Buenas noches,
Siguiendo con las predicciones que vamos haciendo basadas en el 0IS y el Swap Spread a dos años, a día de hoy así están las cosas:
El OIS a 2 años cotiza en torno al 3,37%. Esto significa que el mercado está descontando que el tipo de depósito del BCE, que hoy está en el 2,50%, suba hasta la zona del 2,75%-3,00% en los próximos 24 meses. Es decir, el mercado ya da por hecho al menos una o dos subidas más de 25 puntos básicos desde el nivel actual. (esto explica la subida de tipos que estamos viendo)
El Swap Spread a 2 años se sitúa en 27-33 puntos básicos, dependiendo de la referencia exacta que se utilice para el tramo variable. Este dato es especialmente relevante porque supone una compresión notable desde los 40-42 pb que veíamos a principios de septiembre. La lectura es clara: el estrés en el sistema bancario europeo se ha aliviado de forma significativa en las últimas semanas.
La combinación de ambos indicadores cuenta una historia coherente: el mercado espera más subidas de tipos, pero el sistema bancario está absorbiendo el endurecimiento sin tensiones graves. Eso significa que el BCE tiene margen para seguir subiendo sin verse obligado a pausar por motivos de estabilidad financiera, que era el riesgo que sobrevolaba hace un mes cuando el spread superó los 40 pb.
En resumen: el OIS alto confirma que el mercado apuesta por más endurecimiento, y el spread comprimido confirma que ese endurecimiento no está rompiendo nada en el sistema financiero. El escenario es de subidas graduales con margen de maniobra para el BCE.
Reunión del 29 de octubre: el mercado está dividido, pero la ventaja es para la pausa
La probabilidad que descuenta el mercado de una subida en octubre se sitúa en torno al 50-60%, según las últimas lecturas . Esto significa que no hay una posición clara, y el resultado dependerá casi por completo de dos variables que se conocerán antes de la reunión.
La primera es el dato de inflación de septiembre, que se publica el 2 de octubre. Es el último dato importante antes de que el BCE se siente a decidir. El consenso espera que la tasa general se mantenga cerca del 3,2% de agosto, pero la clave estará en la inflación subyacente y en los servicios. Si el dato sorprende al alza, crecerá la presión para subir en octubre. Si se mantiene o baja, ganará peso la opción de esperar .
La segunda variable es el petróleo. El Brent ha oscilado con fuerza, superando los 100 dólares por barril en varias ocasiones y llegando a acercarse a los 110. Goldman Sachs y otros analistas señalan que, si el crudo se mantiene por encima de esa barrera, el BCE tendrá dificultades para justificar una pausa. Si, por el contrario, se estabiliza por debajo de los 100 dólares, el escenario de "esperar a diciembre" se vuelve mucho más probable (hoy está a 97,47 USD/Barril)
La mayoría de los analistas se inclina por la pausa en octubre. Goldman Sachs, UBS y Morgan Stanley coinciden en que el BCE preferirá esperar a diciembre para tener una imagen más completa. Morgan Stanley argumenta que no hay señales claras de que la inflación se esté descontrolando, y que el BCE ha eliminado de su comunicación la referencia a "monitorizar estrechamente" las condiciones, lo que sugiere que ve el panorama a corto plazo relativamente estable. UBS señala que el BCE ha adoptado un enfoque de "reunión a reunión" y que no hay urgencia por actuar de inmediato.
Sin embargo, hay voces que no descartan octubre. Danske Bank sí espera movimientos tanto en octubre como en diciembre. Y fuentes anónimas citadas por Reuters tras la reunión de septiembre sugirieron que una subida en octubre era posible. La propia Lagarde describió la subida de septiembre como un "no-brainer" y no dio ninguna indicación sobre el futuro, dejando todas las puertas abiertas.
En resumen, para octubre: la balanza está ligeramente inclinada hacia la pausa, pero el dato del 2 de octubre y la evolución del petróleo pueden cambiarlo todo. Si el Brent se mantiene por encima de 100$ y la inflación no cede, el BCE podría verse obligado a actuar. Si ambas variables se moderan, esperará.
Reunión del 17 de diciembre: aquí el consenso es mucho más sólido
Diciembre es, para la mayoría de los analistas, la reunión clave donde el BCE probablemente ejecutará la siguiente (y quizás última) subida del ciclo, llevando el tipo de depósito del 2,50% al 2,75%.
Las razones son varias. Primero, en diciembre el BCE publicará nuevas proyecciones económicas que se extenderán hasta 2029, lo que le dará una visión mucho más completa de la inflación a medio plazo . Segundo, para entonces habrá acumulado varios meses de datos sobre cómo el shock energético está (o no) transmitiéndose a los precios de servicios y salarios.
Goldman Sachs espera una subida en diciembre hasta el 2,75%, y se muestra "escéptico" de que el BCE mantenga los tipos significativamente por encima del 3% como descuenta el mercado. Su argumento central es que el repunte energético terminará pesando sobre el crecimiento, y que ya hay señales de que el consumo se está debilitando .
Morgan Stanley también espera una única subida en diciembre, hasta el 2,75%, seguida de una pausa prolongada. Proyecta que el BCE mantendrá los tipos en ese nivel hasta diciembre de 2027, cuando empezaría a recortar. Su escenario base asume que la inflación empiece a mostrar efectos indirectos del petróleo entre ahora y diciembre, lo que justificaría el movimiento .
UBS cambió su previsión tras la reunión de septiembre: antes pensaba que el 2,50% era el techo, pero ahora espera una subida en diciembre hasta el 2,75%, y luego una reversión a la baja en el cuarto trimestre de 2027 .
SEB va un paso más allá: espera dos subidas más, en diciembre de 2026 y marzo de 2027, llevando el tipo al 3,00%. Su argumento es que el BCE quiere ser "preventivo" para evitar efectos de segunda ronda, aunque reconoce que aún no hay evidencia clara de que el petróleo esté contaminando los precios subyacentes .
En resumen para diciembre: el escenario más probable es una subida de 25 pb hasta el 2,75%. Lo que está en disputa es si será la última del ciclo (Goldman, Morgan Stanley, UBS) o si habrá una más en 2027 (SEB). El mercado, según los datos de OIS que manejas, descuenta un poco más: apuesta por que los tipos lleguen a la zona del 3,00-3,25%, lo que implica al menos una subida adicional más allá de diciembre.