranjeros" se llevan un "trozo" más grande el PIB.
El que nunca se considere esta posibilidad, el que parezca un absurdo o una herejía económica, traduce en mi opinión el sesgo antitrabajadores de los bancos centrales que siempre están más que dispuestos a echar una mano a las empresas para conseguir que los trabajadores pierdan poder de negociación, aunque ello pase por generar desempleo y malestar social.