El PIB de la eurozona se contrae por el batacazo de un país de cinco millones de habitante
La economía de la eurozona se contrajo un 0,2% durante el primer trimestre del año, según los datos revisados publicados por Eurostat, una corrección inesperada frente al crecimiento del 0,1% estimado inicialmente. El deterioro se explica
sobre todo por el desplome de Irlanda, cuyo PIB cayó finalmente un 12,1%, muy por encima del descenso del 2% calculado anteriormente. El enorme peso de las multinacionales instaladas en Irlanda vuelve así a distorsionar las cifras agregadas de la eurozona, complicando todavía más la lectura real del estado de la economía europea, un país con solo cinco millones de habitantes que se mueve al son de los beneficios empresariales. La revisión llega además en un momento especialmente delicado para el Banco Central Europeo, que intenta calibrar el impacto económico de la guerra con Irán y del nuevo shock energético sobre la inflación y el crecimiento.
El debilitamiento económico se produce justo cuando el BCE prepara previsiblemente su primera subida de tipos desde 2023 ante una inflación de la eurozona que ya alcanza el 3,2% impulsada por el encarecimiento de la energía. Sin embargo, algunos miembros del banco central temen que unos precios elevados del petróleo y del gas terminen frenando la incipiente recuperación económica europea. Los indicadores adelantados ya muestran un deterioro de la actividad empresarial durante los dos últimos meses, mientras la OCDE ha rebajado sus previsiones de crecimiento para la eurozona hasta apenas el 0,8% este año y advierte de un creciente deterioro de la confianza económica. Aunque el hundimiento irlandés refleja en gran medida movimientos contables ligados a multinacionales, otros grandes países europeos también han mostrado señales de debilidad, con revisiones a la baja del PIB francés y un crecimiento italiano menos sólido de lo esperado.
eleconomista.es