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¿Burbuja en la tecnología-semiconductores? (II parte)

Los pesimistas  y los seguidores de las noticias catastrofistas de los medios de comunicación no deberían invertir en bolsa, ya que siempre encuentran un motivo para vender, lo ejecutan y después al no venir el fin del mundo compran más caro y vuelta a empezar.

Antes de decidir si hay una burbuja en los mercados, hay que poner en contexto lo que significa la inteligencia artificial, cuya importancia asimilo a la revolución industrial y a la de los ferrocarriles. 

Para ilustrar mi tesis sobre la importancia de la tecnología y los nuevos descubrimientos en las economía y los mercados financieros , actualizando las tesis de Schumpeter he descubierto a Carlota Pérez, economista venezolana con un amplio recorrido y bagaje por materias conexas con los mercados que nos hace un repaso por las revoluciones tecnológicas, su incidencia en la economía  y en los mercados financieros.
 
Carlota Perez propone un marco histórico para entender cómo las grandes oleadas de cambio tecnológico transforman la economía y la sociedad, y por qué casi siempre vienen acompañadas de burbujas financieras seguidas de crisis. Su tesis central, desarrollada en Technological Revolutions and Financial Capital (2002) y en artículos posteriores, sostiene que el progreso tecnológico no es lineal ni continuo, sino que ocurre en revoluciones tecnológicas periódicas. Cada revolución combina un conjunto de tecnologías, infraestructuras y prácticas organizativas que, en conjunto, forman un nuevo “paradigma tecno-económico”. Este paradigma reconfigura qué es eficiente, qué es rentable, y cómo se crean y distribuyen la riqueza. 

Perez identifica cinco grandes revoluciones desde finales del siglo XVIII: 1) la de la maquinaria textil y la primera revolución industrial; 2) el ferrocarril y el acero; 3) la era del acero, la electricidad y la ingeniería pesada; 4) la del automóvil, el petróleo y la producción en masa; y 5) la de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), con la digitalización y la microelectrónica. Cada una sigue un patrón recurrente en cuatro grandes fases, con una inflexión en medio que llama “gran separación” entre la lógica del capital financiero y la lógica del capital productivo. 

Primero, surge la “irrupción” (irruption): una oleada de innovaciones claves irrumpe y abre un abanico de posibilidades. En esta fase, aparecen los emprendedores pioneros, los experimentos tecnológicos, y los nuevos sectores. Es un periodo de entusiasmo creativo, pero la infraestructura y las instituciones todavía no se adaptan del todo; la nueva tecnología convive con lo viejo. 

Segundo, el “frenesí” (frenzy): el capital financiero se vuelca al nuevo paradigma, buscando rendimientos extraordinarios. Se construyen infraestructuras a gran escala —canales y ferrocarriles en el siglo XIX; electrificación y carreteras en el XX; internet y data centers en el XXI— con financiación abundante y a menudo especulativa. La certeza de una “nueva era” impulsa valoraciones desmedidas y proyectos redundantes. En términos de Perez, el capital financiero lidera y sobredimensiona la instalación del nuevo paradigma. Esta fase típicamente forma una burbuja: los precios se separan de los fundamentales y la exuberancia oculta los excesos. 

Tercero, ocurre el “colapso” o “crash”: la burbuja estalla, exponiendo sobreinversiones, fraudes y debilidades institucionales. Históricamente, esto incluye la crisis ferroviaria de 1847, el crack de 1929 o el estallido de las puntocom en 2000-2001, y la crisis financiera global de 2008 como un episodio vinculado a la maduración del paradigma TIC y la financiarización. El crash marca el final de la fase especulativa descontrolada y abre la posibilidad de reorganizar el sistema para aprovechar productivamente la base instalada. 

Cuarto, la “sinergia” (synergy): tras reformas regulatorias, aprendizaje social e institucional, y una nueva relación entre finanzas y producción, el paradigma se despliega plenamente en la economía real. Es la “edad de oro” asociada a cada revolución —por ejemplo, los “treinta gloriosos” tras la Segunda Guerra Mundial en el paradigma del petróleo y la producción en masa. En esta fase, las tecnologías ya maduras se difunden a todos los sectores, se estabilizan estándares y buenas prácticas, y los beneficios se distribuyen más ampliamente vía empleo, salarios y expansión del Estado de bienestar o políticas equivalentes. Finalmente, llega la “madurez” (maturity): se agotan las oportunidades de alto crecimiento, las ganancias marginales decrecen y se preparan las condiciones para la siguiente revolución. 

Un elemento clave del marco de Perez es la distinción entre capital financiero y capital productivo, junto con su desalineación temporal. En la instalación (irrupción + frenesí), las finanzas toman la delantera, asumiendo riesgos y, a menudo, sobrecalentando la economía. Esto no es solo un vicio: cumple una función histórica, porque adelanta recursos para construir la infraestructura sistémica necesaria que de otro modo sería demasiado costosa o incierta. Sin embargo, el mismo mecanismo que acelera la instalación también crea burbujas. El crash, aunque doloroso, actúa como mecanismo de corrección: disciplina a los actores, depura excesos y allana el camino para la sinergia, cuando la producción —la economía real— lidera y las finanzas se subordinan a objetivos de crecimiento sostenido y difusión social de beneficios. 

Perez subraya que esta transición del frenesí a la sinergia no es automática: requiere un “arreglo institucional” (institutional recomposition). Tras cada crash, la sociedad redefine reglas, regulaciones, políticas industriales, instrumentos financieros y marcos laborales para alinear incentivos. Históricamente, esto implicó, por ejemplo, leyes antimonopolio, regulación bancaria, inversión pública masiva y pactos sociales. En su lectura, el New Deal y la regulación del sistema financiero estadounidense, sumados al esfuerzo de guerra y la posterior reconstrucción, fueron decisivos para convertir el potencial de la producción en masa en crecimiento ampliamente compartido. Sin ese reequilibrio institucional, el sistema puede quedar atrapado en estancamiento, desigualdad y volatilidad. 

Otra aportación crucial es la noción de “paradigma tecno-económico”, que no es solo una tecnología, sino una lógica integral de eficiencia. En cada revolución, emergen principios comunes: por ejemplo, la producción en masa estandarizada, las cadenas de montaje, la gestión científica, el consumo de masas y la red de carreteras en el paradigma del automóvil; o la modularidad, la desintegración vertical, la subcontratación global, el just-in-time y la digitalización en el paradigma TIC. Estos principios se convierten en “mejores prácticas” que revalorizan habilidades, reorganizan industrias y reescriben la geografía productiva. La difusión del paradigma requiere también “infraestructuras blandas”: estándares, patentes, formación, contabilidad adaptada, métricas y normas de competencia. 

En cuanto a las burbujas financieras, Perez insiste en tratarlas no solo como fallos, sino como fenómenos sistémicos endógenos a la transición tecnológica. La expectativa de altos rendimientos en torno a una “nueva frontera” incentiva a los inversores a financiar proyectos que no tendrían sentido bajo la lógica anterior. Un número significativo de esos proyectos fracasa, pero una parte construye la base común que luego todos aprovechan: vías ferroviarias en exceso que abaratan el transporte; cables de fibra y centros de datos infrautilizados en 2001 que, años después, sostienen el crecimiento de internet; viviendas suburbanas y autopistas que habilitan la logística y el consumo de masas. La función social de la burbuja es, paradójicamente, socializar parte de los costes de instalación vía capital privado dispuesto a asumir pérdidas por expectativa de ganancias extraordinarias. 

Ahora bien, la burbuja también incrementa desigualdad y puede degradar la confianza pública si los costes del ajuste recaen sobre los más vulnerables. Por eso, Perez enfatiza el papel de políticas que canalicen el dinamismo financiero hacia fines productivos y socialmente útiles tras el crash: inversión pública contracíclica, banca de desarrollo, regulación prudencial, impuestos progresivos, competencia efectiva, apoyo a la difusión de capacidades (educación técnica, reconversión laboral), y, en la fase de sinergia, políticas de demanda que expandan el mercado interno para absorber la nueva capacidad productiva. 

Perez también propone que cada revolución abre una nueva “oportunidad de inclusión” y un nuevo “estilo de vida” que legitima el auge. En la era del automóvil, fue el sueño suburbano, los electrodomésticos, el ocio de masas. En la era digital, las promesas giran en torno a la conectividad ubicua, la economía del conocimiento, la personalización y la desmaterialización parcial del crecimiento. Sin embargo, advierte sobre el riesgo de que el paradigma digital, si se deja librado solo al capital financiero, culmine en “plataformización” concentrada, precarización laboral, evasión fiscal y extractivismo de datos, en lugar de una sinergia inclusiva. La pregunta normativa es cómo orientar este paradigma hacia una “edad de oro verde y equitativa”, aprovechando su versatilidad para la transición energética, la eficiencia de recursos y nuevos bienes públicos digitales. 

En sus trabajos más recientes, Perez liga el paradigma TIC con la posibilidad de una “revolución verde” como próxima oleada, o al menos como una orientación para la plena maduración del paradigma actual. Sugiere que la convergencia entre digitalización, energías renovables, almacenamiento, movilidad eléctrica y redes inteligentes puede constituir el núcleo de un nuevo conjunto de “aplicaciones impulso” (carrier branches) capaz de arrastrar la inversión, generar empleo de calidad y reducir emisiones. Para que esto ocurra, es necesario un marco de políticas industriales coordinadas —estándares, compras públicas, infraestructura de red, precios al carbono, financiamiento paciente— que catalicen la reasignación desde actividades especulativas de bajo valor social hacia proyectos con externalidades positivas. 

Un rasgo metodológico de su enfoque es el énfasis en secuencias temporales largas y en coevolución tecnología–finanzas–instituciones. Esto le permite integrar elementos que a menudo se estudian por separado: la psicología de los mercados, las trayectorias de aprendizaje tecnológico, la economía política de la regulación y el papel de la demanda social. También relativiza la visión de “progreso inevitable”: sin alineación institucional, el potencial tecnológico puede desperdiciarse o volverse regresivo. Así, su teoría es a la vez descriptiva y prescriptiva: describe patrones históricos repetidos y sugiere intervenciones para maximizar beneficios y minimizar daños. 

La estructura cíclica que propone se puede condensar en la idea de “instalación” y “despliegue”. La fase de instalación construye la infraestructura, estándares y expectativas; la financiación es abundante y volátil; reina la experimentación y el caos creativo. El crash divide el ciclo y obliga a redefinir reglas. La fase de despliegue transforma esa base instalada en productividad generalizada: difunde las mejores prácticas, moderniza sectores rezagados, y estabiliza precios y salarios dentro de un marco institucional renovado. Hacia el final del despliegue, la innovación se vuelve incremental; aparecen rigideces; el capital busca nuevos horizontes y se gesta la siguiente revolución. 

Un aporte práctico de las ideas de Perez es ayudar a formuladores de políticas y empresas a reconocer en qué etapa del ciclo se encuentran y actuar en consecuencia. Durante la instalación, tiene sentido permitir mayor tolerancia al fracaso, fomentar competencia y variedad, y no intentar “elegir ganadores” demasiado pronto, pero sí invertir en infraestructura y estándares abiertos. Después del crash, es crucial pasar del laissez-faire financiero a una disciplina orientada a la producción y al bienestar: cerrar arbitrajes regulatorios, premiar inversiones a largo plazo, y ampliar la demanda efectiva. Para empresas, la recomendación implícita es identificar las “mejores prácticas” del paradigma emergente, desarrollar capacidades organizativas coherentes con ellas y evitar quedar atrapadas en modelos de negocio anclados al paradigma anterior. 

Respecto al debate sobre burbujas, Perez aporta una visión que reconcilia dos intuiciones opuestas: que las burbujas son peligrosas y derrochadoras, y que sin ellas no tendríamos la infraestructura necesaria a tiempo. Su respuesta es que no se trata de aceptar o rechazar las burbujas, sino de diseñar instituciones que minimicen el daño y maximicen el legado útil: transparencia, límites al apalancamiento, resolución ordenada de quiebras, y mecanismos para que los activos construidos —bandas de espectro, cables, capacidades de manufactura limpia— queden disponibles para el uso productivo posterior a precios que permitan su difusión. 

Finalmente, la obra de Perez sugiere una lectura optimista y a la vez cauta del presente. El estallido de las puntocom y la crisis de 2008 pueden verse como parte del tránsito desde la instalación digital hacia su despliegue pleno. La aparición de la computación en la nube, el smartphone, la inteligencia artificial aplicada, y la digitalización transversal de industrias son rasgos de una maduración del paradigma. Pero la desigualdad, la concentración de poder de plataformas y la urgencia climática indican que el reequilibrio institucional aún es incompleto. En su marco, una “edad de oro” digital y verde es posible si la sociedad decide orientar el capital hacia misiones públicas —descarbonización, salud, educación, ciudades habitables— y reconfigura reglas para que la innovación rinda frutos amplios y sostenibles. 

En síntesis, las ideas de Carlota Perez articulan: 1) que las revoluciones tecnológicas llegan en oleadas con lógicas propias que reordenan la economía; 2) que las finanzas, impulsando la instalación del nuevo paradigma, tienden a crear burbujas que luego corrigen con un crash; 3) que el paso a una fase de sinergia requiere rediseño institucional para alinear capital financiero y productivo; y 4) que el resultado social —edad de oro inclusiva o estancamiento desigual— depende de decisiones políticas conscientes. Este marco no solo ilumina el pasado, sino que ofrece una brújula para navegar el presente y orientar la próxima transformación hacia objetivos económicos, sociales y ambientales compartidos.

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  1. en respuesta a Juandos21
    -
    Top 100
    #20
    03/06/26 13:02
    Yo tampoco....un abrazo.
  2. #18
    28/05/26 18:00
    Yo no veo burbuja 
  3. en respuesta a 8........s
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    Top 100
    #17
    24/05/26 22:06

    ..ma  alla de la burbuja topologia percolacion y la geometria del gruyere en el sector de semiconductores....

    el debate actual en los mercados financieros globales en torno a la inteligencia artificial y el sector de semiconductores sufre de un reduccionismo alarmante los analistas tradicionales atrapados en una logica bidimensional intentan diagnosticar la situacion utilizando terminos simplistas como burbuja especulativa o solidez estructural esta vision binaria asume que el mercado es una esfera homogenea que o bien esta llena de valor real o bien esta inflada de aire lista para estallar y desaparecer por completo sin embargo si aplicamos las tesis macroeconomicas de carlota perez combinadas con la fisica de los sistemas complejos descubrimos que el modelo mental adecuado no es la burbuja sino la topologia de un queso gruyere un sistema que permite la coexistencia simultanea de densidad real de vacios estructurales de tensiones distribuidas y de lineas de fractura invisibles que determinan como reacciona la estructura global ante la presion del capital...introducir la geometria del gruyere cambia por completo la topologia del problema economico el analista clasico obsesionado con la valoracion tradicional pregunta constantemente cuanto vale un activo cuanto crece su beneficio por accion que multiplo per tiene o cuanto flujo de caja libre es capaz de producir en el proximo trimestre este enfoque metrico es incapaz de captar la resiliencia de un entorno hibrido la perspectiva topologica en cambio plantea preguntas de una naturaleza totalmente distinta como esta distribuida la tension en la cadena de suministro donde existen discontinuidades fisicas fundamentales que zonas de la infraestructura absorben la carga de la inversion que conexiones logisticas son criticas y que ocurre cuando varias cavidades o vacios aislados empiezan a conectarse entre si bajo esta nueva optica el mercado de semiconductores no esta uniformemente sobrevalorado ni uniformemente vacio sino que presenta concentraciones extremas de capital junto a huecos estructurales profundos ocultos bajo un crecimiento aparente...en un queso con agujeros la estructura solida sigue existiendo y soportando peso pero las discontinuidades internas condicionan de manera absoluta el modo en que el material gestiona la presion y dictan con precision milimetrica donde se producira la primera fractura hoy convivimos con una paradoja donde infraestructuras tecnologicas extremadamente robustas coexisten con dependencias fisicas y geopoliticas de una delicadeza extrema tenemos una inteligencia artificial con una capacidad de calculo sin precedentes desarrollada por nvidia mediante arquitecturas como blackwell pero que es totalmente dependiente de recursos criticos no financieros como el suministro masivo de agua para refrigeracion la disponibilidad de gigavatios de energia electrica estable maquinas de litografia ultravioleta extrema de asml surgidas de la investigacion historica de philips y cadenas de produccion concentradas organicamente en las gigafabs de tsmc en taiwan esta asimetria demuestra que el agujero en el sistema no equivale a un fraude contable o a una mentira corporativa sino a una desalineacion temporal energetica institucional narrativa y fisica entre la velocidad del capital financiero y las restricciones de la materia...el concepto clave que tomamos prestado de la teoria de redes y de la fisica de materiales para explicar este fenomeno es la percolacion un sistema complejo puede permanecer perfectamente estable e imperturbable mientras sus vacios internos se encuentren aislados unos de otros el mercado puede tolerar sin problemas un agujero de caracter energetico un bache de tension geopolitica en el estrecho de taiwan o una correccion de liquidez financiera en las bolsas occidentales lo verdaderamente peligroso aparece cuando estas discontinuidades que antes operaban de forma separada alcanzan una masa critica y comienzan a superponerse unas con otras modificando de forma abrupta la conectividad interna del sistema cuando el vacio fisico de la saturacion electrica de los centros de datos se conecta con el vacio financiero de un estrangulamiento del credito a corto plazo y este a su vez se alinea con un cuello de botella en el empaquetado tridimensional de chips emerge un comportamiento no lineal el colapso posterior no ocurre porque todo el desarrollo tecnologico fuera falso o una ilusion sino porque la red interna de vacios ha redistribuido peor las cargas provocando una fatiga estructural del material economico
    esta lectura topologica evita la trampa del catastrofismo y modifica radicalmente la interpretacion del crash historico que describe carlota perez en su obra el estallido de la exuberancia irracional no revela necesariamente que la tecnologia sea inutil o que el progreso sea una falacia el crash es en realidad el momento en que el sistema desvela que partes soportaban la carga real cuales eran redundancias especulativas y donde la geometria interna era demasiado fragil para la tension acumulada aqui es donde aprendemos a diferenciar entre la destruccion de la narrativa y la destruccion material el capital financiero al ser una entidad puramente informacional liquida y abstracta puede evaporarse de las pantallas de la bolsa de madrid o de wall street en cuestion de horas reduciendo las valoraciones a la mitad sin embargo las fabricas de semiconductores las patentes de diseño de circuitos los cables de fibra optica transoceanicos y los centros de datos ya construidos no desaparecen con la correccion bursatil permanecen inalterados como sedimentacion geologica listos para ser reutilizados bajo una logica productiva mucho mas eficiente...la historia de las revoluciones industriales demuestra este patron recurrente las vias ferroviarias construidas en exceso durante la fiebre del siglo diecinueve los cables de telecomunicaciones instalados durante la burbuja puntocom del año dos mil y las infraestructuras de logistica masiva no se desintegraron tras sus respectivos colapsos financieros el crash actua como un mecanismo de expropiacion y abaratamiento forzoso de la base instalada limpiando el exceso de carga especulativa y permitiendo que el capital productivo herede esa inmensa capacidad tecnica a precios de saldo para iniciar la fase de sinergia o la edad de oro donde la tecnologia se difunde horizontalmente a toda la sociedad estabilizando salarios mejorando la productividad general y permitiendo la intervencion del estado mediante politicas industriales coordinadas que fijen misiones publicas a largo plazo como la transicion verde y la eficiencia de recursos
    en la situacion actual el silicio actua como el suelo soberano e insustituible de la computacion mundial el error de los analistas financieros consiste en buscar un unico activo liquido para especular a corto plazo ignorando que las matrices tecnologicas operan por capas hibridas la madurez de la microelectronica tradicional basada en el silicio servira como cimiento de escala comercial indispensable para integrar de manera paulatina las nuevas lineas de investigacion que hoy se desarrollan con el apoyo de agencias como darpa el futuro del hardware no vendra por una sustitucion comercial inmediata o una demolicion instantanea del silicio sino por una integracion multicapa donde el silicio aportara la potencia bruta de calculo centralizado en salas limpias y los nuevos materiales avanzados como los procesadores plasticos flexibles la electronica organica basada en carbono o la computacion biologica humeda wetware aportaran plasticidad periferica resolviendo los limites de eficiencia energetica extrema en entornos donde el hardware rigido es inviable por costes o biocompatibilidad
    el verdadero motor del cambio permanece oculto en esta fase de instalacion hibridándose con las infraestructuras heredadas antes de consolidar su despliegue definitivo la ebullicion que observamos en los foros y blogs de rankia es la manifestacion visible de un sistema que acumula tensiones internas buscando un cambio de estado termodinamico el enfoque del gruyere nos rescata del debate simplista entre alcistas y bajistas recordandonos que un sistema puede albergar simultaneamente un enorme potencial transformador real junto a una fragilidad estructural profunda la tarea del inversor inteligente y del formulador de politicas publicas no es adivinar el dia exacto del apocalipsis financiero sino mapear la conectividad de los vacios entender las lineas de tension y prepararse para el momento en que la estructura se reconfigure obligando al capital financiero a subordinarse a los objetivos de la economia real y el bienestar social despues de que la marea de la especulacion haya evacuado su humo del mercado bursatil global....un abrazo


  4. en respuesta a 8........s
    -
    Top 100
    #15
    24/05/26 19:27
    El sistema de silicio ha entrado en una fase de saturación del escalado económico clásico. El progreso ya no proviene principalmente de la reducción del tamaño del transistor, sino de la recomposición del sistema computacional en múltiples capas: empaquetado avanzado, memoria de alto ancho de banda, aceleración especializada y, emergentemente, interconexión fotónica. En este contexto, el silicio deja de ser un paradigma autosuficiente y se convierte en una infraestructura base dentro de un sistema heterogéneo de computación. Las tecnologías alternativas no sustituyen el silicio, sino que absorben funciones específicas donde el escalado tradicional muestra rendimientos decrecientes.....un abrazo...
  5. en respuesta a 8........s
    -
    Top 100
    #14
    24/05/26 17:16
    El ecosistema informático del futuro no experimentará una convergencia tecnológica totalizadora orientada a sustituir al silicio tradicional sino que se fragmentará en una infraestructura multicapa de materiales y arquitecturas especializadas según el contexto físico la viabilidad energética y la capacidad de adaptación en este escenario la electrónica orgánica flexible los procesadores plásticos y la computación biológica húmeda o wetware no compiten de forma directa por el trono del procesamiento general sino que expanden la computación hacia periferias moleculares elásticas y orgánicas donde el hardware rígido resulta inviable por razones de coste flexibilidad o biocompatibilidad analizando detalladamente cada vector se revela una geografía tecnológica con profundas diferencias en madurez cuellos de botella estructurales y dinámicas económicas industriales
     La electrónica orgánica flexible fundamenta su avance en la química de materiales moleculares basados en el carbono como los polímeros conjugados que permiten la deslocalización y el flujo de electrones imitando a los semiconductores tradicionales pero manteniendo propiedades elásticas su gran ventaja radica en la escalabilidad productiva mediante técnicas de impresión por inyección de tinta o rotativas continuas de rollo a rollo eliminando la necesidad de las costosas salas limpias fotolíticas esto reduce drásticamente el coste marginal por unidad permitiendo la fabricación masiva de parches médicos epidérmicos inteligentes que monitorizan el sudor o el ritmo cardíaco sin embargo el verdadero problema histórico que separa al prototipo de laboratorio de la infraestructura industrial real es la degradación por fotooxidación cuando el oxígeno y la humedad entran en contacto con las cadenas conductoras rompen los enlaces moleculares convirtiendo el material en un aislante inútil para solucionar esto la ingeniería química actual aplica técnicas como el depósito de capas atómicas que intercalan películas nanométricas inorgánicas logrando tasas de transmisión de vapor de agua extremadamente bajas además de incorporar aditivos atrapadores de radicales libres o modificar las estructuras mediante fluoración aumentando la estabilidad molecular prolongada
     Por su parte los procesadores plásticos integran transistores de película delgada sobre sustratos flexibles para conformar puertas lógicas y microcontroladores elementales orientados a la computación ubicua y el internet de las cosas con aplicaciones claras en envases inteligentes o etiquetas logísticas pasivas aunque firmas especializadas demuestran que fabricar estos chips reduce el gasto de capital inicial en comparación con una fundición de silicio tradicional este ecosistema enfrenta muros físicos internos insalvables para tareas de alta intensidad la movilidad de los portadores de carga es extremadamente baja debido a que los electrones se mueven por saltos irregulares entre moléculas lo que limita las frecuencias de reloj a kilohercios además existe una dispersión estadística enorme entre transistores contiguos provocada por la irregularidad de la morfología del polímero al evaporarse el solvente durante la impresión esta falta de uniformidad destruye el margen de ruido requerido para arquitecturas lógicas complejas o de alta densidad relegando esta tecnología a la toma de datos perimetral simple y descartándola para la computación intensiva
     La computación biológica húmeda representa el enfoque más experimental y complejo utilizando componentes orgánicos vivos como neuronas cultivadas sobre matrices de microelectrodos esta tecnología ya no es puramente teórica pues existen plataformas que ofrecen bioprocesadores en la nube como un servicio de experimentación remota para laboratorios sin embargo el análisis de este paradigma requiere depurar severas narrativas futuristas hiperbólicas en primer lugar el software perimetral de estos sistemas no programa el tejido vivo en el sentido lógico tradicional de turing ejecutando líneas de código estables lo que hace realmente el middleware es modular estímulos eléctricos y establecer restricciones probabilísticas para guiar la plasticidad neuronal la computación aquí es una propiedad emergente y parcialmente autoorganizada lo que introduce un grave problema de volatilidad al no ser un sistema determinista ni reproducible bit a bit surge la falta de reproducibilidad computacional fuerte inhabilitando el wetware para procesos que requieran precisión matemática exacta como la criptografía o el control secuencial de memoria asimismo marcos teóricos como el principio de energía libre propuesto por karl friston se utilizan en el laboratorio más como una heurística de entrenamiento de caja negra que como una demostración formal de inteligencia biológica emergente
     El vector económico industrial y la viabilidad energética terminan por delimitar con realismo el alcance del wetware mientras que el silicio avanzado exige un desembolso de capital inicial gigantesco para la construcción de plantas de fabricación su coste marginal por unidad tiende a cero a gran escala por el contrario el wetware presenta un coste material inicial bajo pero un gasto operativo permanente y monstruoso no se gestiona hardware inerte sino una infraestructura viva el coste real se desplaza al mantenimiento constante de sistemas automáticos de microfluídica suministro continuo de medios de cultivo estériles control microbiológico estricto para evitar contaminaciones y monitorización las veinticuatro horas respecto a la eficiencia energética el cerebro humano consume escasos vatios de forma aislada gracias a millones de años de evolución biológica pero un bioprocesador artificial requiere incubadoras bombas sensores de acidez y ordenadores tradicionales de silicio para traducir las señales analógicas de los potenciales de acción cuando se computa el coste energético total del soporte de vida del chip biológico y su periferia de procesamiento la eficiencia termodinámica neta del sistema completo cae drásticamente perdiendo su teórica ventaja competitiva frente al hardware neuromórfico inerte
     Por lo tanto el análisis científico riguroso obliga a concluir que estas tecnologías emergentes no sustituirán al silicio de propósito general sino que se integrarán en un ecosistema informático multicapa y especializado las infraestructuras tecnológicas maduras tienden históricamente a la diversificación y no a la convergencia totalizadora bajo este esquema el silicio avanzado y la fotónica retendrán el control de la inteligencia artificial pesada los centros de datos en la nube y la computación de alto rendimiento debido a su estabilidad predictiva y su velocidad de cálculo los chips neuromórficos de silicio procesarán la inferencia eficiente en el extremo de la red la electrónica orgánica flexible y los procesadores plásticos dominarán la capa periférica de sensores ubicuos envases inteligentes y parches biométricos flexibles gracias a su resiliencia elástica y su bajo coste de impresión finalmente el wetware biológico quedará confinado a nichos experimentales muy específicos dedicados al modelado de la plasticidad celular la investigación biomédica avanzada y el desarrollo de interfaces biohíbridas especializadas en entornos controlados de laboratorio el futuro informático se define por la coexistencia cooperativa de diversos materiales donde cada arquitectura asume las tareas óptimas para su naturaleza física y molecular ...un abrazo...

  6. en respuesta a 8........s
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    Top 100
    #13
    24/05/26 17:14
    Antes de comentar sobre posibles ganadores o perdedores hay que entender que todo esto se financia con .estado...defensa...capital paciente...y fondos particulares a muy largo plazo...está fuera del radar del mercado..........un abrazo......
  7. en respuesta a 8........s
    -
    Top 100
    #12
    24/05/26 13:15
      redefinir la burbuja no como anomalía financiera, sino como forma visible de un proceso interno de acumulación de tensiones tecnológicas...financieras incluso narrativas....nos acerca más a la contemplación del cambio de estado.....en física de los materiales ...yermodinamica...hay algunos que cambian de fase....un abtazo
  8. en respuesta a 8........s
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    Top 100
    #11
    24/05/26 13:06
    Una burbuja es solo una visualización ...de algo que ebulle...un qbrazo
  9. #10
    24/05/26 12:38
    Muy buena lectura para empezar el Domingo, y como siempre de tú mano Enrique. Gracias 
  10. en respuesta a Maimon
    -
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    #9
    24/05/26 12:28
    Con escenarios máximos a 4años  revisables en  cada elecciónes parciales y sin consensos de estado?... .... Un abrazo...aplicar determinismos en sistemas aún mas deterministas es funambulismo ..
  11. #8
    24/05/26 12:23
    Enrique, como siempre, haces un análisis extraordinario. Aquí nos despliegas las fases que están por venir con este resumen del libro que, es como oxígeno esperanzador para el futuro (basándose en el pasado) No hay parto sin dolor, y tu mensaje es de prudencia pero sin miedo a lo que está por llegar. 
    Ahora necesitamos políticos que lo entiendan y que esten más por una redistribución más razonable de la riqueza  que se produce, el bienestar social es el antídoto de la violencia en aumento en casi todo el mundo. 
  12. en respuesta a 8........s
    -
    Top 100
    #7
    24/05/26 11:34

    ...resumiendo...carlota perez hace estudio historia del sistema....otros sobre tensiones del sistema.........un abrazo profesor.
  13. en respuesta a 8........s
    -
    Top 100
    #6
    24/05/26 11:30
    No es lo mismo decir
    esto va a pasar....a....
    esto ya está ocurriendo en forma de tensión acumulada....aquí Von Misses de nuevo....el.otrro Von Misses...un abrazo
  14. en respuesta a 8........s
    -
    Top 100
    #5
    24/05/26 11:24
    El brío...lo indomable...el momentum...el ímpetus...no siempre son escalables...lo inercial es...existe...y lo podemos parametrizar....fijarnos solo en un vector de esa parametrización es la gran obscenidad cque la pseudociencias intenta venderlos....un abrazo
  15. en respuesta a 8........s
    -
    Top 100
    #4
    24/05/26 11:21
    Con Tomas Iglesias ...y Kaos solté aquello del motor de cuatro tiempos....una empresa puede estar en explosión...
    el sector en compresión...
    el mercado global en admisión...
    la narrativa pública en escape....un abrazo...ya va siendo hora de diferenciar entre tomas del mercado opciones analíticas newtonianos...y Tomas de Mercado opciones morales o de hibridación con lo cuantico...
  16. en respuesta a 8........s
    -
    Top 100
    #3
    24/05/26 11:04
    ...en pocas palabras los mercados financieros globales cometen un profundo error de bulto grotesco y simplista al reducir la proxima revolucion tecnologica a una simple burbuja de semiconductores tradicionales de silicio cuando en realidad el debate de fondo exige entender el principio de coexistencia y acumulacion tecnologica que demuestra que la existencia de nuevos materiales avanzados o lineas de investigacion en laboratorios punteros como los procesadores plasticos flexibles y los sistemas de gel de computacion biologica humeda no implica en absoluto que el silicio sea una tecnologia obsoleta del pasado sino que sigue siendo el nucleo industrial soberano y la base estandarizada del sistema mundial actual sobre la cual el futuro se construye de forma hibrida y progresiva mediante capas tecnologicas coexistentes donde la madurez de la microelectronica tradicional sirve como cimiento de escala comercial insustituible para integrar de manera paulatina estas nuevas matrices organicas moleculares que resuelven los limites de eficiencia energetica extrema de modo que la tesis historica de carlota perez sobre el frenesi y el colapso financiero se aplica de forma equivocada por analistas financieros que buscan un unico activo liquido para especular a corto plazo ignorando por completo que las revoluciones industriales no operan por demolicion instantanea sino por pura sedimentacion geologica donde el silicio aportara la potencia bruta de calculo centralizado y los nuevos materiales del futuro aportaran la plasticidad periferica conformando un ecosistema vivo e integrado que obligara al capital productivo a coordinar la transicion real hacia una nueva matriz tecnoeconomica global tras el inevitable estallido de la exuberancia irracional que hoy infla los mercados bursatiles de manera artificial e incompleta repitiendo el patron historico de las revoluciones industriales anteriores donde el verdadero motor del cambio social permanecio oculto en su fase inicial de irrupcion hibridándose con las infraestructuras heredadas y estables antes de consolidar su despliegue definitivo en el entorno cotidiano sin depender jamas de falsas visiones maximalistas que confunden la compleja evolucion cientifica con la sustitucion comercial inmediata....un abrazo ...que gran herramienta  no algebraica es la i.a.
  17. en respuesta a 8........s
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    Top 100
    #2
    24/05/26 10:29
    ..el Crash es un colateral?...un abrazo
  18. Top 100
    #1
    24/05/26 10:25
    ...pues salvo que se introduce Crash como si fuera el brazo ejecutor del cambio de sistema ...la idea es potente en si...gracias ..un abrazo