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Participaciones del usuario Contracorriente

Contracorriente 21/09/10 10:11
Ha comentado en el artículo Notas para una Economía de la Discriminación
Pues no, no tenía ni idea... Sí sabía que había sido amigo de Von Neuman, pero no tenía ni idea de que había sido brigadista. Ya me ha animado a buscar algo mas sobre su vida. ¡Caramba! Siempre acabo aprendiendo algo de usted. ¡Un saludo!
Contracorriente 20/09/10 20:45
Ha comentado en el artículo Notas para una Economía de la Discriminación
Lleva toda la razón. Mi pregunta debería haber sido mas bien ¿quién da el primer paso? pero referida a individuos en situación de competencia en igualdad, como puede ser el caso de las dos tiendas manchegas en los años 50, o de los soldados de su ejemplo. Es decir, cuando la matriz es simétrica. En el caso de los inmigrantes, la matriz no es simétrica, por lo que éstos, los recién llegados, tienen mucho mas que perder si no colaboran en su integración. Obviamente cuando la matriz no es simétrica está claro quién debe dar el primer paso. Gracias por su apreciación. Si que tengo hijos, no en edad escolar, pero van a la guardería. Y para entrar en la guardería pública hemos tenido que sufrir los criterios de evaluación a los que alude, en los que los inmigrantes tienen preferencia. También tiene razón sobre los comentarios en los centros de salud, así como de la congestión en ellos (con hijos en edad de ir a la guardería, me paso bastante tiempo en el pediatra de mi centro de salud). De todas formas, creo que es un poco exagerado decir que no se exige nada a los inmigrantes a cambio, ya que pagan impuestos igual que todo hijo de vecino. Perdón si me extiendo demasiado, no quiero terminar sin una reflexión sobre la pertenencia a un club. Seguro que habrá leído el libro "Salida, voz y lealtad", de Albert O. Hirschmann. Recuerdo que en el se planteaba que los miembros que para entrar en un club sufren una iniciación dolorosa o costosa, tienden a demostrar un mayor apego hacia el mismo (lealtad). Igual imponer unos mayores costes de entrada a los inmigrantes aumentaría el apego de ellos hacia nuestro país. Pero, claro, eso es lo que me dice la cabeza, no el corazón, porque ya debe ser duro de por sí ir a vivir a un país extraño. Un abrazo.
Contracorriente 20/09/10 18:44
Ha comentado en el artículo Notas para una Economía de la Discriminación
Hola profesor, Enhorabuena por el post. Lo cierto es que me trae a la memoria otro post de usted del año pasado, “DEMASIADO MERCADO. El mercado como un recurso de propiedad común”. Comentaba usted el caso de dos tiendas de un mismo pueblo manchego en los años 50, que continuaban abiertas hasta bien entrada la tarde, cada una esperando que la otra cerrase primero. Me parece que en ese caso podríamos esperar algún tipo de acuerdo implícito entre ambas tiendas, dado que lo mas provechoso para ambas tiendas sería colaborar, acordar la hora de cierre o hacerlo de forma implícita (yo cierro antes y abro mas temprano por la mañana, mientras que tu cierras mas tarde por la noche, y abres mas tarde por la mañana). Podía haber surgido algún arreglo de este tipo, mas aún si tenemos en cuenta que en este juego los jugadores no actuarían una sola vez, sino que son tiendas que (presumo) llevarían años abiertas. Sin embargo, según lo que nos cuenta, esto no era lo que ocurría, sino que ambos vigilaban a la tienda de la competencia para ver quién cerraba primero. Es decir, primaba la conducta tipo E no colaboradora, sobre la tipo C colaboradora. Lo cual me lleva a preguntarme ¿qué lleva a que uno de los dos competidores pase de una conducta no colaboradora E a una de colaboración C? ¿Qué motivos puede tener un individuo para renunciar a ser racional desde el punto de vista individual, sabiendo que su conducta irracional le puede llevar a sufrir una pérdida mayor? Dado que esos comportamientos irracionales existen (como pone usted de manifiesto con el ejemplo de los soldados) ¿qué es lo que lleva a una de las partes a “dar el primer paso”, aunque sea un primer paso irracional? ¿Acaso “espera” cierto grado de “buena voluntad” por parte del competidor? Si esto es así, y llevándolo al caso de las políticas de inmigración, aventuraría en ese caso que las políticas de discriminación positiva hacia los inmigrantes no serían otra cosa que una “apuesta” por parte de los dirigentes del grupo mayoritario a que el grupo de nómadas mostrará cierta “buena voluntad”; son una especie de “primer paso” del grupo mayoritario, esperando que los inmigrantes adopten también una postura colaboradora hacia su integración. De acuerdo con este planteamiento, en mi opinión lo que causa rechazo entre la población del grupo mayoritario no es la política de “discriminación positiva” en sí, sino que ésta se percibe como algo no deseado e impuesto por los dirigentes o políticos del grupo mayoritario, que hacen recaer el coste de una política no deseada sobre los miembros del grupo mayoritario. Así que no estoy muy de acuerdo con su planteamiento de que las políticas de discriminación positiva sean contraproducentes: todo dependerá de cuáles sean los deseos reales del grupo mayoritario. Saludos cordiales.
Contracorriente 15/09/10 11:25
Ha respondido al tema Busco algún artículo o libro breve que explique la evol. de la economia en España durante los s. XIX y XX
Hola Busonet, hay un libro bastante bueno para la economía española en el siglo XX: NADAL, J., A. CARRERAS y C. SUDRIÁ (eds.) (1987): La economía española en el siglo xx. Una perspectiva histórica. Barcelona: Ariel. La edición es un poco antigua (del 87) así que no vas a encontrar información de la evolución de la economía a partir de mediados de los 80. Pero es bastante bueno. Viene desglosado sectorialmente (agricultura, industria, energía...) además de la evolución económica propiamente dicha (primer tercio del siglo XX, guerra civil, franquismo). No es demasiado largo, formato de bolsillo y unas 150 páginas. Espero que te ayude. Saludos.
Contracorriente 15/09/10 11:03
Ha respondido al tema Carta de Oscar Molina
Por cierto Aguacero, acabo de ver el enlace que ha puesto Jaloke, y es totalmente cierto. Pero fíjate que el mismo articulista justifica en parte la excepción, ya que hay diputados veteranos que pueden tener problemas para acceder a un puesto de trabajo cuando dejen de ser diputados. Igual vendría bien una regla un poco mas estricta. Aunque no creo que recortando las pensiones a los diputados vayamos a solucionar el déficit publico del Estado... Saludos.
Contracorriente 15/09/10 10:55
Ha respondido al tema Carta de Oscar Molina
Hola Aguacero, pues quizás te parece poco serio, pero es que es la verdad... ¡Qué mas me gustaría a mi que tener algo de tiempo libre!. Esto no quiere decir que no los vaya a ver. De hecho, le agradezco tanto a Jaloke como a Martínez los enlaces que han puesto. En los colegios, o mas bien en algunos colegios, la costumbre durante el franquismo era que "la letra con sangre entra". Como las personas que lo aplicaban no se jubilaron inmediatamente, y además era una costumbre socialmente aceptada, la costumbre de pegar a los niños en los colegios no desapareció inmediatamente, mas si cabe si el entorno en el que estaba el colegio era de una ciudad pequeña y de mentalidad conservadora, como era mi caso. Tampoco desaparecieron la costumbre de rezar en el colegio, los crucifijos en las clases, etc. En el caso de mi colegio, pues había de todo. Como te comenté, era un colegio público, y había profesores todavía anclados en el pasado, y otros que jamás me pusieron la mano encima. Había profesores con los que se rezaba y otros con los que no. Lo cierto es que yo no era una alumno problemático, y por eso sólo me gané un par de hostias en todo mi periodo escolar, pero sí que tuve compañeros a los que les calentaban a base de bien. A algunos se los sacaban al pasillo para que no viéramos cómo les zurraban, aunque todos lo oíamos desde dentro de la clase. Respecto a lo de rezar, puedes pensar lo que quieras. Como te digo, en mi colegio dependía del profesor que te tocara. En mi caso, me tiré 3 añitos, entre 3º y 5º de EGB rezando al entrar y salir de clase, y en Mayo cantando lo de los mayos a la Virgen. Respecto a lo de si nos castigaban de rodillas, no. Tampoco nos ponían orejas de burro. Lo que si te ponían, de vez en cuando, era con los brazos en cruz y un libro en cada brazo ¡y pobre de ti como los bajaras!. De todas formas, lo prefería a que me soplaran un tortazo. En fin, supongo que todo eso desapareció cuando se fueron incorporando maestros mas jóvenes al cuerpo docente, y los que zurraban se fueron jubilando, o se quedaron en minoría dentro de los colegios. También ayudó que la sociedad empezase a no tolerar esos comportamientos. Pero la cosa tardó bastante. Todavía en el año 95, a mi hermano pequeño le tocó una profesora con la que tenía que rezar todos los días. Ahora bien, no se si esto nos adoctrino mucho o poco, porque tanto mi hermano como yo aparecemos poco por las iglesias... Saludos.
Contracorriente 13/09/10 18:40
Ha respondido al tema Carta de Oscar Molina
Hola Martínez, Gracias por el enlace, lo cierto es que no he podido mirarlo siquiera... no me alcanza el tiempo. De todas formas, se agradece ver por los foros a gente que quiere debatir, apoyando sus argumentos con datos, tal como haces tu. Y no sólo descalificar en insultar, como hacen otros. Saludos.
Contracorriente 13/09/10 18:36
Ha respondido al tema Carta de Oscar Molina
Hola Jaloke, En primer lugar, disculpas aceptadas. Ha habido en el foro comentarios claramente mas agresivos que el tuyo, respecto a miembros fallecidos de mi familia. Obviamente, no es tu caso. Realmente creo que tu comentario sí que pretendía ser sarcástico, a diferencia de los otros. Perdona si he sido demasiado duro contigo, sinceramente tu comentario no lo merece. Respecto a la cultura de la subvención, estoy de acuerdo contigo, deberíamos desterrarla. El problema es cómo hacerlo, sin recortar los subsidios / pensiones / transferencias a aquellos que realmente sí los necesitan. También es cierto que es una cultura muy extendida. En la empresa donde trabajo me ocupo del tema de selección de personal. No te imaginas la cara que se nos queda cuando ofrecemos a alguien en el paro un puesto de trabajo, y lo rechazan porque “para cobrar 100 euros mas que lo que me dan de subsidio, no me compensa”. Las propuestas que haces, bueno, creo que sería realmente difícil llevarlas a la práctica. Ten en cuenta que si obligas a la gente a que trabaje para la comunidad a cambio de seguir percibiendo su subsidio, lo estarían haciendo obligadas, por lo que lo mas probable es que hicieran acto de presencia en el puesto de trabajo, y poco mas. Si les obligamos por ejemplo a arreglar parques y jardines, etc., pues lo normal es que te encontraras a la mayoría rascándose la barriga, intentando escurrir el bulto. Y lo que no es factible es ponerles inspectores que les vigilen para que no escurran en bulto… Es realmente complicado. Yo directamente haría otra cosa. Haría del INEM una agencia de colocación, de forma que buscasen activamente empleo para los parados. Algo así como una ETT, pero de carácter público. Si te quedas en el paro, OK, puede ser mala suerte, pero el INEM contacta con empresas que requieran tu perfil. Si rechazas el puesto de trabajo que te ofrecen 1 vez, pues que te recorten el subsidio al 50%, y si lo rechazas por segunda vez, pierdes el derecho al subsidio. Así de claro. Y esto combinándolo con el “modelo austríaco”, por el que la empresa sustituye la cotización por desempleo por una cotización que el trabajador va acumulando conforme aumenta su periodo en activo, de forma que si se queda en paro pueda recuperarla. De esta forma, evitaríamos a la gente que va encadenando periodos de empleo y periodos de paro, porque la gente que ahora mismo trabaja 6 meses para poder ir al paro, no tendría apenas incentivos, ya que no tendría acumulada la suficiente cotización. Pese a todo, si se tomasen estas medidas, también habría colectivos perjudicados, por ejemplo jóvenes que acceden a un primer empleo, que suele ser “en prácticas”, temporal y bastante precario. A ese colectivo, si se aplicasen las medidas que yo propongo, al no haber cotizado nunca no les quedaría prácticamente subsidio por desempleo, por lo que les estaríamos dificultando la emancipación. Es un tema complicado, adoptes la medida que adoptes no existe la panacea, siempre acabas perjudicando a alguien. Respecto a lo de los sindicalistas, yo en las empresas en las que he trabajado no era lo que sucedía. El que se afiliaba a un sindicato lo tenía bastante “chungo”. Por ejemplo: recuerdo el caso de una empresa donde los operarios “de base” cobraban unos 850 euros al mes, pero a fuerza de echar horas extra, el sueldo podía llegar a 1.400 – 1.500. Se dio el caso de un compañero que se afilió a un sindicato, creo que UGT, y claro, la empresa tuvo que aceptar que hubiera elecciones sindicales (las primeras que se celebraban en la empresa). Fíjate la estrategia que adoptó la empresa: En primer lugar, se presentaron a las elecciones candidatos “independientes”, en realidad apoyados por la dirección de la empresa. Como se elegían varios delegados sindicales, en el comité de empresa resultante el afiliado a UGT estaba en franca minoría, pues pese a haber obtenido 3 veces mas votos que su inmediato seguidor, sólo se presentaba él representando a un sindicato. En segundo lugar, a mi compañero no le ponían problema para coger sus horas sindicales. En cambio, le modificaron su horario: mientras el resto de sus compañeros entraban a trabajar a las 8 de la mañana, él empezaría su jornada a las 10. De esta forma, mientras el resto de operarios salían a obra a las 8 de la mañana, él, al llegar mas tarde que los demás, no podía ir a obra, sino que se tenía que quedar haciendo labores de limpieza, colocar el almacén, etc. De esta forma, también evitaban que hiciera horas extra, de forma que cobraba su sueldo base de 850 euros y punto. En definitiva, el muchacho tenía pocas alternativas. Harto de ganar sólo el sueldo base, tuvo que buscar otro empleo y se marchó de la empresa. No se cuáles serán las experiencias que tu has conocido. Supongo que en empresas grandes, o en la administración pública, los sindicalistas sí que cuentan con mas poder. Pero en las empresas pequeñas, (que, no olvidemos, son la mayoría) se tiende a ver a los sindicalistas como gente “molesta”, de la que es mejor prescindir. Volvemos al tema de la Guerra Civil. En mi opinión, en este tema, como en tantos otros en este bendito país, sobra forofismo y falta sentido común. Tan mal está la matanza de Badajoz, como los fusilamientos de Paracuellos, y tan mal veo yo que se dediquen avenidas a Franco y a Yagüe (responsables de lo de Badajoz) como que se las dedicasen a Ángel Galarza (responsable de la DGS cuando lo de Paracuellos). Ahora bien, el tema que tratamos no es ése. El tema de la carta del Sr. Molina es “reabrir debates cerrados”. En mi opinión, una cosa es debatir sobre si ponemos el nombre de una calle o no a un señor que nos puede caer mejor o peor; y otro tema muy distinto es dar sepultura digna a personas asesinadas en una cuneta. Son temas distintos. Y lo que me molesta es que se meta en el saco ambas cosas. A los muertos hay que enterrarlos como es debido. No sé, no me imagino que ETA asesinase a alguien, tirasen el cadáver al mar y nos hiciéramos entre todos pajas mentales del tipo “es que encontrar el cadáver es muy caro y muy difícil, así que mejor dejarlo estar y cerrar el debate”. No. Habría que encontrar el cadáver, y darle la oportunidad a su familia de que le entierren y tengan un lugar donde ir a llorarle. Y finalmente, en cuanto a educación, en este país existe libertad de cátedra, también en los colegios de primaria. Y aunque es cierto que los profesores tienen que cumplir unos objetivos mínimos marcados por la administración, nadie les puede impedir que adapten las materias como mejor crean. De esta forma, muy bien puede una administración decir que hay que enseñar a los niños qué fue la Guerra Civil, pero si el profesor es honesto, debería haber enseñado a los niños que en el 34 hubo un intento de la extrema izquierda por derrocar al Gobierno democráticamente elegido mediante una huelga general revolucionaria. Lo mismo es aplicable a cualquier otra asignatura, incluyendo Educación para la Ciudadanía. Si el profesor es honesto, debería explicar a los niños en qué consiste un aborto, qué implicaciones tiene, emocionales, físicas, etc. En esto no se mete la Administración. Señala los temas a tratar, no COMO hay que tratarlos, ya que, como dije, esto se deja a la libertad de cátedra de cada profesor. Si de verdad nos creemos que en la escuela se adoctrina, deberíamos creernos que una inmensa mayoría de profesores, ejerciendo su libertad de cátedra, explica a los niños de forma sesgada, lo cual no me parece muy creíble. De todas formas, siempre queda el recurso a los padres de hablar con el profesor en cuestión, si no están de acuerdo con las enseñanzas que se le imparten. Igual que mi madre iba a hablar con mis profesores cuando me daban un bofetón, supongo que cualquier padre puede hablar con el profesor que imparte Educación para la Ciudadanía si estima que el tema del aborto no ha sido correctamente abordado. Lo que sí existe en mi opinión es una falta de coordinación. No es de recibo que un niño de Madrid, por ejemplo, conozca que el Guadarrama y el Jarama son afluentes del Tajo, y no sepa ubicar el Guadalquivir, por ejemplo. Quizás en este tema debería haber coordinación entre las administraciones autonómicas, para que se marcasen unos objetivos mínimos en Educación a todo el Estado. Saludos.
Contracorriente 10/09/10 16:33
Ha respondido al tema Carta de Oscar Molina
Pues te lo puedes creer o no, piensa lo que quieras. Si, en 1985, y en España. Y de películas, nada. Entre 3º y 5º de EGB, en mi clase, Colegio Público Jesús Ruiz de la Fuente, de Alcázar de San Juan, provincia de Ciudad Real, teníamos un crucifijo encima de la pizarra, todos los días rezábamos el padrenuestro al entrar y al salir de clase. Y en mayo "venid y vamos todos/ con flores a María/ con flores a María/ que madre nuestra es". Te doy los datos por si lo quieres comprobar con alguno de mis compañeros de clase, supongo que alguno habrá registrado en Facebook. Y eso de que no te ponía la mano encima ni el Decano... Todavía me acuerdo de las hostias que metía Don Fernando. Y es verdad: se cuidaban mucho de dar las hostias en público, pero ¡vaya si te las daban! Te sacaban de la clase, como a mi amigo David Grande. Las hostias se las metían fuera de la clase, aunque todos las podíamos oír desde dentro. Te repito: te he dado los datos de mi colegio. Puedes comprobarlo si es que no me crees. Respecto a lo de mi bisabuelo: yo no le conocí, eso está claro. Lo que sí conocí de primera mano es lo mal que lo pasó mi abuelo materno, huérfano con 10 años. Lo que sí te pido, es que seas respetuoso. Cuando han matado a alguien de tu familia, no creo que lo mas elegante sea hacer bromitas "lo del bisabuelo me ha llegao al alma". Todos sabemos insultar ¿prefieres que me sobre con alguien de tu familia?
Contracorriente 10/09/10 16:18
Ha respondido al tema Carta de Oscar Molina
Es cierto que a todos nos molesta ver que hay gente que se aprovecha de los subsidios: yo conozco casos de gente que se aprovecha del PER, o gente que prefiere quedarse en el paro en lugar de buscar un trabajo “porque total, para ganar 100 euros mas al mes de lo que cobro en el paro, prefiero seguir cobrando el subsidio, y me quedo en casa tranquilito. ¡Ya buscaré trabajo cuando se agote la prestación!” Todos conocemos casos similares, y creo que a todos nos da rabia que haya gente con tanta caradura. Pero no es menos cierto que, para muchas familias, para muchas personas, el subsidio del desempleo es vital para poder seguir viviendo, para poder tener tiempo de buscar un trabajo sin la urgencia que daría no tener ese “colchón”. Igual que conozco casos de abusos, conozco personas que, después de 40 años en una empresa, les echan a la calle con 60 años y ¡hala! Búscate la vida. Creo que no es justo meter en el mismo saco a aquellos a los que el subsidio por desempleo les resulta vital, y a aquellos que abusan del mismo. En definitiva, la cuestión es si hacemos, o no, que paguen justos por pecadores. Sinceramente, prefiero que haya algunos “aprovechados” y los subsidios sigan ayudando al resto que sí los necesita, a quitar los subsidios. Para mi es una cuestión de elegir “el mal menor”. A mi nunca me gustó que, en el colegio, cuando en una clase había 2 personas metiendo jaleo, castigasen a toda la clase… Me parece injusto. Respecto a los datos que aportas sobre flotas de vehículos oficiales, empleados de las administraciones, pensiones de los políticos, etc. no es posible realizar un debate serio si no indicas de dónde los sacas. Por favor, indica tus fuentes, para que podamos contrastarlas todos. De otra forma, sólo son generalidades, no me parece nada serio, y desde luego no podemos basar un debate sobre datos tan vagos. En relación a la educación, si has leído mi comentario, a mi no me parece que se pueda afirmar que en el colegio se adoctrine a los niños, por el hecho de que se imparta una asignatura como Educación para la Ciudadanía. No creo que, por el sólo hecho de impartirla, se discrimine a nadie. Algo que si ocurría en el pasado: si no eras católico, o no eras falangista, o eras homosexual, pues lo tenías chungo, porque directamente te discriminaban. A mi me parece que, en este sentido, no se discrimina a nadie en los colegios públicos actuales. Por ejemplo, en los colegios públicos se sigue impartiendo religión católica como asignatura, debido a que los padres así lo demandan, lo cual no me parece “izquierdista” en modo alguno. Otra muestra de que en el colegio no se adoctrina a los niños “de acuerdo a la doctrina imperante de los progres” es la amplia gama de colegios concertados (regidos en su mayoría por religiosos) a disposición de los padres. No me imagino a una administración educativa, tratando de adoctrinar a los niños en valores “progres” que subvenciona al mismo tiempo a colegios religiosos. Y como digo, hoy en día no se discrimina a nadie. A mi padre, que le gustaba jugar al fútbol, le obligaron a afiliarse a la OJE (Organización Juvenil Española, órgano falangista), porque si no, no le dejaban jugar en el equipo del colegio. Y tenía que ir cada semana a la sede de la OJE para tragarse un rollo sobre los principios del Movimiento, los puntos de Falange, etc. Que yo sepa, hoy en día a ningún niño le obligan a afiliarse a las Juventudes Socialistas si quiere jugar al fútbol en el equipo del cole. Además, nos estamos olvidando -o, mejor dicho, los que hacéis la crítica de que “en el cole se adoctrina a los niños” lo olvidáis- de que la formación en valores se adquiere fundamentalmente en el seno de las familias, no en el colegio. A mi, por mucho que me hacían rezar en el colegio público al que iba, y por mucho que me hacían cantar “los mayos” a la virgen María, pues no he salido muy católico que digamos, porque en mi familia los valores que me inculcaron fueron otros. Supongo que en la actualidad pasa lo mismo: por mucho que a tus hijos les enseñen en el colegio que “la guerra civil solo tuvo malos en un bando, el aborto es guay y la democracia a este pais la trajo el che Guevara” supongo que tu a tus hijos les dirás la verdad en casa. Educar también consiste en inculcar a tus hijos conciencia crítica, no aceptar lo que les cuentan sin mas, sino aprender a formarse sus propias opiniones ¿no? Si tú tuviste la suerte de que en tu colegio no se adoctrinaba, pues mira, mejor para ti. Yo no la tuve, y mis compañeros de clase, tampoco. Lo que si tuve fue una familia que me educó en valores, gracias a lo que pude formarme mi propia opinión sobre si lo que me estaban contando en el colegio era o no cierto. Y gracias a que fomentaron mi conciencia crítica, hoy día puedo formarme una opinión propia sobre cualquier tema, pese a lo que me estén contando determinados medios de comunicación. Vamos con el tema de los políticos: como te dije mas arriba, no es posible realizar un debate serio si lo único que aportas son generalidades. Si aportas datos, di en qué te basas, de dónde los sacas, indica tus fuentes, etc. Si realmente el gasto en la administración pública te parece tan enorme y desproporcionado, pues podemos acudir a los Presupuestos Generales del Estado y ver el porcentaje que se dedica al Ministerio de Igualdad o al de Vivienda, por ejemplo, respecto al total del gasto del Estado. Igual te sorprendes de que es una proporción ciertamente pequeña. Respecto a la política de seguridad, personalmente me fío mas de lo que me puedan decir los servicios de espionaje, que de tener un Ejército porque sí. Si los servicios de espionaje indican que es mas que probable un atentado terrorista, mi opinión es que se deberían dedicar recursos a detener a los terroristas, infiltrar agentes en su estructura, etc. Si el servicio de inteligencia indica que no es probable que Andorra nos invada, pues no veo mucho sentido a que montemos una Línea Maginot en la frontera andorrana. Respecto a que nos pueda invadir Marruecos, ya que reivindica de forma histórica territorios españoles, es cierto, no lo podemos descartar y deberíamos estar preparados. Lo que ya no me parece tan correcto es gastar en minas antipersonas o en bombas de fragmentación, ambas en el arsenal de nuestro Ejército, y que no creo que ayuden mucho a parar una hipotética invasión marroquí. Y en relación a los comentarios soeces, no pienso caer tan bajo. Te recuerdo que todos sabemos insultar, pero si lo que estamos intentando es debatir, comentarios del tipo “Si a ti no te importa que te sodomice un moro” sobran. Si quieres que debatamos, pero con datos en la mano e indicando las fuentes, aquí estoy. Pero si lo que quieres es insultar, mejor búscate a otro. Volvemos al tema sindical, un tema que “le mola” a la derecha. “En la mayoria de las empresas ser de un sindicato es la forma mas rapida de ascender y de tener asegurado el curro” Pues eso será en tu empresa, majo. Para que lo sepas, en España la mayoría de las empresas son PYMES. Y en una Pyme, la forma más rápida de acabar en la puta calle es afiliarse a un sindicato. Y no por maldad… es que es algo lógico. Si al propietario de una empresa con 5 trabajadores uno de sus empleados le cuenta que se va a afiliar a un sindicato, lo mas lógico que puede pensar el patrono es “a ver cómo coño sacamos adelante la producción si una de las 5 personas con las que cuento tiene horas libres sindicales”. Lo mas normal es que trate de prescindir de ése trabajador. Así de sencillo. Y ya digo que no es por maldad, sino por lógica económica. Y eso de que afiliarse a un sindicato garantiza el curro… Tengo ya un poco de experiencia, y he visto como a compañeros que se afiliaban a un sindicato, no les ponían reparo alguno para que cogieran sus horas sindicales. Pero la empresa les impedía hacer horas extras, o les destinaba a los peores trabajos dentro de su categoría, o simplemente les hacía ver que eran “personas non gratas”. La empresa tiene, en definitiva, muchos resortes para hacer que no estés “a gusto” en tu puesto de trabajo. Todos, al final, terminaban marchándose de la empresa de forma voluntaria. Respecto a lo de reabrir debates: yo soy de los que piensan que, o todos moros, o todos cristianos. Como ya expliqué en mi comentario anterior, en mi familia hubo muertos por ambos bandos. Y, lo lógico, creo yo, es que se trate por igual a los caídos en ambos bandos. Lo que no me parece de recibo es que unos estén enterrados en el cementerio, mientras que otros están en una cuneta o en una fosa común en la tapia de fuera del cementerio (como es el caso de mi bisabuelo). Esto no creo que sea reabrir ningún debate: es simplemente poder enterrar a tus antepasados como es debido. Si alguien piensa que esto es dañino para la sociedad, que venga y se lo cuente a mi abuelo, que se quedó huérfano con apenas 10 años, y que las pasó putas para no morirse de hambre, y al que ni siquiera le dieron la oportunidad de enterrar a su padre como es debido.