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Re: La actualidad de los mercados
El BCE reactiva las subidas de tipos: ganadores y perdedores en bolsa, bonos, oro, Letras y depósitos
Buenos días.
Bonos, bolsa y oro están entre los activos más penalizados si el banco central mantiene el endurecimiento monetario, mientras que Letras y depósitos podrían salir beneficiados
Buenos días.
La primera subida de los tipos de interés del Banco Central Europeo desde septiembre de 2023 ya es una realidad. El jueves, la institución se convirtió en el primer gran banco central en endurecer su política monetaria en respuesta a la guerra entre Irán y Estados Unidos, cumpliendo con lo previsto por los mercados. En concreto, elevó el tipo de la facilidad de depósito hasta el 2,25%, el tipo principal de refinanciación al 2,40% y la facilidad marginal de crédito al 2,65%. La falta de avances significativos en las conversaciones entre Washington y Teherán, junto con las señales de que las presiones inflacionarias se están extendiendo más allá del sector energético, ha reforzado las expectativas de que el BCE siga endureciendo su política monetaria durante el resto del año. De seguir por esta senda, sería negativo para un buen puñado de activos financieros. Aunque los más penalizados serían los bonos, también jugaría en contra de la bolsa o incluso del oro.
Renta fija
Por definición, cuando el BCE sube los tipos suele penalizar a los bonos que ya están emitidos. Se debe a que las nuevas emisiones de deuda pagan más. Pero empecemos por el principio: un bono al final es un contrato de deuda. Y esto significa que un inversor presta su dinero al emisor y a cambio recibe pagos periódicos (el cupón), más la devolución del capital al vencimiento. Ese cupón suele estar fijado para siempre en el momento de la emisión, imaginemos que es del 3%. Cuando el BCE sube los tipos, lo que ocurre es que las nuevas emisiones ofrecen cupones más altos, así que el bono antiguo, con su cupón del 3% grabado en piedra, pierde atractivo. Digamos que deja de ser competitivo. Para que alguien lo compre en el mercado secundario –el lugar donde cotizan los bonos una vez que son emitidos–, su precio tiene que bajar. Recordar que, en los bonos, el precio y la rentabilidad se mueven siempre en sentido opuesto.
Otro dato importante a tener en cuenta es que cuanto mayor es la duración del bono ya emitido, mayor suele ser su caída. Las duraciones más largas son más sensibles a los movimientos de los tipos de interés, así que en un escenario de subida de tipos sufriría menos los bonos con duraciones más cortas. La cara positiva de la subida del BCE es que si se compran bonos nuevos se obtienen mejores rendimientos.
Pero la realidad es que el mercado de bonos lleva tiempo reaccionando a esa posible subida de tipos de interés, que empezó a materializarse el jueves. Desde que el inicio de la guerra, sus precios han caído con fuerza adelantándose a la posibilidad de que la inflación sea más persistente de lo esperado, obligando a los bancos centrales a mover ficha, como ha pasado con el BCE. De ahí que la rentabilidad del bono alemán, de referencia en Europa como activo libre de riesgo, se mueva en el entorno del 3% –con once bancos de inversión viéndolo ya en este nivel o por encima a final de año, cuando hace una semana sólo eran cinco–. Al otro lado del Atlántico, el americano también ha alcanzado el 4,5% estos días, provocando caídas en otros activos, como la bolsa o el oro.
Renta variable
En la bolsa actúan dos fuerzas a la vez: una sobre los beneficios reales de las empresas y otra sobre cómo el mercado valora esos beneficios. Y cuando el BCE sube los tipos ambas empujan en la misma dirección: hacia abajo. Por un lado, el coste de financiación de las empresas sube, lo que reduce sus márgenes. Por otro, el modelo de descuento de flujos futuros (DCF), que se usa para sumar todos sus beneficios futuros traídos al presente, utiliza un tipo más alto, lo que reduce el valor presente de los beneficios esperados. Esto es especialmente dañino para las empresas de crecimiento (las llamadas growth en el argot financiero), con beneficios lejanos en el tiempo. En cambio el sector financiero (la banca) es la excepción más habitual: gana margen de intereses con las subidas de tipos.
"Hasta ahora, los inversores han interpretado el repunte de los precios como un fenómeno transitorio. Sin embargo, si las presiones energéticas terminan trasladándose a los servicios y a los salarios, los bancos centrales podrían verse obligados a endurecer aún más sus condiciones financieras, afectando al crecimiento económico y a las valoraciones de los activos financieros", explican en Diaphanum. Esa inflación más persistente de lo esperado es uno de los siete riesgos que para esta firma podría poner fin al rally bursátil.
Oro
En el caso del oro, cuando el BCE sube tipos se enfrenta a una fuerza en su contra: los bonos empiezan a pagar rendimiento real, y tener oro –que no paga cupones– tiene un coste de oportunidad que antes no existía. De hecho, aunque el oro suele actuar como activo refugio en momentos de incertidumbre, su precio se ha desplomado más de un 20% desde máximos históricos borrando ya todo lo ganando este año, En parte, porque el inversor tiene ahora un bono americano a su alcance que ofrece una rentabilidad del 4,5%, ante la expectativa de que la Fed también se vea obligada a subir los tipos también. Pero el oro también sufre cuando la subida de tipos fortalece al dólar, ya que el metal cotiza en dólares y se encarece para el resto del mundo. Este factor es otro de los que penaliza al metal en 2026, ya que el dólar es el único activo que está funcionando como refugio en la guerra de Irán, apreciándose contra otras divisas.
Euro
¿Y qué pasa con el euro cuando el BCE sube tipos? En ese caso, los activos denominados en euros pasan a ofrecer mayor rendimiento, lo que atrae capital extranjero, aumenta la demanda de euros y aprecia la divisa. Ahora bien, la magnitud depende del diferencial con otras divisas, especialmente con el dólar. Cuando la Fed sube tipos al mismo tiempo que el BCE, el efecto sobre el euro se complica bastante, y es más difícil anticipar cuál será el comportamiento de la divisa común. Lo normal sería que si la Fed sube más que el BCE, el diferencial de tipos se moviera a favor del dólar, lo que atraería capital hacia activos en dólares y el euro se depreciaría.
Letras y depósitos
En el caso de las Letras del Tesoro son las grandes ganadoras en ciclos de subida de tipos para el ahorrador conservador. Lo esperado es que sus rentabilidades suban en las próximas colocaciones, y que la banca también refuerce su oferta en depósitos para no quedarse atrás respecto a las Letras.
Fuente: eleconomista
Un saludo!
Buenos días.
Bonos, bolsa y oro están entre los activos más penalizados si el banco central mantiene el endurecimiento monetario, mientras que Letras y depósitos podrían salir beneficiados
Buenos días.
La primera subida de los tipos de interés del Banco Central Europeo desde septiembre de 2023 ya es una realidad. El jueves, la institución se convirtió en el primer gran banco central en endurecer su política monetaria en respuesta a la guerra entre Irán y Estados Unidos, cumpliendo con lo previsto por los mercados. En concreto, elevó el tipo de la facilidad de depósito hasta el 2,25%, el tipo principal de refinanciación al 2,40% y la facilidad marginal de crédito al 2,65%. La falta de avances significativos en las conversaciones entre Washington y Teherán, junto con las señales de que las presiones inflacionarias se están extendiendo más allá del sector energético, ha reforzado las expectativas de que el BCE siga endureciendo su política monetaria durante el resto del año. De seguir por esta senda, sería negativo para un buen puñado de activos financieros. Aunque los más penalizados serían los bonos, también jugaría en contra de la bolsa o incluso del oro.
Renta fija
Por definición, cuando el BCE sube los tipos suele penalizar a los bonos que ya están emitidos. Se debe a que las nuevas emisiones de deuda pagan más. Pero empecemos por el principio: un bono al final es un contrato de deuda. Y esto significa que un inversor presta su dinero al emisor y a cambio recibe pagos periódicos (el cupón), más la devolución del capital al vencimiento. Ese cupón suele estar fijado para siempre en el momento de la emisión, imaginemos que es del 3%. Cuando el BCE sube los tipos, lo que ocurre es que las nuevas emisiones ofrecen cupones más altos, así que el bono antiguo, con su cupón del 3% grabado en piedra, pierde atractivo. Digamos que deja de ser competitivo. Para que alguien lo compre en el mercado secundario –el lugar donde cotizan los bonos una vez que son emitidos–, su precio tiene que bajar. Recordar que, en los bonos, el precio y la rentabilidad se mueven siempre en sentido opuesto.
Otro dato importante a tener en cuenta es que cuanto mayor es la duración del bono ya emitido, mayor suele ser su caída. Las duraciones más largas son más sensibles a los movimientos de los tipos de interés, así que en un escenario de subida de tipos sufriría menos los bonos con duraciones más cortas. La cara positiva de la subida del BCE es que si se compran bonos nuevos se obtienen mejores rendimientos.
Pero la realidad es que el mercado de bonos lleva tiempo reaccionando a esa posible subida de tipos de interés, que empezó a materializarse el jueves. Desde que el inicio de la guerra, sus precios han caído con fuerza adelantándose a la posibilidad de que la inflación sea más persistente de lo esperado, obligando a los bancos centrales a mover ficha, como ha pasado con el BCE. De ahí que la rentabilidad del bono alemán, de referencia en Europa como activo libre de riesgo, se mueva en el entorno del 3% –con once bancos de inversión viéndolo ya en este nivel o por encima a final de año, cuando hace una semana sólo eran cinco–. Al otro lado del Atlántico, el americano también ha alcanzado el 4,5% estos días, provocando caídas en otros activos, como la bolsa o el oro.
Renta variable
En la bolsa actúan dos fuerzas a la vez: una sobre los beneficios reales de las empresas y otra sobre cómo el mercado valora esos beneficios. Y cuando el BCE sube los tipos ambas empujan en la misma dirección: hacia abajo. Por un lado, el coste de financiación de las empresas sube, lo que reduce sus márgenes. Por otro, el modelo de descuento de flujos futuros (DCF), que se usa para sumar todos sus beneficios futuros traídos al presente, utiliza un tipo más alto, lo que reduce el valor presente de los beneficios esperados. Esto es especialmente dañino para las empresas de crecimiento (las llamadas growth en el argot financiero), con beneficios lejanos en el tiempo. En cambio el sector financiero (la banca) es la excepción más habitual: gana margen de intereses con las subidas de tipos.
"Hasta ahora, los inversores han interpretado el repunte de los precios como un fenómeno transitorio. Sin embargo, si las presiones energéticas terminan trasladándose a los servicios y a los salarios, los bancos centrales podrían verse obligados a endurecer aún más sus condiciones financieras, afectando al crecimiento económico y a las valoraciones de los activos financieros", explican en Diaphanum. Esa inflación más persistente de lo esperado es uno de los siete riesgos que para esta firma podría poner fin al rally bursátil.
Oro
En el caso del oro, cuando el BCE sube tipos se enfrenta a una fuerza en su contra: los bonos empiezan a pagar rendimiento real, y tener oro –que no paga cupones– tiene un coste de oportunidad que antes no existía. De hecho, aunque el oro suele actuar como activo refugio en momentos de incertidumbre, su precio se ha desplomado más de un 20% desde máximos históricos borrando ya todo lo ganando este año, En parte, porque el inversor tiene ahora un bono americano a su alcance que ofrece una rentabilidad del 4,5%, ante la expectativa de que la Fed también se vea obligada a subir los tipos también. Pero el oro también sufre cuando la subida de tipos fortalece al dólar, ya que el metal cotiza en dólares y se encarece para el resto del mundo. Este factor es otro de los que penaliza al metal en 2026, ya que el dólar es el único activo que está funcionando como refugio en la guerra de Irán, apreciándose contra otras divisas.
Euro
¿Y qué pasa con el euro cuando el BCE sube tipos? En ese caso, los activos denominados en euros pasan a ofrecer mayor rendimiento, lo que atrae capital extranjero, aumenta la demanda de euros y aprecia la divisa. Ahora bien, la magnitud depende del diferencial con otras divisas, especialmente con el dólar. Cuando la Fed sube tipos al mismo tiempo que el BCE, el efecto sobre el euro se complica bastante, y es más difícil anticipar cuál será el comportamiento de la divisa común. Lo normal sería que si la Fed sube más que el BCE, el diferencial de tipos se moviera a favor del dólar, lo que atraería capital hacia activos en dólares y el euro se depreciaría.
Letras y depósitos
En el caso de las Letras del Tesoro son las grandes ganadoras en ciclos de subida de tipos para el ahorrador conservador. Lo esperado es que sus rentabilidades suban en las próximas colocaciones, y que la banca también refuerce su oferta en depósitos para no quedarse atrás respecto a las Letras.
Fuente: eleconomista
Un saludo!
Mañana sabré explicar lo que ocurrió hoy