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Para ser creativo, ¿hay que estar un poco loco?

En un post anterior hablaba acerca del concepto anglosajón de pensar "fuera de la caja" (thinking out of the box), de no quedar atrapado en las distintas posiciones dentro de una caja mental en la que estamos encerrados y hablé de que para salir de la caja se ocupa ser creativo, y de cómo la sociedad en que vivimos censura la creatividad.  Voy a partir de la idea de que "para ser creativo hay que estar un poco loco".  Si estamos "locos", evidentemente no seríamos "normales". 

De esta manera exploraré una serie de conceptos ligados a las barreras mentales que nos impone esa caja para que no podamos ser creativos, de lo que consideramos cordura y los límites que imponemos a nuestra "locura".  Cabe acotar que en situaciones de crisis, donde las soluciones convencionales no sirven, es preciso ser creativos e inventivos si deseamos encontrar solución a los problemas. 

El primer concepto que trataré es el de la normalidad, que tiene que ver con la manera en que pensamos y actuamos dentro de la caja.  Luego veré la cordura que nos dice que aún siendo "anormales" pero no estandos locos podemos permitirnos ser un poco locos en nuestra visión de la realidad, y finalmente analizaremos si en realidad al tratar de no estar locos nos encerramos en la caja donde no existe el pensamiento crítico, ni creatividad, ni inventiva para encontrarle soluciones a los problemas de la vida, y donde somos simplemente otro ladrillo en la pared.

¿Qué es ser normal?

Hablamos de ser personas normales, de vivir una vida normal, tener una familia normal, un trabajo normal.  Es que al fin y al cabo ese es el sueño de querer pertencer a la sociedad, porque somos animales sociales. Ser normal es ser parte de una masa anónima, otro ladrillo en la pared.  Eres normal cuando calzas, no eres normal cuando sobresales.  La deseabilidad de ser normal es tan grande como la de no serlo.  Siendo normal eres típico, promedio, mientras que si no lo eres, terminas siendo especial, inusual, difícil de encontrar, sobresaliente.

Al pensar en normalidad, nos remitimos a la película de 1995 llamada Angus:

Sr. Kessler: Su hipótesis?

Angus: Cuando un pequeño elemento anormal se ve obligado a estar en un sistema más grande, lo normal es que el elemento sea rechazado o destruido.

Sr. Kessler: Obviamente.

Angus: ¿Pero no tiene por qué ser así. Si el elemento es ... valiente. Si el elemento puede tener el tiempo suficiente y se enfrenta a los tormentos del sistema hasta que la energía del sistema se agota. Si el elemento puede ver el sistema a los ojos y decir "estoy todavía aquí imbécil", entonces el sistema tendrá que cambiar. Adaptarse. Mutar. Y si esto sucede, se demostraría mi maldito punto.

Sr. Kessler: ¿Cuál es?

Angus: No existe la normalidad.

Normalidad estadística

Cuando hablamos de normalidad en estadística y probabilidad, nos referimos a una cualidad de datos que permite ajustarlos a una distribución de probabilidad normal o gaussiana (que tiene forma de campana).  Cuando hablamos de una distribución de probabilidad, nos referimos a una variable aleatoria, a un valor predefinido de la variable y a una probabilidad de que dicho valor ocurra.  Por ejemplo, si tomamos la variable edad en un grupo de personas y estudiamos grupos etáreos (rangos de edad), lograremos determinar la cantidad de personas en cada grupo y establecer una distribución aplicable a ese grupo, la probabilidad de encontrar a una persona dentro de un determinado grupo etáreo. 

A esa gráfica de barras (histograma), que resulta de agrupar a las personas por edad y apilarlas en cada categoría etárea, le aplicamos una prueba estadística de bondad de ajuste para ver si la gráfica se ajusta a una determinada distribución de probabilidad (pues hay muchos tipos de distribución de probabilidad). 

Es decir, comparamos nuestro gráfico de barras, con la curva de distribución de probabilidad que escogimos, para ver si son "similares".  Para ver dicha similitud se usan métodos definidos por la estadística para ver si podemos pensar que se parecen o no.

 

Cuando hablamos de normalidad, esto significa que hicimos una prueba de bondad de ajuste, comparando nuestra gráfica con datos de distribución etárea con una curva de distribución normal para ver si estadísticamente "se parecen".  En la curva normal, la probabilidad de estar en los valores extremos es reducida, y la de estar en un valor de tendencia central es mayor.  Si la distribución es normal, significa que la mayoría de las personas tendrían valores de la variable cercanos a dicho valor central.

Para poner un ejemplo más entendible y no tan teórico, podemos pensar en un grupo de personas reunidas en círculos concéntricos (como los de una diana para tiro al blanco) alrededor de un punto.  En el círculo central hay una gran densidad (alta concentración) de personas y conforme nos alejamos del centro la cantidad de personas se reduce en los anillos subsiguientes.  La distancia de las personas respecto del centro del círculo sería la variable a medir y la tendencia central sería una distancia cercana a cero.

Tener gente concentrada alrededor de un círculo es muy útil si quieres llegar a vender, porque vas a ir directo al centro donde tienes más clientes.  Otra manera es hacer que la gente se reuna alrededor de tí, usando publicidad, y entonces le dices a la gente que ser normal implica reunirse a tu alrededor.  

El único problema para hablar de persona normal o no, persona promedio, es que ocuparías tener un indicador, una variable, para medir normalidad.  La psique humana y su funcionamiento es actualmente un misterio.  ¿Cómo puede reducirse un ser humano y su psique a un simple indicador?  ¿Acaso esto no es tan deshumanizante como convertir a una persona en un simple número?

Tratar de que la gente se porte "normal", diciendo lo que debe ser "normal" implica señalar a la gente lo que debe hacer.  Realmente no debería importarnos si somos o no normales, sino simplemente el hecho de distinguir lo bueno y lo malo, entendiendo lo bueno como lo que trae bienestar humano, y si incluimos a los animales y a la naturaleza también, lo que mantiene el "bienestar de la naturaleza", y obviamente lo malo será lo que causa daño.

Vender normalidad, vender autoestima

Si tienes curiosidad y quieres ver cómo es que los sitios web tratan de convertirse en el centro del círculo y homogenizar la conducta de la gente (¿conducta de tendencia central?) puedes buscar en Google la frase "what normal people do".  De esta manera condicionan "sentirse normal" al uso de un producto o la realización de determinada actividad, y no es más que manipulación de la autoestima de la gente para convertirla en esclava del marketing: "haz lo que digo a cambio de migajas de autoestima".  Así, cuando te venden colonias y perfumes, te hacen sentir que ganas sex appeal al usar el producto. 

En los primeros años cuando la publicidad estaba en pañales, ofrecían el producto indicando que al usarlo conseguirían a la persona que pretendían, pero como esto no ocurría la gente se decepcionaba, de modo que la estrategia consistió en acrecentar la sensación subjetiva de sentirse más masculino o femenina, que es algo difícilmente verificable.  Esencialmente era vender autoestima dentro de un frasco, y ha funcionado tan bien que se sigue vendiendo así.

Normalidad del hacer y del ser

Cabe notar que "ser" no es lo mismo que "hacer".  Hacer lo que todos hacen (alrededor del punto central en términos sociales), no te hace SER normal, porque es hacer una simple actividad.  Si eres hombre, hacer lo que hacen las mujeres no te hará mujer, porque una cosa es el SER y otra el HACER.  Si quieres ser normal, vas a tener muchos problemas, tanto en el SER como en el HACER.

Lo que HACE la gente normalmente en España no es igual a lo que hace la gente en una tribu africana, una tribu piel roja o lo que hace un inuit (esquimal) en Canadá.  La etiqueta, los modales, la manera de comer, todo es diferente.  Hacer lo que hace la gente normal es muy difícil, porque en primer lugar la normalidad de unos no es la normalidad de otros.  Entonces pensarías en hacer lo que es normal para la mayoría. 

En España lo normal es ir a la tienda a comprar mejillones, mientras que entre esquimales lo normal es meterse entre enormes bloques de hielo a buscarlos con el riesgo de ahogarse o quedarse atrapado entre bloques de hielo cuando sube la marea.  Resulta que si vas adonde viven los esquimales, no vas a poder ir a la tienda y no te puedes comportar con normalidad.  Y aunque eres normal en España, entre los inuits eres un anormal, porque no haces lo que todos hacen.  Es decir, la normalidad depende no sólo de una normalidad cuantitativa general y global, sino de una normalidad específica en el sitio geográfico adonde estás, de modo que hay normalidades y también normalidades.

Está claro que la normalidad del hacer está dada por razones culturales.  Cuando ves en Internet "lo que hace la gente normal", observas un sesgo cultural anglosajón.  Por años el "poder suave" (soft power) de EUA fue el de decirnos lo que había que hacer.  Esto duró hasta el 2008 cuando vimos que EUA hacía todo lo contrario de lo que siempre recomendaron a otros, que su sistema de salud y educación eran un asco y que sus banqueros y senadores eran unos corruptos. 

El desengaño fue una sorpresa para todos.

Es que culturalmente siempre se han sentido con derecho a un trato diferenciado respecto de los demás países. Y también sentían que su sistema era el mejor del mundo, y por eso eran tan reacios a escuchar propuestas para cambiarlo.  Cuando escuchas sobre estudios que analizan la conducta, generalmente se efectúan en EUA con personas de ese país y dan por sentado que todos los seres humanos del mundo son iguales a ellos, y quizá esto sea lo que hace que la "normalidad" mediática que vemos sea tan americanizada. 

Si hablamos de normalidad de carácter, eso también varía, pues las maneras de expresión de un carácter fuerte varían mucho de una cultura a otra.  Por ejemplo, una determinada conducta o forma de expresión normal en España, podría ser considerada ofensiva y agresiva en otro país.  Veamos algunas diferencias culturales de conducta en distintos países:

  • Si vas a EUA, la gente se sube en el asiento de atrás del taxi.  Pero si vas a Australia, puede que el conductor se ofenda, porque sentirá que te crees un pasajero de la realeza en un carruaje, donde el chofer es el que conduce el coche tirado por caballos. 
  • Si muestras la planta del pie o la suela del zapato en países árabes, les ofendes porque esa es considerada la parte más sucia del cuerpo.  Si te sientas cruzas la pierna y muestras la suela del zapato, ofendes al interlocutor.  Por eso es que el zapatazo a Bush fue algo más que un abucheo, fue un verdadero signo de desprecio, punible penalmente. Si le tiras un zapatazo a Zapatero, ¿será ofensivo en España?  ¿O más bien los españoles se morirán de risa?
  • Si vas a la India, la mano derecha se usa para cosas limpias (comer o recibir comida) y la izquierda para las sucias (papel de inodoro).  Si te equivocas de mano a la hora de comer, ofenderás a la gente a tu alrededor o puede que te consideren una persona cochina.
  • Si das un apretón de manos y ofreces la mano izquierda, en algunas culturas eso es mal visto, porque la derecha se usaba para el escudo, de modo que ofrecer la derecha era señal de indefensión, mientras que la izquierda era señal de traición, desconfianza o actitud defensiva.

¿Qué es más normal?  Al final, la normalidad termina siendo un juicio de valor dictado por la cultura y subcultura en la cual uno se encuentra.  Los choques con personas de distintas culturas terminan siendo inevitables cuando las manifestaciones los códigos de comunicación y conducta determinados culturalmente no calzan.

Si no podemos ser normales en el hacer, ¿podemos serlo en el ser?  Hay sociedades donde lo normal es ser gordo, pues las personas delgadas se les ve como enfermas y no aptas.  En nuestra sociedad la gente delgada es mejor vista.  La normalidad física es un asunto cultural también.  Puede ser que te sientas físicamente normal donde vive o posiblemente no.  Lo que sí es cierto es que si vas a determinado país, seguramente serás un anormal, porque físicamente la gente es distinta.

Nos dicen que ser normal es lo mejor.  Pero el hecho de que una persona sea "normal", no significa necesariamente que ofrezca lo mejor del ser humano.  Por ejemplo, dicen que la "gente normal" no se preocupa por su salud (The Only Way To Get Normal People To Care About Health: Turn It Into A Game).  ¿Será bueno ser normal?

La cordura 

Para analizar la cordura ocupamos estas definiciones que nos ayudan a completar el cuadro:

cordura.
(De cuerdo).
1. f. Prudencia, buen seso, juicio.
hacer ~.
1. loc. verb. ant. Hacer reflexión.

prudencia.
(Del lat. prudentĭa).
1. f. Templanza, cautela, moderación.
2. f. Sensatez, buen juicio.
3. f. Rel. Una de las cuatro virtudes cardinales, que consiste en discernir y distinguir lo que es bueno o malo, para seguirlo o huir de ello.

juicio.
(Del lat. iudicĭum).
1. m. Facultad del alma, por la que el hombre puede distinguir el bien del mal y lo verdadero de lo falso.
2. m. Estado de sana razón opuesto a locura o delirio. Está en su juicio. Está fuera de juicio.
3. m. Opinión, parecer o dictamen.
4. m. Seso, asiento y cordura. Hombre de juicio.
6. m. Der. Conocimiento de una causa en la cual el juez ha de pronunciar la sentencia.
7. m. Fil. Operación del entendimiento, que consiste en comparar dos ideas para conocer y determinar sus relaciones.

delirio.
(Del lat. delirĭum).
1. m. Acción y efecto de delirar.
2. m. Despropósito, disparate.
3. m. Psicol. Confusión mental caracterizada por alucinaciones, reiteración de pensamientos absurdos e incoherencia.

Cuando hablamos de cordura, parece que estamos hablando de distinguir lo bueno de lo malo, y con la prudencia nos alejamos de lo malo.  Hablamos de no estar en confusión y delirio que tiene que ver con el absurdo y la incoherencia.

A lo largo de todos mis posts hemos visto el absurdo, la incoherencia y confusión orweliana (Manipulación orweliana electoral: ¿Votar por los que causaron el problema?), el absurdo de la guerra (La guerra: Apostando en la pelea de gallos), la confusión entre riqueza y deuda (La confusión entre riqueza y deuda y las aberraciones conceptuales derivadas) entre otras tantas incoherencias del sistema, que en vez de ir hacia adelante va para atrás (Pasamos de los 1930 a los 1920). 

Vemos el riesgo moral y la falta de ética de los banqueros, que transfieren pérdidas y arrebatan los pisos a la gente sin quitarles el peso de las deudas, o que mienten sobre la existencia de la burbuja inmobiliaria en España, y a todas luces sabemos que eso es malo, pues no es algo bueno ni deseable dentro de lo poco que nos queda de valores morales.  Y lo peor es que el problema es sistémico, de modo que aunque quisiéramos largarnos a Marte, seguimos en este sistema.

¿Son los políticos y los banqueros personas cuerdas?  Pues pareciera que no.  Resulta que si le hablamos de esto a cualquier enamorado del sistema, dirá que banqueros y políticos son personas cuerdas (la versión oficialista de la cordura), lo que convierte de hecho a los cuerdos en locos y en locos a los cuerdos.

Ya descubriste que no eras una persona normal, porque es imposible ser normal, y ahora resulta que al ser un cuerdo en el mundo de locos orwelianos, con lo que has aprendido serás visto como un loco en un mundo de cuerdos.  En otras palabras, bajo la óptica de nuestra sociedad, estás loco de remate.

La locura y la creatividad

Ya que te has librado del pesar de saber que ser un loco era motivo de vergüenza quizá quieras saber que la locura y la creatividad parecen estar asociados.  El sitio web del Appalachian State University menciona estudios que parecen asociar la creatividad con desordenes mentales.

Throughout history a number of studies have linked creativity and affective disorder.  Many artist, musicians, and writers have been diagnosed with bipolar or some other affective disorder during or after life:  F. Scott Fitzgerald, Ernest Hemmingway, Samuel Clemens (Mark Twain), Ralph Waldo Emerson, Virginia Woolf, George Fredrick Handel, Robert Schumann, Peter Tchaikovsky, Kurt Cobain (Nirvana), Lord Byron, Emily Dickenson, John Keats, Alfred Lord Tennyson, and Vincent van Gogh.   Other famous people like Patty Duke, Kitty Dukakas,  Ted Turner and Robin Williams are currently living with bipolar disorder.

Fuente: Evidence Linking Mania and Hypomania to Creativity

Puedes ver que hay personas famosas que tienen desorden bipolar.  Contrario a lo que la gente cree, la bipolaridad no es un problema de actitud o de mala educación, sino que es un desorden bioquímico cerebral que involucra anormalidades en los niveles de serotonina, dopamina y otras sustancias.  Carrie Fisher, mejor conocida como la princesa Leia en la trilogía de la "Guerra de las galaxias" nunca fue premiada como actriz, pero si fue premiada como enferma de bipolaridad, pues gracias a ella es que la gente ha abandonado un poco el viejo estigma para con el "loco".

¿Acaso cuando hablo de la creatividad y locura estoy hablando metafóricamente?  La respuesta es NO.

La clave del asunto, lo que hace que las personas creativas tengan similitud con las personas con desórdenes mentales es que están más receptivas a estímulos, abiertas a nuevas posibilidades, en lugar de crear inhibiciones que apagan la entrada de estímulos de forma temprana.

"The study in the September issue of the Journal of Personality and Social Psychology says the brains of creative people appear to be more open to incoming stimuli from the surrounding environment. Other people's brains might shut out this same information through a process called "latent inhibition" - defined as an animal's unconscious capacity to ignore stimuli that experience has shown are irrelevant to its needs. Through psychological testing, the researchers showed that creative individuals are much more likely to have low levels of latent inhibition.

This means that creative individuals remain in contact with the extra information constantly streaming in from the environment," says co-author and U of T psychology professor Jordan Peterson. "The normal person classifies an object, and then forgets about it, even though that object is much more complex and interesting than he or she thinks. The creative person, by contrast, is always open to new possibilities."

Fuente: Biological Basis For Creativity Linked To Mental Illness

Socialmente nos han enseñado a inhibir conductas y pensamientos, a encerrarnos en una barrera de lo que es posible, de lo que es "realista", para que al final seas simplemente "otro ladrillo en la pared" que cree que es muy pequeño y que no puede cambiar el mundo.  Cuando sientes que no puedes, tienes razón, porque la parálisis emocional es tal que si pensaras que no puedes abrir una puerta, no podrás porque obviamente no se abrirá sola.

El tema de la receptividad a estímulos, de las nuevas posibilidades y de la abolición de inhibiciones mentales respecto de lo que es genial o lo que es estúpido, juegan un rol clave.  No es que debas tener desórdenes mentales, sino que quiero que recuerdes cuando eras niño, cuando no sabías que algo era imposible o estúpido, cuando las posibilidades eran infinitas y todo era exploración y maravilla, cuando estabas bien abierto a estímulos del mundo.  Recuerda esos momentos y vive como niño en cuerpo de adulto por un momento, pero pensando con la apertura de mente de un niño y tratando de ser creativo, de salirte de la caja de los adultos, y te encontrarás como alguien creativo, inventivo, con imaginación, pensando fuera de la caja. 

Arrancando ideas creativas y detectando inhibiciones en los rankianos

Por más absurda o tonta que parezca tu idea, piensa "¿y cual sería la ventaja de <pon tu idea aquí>?".  Encontrarás que las ideas más tontas se volverán prácticas e implementables.  Por ejemplo, en un post escribí algo estúpido a propósito (Propuesta para estimular la economía española: Un mes de salario extra al año) y le arranqué una idea al rankiano Karl baden: "¡Propongo: cambiar la idiosincrasia hispánica fusionándola con la suizo-austríaca!".  Apuesto a que Karl baden pensó que era una idea tonta, pero les aseguro que si uno se pregunta "¿cuál es la ventaja de cambiar la idiosincrasia hispánica fusionándola con la suizo-austríaca?" se llegará a cosas muy interesantes y creativas. 

Antes de eso, como el rankiano no sabía por donde iba yo, le arranqué el comentario inhibidor: "Sus buenas intenciones y sus buenos planteamientos, suavizan la mala imagen que produce publicar escritos sobre lo que no se sabe, no se entiende o fusionar información sin contrastar que existe en la red".  Quería ver cómo reaccionaba algún rankiano frente a una propuesta intencionalmente estúpida y desinformada.  No tiene nada de malo pensar bajo una mentalidad de inhibición frente a la normalidad y la cordura socialmente aceptada, pues es una alternativa más.  El problema de ello es que no se puede experimentar con la creatividad y desarrollar todo el potencial, y en tiempos de crisis, vivir en la caja despierta una horrible sensación de impotencia, no sólo por la incapacidad de actuar, sino la incapacidad de encontrar soluciones creativas a un problema.

No estaba solamente usando a los rankianos como especímenes en un experimento social, sino que quería devolver algo bueno a cambio y ofrecer una posibilidad que pudiera contrastarse entre el antes y el después.  Estaba escribiendo sobre el tema de pensar fuera de la caja.  El pensamiento crítico encerrado dentro de la caja se vuelve simplemente más de lo mismo, pensar de acuerdo con moldes predigeridos y prefabricados que encierran a la mente en una jaula de oro.

Al final uno llega a entender que en nuestros momentos a solas, conservar las inhibiciones sociales asociadas a la normalidad y a la cordura (ser un loco sin valores morales, que es la "cordura" delirante de nuestra sociedad) no tienen ningún sentido.  En esos momentos de aparente soledad, que es cuando nos conocemos a nosotros y reconocemos el mundo como cuando éramos niños, es cuando podemos ser más creativos.  Por eso es que en este mundo de locos que se creen cuerdos, para ser creativo hay que estar un poco loco, y ver las cosas como un niño.  Recomiendo a la gente aprender arte, la que sea, no con maestros sino con libros, sin pensar en hacer una obra maestra, simplemente para hacer el ejercicio de creatividad, para expresar lo que sale del alma, no es para mostrar a otros.  Y luego nos sólo sacar lo feo, sino más bien lo hermoso desde las profundidades de uno mismo y plasmar ese sentimiento en la obra, aunque la técnica no sea de lo mejor aún.

Algún día, cuando mejoren su técnica, varios años de práctica, pueden tratar de hacer una obra lo más técnicamente perfecta que puedan, pero no pensando en que la alaben, ni pensando en mejorar la autoestima, sino para arrancar críticas de otros.  Entre ellas encontrarán algunos alagos, algunas críticas constructivas, pero también comentarios inhibidores y nada constructivos que son los que interesaba recoger.

Luego hablaré de la crítica de arte y de sus formas y presentaciones, y de cómo esto es aplicable a las ideas también.

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  1. en respuesta a Macroymicroblogger
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    Top 100
    #2
    03/07/11 02:23

    Curioso que en los medios anglosajones se hable de los movimientos relacionados con la democracia en países musulmanes, pero no digan ni una sola palabra del 15M. ¿Conveniencia politica? ¿Selectividad en la defensa de valores y principios?

  2. #1
    02/07/11 10:58

    Tu artículo me ha recordado un tema de un conocido musical, "Stick to the status quo", que cuestiona la compatibilidad del arte, el deporte y la actividad intelectual.

    En España, el problema de la falta de ideas se debe, en parte, a la necesidad de sentirnos normales, es decir, a "encajar" en el grupo social (estar dentro de la caja, por utilizar el término americano). Aquí la divergencia te condena a ser considerado un "freak", un marginal, un raro. Pero, además, existe el miedo a parecer ignorante por hacer propuestas estúpidas o a no saber expresarlas. El sistema educativo español no ha ayudado mucho en este sentido y hemos parido al menos dos generaciones con carencias comunicativas y, por tanto, de autoestima.

    Me encanta el experimento del 15M porque anima a mucha gente a ponerse delante de otros para expresar lo que piensa. No sabes lo necesario que es este ejercicio en nuestros días.

    Saludos