Coronavirus: Solo debemos temer al miedo

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Lamentable y poco edificante el espectáculo de la tóxica política española que tiene atónita a Europa y a la que sin mucho esfuerzo se puede culpar de la dolorosa situación sanitaria y económica del país, a la cola de Europa.

"En primer lugar, permitidme afirmar mi firme creencia de que lo único que debemos temer es al miedo mismo: un terror sin nombre, irracional e injustificado que paraliza los esfuerzos necesarios para convertir la retirada en avance."
Discurso de inauguración de Franklin D. Roosevelt. 4 de Marzo de 1933.

Creo que nadie puede acusarme de complacencia con un virus mortal cuando desde estas páginas defendía en Febrero que era necesario cerrar las fronteras para evitar la llegada del virus al país, lo cual tendría un coste grandísimo (Coronavirus escenario 2: Enemigo a las puertas). Esa propuesta fue duramente criticada por algunos por su alto coste. Coste que por supuesto a estas alturas nos parecería una auténtica ganga.

Sin embargo en mis análisis yo no me dejo llevar por simplísmos del estilo de los pronunciados por la Presidenta de la Comunidad Foral de Navarra: “Cada vida cuenta. Cada muerte es un drama y nos negamos a asumir que esto tenga que ser así irremediablemente”. Esto es palabrería barata de los políticos. La gente se muere a diario por múltiples causas y gobernar es establecer normas y distribuir recursos para mejorar el bienestar general de la población. Esta pandemia tiene una mortalidad de en torno al 0,5 % de los infectados, unas cinco veces más que la gripe estacional que pasamos cada año sin despeinarnos. Y esa mortalidad está distribuida asimétricamente afectando sobremanera a los mayores de 75 años. El hundimiento del país por la pandemia de coronavirus es un daño autoinflingido. Nada tenía que haber sido como ha sido, pero el problema es el pensamiento unidimensional y lineal que caracteriza a la mayoría de los cerebros humanos. Pareciera que solo hay un problema en el país, que es el número de infectados por cada 100.000 habitantes. Y una solución que es restringir las libertades de los ciudadanos a costa de un terrible daño económico.

A cada paso de lo que ha venido pasando yo he venido apoyando las medidas menos costosas para la sociedad. El cierre de fronteras en Febrero nos hubiera ahorrado el 80 % del coste de lo que ha pasado. El confinamiento se hizo absolutamente necesario no porque la enfermedad fuera peligrosísima sino porque provocaba el colapso de la sanidad y una sociedad moderna democrática no puede funcionar con la sanidad colapsada. Sin embargo el confinamiento español fue excesivamente largo, provocando un daño económico profundísimo, al tiempo que suficientemente laxo para permitir que continuara habiendo un nivel relativamente alto de contagios. La segunda ola en verano fue un error mayúsculo por no establecer los medios a nivel nacional para "testar-trazar-confinar-testar", es decir la política que siguieron países como Corea del Sur o Taiwan desde el principio y que era perfectamente conocida. Esa falta de dotación de medios tuvo un coste altísimo al arruinar la temporada turística de verano, uno de los principales soportes económicos del país.

A cada paso nuestros gobiernos han ido tomando las peores decisiones. Decisiones que han sido políticas en vez de científicas, como quedó bien claro tras saberse que el comité de expertos en la desescalada no existía.

El manual de lo que había que hacer a cada paso estaba clarísimo. Solo había que enfocarse en la tarea fundamental en cada momento.

1. Evitar que el virus entrara en el país para evitar el daño. No se hizo.
2. Vigilar la aparición del virus en los hospitales al tiempo que se preparan y acumulan medios. No se hizo.
3. Una vez conocida la presencia del virus cortar rápidamente su propagación exponencial al tiempo que se protege a los más vulnerables. No se hizo.
4. Una vez que la pandemia ha infectado a un porcentaje significativo de la población, confinar a la población para evitar el colapso de la sanidad. Esto sí se hizo.
5. Con la población confinada abordar los cambios legislativos necesarios y establecer los medios para evitar que los contagios crezcan descontroladamente tras el confinamiento. No se hizo.
6. Una vez que la epidemia ha creado resistencia en buena parte de la población y la sanidad corre un riesgo moderado de saturarse, concentrarse en la recuperación de la economía. No se está haciendo.

Cuando el país está abocado a su peor crisis económica en 80 años, los esfuerzos del gobierno se están dirigiendo a descargar la responsabilidad en los ciudadanos y en las administraciones regidas por otros partidos. Los hechos no ofrecen lugar a dudas:

1. El problema con la segunda ola del coronavirus es un problema de España, no de Madrid

Durante un tiempo se ha intentado hacernos creer que el gobierno de Madrid era el principal responsable de que el coronavirus estuviera desatado en España. Sin embargo los datos mostraban otra cosa.

Fig 1. Nuevos casos de COVID-19 por 100.000 habitantes entre el 20 y el 26 de Septiembre de 2020. Fuente: Jelmer Visser.

De las quince regiones europeas con más de 175 nuevos casos por 100 mil habitantes a finales de septiembre, siete eran españolas. Eso demuestra que el problema era nacional, no regional. Observese como el virus parece respetar las fronteras de los países (Rep. Checa, Alemania). Ello se debe principalmente a diferencias en las políticas seguidas, aunque también influye la población.

Aunque pretende ignorarlo concienzudamente, la responsabilidad ante una pandemia que afecta a todo el país es del Ministerio de Sanidad y es indiscutible que la desescalada en España se hizo muy mal. Quizá a propósito para diluir la responsabilidad de lo mal que se había actuado ante la pandemia en la primera ola. No tiene otra explicación que Sánchez declarara al virus vencido y que no se abordaran los cambios legislativos necesarios para hacer frente a la pandemia que Sánchez prometió hacer en Mayo. Quizá ya tuviera planeado usar el estado de alarma contra las comunidades díscolas, pero ahora para establecer un toque de queda sigue siendo necesario decretarlo. No solo eso sino que se piden poderes extraordinarios por seis meses. ¿Para hacer qué, que no se ha hecho en los 8 meses transcurridos?

La revista médica The Lancet pone el dedo en la llaga en su editorial del 16 de octubre "COVID-19 en España: ¿Una tormenta predecible?". "La polarización política y el gobierno descentralizado son causas probables de la falta de rapidez y eficacia en la respuesta de la sanidad pública". También dice que la sanidad española presentaba serias deficiencias, a pesar de que en marzo Pedro Sánchez afirmaba que España cuenta con la sanidad "más eficiente" de Europa y la tercera del mundo, sólo superada por Hong Kong y Singapur. Pues va a ser que no era cierto. Nuestra educación y nuestra sanidad se han ido degradando durante mucho tiempo bajo gobiernos de todo signo. Es popular acusar a los recortes que hubo que hacer durante la pasada crisis económica, pero como de costumbre es una dilución de responsabilidades. El número de camas por población en España lleva cayendo desde ni se sabe independientemente de quien gobernara.

Fig 2. Número de camas de hospital por cada 100.000 habitantes en España y población de España en millones. Entre 2004 y 2011 gobernó Rodríguez Zapatero, entre 2011 y 2018 Rajoy, y desde 2018 Sánchez Pérez-Castejón. Fuentes: Instituto Nacional de Estadística y Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.

2. La segunda ola ya ha hecho cresta en Madrid y está próxima a hacerlo en España

Si una cosa ha quedado clara en la respuesta de España a la pandemia es que los políticos no entienden como funciona una epidemia de origen vírico y al parecer los asesores que se han buscado tampoco, o no les hacen caso. La función exponencial que sigue el número de infectados cuando el índice de reproducción del virus es superior a 1 determina que las medidas efectivas tomadas al principio de la propagación tengan un efecto extraordinario, mientras que las medidas tomadas cuando el virus ya ha infectado a una proporción considerable de la población y su índice de reproducción está cayendo son extraordinariamente ineficientes excepto para incrementar el daño económico.

El estado de alarma se le aplicó a Madrid cuando los datos de nuevos casos, nuevos ingresos hospitalarios y nuevos ingresos en UCI llevaban una semana descendiendo. El número de hospitalizados en el pico de esta segunda ola en Madrid no ha llegado al 25 % del pico de hospitalizados en la primera ola, por lo tanto pese a los gritos de los sanitarios, comprensibles, el sistema sanitario madrileño no ha corrido el riesgo de colapsarse en la segunda ola.

Fig 3. Hospitalizaciones en Madrid durante la primera ola (negro) y durante la segunda ola (púrpura). El pico de la segunda ola tuvo lugar en Madrid a finales de Septiembre y fue un 75 % inferior al primer pico. Fuente: COVID19 MADRID-S.P.M.

Los datos muestran que Madrid, Canarias, Baleares, Castilla la Mancha y Cantabria probablemente han superado la segunda ola, mientras que el resto aún no lo ha hecho, pero probablemente están cerca de hacerlo. Alguna comunidad puede estar más lejos si su primera ola fue más leve.

Fig 4. Media de 14 días de las notificaciones de nuevos casos por 100.000 habitantes para las regiones de España entre el 22 de marzo y el 18 de Octubre. Fuente: Centro Europeo para el Control de Enfermedades.

Cuando se tiene un virus altamente contagioso presente en una población que no tiene defensas contra él, se genera lo que en dinámica de sistemas se denomina un sistema dinámico inestable. Para que el virus no se esparza se requiere que no haya una alteración significativa de las condiciones. Es decir que se sigan aplicando medidas y que la población siga cooperando. A la larga los sistemas inestables evolucionan hacia una mayor estabilidad (es decir, a que la gente se infecte). Es lo que explica que países como la Rep. Checa o Israel, y comunidades como Asturias, Murcia o Ceuta y Melilla, que pasaron una primera ola muy leve, hayan sufrido una segunda ola mucho más fuerte. Ello pasa porque las medidas se relajan y la gente se confía, es decir varían las condiciones que mantenían la inestabilidad.

La estabilidad frente a la pandemia en ausencia de vacuna eficaz proviene de la inmunidad de grupo. Nadie sabe qué proporción de la población ha de pasar la enfermedad para alcanzar una inmunidad de grupo que en principio sería temporal, pero el desgobierno de España hace que nuestro país, y particularmente Madrid, sea el lugar de Europa donde más cerca se está de la inmunidad de grupo, y por lo tanto va camino de convertirse en el lugar más seguro de Europa. En el estudio de seroprevalencia de mayo Madrid presentaba un 10 % de seropositivos y el conjunto de España un 5 %. Esta cifra es en realidad una estimación a la baja del número de personas que han pasado la enfermedad, porque se sabe que parte de los infectados no presenta anticuerpos a pesar de presentar inmunidad celular, y porque el reactivo usado por el gobierno para el estudio no era muy bueno (qué raro), y tenía un porcentaje significativo de falsos negativos con un 82 % de sensibilidad (Orient Gene Biotech COVID-19 Rapid Test, China). A estas alturas más de cinco millones de españoles han pasado la enfermedad, muchos de ellos sin saberlo. En el caso de Madrid considerando que ha sido duramente golpeada por ambas olas el porcentaje de sus ciudadanos que ha pasado la enfermedad es posible que supere el 30 %. Recordemos que cada semana se le estaba detectando a más del 0,5 % (> 500 casos por 100.000), y es obvio que a muchos más no se les detectaba. En España se hacen 1.500 tests por 100.000 habitantes por semana.

La población es heterogénea con respecto al coronavirus. Es posible que haya parte de la población con inmunidad cruzada por otros coronavirus, y desde luego está claro que un porcentaje elevado se protege de forma eficaz contra el virus, lo que explica en parte la baja mortalidad de la segunda ola. Los que quedan sin inmunidad y no se protegen adecuadamente no son suficientes para sostener un mayor crecimiento de la segunda ola en Madrid, y esa situación se irá dando también en otras comunidades. Los políticos esperan a tomar las medidas a toro pasado en la cresta de la ola y luego se apuntan el mérito de la mejoría, cuando en realidad la dinámica de la pandemia y el comportamiento de la población explican lo que está sucediendo.

3. Las medidas tomadas ahora añaden daño económico sin afectar significativamente la evolución de la pandemia

No sé si recordaréis que yo defendí el confinamiento de marzo habida cuenta de que se había dejado que la infección se esparciera sin impedimento sobre una población criminalmente desprevenida por la evidente razón de que el colapso de la sanidad era ineludible, y una sociedad democrática moderna no lo soportaría. Hace 100 años esta pandemia hubiera pasado como un huracán habría matado al 0,5-1 % de mayor edad, habría causado secuelas serias a otro 1 % y tras un pequeño bache económico de unos meses la sociedad se hubiera recuperado rápidamente. De hecho lo hicieron con una pandemia de 5 a 10 veces peor que además mataba a la gente joven, la gripe de 1918. Su respuesta como sociedad de no hacer nada hubiera sido muchísimo mejor que la que hemos tenido nosotros. ¿Cómo es posible?

Fig. 5. Evolución de la pandemia en España. Arriba número de nuevos casos diarios detectados y su media de 7 días (azul), y número de tests realizados por cada 100.000 habitantes (rojo, escala derecha). Abajo número de muertes diarias reportadas y su media de 7 días (marrón). El primer pico de la segunda ola corresponde a Madrid y otras pocas comunidades, mientras que el pico definitivo aguarda a otras comunidades. Fuente: Worldometer.

Las medidas para retrasar y reducir la segunda ola debieron tomarse la primera quincena de julio cuando se hizo evidente que los casos estaban aumentando demasiado deprisa pero el número de infectados no era todavía demasiado alto para ser inmanejable. Una vez que la segunda ola llega a la cresta o está cerca de ella, como muestran los datos, las medidas ya no son eficaces para reducirla. Su efecto es simplemente acelerar la caída de la curva, pero a un enorme coste económico que en las presentes circunstancias de gravísima crisis en ciernes no nos podemos permitir. Es una nueva insensatez que pagaremos en unos meses agravando la crisis que estamos ignorando deliberadamente. Todo para que los políticos se apunten el tanto de vencer al virus cuando la segunda ola se está apagando por falta de combustible.

El verdadero problema para nuestra sociedad no es la pandemia, ni los muertos (con todo mi respeto), ni el daño al sistema sanitario. El verdadero problema es la destrucción económica resultante y que no cesa. Hay que remontarse a la Guerra Civil (80 años) para encontrar un daño superior. Y esa debería ser nuestra principal preocupación para intentar limitarla lo más posible antes de que se manifieste en todo su horror.

Fig. 6. Variación porcentual trimestral del Producto Interno Bruto de España desde 1996.

Si alguien cree que la crisis se puede evitar a base de papelitos verdes impresos en Bruselas, tengo una bonita estatua de una señora en un carro tirado por leones para venderle. Pero esto es tema para otro artículo.

4. ¿Qué podemos hacer con respecto al virus?

Esencialmente hay dos estrategias contrapuestas cada una de ellas apoyada por sus expertos:

A) El Memorando John Snow

Publicado en The Lancet y firmado actualmente por más de 6.400 científicos y profesionales de la salud. Comienza con lo que yo he dicho tantas veces en el blog:

"El SARS-CoV-2 se propaga a través del contacto (a través de gotículas y aerosoles) y en transmisión a mayor distancia a través de aerosoles, especialmente en condiciones donde la ventilación es deficiente. Su alta infectividad combinada con la susceptibilidad de las poblaciones no expuestas a un nuevo virus crea las condiciones para una rápida propagación comunitaria. La tasa de letalidad por infección de COVID-19 es varias veces mayor que la de la gripe estacional y la infección puede provocar una enfermedad persistente, incluso en personas jóvenes previamente sanas (es decir, COVID prolongado). No está claro cuánto tiempo dura la inmunidad protectora y, al igual que otros coronavirus estacionales, el SARS-CoV-2 es capaz de reinfectar a personas que ya han tenido la enfermedad, pero se desconoce la frecuencia de reinfección. La transmisión del virus se puede mitigar mediante el distanciamiento físico, el uso de mascarillas, la higiene de las manos y respiratoria, y evitando las multitudes y los espacios mal ventilados. Las pruebas rápidas, el rastreo de contactos y el aislamiento también son fundamentales para controlar la transmisión. La Organización Mundial de la Salud ha estado abogando por estas medidas desde principios de la pandemia."

Eso último es mentira porque la OMS se apuntó a las mascarillas tremendamente tarde y estuvo negando la contagiosidad de los aerosoles durante mucho tiempo.

"En la fase inicial de la pandemia, muchos países instituyeron confinamientos para frenar la rápida propagación del virus. Esto fue esencial para reducir la mortalidad, evitar que los servicios de atención médica se vieran abrumados y ganar tiempo para establecer sistemas de respuesta pandémica para suprimir la transmisión después del bloqueo. Aunque los bloqueos han sido perturbadores, han afectado sustancialmente la salud física y mental y han perjudicado la economía, estos efectos a menudo han sido peores en países que no pudieron utilizar el tiempo durante y después del bloqueo para establecer sistemas efectivos de control de pandemias. En ausencia de disposiciones adecuadas para manejar la pandemia y sus impactos sociales, estos países se han enfrentado a continuas restricciones. Comprensiblemente esto ha provocado desmoralización generalizada y disminución de la confianza."

Parece que hablen de España. Y al final la recomendación:

"Deben implementarse de forma generalizada medidas efectivas que reduzcan y controlen la transmisión, y deben estar respaldadas por programas financieros y sociales que fomenten las respuestas de la comunidad y aborden las desigualdades que se han agravado por la pandemia. Es probable que se requieran restricciones continuas a corto plazo, para reducir la transmisión y corregir los sistemas ineficaces de respuesta a una pandemia, a fin de evitar futuros confinamientos. El propósito de estas restricciones es suprimir eficazmente las infecciones por SARS-CoV-2 a niveles bajos que permitan la detección rápida de brotes localizados y una respuesta rápida a través de sistemas eficientes y completos de búsqueda, prueba, rastreo, aislamiento y apoyo para que la vida pueda volver a su casi normalidad sin necesidad de restricciones generalizadas."

Suena fenomenal pero es completamente irrealizable en nuestro caso. En España se notifican actualmente 17.000 casos cada día. Puesto que la enfermedad es contagiosa durante (al menos) 10 días esto quiere decir 170.000 personas contagiosas conocidas sueltas por el país. A lo que hay que añadir las que no se han detectado porque no se les ha hecho test, así que sin exagerar en lo más mínimo se puede decir que en España hay actualmente entre un cuarto y medio millón de personas esparciendo el virus. Es absolutamente quimérico e irrealizable trazar, poner en cuarentena y asegurarse de que la cumplen siquiera una fracción de ellos. No hay toque de queda ni restricción horaria a la hostelería, ni limitación de desplazamiento que pueda domeñar esos números. O el incendio se reduce por si solo por falta de madera o se le quita el oxígeno con otro confinamiento salvaje que corte de raíz la transmisión. Y no quiero pensar lo que otro confinamiento le haría a nuestra maltrecha economía.

B) La declaración de Great Barrington

Firmada actualmente por más de 43.400 científicos y profesionales de la salud

"Las actuales políticas de confinamiento están produciendo efectos devastadores en la salud pública a corto y largo plazo. Los efectos (para mencionar sólo algunos) incluyen tasas de vacunación más bajas, empeoramiento en los resultados de enfermedades cardiovasculares, menores detecciones de cáncer y deterioro de la salud mental, lo que conducirá a un mayor exceso de mortalidad en los próximos años, siendo la clase trabajadora y los miembros más jóvenes de la sociedad aquellos sobre los que recaerá el peso más grande de estas medidas. Dejar a los niños sin escuelas es una grave injusticia. Mantener estas medidas en pie hasta que haya una vacuna disponible causará un daño irreparable en los menos privilegiados, quienes terminarán siendo afectados de manera desproporcionada.

Afortunadamente, nuestro conocimiento sobre el virus está creciendo. Sabemos que la vulnerabilidad a la muerte por COVID-19 es más de mil veces mayor en los ancianos y débiles que en los jóvenes. En efecto, para los niños, la COVID-19 es menos perjudicial que muchos otros peligros, incluyendo la gripe. A medida que se desarrolla inmunidad, el riesgo que todos tienen de infectarse, incluyendo los vulnerables, desciende. Sabemos que, eventualmente, todas las poblaciones alcanzarán la inmunidad de grupo, es decir, el punto en el que la tasa de infecciones nuevas se mantiene estable, y que esto puede beneficiarse de (pero no depende de) una vacuna.

La manera más humana de abordarlo, midiendo los riesgos y los beneficios de alcanzar la inmunidad de grupo, es la de permitirle a aquellos que están bajo un mínimo riesgo de muerte, vivir sus vidas con normalidad para alcanzar la inmunidad al virus a través de la infección natural, mientras se protege mejor a aquellos que se encuentran en mayor riesgo. Esto lo llamamos Protección Enfocada."

Qué duda cabe que esta otra alternativa tiene un riesgo mayor, pero tiene la ventaja de que reduce la inestabilidad de mantener a una población sin defensas libre de un virus contagiosísimo que anda suelto, y en realidad es a la que nos han abocado los continuos errores de nuestros gobernantes frente a la pandemia. Países como Japón, Corea del Sur o Nueva Zelanda tienen opciones. Nosotros no. O confinamiento o inmunidad de grupo, y un segundo confinamiento sería la constatación del profundo fracaso del primero y el tiro de gracia a nuestra economía.

Lamentablemente nuestros políticos seguirán sin estar a la altura y de nuevo en vez de tomar la única opción razonable en las presentes circunstancias declararán seguir la vía John Snow (control del virus) mientras toman medidas restrictivas que son insuficientes para lograrlo pero que dañan más la economía mientras en realidad seguimos la vía Great Barrington (inmunidad de grupo) dejando que el virus infecte a la mayoría de la población.

5. ¿Qué es lo más probable que suceda con la pandemia?

La evolución más probable es que la segunda ola vaya disminuyendo de forma progresiva. El invierno favorece la propagación y la gente se confía en cuanto mejoran las cifras, por lo que es probable que los nuevos casos no desciendan tanto como cabría esperar. Sin embargo una tercera ola tiene una menor probabilidad antes de la primavera, cuando muchos de la primera ola hayan perdido su inmunidad. Una vacuna eficaz cambiaría el panorama, pero no cabe contar con ella hasta que la tengamos y demuestre su eficacia.

6. La cultura del miedo

Además de la cita de Franklin Roosevelt que encabeza el artículo, hay otras citas que me gustaría compartir con vosotros que son adecuadas para una sociedad atenazada por el miedo.

65 d.C.
«Muchas más son las cosas que nos aterran que las que realmente nos aplastan, frecuentemente sufrimos más en la imaginación que en la realidad.»
Lucio Anneo Séneca. Epistulae Morales ad Lucilium. Carta XIII. 65 d.C.

1918
«La civilización, de hecho, se vuelve cada vez más sensiblera e histérica; especialmente en democracia, tiende a degenerar en un mero combate de locuras; todo el objetivo de la política práctica es mantener a la población alarmada (y, por tanto, clamorosa de ser conducida a lugar seguro) por una serie interminable de terrores, la mayoría de ellos imaginarios.»
Henry Louis Mencken, 1918. En defensa de las mujeres.

2002
«Las percepciones del riesgo, las ideas sobre seguridad y las controversias sobre la salud, el medio ambiente y la tecnología tienen poco que ver con la ciencia o la evidencia empírica. Más bien, están moldeados por supuestos culturales sobre la vulnerabilidad humana.»
Frank Furedi. Epidemia de miedo. 2002.

Fig. 7. Se ha inducido a creer a casi la mitad del país que lo peor de la pandemia está por venir, cuando no hay nada en los datos que lleve a pensarlo. Fuente: Encuesta COSMO-SPAIN de la OMS.

Occidente está instalada en la cultura del miedo con un culto al alarmismo al tiempo que paradójicamente se ignoran los riesgos reales como la aparición de un nuevo virus, el declive del petróleo o el endeudamiento masivo de la economía. La pandemia ha dejado de ser un riesgo. La falta de decisiones acertadas a cada paso la ha plasmado en toda su realidad haciendo que causara esencialmente el mayor daño que podía causar. Pero por ello mismo ha dejado de ser un riesgo existencial, y la prueba evidente es que ahora nos lo restriegan a todas horas fomentando la cultura del miedo y utilizandolo políticamente. Solo hacen eso con los riesgos que no son esenciales. La población ya sabe como protegerse del virus reduciendo el riesgo razonablemente (distancia social, uso de mascarillas, higiene de manos, evitar multitudes en espacios cerrados). Los médicos han aprendido a tratar la COVID para reducir su mortalidad y morbilidad. Habrá nuevos medicamentos y vacunas en un futuro próximo.

Fig. 8. La mortalidad diaria por COVID-19 se mantiene por debajo de 4 muertes por millón de habitantes en esta segunda ola. Y a diferencia de la primera ola ahora los muertos sí se cuentan correctamente. Fuente: Our World in Data.

¿En serio vamos a continuar destruyendo nuestra economía por 4 muertos diarios por millón de habitantes, gente muy mayor y con salud precaria que puede no tener muchos meses de vida en cualquier caso? En España mueren 425.000 personas al año. Cerca de 2000 de ellas en accidentes de tráfico y atropellos y nadie propone limitar el uso de vehículos para reducir ese número sino educar a la población. El dañar la economía perjudica gravemente a todos. Un gobierno responsable dedicaría el máximo esfuerzo a recuperar la economía y se enfrentaría a la pandemia con medidas razonables para proteger a la población mayor, aliviar la carga sobre la sanidad, educar a la población, proporcionar vitamina D y mascarillas a los más necesitados y aplicar medidas puntuales en zonas concretas que requieran reducir la velocidad de propagación. Hay que asumir que el virus no se puede erradicar, ni siquiera controlar en España sin una vacuna. Es lo que yo definía como el tercer y peor escenario cuando analicé por primera vez el riesgo del coronavirus allá por Enero. Mientras habrá que aprender a convivir con él. Lamentablemente no tenemos un gobierno responsable y nuestra economía está cayendo en un agujero negro que la gente y el gobierno no parecen ser capaces de vislumbrar. Nos esperan tiempos muy difíciles.

La pandemia es un catalizador. No es la causa de lo que está por pasar sino un acelerador tremendo de todas las tendencias que he estado analizando en el blog a lo largo de los años. Está haciendo que nuestra deuda se dispare a velocidad de vértigo. La crisis de consumo y de asequibilidad se va a agudizar dejándonos clavados en la deflación. Y ha dañado seriamente la demanda de petróleo, certificando el Pico de Petróleo que ya ha tenido lugar. Va a disparar la conflictividad social transformando y polarizando aún más el país. Las cosas que yo preveía que podían pasar en 10-20 años (en la década de los 30) van a suceder en 3-10 años. No se trata de participar de la cultura del miedo sino de gestionar el riesgo, de la misma manera que ver venir la pandemia nos ha permitido gestionar su riesgo y evitar convertirnos en sus víctimas.

Confío en que el invierno será mejor de lo que nos vaticinan en lo referente al coronavirus en España. La extrapolación nunca ha sido una buena técnica de predecir el futuro. Con o sin medidas la segunda ola está próxima a limitarse, aunque no tanto como nos gustaría.

7. Addendum 31 de Octubre

Dada la discusión generada en los comentarios sobre el efecto del ratio enfermeras por población sobre la mortalidad, añado dos nuevas figuras.

Fig. X1. Gráfica de los países con más de 200 muertos por millón por COVID-19 frente a su número de enfermeras por mil habitantes. Países europeos en rojo, americanos en azul, asiáticos en marrón y africanos en verde. Fuentes: World Bank y Statista (al 30 de Octubre).

Es obvio que no existe relación. La R^2 es ridículamente baja y la tendencia da un resultado absurdo de que a más enfermeras más mortalidad.

Sin embargo sí tenemos un factor que correlaciona con los muertos por millón, la rapidez en implementar medidas para reducir la transmisión en la primera ola:

Fig. X2. El confinamiento en los primeros días de la transmisión del virus está relacionado con una reducción del número de muertos por exceso. En las abscisas el número estimado de infectados el día del confinamiento. En las ordenadas el número de muertos por exceso por millón. Fuente: Financial Times.

No estoy diciendo que dé igual el número de enfermeras o la calidad de la asistencia, lo que estoy diciendo es que los datos demuestran que el problema de haberlo hecho mal ante la pandemia es político, no sanitario.

  1. en respuesta a Paaskinnen
    Knownuthing

    Está documentado que el cliente de un hotel de Hong Kong infectó a 16 huéspedes
    Supercontagiador. Están documentados también en SARS-CoV-2. Se debe al huesped, no al virus.
    tenemos que confiar en que la historia final sea similar y en unos meses podamos dar por concluída esta pesadilla.
    Ojalá.
    En el mercado de Wuhan, donde aparecieron varios de los primeros casos de la infección
    Se demostró que no era origen sino foco secundario.
    Para invocar un origen zoonótico ha sido necesario rastrear en una lejana secuencia genética de un virus detectado en murciélagos de herradura capturados en 2013
    Se tiene uno que creer lo que cuentan los chinos (cuentos chinos), lo que no suele ser buena política, y desde luego no es ciencia.
    su extraordinaria capacidad de propagación hace que en la actualidad estemos cercanos a los cuarenta y ocho millones de casos en el mundo.
    Ja, ja. Como mínimo habrá infectado al 2 % de la humanidad. Eso son 150 millones, y probablemente me quede muy corto. En Madrid se infectó el 10 % en mes y medio, y en muchos países no ha habido confinamientos.
    la cifra actual de fallecidos en esta pandemia, en torno a 1.200.000 personas, resulta totalmente inasumible.
    En un planeta de 7.500.000.000 personas yo creo que esa cifra sí es asumible, sobre todo porque el 85 % eran mayores de 75 años. Si llegan a ser niños sí que hubiera sido espantoso.
    3 recomendaciones
  2. Paaskinnen
     
    Y ahora, para rematar el anterior comentario, hablemos un poco de algunas de las diferencias que se me han ido ocurriendo entre el antiguo brote de SARS y la actual pandemia. 

    ZOONOSIS. La pasada epidemia de SARS fue una zoonosis incuestionable. Un virus con una identidad genética superior al 99% estaba presente tanto en pacientes como en civetas, y los primeros casos eran trabajadores de mercados húmedos o cocineros que habían tenido contacto con esos animales. En la actual pandemia, el SARS-CoV-2 no se ha detectado todavía en ningún reservorio animal. En el mercado de Wuhan, donde aparecieron varios de los primeros casos de la infección, no constan datos de animales infectados por el nuevo coronavirus. Este patógeno sólo ha sido encontrado sobre las superficies de algunos puestos de venta, en un camión de basura y en aguas residuales. Para invocar un origen zoonótico ha sido necesario rastrear en una lejana secuencia genética de un virus detectado en murciélagos de herradura capturados en 2013 a miles de kilómetros del mercado de Wuhan, y “ensamblarlo” con otro virus detectado en pangolines decomisados en Guangdong en 2019. En el mercado no se vendían murciélagos y es dudoso que se comerciara con pangolines. Aun así, el virus híbrido resultante no pasaría de una identidad del 98% con el SARS-CoV-2 en las secuencias proteicas y, en cualquier caso, no parece portarlo ningún animal intermedio conocido. Tenemos que aceptar que la nueva pandemia es una zoonosis por analogía con el primer SARS, pero no hay pruebas inequívocas de ello. 

    VIRUS. La identidad del virus del SARS con el coronavirus actual es escasamente del 80%. Ambos coinciden en usar el receptor ACE2 para penetrar en las células, pero los aminoácidos críticos para la fijación de la proteína S al mismo son casi todos diferentes entre ambos virus. Esto no es impedimento para que el nuevo virus se fije a ACE2 igual de bien, o tal vez mejor, que el virus del SARS lo hizo en su momento. Pero a diferencia de éste, dispone de posibles correceptores, como una secuencia RGD de fijación a integrinas, que probablemente incrementan notablemente su capacidad infectiva. Asimismo el actual coronavirus presenta una secuencia polibásica en la región de clivaje de la proteína S, que funcionaría tanto como un motivo de adhesión a glicanos en mucosas y endotelios, como representaría un motivo reconocible por proteasas tipo furina para la invasión multiorgánica. 

    ADAPTACIÓN AL SER HUMANO. Parece seguro que el virus del SARS necesitó de un periodo relativamente largo para adaptarse al ser humano desde sus reservorios animales, pero cuando lo hizo la transmisión fue eficiente aunque no óptima. Los pacientes enfermos tardaban varios días en ser contagiosos y la transmisión en sitios cerrados era limitada. Por el contrario, el actual coronavirus parece ser que ha emergido completamente capacitado para una eficaz transmisión entre las personas sin precisar adaptaciones ulteriores, se transmite antes del periodo sintomático de la infección y es muy contagioso en lugares cerrados gracias a los aerosoles. 

    CLINICA. Ambos virus presentan en su neumotropismo su principal seña de identidad, pero su fijación a la mucosa orofaríngea es desigual. El virus actual presenta cargas virales miles de veces más altas en faringe que el del SARS aunque con muy baja respuesta inflamatoria local. Esto podría explicar que el actual virus pueda propagarse entre humanos varios días antes del comienzo de la sintomatología, en tanto que el virus del SARS solo se mostraba transmisible tras varios días de sintomatología respiratoria. Una de las grandes dificultades para controlar la propagación de este nuevo virus radicaría precisamente en la misma razón que explicó en su momento la relativa facilidad con que se controló la difusión epidémica del SARS. 

    TRATAMIENTOS Y VACUNAS. El virus del SARS desapareció antes de que se encontrara un tratamiento o se desarrollara una vacuna. El coronavirus actual, por el contrario, tiene en su haber el record de ser uno de los patógenos que más tratamientos tentativos ha suscitado, sin que hasta ahora ninguno de ellos se haya demostrado inequívocamente eficaz.  Por otro lado, en el plano de la prevención existe todo un arsenal de prototipos vacunales en distintos estadíos de desarrollo cuya eficacia en la práctica está pendiente de ser evaluada. 

    LETALIDAD. El brote de SARS mostró una tasa final de mortalidad en torno al 10% posiblemente porque apenas existió el fenómeno de los casos asintomáticos que, contrariamente, es la regla en la actual pandemia. Eso significa que en el SARS la mayoría de los pacientes presentaron cuadros de moderados a severos, en claro contraste con la situación actual, en la que una mayoría de contagiados desarrollan síntomas leves o son completamente asintomáticos. Dado que el nuevo coronavirus continúa presente en la actualidad todavía no es posible establecer una cifra de letalidad final, pero las estimaciones preliminares la sitúan alrededor del 1% de los casos. El problema no obstante no es tanto establecer una tasa porcentual sino cuantificar las cifras absolutas de mortalidad. En efecto, aunque el SARS-CoV-2 no se muestra como un virus especialmente letal, su extraordinaria capacidad de propagación hace que en la actualidad estemos cercanos a los cuarenta y ocho millones de casos en el mundo. Aun con una mortalidad relativamente baja, la cifra actual de fallecidos en esta pandemia, en torno a 1.200.000 personas, resulta totalmente inasumible. 

    Ni que decir tiene que cualquier corrección y nuevos matices sobre el tema serán bienvenidos. 

    Saludos. 

     
  3. en respuesta a Knownuthing
    Paaskinnen

     Lo de la evolución del coronavirus a cepas menos severas son ilusiones (wishful thinking).
    Efectivamente, la posible atenuación del Sars-CoV-2 es, por el momento, una mera ilusión. En previos comentarios he intentado perfilar un posible mecanismo -el de la mezcla de cuasiespecies con diferentes grados de deleción en la región de clivage de la proteína S del virus- para sustentar esta ilusión, que, lógicamente, no pasa de ser una mera hipótesis. Pero ahora querría bajar a un territorio más realista y efectuar una comparación de la situación actual con lo que pasó en la pandemia del SARS de 2002-2003.

    Hacia noviembre de 2002 apareció en Guandong un brote de una neumonía atípica particularmente grave que se extendió rápidamente por la China continental, ocasionando más de cinco mil casos y casi 350 fallecidos. Muy pronto se vinculó con un nuevo coronavirus que fue también detectado en civetas y mapaches en mercados húmedos y restaurantes de la zona. En esa primera fase de la epidemia se observaron signos de una progresiva adaptación genética del virus a la especie humana en forma de una alta tasa de mutaciones no sinónimas en la proteína S del nuevo virus.

    Sin embargo, el 21 de febrero del 2003 se produjo un hecho epidemilógico de enorme relevancia. Está documentado que el cliente de un hotel de Hong Kong infectó a 16 huéspedes que, a su vez, dispersaron la infección por la propia ciudad, para posteriormente extenderse a partir de marzo por Singapur, Vietnam, Taiwan, Canadá y EEUU, principalmente. Hacia abril la pandemia se había extendido por el mundo. Gracias a la puesta en marcha de expeditivas medidas de salud pública y al hecho de que el virus se transmitía mal en los primeros cinco días de la enfermedad, en la que los casos podían ser puestos en cuarentena, la pandemia pudo ser controlada relativamente pronto, y el 5 de julio se dio por terminada. Con todo, el balance final arrojó la cifra de unos 8.000 casos y casi 800 fallecidos en todo el mundo. El virus en esta segunda fase mostró una gran homogeneidad genética fruto de una optimización adaptativa a los seres humanos tras el evento de "cuello de botella" del  hotel hongkonés.

    Entre mediados de diciembre de 2003 y los primeros días de 2004 se observó un pequeño brote con cuatro casos en Guangzhou, de curso relativamente benigno y sin originar nuevos casos secundarios. Se especuló con una reintroducción zoonótica de una nueva variante vírica que no tenía la adaptabilidad necesaria para transmitirse eficazmente entre humanos. Un estudio de esta nueva cepa efectuado en 2004 mostró cambios en algunos aminoácidos del motivo de unión al receptor de la proteína S del virus que generaba una unión deficiente a ACE2.

    Aunque Sars-CoV-2 respecto del virus del primer SARS, así como sus respectivas pandemias, tienen muchos aspectos diferentes, tenemos que confiar en que la historia final sea similar y en unos meses podamos dar por concluída esta pesadilla.

     

  4. en respuesta a Mmonfar
    Soynylo
    Mmonfar, tienes una forma tan agresiva y maleducada de comentar que no sé cómo Know te lo aguanta. A mí se me revuelven las tripas cada vez que te leo. Lo poco que dices que realmente tiene alguna utilidad te lo cargas con las formas.
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  5. en respuesta a Fleischman
    Knownuthing

    En ocasiones puede triunfar una variante u otra por puro azar.
    Es cierto, aunque la presión evolutiva suele ser el factor principal. La regla de oro para una enfermedad infecciosa es "no quemar los puentes antes de haberlos cruzado."

    El virus del SIDA mata esencialmente a todos sus infectados (sin tratamiento), porque para cuando lo hace ha tenido meses o años para transmitirse. Es un caso donde es difícil (llevaría mucho tiempo) que la evolución lo dirija a formas menos letales. La sífilis evolucionó a formas menos severas porque desfiguraba y volvía locos a sus portadores, y claro nadie quería acostarse con ellos, pero le llevó siglos.

    En el caso de la gripe y el coronavirus tienen que saltar a otro huesped en el curso de unos pocos días. Si el paciente muere con rapidez, se muere con sus virus dentro. Si se pone muy malito se queda en la cama y no contagia a nadie. Tiende a evolucionar a formas con sintomatología más leve y por tanto menor letalidad. Pero una letalidad del 1% no es un problema, porque le queda el otro 99%. La ventaja que tienen es que han evolucionado para volver a infectar al mismo huesped al cabo de un tiempo, y para ello tienen un bajo perfil frente al sistema inmune, medran en las mucosas donde el sistema inmune lo tiene peor, y además suprimen el sistema inmune, y por eso los pacientes graves presentan linfopenia, se les caen los glóbulos blancos al suelo.

    El caso de la mixomatosis es ilustrativo. Es una enfermedad que seprime el sistema inmune y causa tumores epidérmicos. A partir de un virus sudamericano, introducido en Australia a propósito por las autoridades en 1950, y en Francia ilegalmente por un granjero en 1952, pronto aparecieron cepas menos letales, que se clasificaron por su severidad desde tipo I (> 99% letalidad) a tipo V (< 50% de letalidad). Las que predominan en Australia son las de tipo III (70-95% letalidad), porque producen muchos más tumores epidérmicos, lo que las hace más contagiosas, pero los conejos duran 3-4 semanas en vez de solo 2.

    https://www.researchgate.net/publication/284194519_Myxomatosis

    Lo de la evolución del coronavirus a cepas menos severas son ilusiones (wishful thinking), como lo de que el verano reduciría la epidemia o tendríamos una vacuna a finales de año. No es imposible, pero no hay motivos para pensar que tenga que ser así. El virus hará lo que le convenga a él y a su ritmo. No es posible anticipar su evolución.

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  6. en respuesta a Paaskinnen
    Knownuthing
    Bien, si tienes razón los datos lo avalarán, porque para que disminuya la patogenicidad del virus debido a una nueva cepa,  ésta debe hacerse prevalente y no permanecer en la sombra.

    Gracias por la información aportada al respecto que era nueva para mí y de indudable interés.
    Un saludo.
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  7. en respuesta a Knownuthing
    Fleischman
    Aunque en principio la tendencia de los virus a largo plazo suele ser la de hacerse menos agresivos, no tiene por qué ser así (y, aun siéndolo, puede requerir mucho tiempo). Recuerdo un estudio en el que comentaban la existencia de dos cepas distintas de una bacteria en no recuerdo qué país de Sudamérica, dependiendo de las condiciones de saneamiento. Allí donde había un buen sistema de saneamiento, triunfaba la variante poco agresiva (para tener tiempo a infectar). Donde no lo había, se había impuesto la cepa agresiva (le daba igual matar rápido al huésped, pues tenía buenas oportunidades de infectar desde el principio). 

    En ocasiones puede triunfar una variante u otra por puro azar.

    Coincido en que ahora nos protegemos más, al menos los colectivos más vulnerables. En la primera ola, hizo estragos en las residencias de ancianos, mientras que ahora hay mucha chavalería. Que seguramente también infectó a mucha gente joven entonces, pero no se les contó en las estadísticas (como tantas otras cosas).

    Es decir, decir que esta ola es más grave que la primera basándose en el número de casos oficial es falaz, porque:

    - La comparativa del número de casos es engañosa, pues en la primera ola pudo ser diez veces mayor. Actualmente el número real también será superior, pero no hay tanta diferencia.
    - En la primera ola el virus, sea el SARS-CoV-2 o un virus-X :), hizo estragos en personas vulnerables (residencias de ancianos, pacientes con cáncer, etc.), que ahora (los que quedan...) se están protegiendo más eficazmente (a poco).

    La comparativa real es el número de muertos (que en la primera ola pudo ser el doble).

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  8. en respuesta a Knownuthing
    Paaskinnen
    No creo que el artículo que manejamos invalide de plano mi hipótesis. Hay que tener en cuenta que en él se describen casos de pacientes chinos correspondientes a los primeros meses de la primera ola, cuando la gravedad de los cuadros era muy importante. Lógicamente las variantes víricas con deleciones cercanas al sitio de clivage eran en ese momento una excepción y constituían un porcentaje bajísimo en el espetro de mutantes del virus. Pero es curioso que en la tabla 2 del escrito se presenten los tres casos con la deleción, y que curiosamente correspondan a casos leves -dos de ellos- o asintomáticos -el tercero-. En los tres casos la muestra recogida es un hisopado nasofaríngeo estudiado directamente. Dos de los casos tuvieron una infección recidivante, indicando posiblemente que la repuesta inmune que desarrollaron en la primera infección fue muy débil y/o transitoria. Al no ser mayoritarias en el espectro de mutantes -el porcentaje de variantes de cuasiespecies con la deleción osciló entre 8.8 y 32.8% del total- es lógico que en la secuenciación rutinaria se pasen por alto dado que a las bases de datos sólo se reportan secuencias de consenso. 

    Y para terminar, un artículo más reciente, esta vez realizado en Barcelona y cuyo enlace te dejo abajo, en el que se abunda en la misma idea. Tras estudiar en el mes de marzo a 18 pacientes mediante una secuenciación profunda de muestras nasofaríngeas, los autores detectan un pequeño porcentaje de cuasiespecies -2.2%- con delecion predominante en la región polibásica adyacente al clivage en todos los casos leves y en la mitad de los severos.

    En conclusión, sería interesante realizar una secuenciación profunda de muestras obtenidas en esta segunda ola con objeto de valorar si el porcentaje de variantes víricas con la deleción se mantiene estable o se está incrementando. En este segundo caso ese dato podría ayudar a explicar la aparente menor viruencia de las cepas de Sars-CoV-2 actualmente circulantes en Europa.

    Ref.:   Andrés C et al (2020). "Naturally occurring SARS-CoV-2 gene deletions close to the spike S1/S2 cleavage site in the viral quasispecies of COVID19 patients". Emerging Microbes & Infections, 9:1, 1900-1911, DOI: 10.1080/22221751.2020.1806735.
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  9. en respuesta a Karlo 1
    Knownuthing
    Resulta también sorprendente que afirmen que la capacidad de las UCI de Cataluña sea de 1000 pacientes, porque en Abril era de más de 2000. ¿Han reducido a la mitad las plazas en medio de la pandemia?
    "Según ha detallado este miércoles la consellera de Salut, Alba Vergés, en Cataluña hay un total 2.081 plazas de UCI habilitadas. De ellas, 325 están destinadas para pacientes con patologías diferentes al virus."
    El Español. 15 de Abril.
    Y a principios de abril el número de ingresados en las UCI catalanas superó los 1760.
    "Sin embargo, Cataluña ha aumentado en 117 los pacientes en UCI en las últimas 24 horas suman ya este miércoles 1.769."
    20 Minutos. 1 de Abril.

    Me da que esa gráfica es muy mentirosa.
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  10. en respuesta a Knownuthing
    Karlo 1
    Gracias,
    Esperaremos a ver como evoluciona. Es muy preocupante que se estén tomando medidas de estado de alarma si la situación dentro de lo malo esta estable y da que pensar si no hay otros motivos para controlar a la gente.
  11. en respuesta a Karlo 1
    Knownuthing
    Karlo, edita el comentario y ponle nombre a la gráfica en el espacio de debajo que tiene para ello. Parece que la aplicación para colocar imágenes en comentarios es temperamental.

    Yo he visto la gráfica en el e-mail que recibo. En esto hacen como con el calentamiento global. Seleccionan el periodo adecuado y lo extrapolan con el objetivo de asustar a la gente. Te recomiendo que guardes la gráfica y la compruebes el 15 de Noviembre a ver si se ha cumplido. No se va a cumplir, pero cuando no se cumpla dirán que ha sido gracias a ellos y sus medidas. ¿Qué suerte tenemos de que estén ahí verdad? Nos están salvando constantemente.
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  12. Knownuthing
    Vergonzosa actuación de Fernando Simón, que abandonó apresuradamente su rueda de prensa del jueves sobre el coronavirus alegando ante los periodistas que tenía un "compromiso importante" para irse a participar en el programa de Facebook Live de dos hermanos escaladores donde se dedicó a hacer chistes sobre las enfermeras. Uno de ellos le preguntó
    –Fernando, no nos ha quedado muy claro si te gustaban las enfermedades infecciosas o las enfermeras infecciosas
    –No les preguntaba si eran infecciosas o no, eso se veía unos días después
    El Consejo General de Enfermería exige disculpas inmediatas y se plantea pedir su reprobación parlamentaria y su cese.
    Enfermería, indignada con Fernando Simón por sus comentarios sexistas y denigrantes contra ellas
    Buena suerte. Como ha demostrado Irene Montero, todo esto del machismo y la discriminación sexista es para atacar a los contrarios. Ellos están exentos.
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  13. en respuesta a Knownuthing
    Karlo 1
    En Cataluña los medios de comunicación nos están dando esta grafica, ¿la situación es diferente aquí que en la media de España?

    Fuente: https://www.ccma.cat/324/daqui-dues-setmanes-es-podrien-doblar-els-pacients-de-covid-a-les-uci-i-saturar-les/noticia/3056885/
    Fuente: https://www.ccma.cat/324/daqui-dues-setmanes-es-podrien-doblar-els-pacients-de-covid-a-les-uci-i-saturar-les/noticia/3056885/
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  14. en respuesta a Paaskinnen
    Knownuthing

    esas variantes son minoritarias y para detectarlas se exige un tipo de secuenciación profunda que no se practica en la rutina diaria.
    Paaskinnen, ese artículo es una carga de profundidad a tu hipótesis. Encuentran la delección en el 16% (8-32%) de las secuencias del 6% de los pacientes. Es decir que constituye el 1% de los viriones en la muestra analizada. Normal que no se encuentre en las secuencias de los bancos de datos de muestras de pacientes.

    La conclusión del artículo es impecable:
    "Estos datos indican (1) que la deleción de QTQTN, en el flanco del sitio de escisión polibásico, probablemente beneficie la replicación o infección del SARS-CoV-2 in vitro pero bajo una fuerte selección de purificación in vivo, ya que rara vez se identifica en muestras clínicas; (2) podría haber un mecanismo muy eficiente para eliminar esta región del genoma viral, ya que las variantes que pierden 23585-23599 se detectan comúnmente después de dos rondas de pases celulares."
    En Roman-Paladín, la delección se produce con frecuencia pero tiene una muy fuerte selección en contra en humanos (no en células en cultivo). Aunque fuera una variante con menor patogenicidad, no conseguiría extenderse en la población humana.
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  15. en respuesta a Knownuthing
    Francisco Llinares
    Como seguimos hablando idiomas distintos, está claro que no conduce a nada seguir con esta conversación. Yo te pedí el estudio científico que según mi utópico método científico debería existir, y que demostrara que el virus es capaz de enfermar a alguien. 

    Lógicamente, según mi utópico método científico prehistórico, que ya has dicho que ha quedado derogado, ese estudio se tenía que haber hecho unos días antes de lanzar el nuevo virus al estrellato a bombo y platillo, no varios meses después. Si el estudio no tiene la fecha correcta, indica que se ha cometido fraude científico, aunque luego se hubiera hecho y los resultados hubieran sido los correctos, que tampoco es el caso.

    Espero que pronto podamos comentar sobre otros temas en los que podamos comunicarnos.
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  16. en respuesta a Alfon1974
    Soynylo

     En España Radar-Covid ha tenido sólo 4 millones de descargas, menos del 10 % de la población 


    Normal que sólo se la hayan descargado 4 millones, con lo mal que funciona. Fíjate que yo soy de los que se la descargó, y me defraudó tanto que la he desinstalado. Sospecho que no seré el único.
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  17. en respuesta a Knownuthing
    Paaskinnen
    Gracias por la observación, pero lo que he escrito, como hipótesis que es, carece todavía de apoyo empírico. Si lo tuviera sería un hecho comprobado.
    Sin embargo, discrepo de lo que dices, porque sí que hay algún trabajo en el que se han observado variantes víricas con deleciones en muestras clínicas de pacientes. Lo que ocurre es que esas variantes son minoritarias y para detectarlas se exige un tipo de secuenciación profunda que no se practica en la rutina diaria. En el trabajo que te reseño al pie se puede leer:  "The deletion of QTQTN was detected in 3 of 68 clinical samples" y que "such variants may be underrepresented in databases due to the low frequency and consequent elimination upon consensus sequence generation". 
    Buenas noches.

    Ref.:  Liu Z, Zheng H et al. 2020. Identification of common deletions in the spike protein of severe acute respiratory syndrome coronavirus 2. J Virol 94:e00790-20. https://doi.org/10.1128/JVI.00790-20. 
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  18. en respuesta a Paaskinnen
    Knownuthing
    No comparto tu hipótesis, Paaskinnen.
    Lo que Lau et al. (2020) dicen es:
    "Examination of the original clinical specimen from which the isolate was derived, and 26 additional SARS-CoV-2 positive clinical specimens, failed to detect these variants."
    No han encontrado las variantes de delección en humanos, ni siquiera en los humanos de los que provienen las muestras iniciales. No hay pruebas de que existan en humanos a pesar de que se secuencian diáriamente multitud de muestras por todo el mundo. Tu hipótesis no tiene soporte en la evidencia.

    Hasta donde yo sé el virus es el mismo. Nosotros estamos haciendo lo que mejor se nos da, que es adaptarnos. Somos nosotros los que estamos cambiando socioculturalmente ante la pandemia. Es lo que nos ha permitido llegar a dominar el mundo.
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