Asedio al petróleo
El choque entre el presidente de EEUU y Nicolás Maduro se inició apenas dos meses después de la vuelta de Trump a la Casa Blanca cuando decidió prohibir la exportación de crudo de empresas como Chevron, Eni, Repsol, Halliburton, Schlumberger, Baker Hughes, Weatherford o Maurel & Prom.
Posteriormente, Trump abrió una vía a Chevron para poder seguir operando en el país mientras el resto de empresas trataban -y tratan- de lograr recuperar esta posición.
De hecho, el propio Imaz mantuvo en junio una reunión con el secretario de Energía, Chris Wright, para reabrir esta vía.
Repsol había acelerado antes de las elecciones en Venezuela y EEUU su estrategia para reforzar la fórmula del cobro en especie. El 18 de diciembre de 2023, la española y PDVSA alcanzaron un acuerdo para reforzar Petroquiriquire, con el objetivo de elevar producción y facilitar el repago mediante crudo.
Ya en abril de 2024, la compañía pactó ampliar el perímetro de activos incorporando los campos de La Ceiba y Tomoporo. Repsol se quedaba un 40% de La Ceiba y Tomoporo, con la que aspiraba a sumar 20.000 barriles diarios adicionales para cobrar antes sin aumentar su exposición financiera neta al país.
El 23 de mayo de 2024, Repsol recibió la autorización de la Administración Biden para mantener y ampliar dichas operaciones en Venezuela.
A partir de ahí, Venezuela elevó los envíos de crudo a España y buena parte de esos flujos estuvieron asociados a los levantamientos de cargamentos que Repsol utilizaba para compensar la deuda.
Mientras tanto, el calendario político venezolano seguía su curso. Las presidenciales se celebraron el 28 de julio de 2024 y
el mandato de Maduro arrancó el 10 de enero de 2025, en un contexto de fuerte disputa por los
incumplimientos de los Acuerdos pactados con la oposición sobre la limpieza de las elecciones.
Con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca (enero de 2025), la Administración estadounidense dio un giro a su posición sobre Venezuela y, en marzo de 2025, asestó un golpe regulatorio que fue directo a la línea de flotación del cobro de las petroleras.
El 31 de marzo de 2025, Washington notificó a Repsol la revocación de su licencia para exportar crudo venezolano, con fecha efectiva el 27 de mayo, dentro de una retirada más amplia de autorizaciones.