Alguien sabe como se actua frente a las ordenes DARK POOLS?
Wall Street. Otro fantasma.
Una verdadera corriente de pánico recorre desde hace algunos meses los grandes centros financieros mundiales, debido a las inquietantes dimensiones que alcanzaron los dark pools. Esas bolsas que operan en la sombra son, en la práctica, mercados paralelos de compra y venta de acciones. A diferencia de las bolsas tradicionales, sus operaciones se realizan en forma confidencial.
Las autoridades de regulación aún no encontraron la forma de controlar esa actividad, que representan 12% de las operaciones con acciones norteamericanas, 10% dentro del perímetro de la Unión Europea (UE) y casi un tercio en algunos mercados de países emergentes. Su aspecto más inquietante reside en que no están sometidas a ningún control, son invisibles para el inversor profano y, por lo tanto, amenazan con transformarse en un instrumento de especulación.
El sistema permite a los inversores eludir el obstáculo que representa la profundidad de los mercados públicos: los operadores pueden comprar o vender grandes cantidades de acciones. Al no quedar reflejadas en las pizarras electrónicas, esas operaciones no impulsan esos títulos al alza o a la baja. Otra astucia operativa consiste en vender pequeñas cantidades de un título en el mercado oficial para provocar su baja y aprovechar el diferencial a través de los dark pools.
Para hacer frente a la amenaza que representan, las bolsas históricas desarrollaron sus propios dark pools (Londres lanzó Baikal, Nasdaq OMX creó Neuro Dark y NYSE Euronext fundó Smart Pool). Los bancos crearon plataformas similares, llamadas crossing network, para ofrecer un servicio complementario a sus clientes. Como no están sujetas a ninguna regla, los bancos no tienen obligación de vigilar las órdenes ni hacerlas transitar por una cámara de compensación. Pero, en caso de problemas, los inversores carecen de red de protección.
Ese mercado paralelo empieza a convertirse en un dolor de cabeza para los organismos de control: “La falta de transparencia puede minar la confianza del público”, reconoció en octubre Mary Schapiro, presidenta de la Securities and Exchange Commission (SEC), que regula las bolsas de Estados Unidos. La SEC creó una oficina encargada de monitorear los dark pools para tener una visión global de precios, estudiar los diferenciales sospechosos e identificar las instituciones encargadas de las operaciones. La UE, por su parte, las investiga desde hace tres meses y “espera reglamentarlas a muy corto plazo”, anunció Eddy Wymeersch, presidente del Comité Europeo de Regulación de Valores Mobiliarios (CESR).
El riesgo potencial es que, si los reguladores no actúan rápidamente, las bolsas mundiales sean gobernadas en poco tiempo por la ley de la selva.