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Desde hace bastante tiempo, la tecnología ha supuesto un cambio radical en la concepción de la sociedad moderna. Desde la aparición de internet, las aplicaciones se han multiplicado hasta el infinito, y no se concibe un sector de la economía que no necesite de la tecnología para mejorar sus prestaciones.

Esta revolución ha tenido una influencia decisiva en la inversión. Hoy, las bolsas están dirigidas por el sector tecnológico, hasta el punto que las mayores empresas del mundo son tecnológicas.

Un gráfico que muestra la penetración (y una concentración impresionante) de las mayores empresas en el indice Sp 500 es este. 

 

Aquí tenemos una primera muestra de una sobrevaloración. En el año 2000 , fin de la burbuja de las punto.com, también coincidió esa concentración (aunque no todas las mayores empresas fueran tecnológicas) , que fue corregida en los siguientes años, tras la explosión de la burbuja.

 

En mi posición de contrarian, busco oportunidades en los sectores más deprimidos en contraposición a los sectores más favorecidos por la inversión, sobre todo si llevan muchos años gozando de la complacencia de los inversores.

 

Hay un sector, el de las materias primas que lleva deprimido muchos años. Parece que los inversores, no son partidarios de meter su dinero en el petróleo, gas, metales y granos, prefiriendo otras inversiones. Pero no debemos olvidar que el mundo se paralizaría si hubiese un déficit de las materias primas mencionadas.

 

Varios gráficos muestran la debilidad relativa de las materias primas frente al SP 500, Nasdaq o Dow Jones,  debilidad que muestra una depreciación histórica en los últimos veinte, cincuenta, incluso ochenta años, como se puede ver en los siguientes gráficos.

Primero, una relación desproporcionada del Nasdaq sobre las commodities, que alcanza máximos de treinta años, superando de lejos la burbuja del año 2000. 

 

 


  

 

 Luego, una gran infravaloración relativa sobre el Sp 500, que alcanza mínimos de los últimos cincuenta años.

 

 

Y por último, con respecto al Dow Jones, relación en mínimos de ochenta años.

 

 

No se puede negar que las materias primas, indispensables para la humanidad, atraviesan momentos difíciles.

Luego nos encontramos con noticias como esta, donde China pretende hacer acopio salvaje de materias primas en su plan quinquenal 2021-2025.

 https://es.finance.yahoo.com/noticias/china-planea-aumentar-reservas-estatales-075807927.html

 

(Bloomberg) -- El próximo plan quinquenal de China, que comienza en 2021, establecerá aumentos en las gigantescas reservas estatales de crudo, metales estratégicos y productos agrícolas, dijeron miembros del Gobierno familiarizados con las negociaciones.

Pekín quiere aprender la lección de la crisis del coronavirus y el deterioro de las relaciones con EE.UU. y sus aliados, según los cargos, que participaron en la redacción del plan. Ello implica garantizar que las reservas secretas del país, seguramente de las más grandes del mundo, sean lo suficientemente abundantes para hacer frente a trastornos de la oferta que puedan paralizar su economía, dijeron los cargos, los cuales pidieron que no se revelara su identidad porque se trata de un asunto delicado.

Los principales líderes de China presentarán su estrategia para 2021-2025 el próximo mes, la cual incluirá un aumento del consumo interno y la fabricación de tecnología crítica dentro del país, a fin de aislar la segunda mayor economía del mundo de las crecientes tensiones geopolíticas y de débiles cadenas de suministro. Asegurar el suministro de alimentos, combustible y materiales es una condición previa para una mayor autosuficiencia del mayor importador mundial de productos básicos.

Aliviar el temor de China respecto a la seguridad energética y alimentaria en particular será un objetivo del nuevo programa de compras, dijeron los funcionarios.

La Administración Nacional de Alimentos y Reservas Estratégicas no publica cifras de niveles de productos y no informa acerca de sus compras, aunque en ocasiones se conocen detalles. El mes pasado, Bloomberg News informó que había desarrollado planes para comprar 2.000 toneladas de cobalto después de que la pandemia pusiera de relieve la fragilidad en torno a los suministros del mineral estratégico que se utiliza en las baterías de vehículos eléctricos.

La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma no respondió a un fax en el que se solicitaban comentarios. La CNDR es la principal agencia de planificación económica del país y es responsable de la gestión de las reservas.

A principios de este año, la agencia compró petróleo barato tras un desplome épico del mercado. Y en años anteriores, ha comprado metales como el cobre para apuntalar a los productores nacionales en tiempos de dificultades. El peso de China en los mercados de productos básicos es tan importante que los precios pueden subir significativamente solo por rumores de que la agencia de reservas estatal podría realizar compras.

Nota Original:China Plans Strategic Boost to Vast State Commodity Reserves (1)

 

 

Ya vamos viendo que invertir en materias primas puede ser una buena idea pensando como contrarian, frente a las tendencias en boga, pero falta un catalizador para desatar la compra inmediata.

 

Este detonante puede ser la aparición de la inflación por las medidas extremas tomadas por los gobiernos y los BC, para solventar la crisis de 2008 primero, y la pandemia del coronavirus, actualmente en curso.

La economía mundial se encuentra en una difícil situación y las medidas tomadas hasta ahora, no han conseguido recuperar el crecimiento. Es muy posible que una nueva vuelta de tuerca, impulse a los gobiernos a una RBU, dentro de las teorías modernas TMM, que señalan la intención de entregar un recurso básico en forma de dinero, para evitar las duras condiciones que tiene que soportar gran parte de la población. 

 

Un análisis de Schroders, nos muestra la posibilidad de invertir en materias primas, ante una previsible vuelta de la inflación.

Cito del informe, 

 "La reacción de las autoridades a la crisis del COVID-19 ha acelerado la posible transición desde la era de la flexibilización cuantitativa (QE) hacia una etapa de Teoría Monetaria Moderna (TMM), que supondría el mantenimiento de unos estímulos monetarios y fiscales nunca antes vistos de manera coordinada. Este punto de inflexión en la política macroeconómica podría suponer un giro desde la inflación de los activos financieros hacia la inflación de los activos físicos."

El análisis en el artículo que sigue.

 

  https://www.fundssociety.com/es/noticias/mercados/SCHAM20-por-que-invertir-en-materias-primas

  • Los precios al contado de varias materias primas esenciales han vuelto a niveles de los 90 (por ejemplo, el gas natural, el maíz y el aluminio en EE. UU.), y se venden a grandes descuentos en relación con su coste marginal de producción
  • Desde 2014, el bajo precio de las materias primas ha provocado una caída de la inversión de capital en nuevas fuentes de suministro
  • Las materias primas están en una buena situación para verse favorecidas por la posible reversión de la tendencia alcista del dólar

En los últimos años, muchos inversores han quedado decepcionados con las materias primas, y pocos creen que la rentabilidad de esta clase de activo pueda mejorar sensiblemente, y mucho menos superar a la renta variable o la fija. Por eso, la asignación a ella es muy pequeña. Sin embargo, el entorno macroeconómico es cada vez más propicio para las materias primas.

La reacción de las autoridades a la crisis del COVID-19 ha acelerado la posible transición desde la era de la flexibilización cuantitativa (QE) hacia una etapa de Teoría Monetaria Moderna (TMM), que supondría el mantenimiento de unos estímulos monetarios y fiscales nunca antes vistos de manera coordinada. Este punto de inflexión en la política macroeconómica podría suponer un giro desde la inflación de los activos financieros hacia la inflación de los activos físicos.

Tras un largo periodo de rentabilidades bajas e inversión insuficiente en la oferta, las materias primas ofrecen ahora valores absolutos y relativos destacados. También están en situación de verse favorecidas por las presiones estructurales sobre el dólar y el surgimiento de un mundo multipolar, más volátil.

El COVID-19 está acelerando la senda hacia una nueva era en la política macroeconómica que podría impulsar la inflación y ser muy positiva para las materias primas

Independientemente de que las autoridades usen o no esta denominación, nos parece que estamos asistiendo al nacimiento de una era de TMM global. En la práctica, eso quiere decir que, de aquí en adelante, esperamos que los estímulos monetarios innovadores (QE) se combinen con, y hagan sitio a, ingentes paquetes de estímulos fiscales dirigidos a la economía real con la finalidad expresa de crear empleo y hacer subir la inflación. Aunque estas medidas se venderán como temporales, en realidad, desde el punto de vista político, será muy difícil dar marcha atrás. La enorme inyección de liquidez en EE. UU. puede que ya sea demasiado grande como para evitar que la inflación nos dé un susto (véase el gráfico 1).

La historia reciente nos enseña que la principal consecuencia del QE por sí solo es la inflación del valor de los activos financieros. Las compras masivas de bonos gubernamentales por parte de los bancos centrales han ayudado a forzar que el capital fluya hacia la renta variable y el resto de activos (como los inmuebles), pero eso no se ha filtrado a la economía real, ya que el crecimiento ha seguido renqueando y la inflación baja, y hay aún más desigualdad. Puesto que se centra expresamente en llegar a la economía real, el potencial inflacionista de la era de la TMM será probablemente mucho mayor.

Eso es importante para las materias primas por dos motivos. En primer lugar, las medidas de estímulo fiscal potentes les sentarán bien a la demanda y el precio de esta clase de activo. Además, a lo largo de la historia, las materias primas han ofrecido mejor protección frente a la inflación que la renta variable o la renta fija, sobre todo en momentos en los que no se esperaba. Tal y como podemos ver en las portadas que aparecen a continuación (anexo 1), la mayoría no prevé un retorno de la inflación. No puede haber mejores perspectivas para los activos físicos.

Schroders

Las materias primas son baratas 

Las materias primas son baratas, tanto desde el punto de vista relativo como absoluto. El gráfico 2 muestra la rentabilidad relativa del índice Bloomberg Commodity Total Return (BCOM TR) frente a la del S&P 500. Desde el punto de vista relativo, las materias primas son más baratas hoy que a finales de los 90, y cotizan a precios parecidos a los de finales de los 60.

Los precios al contado de varias materias primas esenciales han vuelto a niveles de los 90 (por ejemplo, el gas natural, el maíz y el aluminio en EE. UU.), y se venden a grandes descuentos en relación con su coste marginal de producción. Incluso aquellas que no son baratas en relación con su coste de producción (como el oro), siguen siendo muy baratas en relación con otros factores, como la oferta monetaria global o el nivel del conjunto de activos que conforman los fondos cotizados en bolsa.

Schroders

Los bajos precios han provocado una subinversión estructural en la oferta de materias primas 

Sobre todo desde 2014, el bajo precio de las materias primas ha provocado una caída de la inversión de capital en nuevas fuentes de suministro. Energía, metales industriales algunos productos agrícolas (como el café) cotizan muy por debajo de los precios de incentivo a largo plazo. Es decir, que ahora mismo cotizan muy por debajo del precio medio necesario para generar un retorno sobre el capital y justificar su gasto. Puesto que muchas de las actuales fuentes de suministro se agotarán, creemos que los precios deben subir con mucha fuerza para incentivar la oferta nueva en todos los escenarios de demanda global de materias primas, incluso en los más optimistas. El gráfico 3 muestra el desplome del gasto de capital en el sector del petróleo y gas en los últimos siete años.

Schroders

Las materias primas están en una buena situación para verse favorecidas por la posible reversión de la tendencia alcista del dólar 

Esta divisa lleva apreciándose desde 2011, y creemos que, ahora, está bastante sobrevalorada. Es la tercera vez que el mercado del dólar vive un ciclo alcista desde los 70, y este es el más largo, porque dura ya más de nueve años (frente a los siete del de finales de los 70 y los ocho del de finales de los 90). ¿Por qué tendría que acabar ahora este ciclo alcista? El gráfico 4, que aparece en la siguiente página, muestra cómo el valor ponderado de cotización del dólar estadounidense respecto al comercio va relativamente de la mano de los déficits gemelos (fiscal y por cuenta corriente) del país. El impacto directo del COVID-19 supone un fuerte aumento del déficit fiscal, al tiempo que el comercial no da muestras significativas de mejora. Creemos que el dólar se devaluará notablemente en los próximos años, y esa devaluación, siempre que ocurra de forma ordenada, probablemente sea bien recibida en Washington. A lo largo de la historia, la caída del dólar ha supuesto un viento de cola para los precios de las materias primas.

Schroders   CONCLUSIÓN.

No sabemos si la tendencia actual proseguirá con el tiempo, pero ya tenemos una idea de los excesos alcanzados por el sector tecnológico. La caída de Tesla puede ser un aviso, de una posible liquidación del sector. Por contra, las materias primas llevan muchos años deprimidas y aunque no acertemos con el momento correcto en que se dan la vuelta, vigilar la inflación, para empezar a invertir en el sector, no parece un mala idea.  Los metales preciosos, oro y plata, ya han comenzado a subir con fuerza y no es descartable una recuperación del resto, si las autoridades ponen en marcha sus programas de la TMM.

En el 2000, tras la ruptura de la burbuja.com, se formó un caldo de cultivo ideal, donde las materias primas tuvieron un comportamiento ejemplar. Es muy posible que si la crisis no acaba con nosotros, este comportamiento se vea calcado en los próximos años. 

 

Por ejemplo, la transición a energías verdes es intensiva en materiales como el cobre, la plata y el níquel. No podemos olvidar que la población seguirá aumentando en los próximos años, incrementando las necesidades de materias primas, incluidas especialmente las agrícolas.

 Saludos.

 

PD. Esta lista no es una recomendación de compra. Pero para los que siempre piden que el articulista se moje, doy una serie de empresas de materias primas que son mis preferidas. Naturalmente la elección del momento de compra requiere precisión quirúrgica y nunca sabremos cual es el momento, pero un retroceso importante en sus cotizaciones, sería ideal para comprar y esperar.

KGHM, Cenovus, Hecla mining, Argonaut gold, Nucor, Coal india, UPM Kymmene, Cabot oil, SQM, Baic motor, Repsol, Iberpapel, Rio tinto, BHP Billiton, Equinor, Total, POSCO, Kaiser Aluminum, OMV, Ferrexpo, Norilsk nickel, CVR energy.    

  1. en respuesta a steelman1234
    #41
    Fernandojcg
    Antonio, vienen muy malos tiempos, al menos en nuestro país y buena parte del mundo... Yo ya estoy empezando a trabajar de cara a ese escenario y NO precisamente en "Inversiones". Y parece mentira la "relajación" que se observa instalada en la Sociedad. Es cierto que el hombre NO suele aprender NUNCA...

    Por cierto, hace un rato he leído que Bloomberg Intelligence da como probable un precio de $ 4.000 en el Oro para el año 2023...

    En fin, tampoco suelo hacer mucho caso de los "análisis" que andan muy alejados de los precios... Y, además, si se diera ese precio en el Oro pues veríamos a qué precio compraríamos la barra de pan...

    Saludos.
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