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¿Qué comprar?¿Cuando comprar?

La bolsa está en niveles altos y puede dar vértigo invertir una gran cantidad ahora, pero no invierto en la bolsa, la bolsa no es nada. La bolsa solo es un mercado de compra-venta que me permite comprar o vender cuando quiera. Invierto en determinadas empresas y esas empresa...
Hay influencias tan complejas y diversas sobre los precios que “lo más prudente es lo que a primera vista parece lo más arriesgado: llevar a cabo la inversión cuando la información que se tiene de una empresa concreta parece justificarla.”
Philip A. Fisher. 


Siguiendo la línea que me marqué en esta nueva etapa del blog, voy a contar y argumentar sobre el día a día de las inversiones y esta vez voy a hacerlo con una compra especial que he hecho hace una semana. 

Este mes de enero he cobrado la venta de un inmueble que ha supuesto una entrada importante de efectivo. El acuerdo se cerró poco antes de Navidad y un tiempo después (“cuando pasen fiestas” como suelen hacerse las cosas en España) se firmó la venta ante notario y se cobró. 

Cuando se invierten cantidades pequeñas procedentes de dividendos o del ahorro, se ejecutan casi de forma automática, pero cuando se trata cantidades de seis dígitos que entran de golpe, suelen aparecer las dudas por lo excepcional de la situación. 

¿Compro alguna empresa nueva? Si aumento la inversión en las empresas que ya tengo ¿Quedarán con demasiado dinero invertido en cada una? La bolsa está en máximos ¿Compro renta fija y espero a que corrija? ¿Compro de golpe o lo parto en pequeñas cantidades y lo alargo durante algún tiempo? 

No es la primera vez que se me platea esta situación, conforme comenté en un post anterior, el dinero hay veces que va y viene entre las inversiones en inmuebles y la bolsa. Son cantidades importantes que a veces entran en momento delicados. Cuando esto sucede, me viene a la mente un torero que se encuentra solo frente a un toro del tamaño de un elefante, en medio de un ruedo que debe verlo como de 1Km de diámetro y me pregunto ¿no tirará la capa y saldrá corriendo? Pero no, se queda y torea. Pues eso… me quedo e invierto. 

Ante esta situación debo preguntarme: ¿Qué hacer? 

La situación de partida es la cartera que tengo antes de la entrada del dinero.

Mi cartera está formada por las mejores empresas del mundo. Si pensara que hay alguna empresa mejor que alguna de las que tengo, la compraría y sustituiría a la más débil de las actuales. Constantemente, por lo menos cada trimestre, reviso su situación y sus posibilidades, de forma que ninguna tiene el puesto seguro de por vida. Cada trimestre, deben demostrar que son capaces de ganar dinero ahora y en el futuro, en caso contrario serían sustituidas

La pregunta de si compro alguna nueva queda resuelta de forma automática. La respuesta está en la operativa habitual: solo entra alguna nueva cuando resulta evidente que es mejor que alguna de las que ya están. 

El que una empresa nueva entre o no entre en la cartera, depende de su calidad y no de las circunstancias del momento. Si hubiera detectado una empresa con las características adecuadas ya estaría sustituida y eso no tiene nada que ver con la liquidez que disponga ahora, ni depende del momento que señalen los precios de la bolsa. 

La bolsa está en niveles altos y puede dar vértigo invertir una gran cantidad ahora, pero no invierto en la bolsa, la bolsa no es nada

La bolsa solo es un mercado de compra-venta que me permite comprar o vender cuando quiera. Invierto en determinadas empresas y esas empresas tienen sus propios potenciales que defino en el estudio inicial y, reviso y actualizo cada trimestre. 

Si se tiene claro este planteamiento, todas las dudas quedan resueltas: Las compras dependen de la calidad de las empresas, el resto es irrelevante y, en cualquier caso, es secundario. 

Si tengo en cartera las mejores, la respuesta es clara, debo aumentar los importes invertidos por empresa, aunque evidentemente tendré algo de vértigo al principio al ver cantidades mucho más grandes que las que tenía invertidas en una sola empresa y a las que ya me había acostumbrado. 

Esto es temporal y con el tiempo te acostumbras. Si estas acostumbrado a tener invertido 100 u.m. por empresa y, en un momento dado, pasas rápida y directamente a 200 u.m. es lógico que tengas cierto vértigo al principio, pero con el tiempo te acostumbras y ves normal tener las nuevas cantidades en cada empresa. 

Si hace poco alguna empresa de las que vas a comprar tuvo una gran subida en bolsa, no hay que esperar una corrección, la calidad de la empresa reflejará un potencial a medio-largo plazo que no depende del precio que tenía hace unos días o semanas, depende de su calidad

No tiene sentido aplazar una compra esperando una corrección pues, si la empresa tiene la calidad adecuada y un buen potencial, lo lógico es que siga subiendo y cualquier espera será contraproducente, en cualquier caso, esa es la operativa consecuente con la conclusión a las que has llegado con tu propio estudio. En caso de que la empresa no tenga la calidad y el potencial adecuados, lo normal es que corrija, pero en este caso, la cuestión no es si deberías esperar a una corrección, es que no deberías comprar. 

La decisión más evidente y prudente, consistirá en comprar las empresas que consideras las mejores, que son las que ya tienes en cartera, a pesar de que el importe invertido por empresa te dé vértigo y hay que hacerlo sin dilatar el momento porque, si son empresas buenas, cuando más esperes, más se debería acortar el potencial. 

Una vez tomada la decisión, vuelvo a preguntarme ¿Qué hacer? 

La respuesta también es evidente: como en este caso se trata de cantidades excepcionales, debo revisar los estudios que tengo de las empresas y verificar de nuevo que los potenciales calculados basados en mis estudios anteriores siguen siendo consistentes. 

Evidentemente, no todas las empresas de la cartera tienen el mismo potencial, ni todas lo van a materializar en el mismo plazo. También hay que comprobar los pesos actuales que tengo en la cartera y los pesos que quiero tener después de las compras. 

Llegados a este punto ya tengo decidido los importes que debo invertir por cada empresa. Ha habido alguna en la que decidí no comprar más y en el resto invertí importes más o menos elevados para llegar al peso que quiero tener en cada una. 

El trato del inmueble, como decía al principio del post, se cerró poco antes de Navidad y los importes que debía invertir por cada empresa ya los tenía decididos antes de terminar el año 2025. 

Pero ojo y esto es importante. Las cantidades a invertir por cada empresa los fije en términos absolutos (x€ para esta empresa, y€ para esta otra) y no en número de acciones y precios de cotización. 

Si 15 días antes de la entrada del efectivo haces una previsión de compras por empresa con los precios de cotización, cuando tengas el dinero, esos precios habrán cambiado y si han subido, tendrás una falsa sensación de que estás comprando caro y perdiendo dinero. Tendrás la misma sensación pero a la inversa, si los precios bajan. 

El día 14 de enero se firmó la operación ante el notario y el 18/1/2026 (domingo) ya era valor en cuenta. El19/1 era el primer día que podía comprar y no esperé. 

Antes de las 10h ya había comprado las tres empresas que había decidido comprar en España. Las compras, como siempre, las hago a mercado y así cierro la operación cuanto antes. Por la tarde intenté comprar en EE.UU. y no pude por ser festivo. El día 20 a primera hora de la tarde, compré las dos empresas que había previsto en EE.UU. y con eso terminaron todas las compras. Mi mujer aprovechó para devolvérmela diciéndome que soy un “malgastador” porque en unos minutos hice desaparecer todo el dinero que había cobrado con la venta del inmueble, y no era poco. 

Compré 5 empresas a mercado, aumentando el importe de la inversión que ya tenía en ellas y quedaron fuera de las compras otras tres que, por motivos de estrategia, consideré que era aconsejable dejarlas (de momento) con la inversión que tenían. 

Las compras se ejecutaron los días 19-20 de enero a primera hora. En los medios estaban vigentes las noticias sobre Davos y Groenlandia y las bolsas bajaban. En estas circunstancias las dudas se agrandan pues, comprar con dinero nuevo y el mismo día que compras pierdes un 5% no es agradable, aunque un porcentaje solo es un porcentaje. La cantidad medida en euros, en este caso que se trata de un importe elevado, duele más. 

Por mucha experiencia que acumules y por mucha convicción que tengas en lo que estás haciendo, cuando te enfrentas a este tipo de operaciones excepcionales con tu propio dinero y el ruido de fondo se vuelve en tu contra, el toro se agranda hasta superar el tamaño de un elefante. Pero no pasa nada, así es la inversión, la situación pasa como tantas otras veces y al final, solo queda una anécdota más de las muchas que hemos pasado y que tendremos que pasar todavía. 
Apenas ha pasado una semana desde que invertí y lo invertido ya va dando resultados positivos, aunque lo importante vendrá con el tiempo y estoy seguro de que serán muy buenas rentabilidades. Son las mejores empresas del mundo.

Saludos
José Manuel Durbá
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