Mientras deshojas la margarita, si rescate, si corrección, si entrar si o no, quizás hayas perdido tu tren
En mi humilde opinión:
Sobre la pregunta si hay alguna diferencia sobre los demás PIGS y sus rescates, es como ser o no ser, y es que España e Italia se han seguido financiando en los mercados y se seguirán financiando, mientras ya han recibido el castigo y seguirán recibiendo el efecto contagio y el riesgo SISTEMICO de la desintegración de la zona euro.
Sobre el deshojar la margarita de rescate si, rescate no, no es tan sencillo porque por un lado estamos ya "rescatados", simplemente por el efecto disuasivo de lo que pueda hacer el BCE y también es verdad, que hasta que no se sepa que se pide a cambio, es mejor tranquilizarse, esto es un maratón de fondo, no un sprint.
Sobre si es el momento de entrar o no sino se está, se me ocurre que algunos valores han subido tanto que mientras unos se lo siguen pensando, otros actúan:
PERO YA CASI NO TE SUBAS PORQUE QUIZAS HAS PERDIDO TU TREN Y TE TOCA ESPERAR
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Subiremos por el buen dato USA o cualquier excusa, pero la situación es la que es, no la que nos gustaría.
¿Seguiremos mirando la realidad por El TRAGALUZ?:
El propio tragaluz de la vivienda por donde la familia vislumbra la calle, es un importante símbolo, de carácter polivalente, pero que en su faceta socio-política remite a la marginación sufrida por los “perdedores” de la guerra civil, cautivos en ese sótano. A lo largo de ese tiempo de la posguerra, oscuro y áspero, esos “años difíciles” en que , como dice Mario, les tocó crecer y hacerse hombres, Vicente ha aprendido modos de comportamiento que, una vez adulto, despliega con cruel eficacia. Él está adaptado al sistema, ha “subido al tren de los vencedores” y no le importa cómo, aunque al final reconoce la explotación y la injusticia que tuvo que cometer para no perder ese tren.
En el drama se proclamaba por ejemplo, que ante el progreso económico de esa España franquista había que coger el tren y echar por las ventanillas a los “canallas” que se pudiera. Hay pues, por parte del autor, un compromiso político de recordar la guerra y no olvidarla para la construcción del futuro, porque el olvido puede conllevar la mentira.
Un saludo