Magallanes Value Investors sigue siendo una de las gestoras value más sólidas y coherentes del panorama español. El fondo estrella, Magallanes European Equity, acumula en 2026 una rentabilidad en torno al 8%, con un comportamiento más contenido que en 2025 (cuando cerró cerca del +29%). A un año se sitúa alrededor del 23-25%, y desde su lanzamiento en 2015 el retorno acumulado supera el 190-200%, con una rentabilidad anualizada cercana al 10%. El fondo ibérico, por su parte, avanza algo más (cerca del 10-11% en el año) y mantiene un historial también muy positivo.
La filosofía de Iván Martín y su equipo sigue centrada en compañías industriales europeas con capacidad productiva real, barreras de entrada y precios atractivos. En las últimas cartas insisten en huir de las “modas” del mercado (como la inteligencia artificial) y apostar por negocios que aporten materiales, automatización, infraestructuras y capacidad industrial, sectores que consideran esenciales a largo plazo. Han incorporado nombres como Saint-Gobain y reforzado posiciones en Persimmon, KION o Forvia, mientras rotan otras tras fuertes revalorizaciones.
Por el lado negativo, el sesgo industrial y value hace que el fondo pueda quedarse atrás en periodos dominados por el growth o las grandes tecnológicas. La volatilidad es moderada-alta y el ritmo de revalorización no es lineal: hay años excelentes y otros más flojos. Además, al concentrarse en Europa y en compañías de mediana capitalización, depende en buena medida del ciclo económico del continente. Las comisiones de las clases más accesibles no son de las más bajas.
En resumen, Magallanes mantiene un estilo claro, disciplinado y a largo plazo, con un track record consistente y una cartera diferenciada de los índices. No es el fondo más espectacular en todos los periodos, pero sí uno de los más fiables dentro del value europeo. Para inversores con horizonte de cinco años o más, que compartan la visión industrial y tengan paciencia, sigue siendo una de las opciones de referencia en el mercado español.