MDA Space (MDA / MDLF) está en un momento de fuerte expansión dentro del sector espacial canadiense. La compañía acaba de presentar resultados del segundo trimestre de 2026 con ingresos de unos 499 millones de dólares canadienses, un 34% más que el año anterior, y un EBITDA ajustado de 96 millones (+26%), con un margen del 19,3% que se mantiene dentro de su guidance. El backlog cierra el trimestre en 4.000 millones, 310 millones más que en el trimestre anterior, lo que da bastante visibilidad de ingresos para lo que queda de año y más allá. Además, han elevado el punto medio de las previsiones de ingresos de 2026 hasta el rango de 1.800-1.900 millones.
Uno de los puntos más positivos es la cartera de contratos. Acaban de ganar un pedido adicional de 474 millones de dólares para fabricar más satélites AURORA para la constelación Lightspeed de Telesat, y siguen avanzando en proyectos de defensa, observación de la Tierra y sensores lunares para misiones europeas. Las adquisiciones recientes (Blue Canyon y una participación mayoritaria en CLS) les dan más capacidad de fabricación en EE.UU. y refuerzan el lado de datos e inteligencia artificial aplicados al espacio. Es una empresa que está pasando de ser un actor local sólido a un proveedor más global en un mercado en pleno crecimiento.
Por el lado negativo, el flujo de caja libre salió negativo en el trimestre (alrededor de 150 millones negativos) por el capital circulante de los grandes programas, algo normal en este sector pero que obliga a gestionar bien la liquidez. Han hecho ampliaciones de capital y emisiones de deuda para financiar las compras, lo que diluye a los accionistas y aumenta el apalancamiento a corto plazo. Integrar tantas piezas nuevas no es sencillo y cualquier retraso en la ejecución de contratos grandes puede pasar factura en un valor que ya cotiza con múltiplos exigentes.
En resumen, MDA Space me parece una de las historias más interesantes del sector espacial canadiense: crecimiento sólido, backlog robusto y exposición a LEO, defensa y exploración lunar. Tiene potencial si ejecutan bien las adquisiciones y convierten el pipeline en ingresos, pero también arrastra riesgos de dilución, integración y dependencia de pocos clientes grandes. Para perfiles con tolerancia a la volatilidad y horizonte medio-largo, es una apuesta de crecimiento en un sector estructuralmente alcista.