Perdona, volveré a ser crudo, lo lamento, es que no puede ser de otro modo, otra cosa sería faltar a la verdad, al menos por lo que entiendo de tus comentarios …….bien ……. “déjate de amistades”, esto son negocios, primero porque la amistad que pueda tener el director con tu ex, no es relevante, y a la entidad se la trae al pairo, como si viven los dos en un piso compartido, si una hipoteca tiene un problema, a ver si Jexs71 lo confirma, el director no pinta un borrajo en su gestión, lo único que pinta es una gestión de "oye director .... a ver si puedes cobrar algo sin llegar a mayores, llámale, insiste, ……”, pero esto lo llevan especialistas ….
A ver …. Y de nuevo …… no será justo, vale ( y lo siento de corazón) pero debes considerar que la entidad está defendiendo sus intereses económicos, y no solo esto, también los de sus depositantes, no olvidemos, y se ha comentado en muchas ocasiones en rankia, que los bancos y cajas solo tienen suyo (de la sociedad en sí) un 10% o 12% (en el mejor de los casos) del dinero que prestan, la banca es un negocio de intermediación, compro dinero a unos y lo vendo a otros, y mi negocio es el margen del precio (interés) entre los que pago con los que cobro, así de simple es el negocio ……..
Tú y tu ex, pedisteis dinero prestado al banco, lo que ahora no se puede pretender es que si os separáis ellos paguen la factura, no pudieron opinar en vuestra separación (ni obviamente debían); pero ellos os prestaron en base a vuestra solvencia conjunta, y lo ni pueden ni deben permitir que por razones ajenas a ellos la empresa (y sus depositantes) tengan que perder lo que prestaron.
Recuerda lo que te indiqué, sobre la “renuncia a los derechos de división orden y excusión”
Tampoco tienen obligación aceptar tu casa como pago, dicha casa os interesaba a vosotros, ellos no tienen interés en comprarla, si bien a menudo como mal menor aceptan daciones, pero si hay avalistas aumentan las posibilidades de cobrar sin quedarse con “ladrillos” que no quieren, de hecho seguramente sin avales no os hubieran prestado al considerar que vuestra solvencia o porcentaje de financiación sobre el precio de compra era ajustado, o puede que las dos cosas, extremos que sin duda recordarás sus motivos.
Entonces tal vez me preguntes ¿Petersen donde está el fallo? Pues probablemente en dos cosas, una que nadie te explicó con claridad absoluta lo que es un aval, y la otra que lamentablemente la relación entre tú y tu ex no llegó a buen puerto, tal vez combinado con algún problema laboral o menores ingresos que antes. Y la responsabilidad de esto, si es que estoy en lo cierto, será del banco en la parte del aval, pero en absoluto en lo otro.
A partir de ahí solo podemos “patalear” con lo injusta, en términos “sociales”, puede ser la ley y la opinable deficiente defensa que tenemos los ciudadanos ante maquinarias poderosas como las grandes empresas, pero ellos tampoco redactan las leyes, solo (como los demás) utilizamos las que existen, si se permite que las leyes se cambien según las circunstancias tendríamos un estado con “inseguridad jurídica” y la seguridad jurídica es una de las bases de cualquier estado de derecho.
Creéme que lo siento de veras, pero aparte de negociar y negociar, o como dice Jexs “vender, liquidar la hipoteca y empezar de nuevo”, poco más hay.