BP sufre un impacto de 4.000 a 5.000 millones de dólares en su negocio de energías renovables
La petrolera británica sufre un nuevo revés en su intento de volver a los combustibles fósiles.
BP ha reconocido por primera vez que sus negocios de energías renovables valen mucho menos de lo que se creía y que reducirá su valor entre 4.000 y 5.000 millones de dólares (3.400 y 4.200 euros respectivamente), lo que eleva sus amortizaciones acumuladas en los últimos dos años a unos 20.000 millones de dólares.
La petrolera del índice FTSE 100 declaró en abril pasado que su confianza en una rápida transición a las energías limpias había sido "infundada" y que ahora se centraría en el petróleo y el gas.
El miércoles, anunció que amortizaría principalmente sus "negocios de transición" entre 4.000 y 5.000 millones de dólares. Aunque BP ha escindido su negocio de energía eólica en un joint venture independiente con la japonesa Jera, hasta el momento no ha logrado atraer un nuevo socio para Lightsource, su división solar. Lleva intentando vender al menos el 50% de Lightsource desde marzo pasado. BP también ha cancelado varios proyectos de hidrógeno, incluyendo un proyecto de hidrógeno y captura de carbono en Teesside, en el noreste de Inglaterra; el proyecto de Hidrógeno Verde Duqm en Omán; y un enorme centro de hidrógeno en Pilbara, Australia.
En opinión de los analistas de RBC Capital Markets, las amortizaciones totales de BP desde principios de 2023 ascenderían a unos 20.000 millones de dólares, lo que supondría un cargo por deterioro de 4.500 millones de dólares en sus negocios ecológicos.
Esta amortización no afectará a los beneficios subyacentes de BP cuando publique sus resultados el 10 de febrero. BP no ha puntualizado si esta medida supone la última amortización que los inversores podrían esperar de sus negocios ecológicos en crisis. La acción de BP cayó un 1,6%, lo que equivaldría a un valor de mercado de 67.000 millones de libras.
La compañía ha estado reduciendo drásticamente el uso de energías limpias tras un "reajuste fundamental" anunciado por Murray Auchincloss, su anterior CEO, el pasado abril. La decisión hizo que las acciones de BP superaran el rendimiento de muchas de sus competidoras el año pasado, pero el propio Auchincloss abandonó repentinamente la compañía justo antes de Navidad.
Varias personas familiarizadas con la situación sugirieron que el presidente de BP, Albert Manifold, se había impacientado ante la lentitud de la toma de decisiones en la empresa. BP ha nombrado a Meg O'Neill, ex CEO de la energética australiana Woodside, como sustituta de Auchincloss y tomará las riendas de la compañía a partir de abril.
En un comunicado con un tono de pesimismo, la compañía afirmó que sus ventas de gas en el cuarto trimestre serían entre 100 y 300 millones de dólares inferiores a las del trimestre anterior, que sus ventas de crudo serían entre 200 y 400 millones de dólares inferiores y que su producción de petróleo y gas se mantendría estable. Añadió que sus márgenes de refinado serían 100 millones de dólares superiores a los del trimestre anterior, pero que se prevé una baja actividad comercial del petróleo.
Sin embargo
, BP indicó que su deuda neta, una constante preocupación para los inversores, sería entre 3.000 y 4.000 millones de dólares inferior en el cuarto trimestre respecto al trimestre anterior, y que sus desinversiones ascenderían a unos 5.300 millones de dólares para finales de año, en comparación con la previsión anterior de "más de 4.000 millones de dólares".
BP también ha vendido una participación en Castrol, su negocio de lubricantes, y se ha comprometido a utilizar los 6.000 millones de dólares obtenidos para reducir aún más su deuda
BP sufre un impacto de 4.000 a 5.000 millones de dólares en su negocio de energías renovables | Financial Times