Re: Mi oficina de trabajo en mi vivienda habitual, puedo desgravarla??
Tan sólo en la parte proporcional que sea tu vivienda habitual, lo otro sería gasto como profesional.
28071-REQUISITOS
¿Cuando puede un contribuyente aplicar la deducción por adquisición de vivienda habitual?
Respuesta
La práctica de la deducción por adquisición de vivienda requiere la concurrencia en el contribuyente de dos requisitos: adquisición de la plena propiedad de vivienda, aunque sea compartida, en su caso, y que dicha vivienda constituya o vaya a constituir su residencia habitual, todo ello con independencia de cómo se instrumente su financiación, del estado civil del contribuyente y, en su caso, del régimen económico matrimonial.
De tal forma que para poder tener derecho a aplicar la deducción por adquisición será necesario ser propietario, al menos en parte, de la vivienda habitual pudiendo deducir por las cantidades que efectivamente satisfaga el contribuyente.
Re: Mi oficina de trabajo en mi vivienda habitual, puedo desgravarla??
Re: Mi oficina de trabajo en mi vivienda habitual, puedo desgravarla??
Re: Mi oficina de trabajo en mi vivienda habitual, puedo desgravarla??
A ver, si, por ejemplo, el 50% de tu vivienda es tu vivienda habitual el 50% de la hipoteca (suponiendo que esté sólo a tu nombre y cumplas los demás requisitos para beneficiarte de la deducción) es deducible por inversión en vivienda habitual.
Por otra parte, el 50% restante sería un gasto de tu negocio e irá en las casillas 095 a 109 según sean los gastos (supongo que será en 104 por los intereses y 105 por la parte de amortización de la vivienda).
Re: Mi oficina de trabajo en mi vivienda habitual, puedo desgravarla??
Ojo con la amortización.
En este caso, no es la parte de capital amortizado del préstamo, sino el porcentaje de amortización del vuelo o parte edificada del edificio.
Esta amortización, se haya aplicado o no para determinar el rendimiento neto de la actividad económica, se deberá tener en cuenta en un futuro hipotético, si se transmitiese la vivienda.
la plus belle des ruses du Diable est de vous persuader qu'il n'existe pas!