PMI Eurozona
Buenos días.
La actividad manufacturera de la eurozona se recuperó en julio hasta alcanzar su nivel más alto en tres meses, impulsada principalmente por Alemania. Las condiciones generales de demanda en la región siguen siendo frágiles, aunque al menos aparecen ligeras señales de mejora en los nuevos pedidos.
El índice de producción manufacturera fue el dato más destacado, al subir hasta 51,9, su nivel más alto en 52 meses. La aceleración de la actividad estuvo respaldada por la finalización de pedidos pendientes y por un ligero repunte de las ventas:
Alemania: 52,2, en línea con lo esperado y por encima del 50,3 de junio.
Italia: 51,3, por debajo del 52,5 esperado y del 52,2 anterior.
España: 50,2, frente al 50,5 esperado y el 49,7 anterior.
Francia: 49,8, por debajo del 50,0 preliminar.
Aun así, las presiones sobre las cadenas de suministro continuaron siendo intensas, aunque fueron las menos pronunciadas de los últimos cinco meses. Además, las presiones inflacionistas también se moderaron en julio.
S&P Global señala lo siguiente:
«Las fábricas de la eurozona están disfrutando de una especie de acelerón veraniego, con la producción creciendo al ritmo más rápido de los últimos cuatro años y medio. Sin embargo, existen señales de que estas buenas noticias podrían durar poco, ya que el impulso corre el riesgo de desvanecerse con la llegada del otoño.
Alemania, Países Bajos, Austria y Grecia están registrando un sólido crecimiento de la producción, pero la actividad está cayendo en Francia y España, mientras que Italia apenas muestra un avance modesto. Estas divergencias ponen de manifiesto que amplias zonas de la región continúan teniendo dificultades debido a la debilidad de la demanda, los elevados precios y los retrasos en los suministros.
Aunque los cuellos de botella y las presiones sobre los precios vinculadas a la energía se moderaron ligeramente durante el periodo analizado en julio, las tensiones en las cadenas de suministro y los precios energéticos siguen siendo elevados por la persistencia de las tensiones en Oriente Medio. Esto amenaza con limitar la producción y debilitar todavía más la demanda durante los próximos meses.
Por tanto, la entrada de nuevos pedidos continúa siendo preocupantemente débil, lo que obliga a los productores a depender de encargos realizados en meses anteriores para sostener el reciente aumento de la producción. Como resultado, las fábricas siguen reduciendo sus plantillas ante el temor de una posible falta de trabajo en los próximos meses, lo que demuestra que la economía manufacturera no está tan sana como podrían sugerir los datos generales».
Fuente: Diego Puertas
(serenity-markets.com
Un saludo!
Mañana sabré explicar lo que ocurrió hoy