Trump activa poderes extraordinarios con una ley de la Guerra Fría para intervenir toda la cadena energética de EEUU
La Administración de Donald Trump ha aprobado de una sola vez cinco memorandos presidenciales para movilizar la sección 303 de la Defense Production Act de 1950 sobre prácticamente toda la cadena energética de Estados Unidos. Los textos abarcan desde la red eléctrica, la producción, refino y logística de petróleo, la transmisión, procesado, almacenamiento y exportación de gas natural y GNL, las cadenas de suministro de carbón y la generación de base, y el desarrollo, fabricación y despliegue de grandes infraestructuras energéticas.
El movimiento supone un salto cualitativo en la política energética de Washington, porque la Casa Blanca no se limita a declarar sectores prioritarios, sino que los eleva explícitamente a la categoría de recursos industriales, materiales o tecnologías críticas esenciales para la defensa nacional. El encaje legal elegido es la sección 303 de la Defense Production Act, que permite al presidente habilitar compras públicas, compromisos de compra, apoyo financiero al desarrollo de capacidades productivas y otros instrumentos de intervención para expandir la base industrial doméstica.
La cobertura política de esta ofensiva se apoya en
la Executive Order 14156, firmada el 20 de enero de 2025, con la que Trump declaró una emergencia energética nacional. Esa emergencia siguió vigente en 2026, después de que la Casa Blanca notificara formalmente su continuidad por un año más en enero. Sobre esa base, los nuevos memorandos sostienen que la insuficiencia de producción, transporte, refino, generación e infraestructuras energéticas representa una amenaza para la economía, la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos.
Trump activa poderes extraordinarios con una ley de la Guerra Fría para intervenir toda la cadena energética de EEUU