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AST SpaceMobile: Acuerdo con Firefly para fabricar su propio cohete pesado...

Blacklift.




Hoy nos levantamos con una de las noticias más importantes del NewSpace de los últimos tiempos, y desde luego una noticia transformadora para AST SpaceMobile.


AST SpaceMobile ha llegado a un acuerdo de compra de motores de Firefly por un valor de 1,3 billones de dólares. En la noticia nos especifica varias cosas, una que 400 millones son pagados por adelantado para este acuerdo, otros 400 millones que serán pagados a Firefly en acciones de ASTS. Y luego 225 millones por motores para 3 cohetes de ASTS, y otros 225 millones para la licencia de los motores para fabricarlos ASTS y además gestión de piezas y experiencia de Firefly hacia ASTS.

Si señores, con este acuerdo AST SpaceMobile quiere fabricar su propio cohete semi pesado de 20 Toneladas a LEO, reutilizable, Blacklift (que podrá poner 5 BlueBirds por lanzamiento) supuestamente con fecha de debut en 2028. Con esta operación AST SpaceMobile busca ser una compañía integrada verticalmente y no depender de terceros para lanzar sus satélites, algo que es muy importante y que ya tienen compañías como SpaceX, Blue Origin o Rocket Lab.

Antes de seguir me parece una gran acuerdo para Firefly, vende sus motores (Miranda y Vira) y licencia, refuerza su apuesta por el cohete Eclipse con más dinero para escalar rápido su producción.

Y si ASTS sobrevive y se convierte en un gigante de las comunicaciones espaciales, encima tiene una parte de su accionariado...

Un Win-Win en toda regla.

En la nota de prensa, también ASTS nos explica que ya tiene acuerdos firmados para lanzar 100 BlueBirds, con diferentes lanzadores (conocemos que tiene acuerdos con SpaceX y Blue Origin, y se especula que también con ULA y su Vulcan y quizás con MHI con su cohete H3) para el despliegue esperado entre el periodo 2027 y 2028.

Por supuesto esta noticia que ha pillado a muchos con el pie cambiado no ha salido de la nada. SpaceX ya ha dicho que dejará de tomar nuevas ordenes de lanzamiento para su cohete Falcon-9 a partir de 2028. Y además se teme que para la Starship de carga fuera de la versión con el dispensador de pez, ideales eso si para los Starlinks, SpaceX no estaría con muchas prisas en desarrollar la versión de carga con compuertas para satélites normales de clientes, para su Starship, si no que prioriza sus propias cargas internas de Starlinks y futuros StarMinds, para data centers orbitales.

A esto hay que sumar, que muchos especulan que Blue Origin tan poco estaría tomando nuevas ordenes para su New Glenn, pues tiene una gran carga de trabajo para lanzar los satélites de Amazon LEO, y su propia constelación de satélites para TeraWave a partir de 2028. Esto ha llevado a un pánico entre compañías de operadoras de satélites, en lo que se conoce como "Launch crunch" que está poniendo a muchas de estas compañías nerviosas, ante la falta de lanzadores operativos activos.

Esta claro que para AST SpaceMobile, desarrollar un cohete semi pesado para 2028, es casi imposible para cualquiera que conozca la industria de lanzadores. Si sin duda disponer de un motor de cohete como el Miranda y Vira (para la segunda etapa) casi operativos, es sin duda, un gran avance, pues el motor de un cohete es con diferencia lo más complicado (y se suele tardar en tenerlo operativo, un desarrollo de 10 años para tener un motor de un cohete orbital).




Pero eso no quita, que ASTS ahora ha entrado a desarrollar un cohete semi pesado, algo que a compañías con mucha más experiencia, les ha llevado de media entre 5 y 10 años. Además los 1,3 billones de dólares del acuerdo son solo para los motores del cohete. ASTS tendrá que desarrollar las fabricas, toda la maquinaria, la rampa de lanzamiento, contratar a todos este personal cualificado de ingenieros y todo esto puede costar desde cientos de millones a varios billones de dólares. Así que ASTS hoy se embarca en una operación muy costosa y peligrosa para la supervivencia de la propia compañía y casi seguro llevará a nuevas ampliaciones de capitales. Y que es muy probable que el cohete no este operativo hasta el año 2032 en adelante, y quizás incluso hasta el 2035 o más en un escenario más pesimista o realista.

Ante este problema de lanzadores habilitados para los próximos años ASTS tenía para mí 3 opciones:

a) Fusionarse con Rocket Lab en una operación más o menos entre iguales en tamaño.

b) Fusionarse con Firefly Aerospace, en una operación con clara mayoría de poder por tamaño de ASTS, donde sería la posición dominante en la compañía resultante.

c) Seguir igual, como compañía solo de comunicaciones espaciales, y esperar a los nuevos lanzadores que pronto estarán en el mercado como el Neutron de Rocket Lab, el Eclipse de Firefly o el Terran-R de Relativity Space, o incluso el Nova-2 de Stoke Space.


Sin embargo ASTS, ha elegido la opción d, donde ella misma se fabricará su propio cohete semi pesado para lanzar sus propios satélites. Una operación que a largo plazo puede tener mucho sentido estratégico. Pero que en estos años pone a la compañía en un riesgo de fracaso mucho más grande, para los próximos años hasta que el cohete este operativo.


Así que estamos ante un antes y después para ASTS, la próxima semana con la presentación de resultados y la conferencia de la compañía nos enteraremos mejor de toda esta operación y de como será el cohete Blacklift.

Así que nos quedamos con una gran operación para Firefly y ante un salto de inversión y riesgo para ASTS en los próximos años, veremos como acaba toda esta historia en el futuro...




 






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