España vuelve a ser campeona de Europa, pero esta vez en dos clasificaciones que deberían preocuparnos, crecimiento del gasto público y crecimiento de los impuestos.
Los datos de Eurostat para el primer trimestre de 2026 son espectaculares. El gasto público español pasa de 167.104 millones a 179.057 millones de euros en solo un año, un incremento del 7,2 %. Crecemos más que Alemania, Países Bajos, Italia y Francia, y muy por encima del 5,1 % de la UE
Pero todavía hay más. Los impuestos crecen incluso más deprisa un 7,4 %, desde 160.700 hasta 172.627 millones de euros. Mientras los ingresos fiscales de Alemania aumentan un 2,8 % y los de Francia un 2,2 %, en España avanzan más del triple que en Francia y muy por encima del 4,5 % de la UE.
Y aquí aparece la gran cuestión económica para mantener un gasto público que crece al 7,2 %, los impuestos están creciendo al 7,4 %.
Nos dicen que España es el motor de Europa estos datos demuestran que, al menos entre estas cinco grandes economías somos el motor en dos cosas muy concretas el crecimiento del gasto público y el crecimiento de los impuestos
El Estado gasta cada vez más y necesita recaudar cada vez más para alimentarlo y al final de esa cadena siempre aparece el mismo protagonista el bolsillo del ciudadano
La cuestión cómo se justifican los gastos públicos superiores a sus homólogos de los miembros de las economías más grandes de la UE , este camino de incrementar el gasto público a costa de incrementar la imposición fiscal y la sociedad española no percibimos mejoras de cualquier índole esto a largo plazo inviable y el desenlace de sobra conocido