FERNANDO ESTEVE MORA
Al final, y como en estos tiempos que corren no podía ser de otra manera -como gusta decir a políticos y tertulianos-, el culpable de que el sistema de pensiones español entre en crisis y que en su "arreglo" se acabe dando al traste con todas las políticas tendentes a mantener su cobertura y valor real va a ser, ¡cómo no!, Vladimir Putin. Y es que ¡mira que es malo este hombre!
Veamos. Como ya se ha repetido varias veces en este blog, la demografía, o sea, el que la esperanza de vida haya crecido en las décadas precedentes (si bien no parece que en el futuro vaya a hacerlo en similar medida pues a fin de cuentas, hay un límite biológico a la edad máxima del ser humano), no "explica" en absoluto la anunciada y falsa crisis económica del sistema de pensiones, y ni siquiera la crisis financiera del actual sistema. Me remito aquí a este post: https://www.rankia.com/blog/oikonomia/1986278-expertos-oficiales-reforma-pensiones, pues nada tengo que agregar, a la distinción que ya desarrollé en él entre crisis económica y crisis financiera de un sistema de pensiones, que en absoluto son lo. mismo, y es una distinción imprescindible para cualquiera que quiera entender algo de este asunto, distinción que -sorprendentemente- no la hacen los economistas que, como predicadores medievales, van dando lecciones acerca de los sufrimientos que inevitablemente nos esperan a causa de esos malditos gastos en salud que hacen que vivamos más. Para mí, y lo digo con conocimiento de causa, quien no parta de esa distinción entre problemas económicos y problemas financieros de un sistema concreto de pensiones, es seguro que no trata de ayudar a entender sino, todo lo contrario, de lo que trata es de engañar y manipular.
El caso es que la delirante derecha ( y me temo que no sólo ella, sino que también la izquierda parroquial se apunta a ese delirio) está convencida de que Rusia va a atacar e invadir Europa Occidental. ¿Por qué? Pues no se sabe, pero le da igual: seguro que sí. No le vale para nada a esa derecha y a esa izquierda parroquial decirle que la población de Rusia ronda los 140 millones de habitantes en tanto que la de Europa Occidental está en más de 550 millones. Tampoco les vale el hacerles comparar el pequeño PIB agregado y el per capita de Rusia con los correspondientes europeos. Y tampoco les merece la pena pararse un momento a pensar que si Rusia ha sido incapaz de hacerse con más de un 18-20% del territorio de Ucrania tras más de cuatro años de guerra, siendo Ucrania un país con menos de 40 millones de habitantes, pues entonces resulta completamente inverosímil imaginarse a las tropas rusas llegar por ejemplo a Talavera de la Reina a ese ritmo de conquista antes de que -por poner una fecha realista- se acabe el mundo por extinción del Sol. Da igual: los rusos son malos y tontos (¡viva el racismo!) y hay que armarse para evitar que nos conquisten (tampoco se sabe para qué sobrándoles como les sobran tierras y recursos).
El caso es que, para la derecha delirante española -y europea también por cierto-, valga la redundancia, hay que gastar más en armamento. Concretamente, España debería de gastarse un 5% de su PIB en armas (compradas sobre todo a los EE.UU.). Y ahí está la conexión ente Putin "el maligno" y el problema de la crisis del sistema de pensiones. Pues es obvio que ese gasto adicional al que nos "obliga" la maldad de Putin equivale a gastar una monstruosa cifra equivalente a un 3% del PIB más de lo que ya gastamos en defensa, o sea, en armas. "Pasta", dinero, que de algún sitio ha de salir ¿no?.
Y, claro está, para sacar ese dinero para "defensa" habrá que disminuir los gastos públicos en "otras" cosas....como la sanidad, la educación, las ayudas sociales y, por supuesto, las pensiones. Ahí están los "sacrificios" de los que están hablando estos días Feijóo, Abascal, sus economistas de cabecera y los economistas pagados directa o indirectamente por la banca privada que, haciendo verdad una vez más el dicho de que "quien paga al gaitero, pide la tonada", no paran de darle a la gaita para contentar a quienes tan bien les pagan, esos bancos que sueñan con aprovecharse de la provocada crisis del sistema público de pensiones que inevitablemente acontecerá en la próxima legislatura de derechas.
Al final, y como en estos tiempos que corren no podía ser de otra manera -como gusta decir a políticos y tertulianos-, el culpable de que el sistema de pensiones español entre en crisis y que en su "arreglo" se acabe dando al traste con todas las políticas tendentes a mantener su cobertura y valor real va a ser, ¡cómo no!, Vladimir Putin. Y es que ¡mira que es malo este hombre!
Veamos. Como ya se ha repetido varias veces en este blog, la demografía, o sea, el que la esperanza de vida haya crecido en las décadas precedentes (si bien no parece que en el futuro vaya a hacerlo en similar medida pues a fin de cuentas, hay un límite biológico a la edad máxima del ser humano), no "explica" en absoluto la anunciada y falsa crisis económica del sistema de pensiones, y ni siquiera la crisis financiera del actual sistema. Me remito aquí a este post: https://www.rankia.com/blog/oikonomia/1986278-expertos-oficiales-reforma-pensiones, pues nada tengo que agregar, a la distinción que ya desarrollé en él entre crisis económica y crisis financiera de un sistema de pensiones, que en absoluto son lo. mismo, y es una distinción imprescindible para cualquiera que quiera entender algo de este asunto, distinción que -sorprendentemente- no la hacen los economistas que, como predicadores medievales, van dando lecciones acerca de los sufrimientos que inevitablemente nos esperan a causa de esos malditos gastos en salud que hacen que vivamos más. Para mí, y lo digo con conocimiento de causa, quien no parta de esa distinción entre problemas económicos y problemas financieros de un sistema concreto de pensiones, es seguro que no trata de ayudar a entender sino, todo lo contrario, de lo que trata es de engañar y manipular.
El caso es que la delirante derecha ( y me temo que no sólo ella, sino que también la izquierda parroquial se apunta a ese delirio) está convencida de que Rusia va a atacar e invadir Europa Occidental. ¿Por qué? Pues no se sabe, pero le da igual: seguro que sí. No le vale para nada a esa derecha y a esa izquierda parroquial decirle que la población de Rusia ronda los 140 millones de habitantes en tanto que la de Europa Occidental está en más de 550 millones. Tampoco les vale el hacerles comparar el pequeño PIB agregado y el per capita de Rusia con los correspondientes europeos. Y tampoco les merece la pena pararse un momento a pensar que si Rusia ha sido incapaz de hacerse con más de un 18-20% del territorio de Ucrania tras más de cuatro años de guerra, siendo Ucrania un país con menos de 40 millones de habitantes, pues entonces resulta completamente inverosímil imaginarse a las tropas rusas llegar por ejemplo a Talavera de la Reina a ese ritmo de conquista antes de que -por poner una fecha realista- se acabe el mundo por extinción del Sol. Da igual: los rusos son malos y tontos (¡viva el racismo!) y hay que armarse para evitar que nos conquisten (tampoco se sabe para qué sobrándoles como les sobran tierras y recursos).
El caso es que, para la derecha delirante española -y europea también por cierto-, valga la redundancia, hay que gastar más en armamento. Concretamente, España debería de gastarse un 5% de su PIB en armas (compradas sobre todo a los EE.UU.). Y ahí está la conexión ente Putin "el maligno" y el problema de la crisis del sistema de pensiones. Pues es obvio que ese gasto adicional al que nos "obliga" la maldad de Putin equivale a gastar una monstruosa cifra equivalente a un 3% del PIB más de lo que ya gastamos en defensa, o sea, en armas. "Pasta", dinero, que de algún sitio ha de salir ¿no?.
Y, claro está, para sacar ese dinero para "defensa" habrá que disminuir los gastos públicos en "otras" cosas....como la sanidad, la educación, las ayudas sociales y, por supuesto, las pensiones. Ahí están los "sacrificios" de los que están hablando estos días Feijóo, Abascal, sus economistas de cabecera y los economistas pagados directa o indirectamente por la banca privada que, haciendo verdad una vez más el dicho de que "quien paga al gaitero, pide la tonada", no paran de darle a la gaita para contentar a quienes tan bien les pagan, esos bancos que sueñan con aprovecharse de la provocada crisis del sistema público de pensiones que inevitablemente acontecerá en la próxima legislatura de derechas.