Igualmente, Docetrece. Que 2026 nos mantenga la salud y el patrimonio a todos.
La ortodoxia la reinterpreto adaptándola a mis circunstancias y preferencias. Vamos, que ideas como añadir renta fija o reglas aritméticas en función de la edad las entiendo como reducir riesgo y volatilidad, mayormente por las consecuencias que pudiera tener un quebranto importante en las cercanías de la jubilación y con aportaciones irrelevantes sobre el patrimonio. Nada que no se haya comentado ya por aquí. Y lo aplico rotando a sectores más defensivos. Lo que por cierto hace que durante los últimos años mi núcleo de cartera me tenga instalado en la cola del pelotón. Cosas que pasan.
Sobre las horas de vuelo, haberlas haylas, jaja, pero no veas la de impactos que lleva el aparato. Si algún mérito me otorgo es seguir volando con relativa tranquilidad pese a los errores y otros reveses.
Por seguir el orden de tu comentario, que tengo excesiva facilidad para irme por las ramas y perder el hilo, aunque lo implementemos de manera distinta, compartimos ideas centrales y ese poder comprar tiempo sin que se resienta mi estilo de vida (bastante frugal, por cierto) es una de ellas. La otra es ese dolor más emocional que económico, no porque no me duela en el bolsillo, que me duele, sino porque soy mucho más inclemente conmigo mismo que con los demás. A buen seguro aquí tiene que ver el gestionar dinero familiar.
Y ya para finalizar, sobre la herencia, el hecho de tener o no hijos sesga ya notablemente la manera de verla. Al no tenerlos, mi preferencia es disfrutar del patrimonio y no dejar herencia. Es algo que debo estudiar y planificar, más allá de meramente desearlo. Y que tenga salud y tiempo para llevarlo a cabo, claro está. Hay que intentar disfrutar del camino, porque la meta no sabemos dónde está y a lo peor la encontramos en el momento más inoportuno.
Salu2 y disculpas por el desvío por Úbeda.