Cucal y el capital privado. (II parte)
Formación, información, transparencia, control del riesgo, casamiento de flujos, comisiones de reembolso significativas, son algunas de las cucales que pueden servir para hacer de estos productos una inversión adecuada y no meramente un vehículo para que los bancos se salten la regulación. Cuando vienen mal dadas o el ciclo cambia no dudan un segundo algunos intermediarios y comisionistas en endosárselo al inversor particular con la promesa de retornos superiores a la bolsa.
El subyacente cotice en mercados o no es el mismo: Beneficios empresariales, fortaleza de balance, tipos de interés y marcha de la economía.
Aunque lleva mucho tiempo forjándose ,parece que la la salió a la luz cuando con motivo de la I.A y de la crisis del software algunos fondos de crédito privado tenían un porcentaje del 20% en empresas de dicho sector.
Formación, información, transparencia, control del riesgo, casamiento de flujos, comisiones de reembolso significativas, son algunas de las cucales que pueden servir para hacer de estos productos una inversión adecuada y no meramente un vehículo para que los bancos se salten la regulación. Cuando vienen mal dadas o el ciclo cambia no dudan un segundo algunos intermediarios y comisionistas en endosárselo al inversor particular con la promesa de retornos superiores a la bolsa.
El subyacente cotice en mercados o no es el mismo: Beneficios empresariales, fortaleza de balance, tipos de interés y marcha de la economía.
Aunque lleva mucho tiempo forjándose ,parece que la la salió a la luz cuando con motivo de la I.A y de la crisis del software algunos fondos de crédito privado tenían un porcentaje del 20% en empresas de dicho sector.
El 5 de marzo, BlackRock, el mayor gestor de activos del mundo reveló en sus resultados trimestrales que un préstamo de 25 millones de dólares a una empresa llamada Infinite Commerce Holdings, que el fondo tenía valorado al 100% de su valor nominal en septiembre, es decir, como si fuera a cobrar cada céntimo, ahora vale cero. La gestora cayó un 7% en bolsa.
- El aumento de reembolsos en private credit reabre el debate: activos ilíquidos vendidos con “liquidez tipo retail”.
- Blackstone (BCRED) afronta solicitudes récord y decide cubrirlas al 100% ampliando una oferta de recompra.
- El sector se enfrenta a varios frentes: calidad crediticia late-cycle, miedos por software/IA y presión sobre gestoras cotizadas.
El “private credit” ha vivido una expansión meteórica en los últimos años, especialmente al abrirse paso en el canal de banca privada y clientes minoristas. Sin embargo, el aumento reciente de solicitudes de reembolso está volviendo a poner el foco en su principal talón de Aquiles: la ilíquidez. Según el medio original y el periodista Hugh Leask, el repunte de salidas está obligando a revisar hasta qué punto es sostenible ofrecer acceso “casi líquido” a activos que, por definición, no se negocian como un ETF.
La tensión no viene tanto por rentabilidad, sino por estructura: cuando el inversor quiere salir “ya”, el producto recuerda que es semi-líquido, no líquido.
Blackstone: reembolsos récord en BCRED
Blackstone comunicó que atenderá el 100% de las solicitudes de reembolso en su fondo estrella de crédito privado, BCRED (aprox. 82.000 M$), tras peticiones para retirar un 7,9% del patrimonio (unos 3.800 M$). Para cubrirlas, la firma incrementa una oferta de recompra ya anunciada hasta el 7% de las participaciones, mientras que la propia entidad y empleados cubrirán el 0,9% restante.
En declaraciones recogidas por el medio original, Jon Gray (COO y presidente de Blackstone) reconoce que “poner puertas” a los reembolsos no es positivo para el sector en el corto plazo, pero insiste en un punto clave: estos productos están diseñados para ser semi-líquidos y los límites “son una característica, no un fallo”. La propuesta al inversor es un intercambio explícito: menos liquidez a cambio de más rentabilidad, como llevan décadas haciendo los institucionales.
Blue Owl: menos liquidez “regular”
El episodio llega después de que Blue Owl anunciara cambios en un vehículo de crédito privado semi-líquido orientado a inversores minoristas en EE. UU., poniendo fin a pagos regulares de liquidez trimestral y pasando a un esquema más “puntual”, financiado con ventas de activos, beneficios u otras operaciones. La lectura del mercado es clara: cuando la demanda de salidas aumenta, el diseño de liquidez se pone a prueba.
El problema de fondo es el desajuste: activos no cotizados e ilíquidos empaquetados con una experiencia de “retail”, donde el inversor espera poder recuperar su dinero con facilidad.
Presión sobre gestoras cotizadas y advertencias de rating
En paralelo, las acciones de gestoras alternativas cotizadas han sufrido en los últimos días, al acumularse preocupaciones: calidad crediticia en fase madura del ciclo, riesgos asociados a carteras expuestas a software y el miedo a episodios de “blow-up” en créditos concretos. Aun así, Gray subraya que el desempeño de BCRED sigue siendo sólido (retorno desde inicio cercano al 9,8% en su clase principal), sugiriendo que la fricción actual es más de liquidez que de performance.
Moody’s, según se recoge en el artículo original, advierte de que el equilibrio entre “rentabilidad superior” y “liquidez tipo retail” seguirá siendo un test permanente. Su visión: para convivir con más inversor minorista, algunos fondos podrían verse obligados a mantener más activos líquidos (y de menor yield), lo que podría lastrar retornos.
Qué implica para el inversor: no es un ETF
La conclusión práctica —en línea con lo explicado por distintos participantes citados en el medio original— es que, aunque la estructura cambie, el activo subyacente sigue siendo ilíquido. Por eso, estos productos no deberían usarse como si fueran un fondo cotizado: requieren horizonte largo, comprensión de límites de reembolso y tamaño de posición coherente con esa realidad."
El sistema financiero es como el sistema circulatorio , todo está conectado de la siguiente forma., mientras el regulador aún conociendo el tema parece estar ciego:
Los grandes bancos quieren ganar más a costa de lo que sea ,mientras cumplen de una forma legalista la regulación mientras siempre se saltan el espíritu de la misma que para esto es su razón de ser. No sólo prestan dinero a estos fondos de crédito sino que permiten su apalancamiento. Me recuerda cuando Sacyr compraba acciones de Repsol.
Los bancos con el consentimiento tácito de los reguladores en lugar de prestar a las empresas y permitir cuantificar el riesgo en la central de balances del Banco Nacional prestaron cantidades significativas a los fondos, saltándose las enseñanzas y requisitos de capital que se han establecido para que la crisis del 2008 no se repitiera.
Albert Edwards ,Michael Harnnet y los siempre bajistas nos recuerdan los que puede suceder en los mercados , si no se establecen cortocircuitos:
Ampliación de diferenciales o spreads de crédito en la deuda cotizada al aumentar la necesidad de acudir a los mercados líquidos , ya que los ilíquidos han desaparecido.
Peor comportamiento del sector financiero y en particular de las grande gestoras de bolsa que tienen dichos productos en cartera y por extención a las demás.
Incremento generalizado de la prima de riesgo ante la ampliación de diferenciales para invertir en los mercados líquidos
Peor comportamiento del sector financiero y en particular de las grande gestoras de bolsa que tienen dichos productos en cartera y por extención a las demás.
Incremento generalizado de la prima de riesgo ante la ampliación de diferenciales para invertir en los mercados líquidos
Peor comportamiento de las empresas endeudadas y en general de las pequeñas compañías en bolsa.
Los bancos prefieren en general comprar deuda pública ante la subida de tipos que prestar ,por lo que en general el crédito y por consecuencia el consumo se ralentizan.
Los bancos prefieren en general comprar deuda pública ante la subida de tipos que prestar ,por lo que en general el crédito y por consecuencia el consumo se ralentizan.
No todos los productos de capital privado son iguales ,ni se apalancan del mismo modo,ni sus inversiones son igual de arriesgadas. Quebrarán algunas y sobrevivirán las que cumplan su palabra y estén correctamente diseñadas.
¿Vale la pena tener un 10%-15% del portfolio en ilíquidos?. Depende del conocimiento, aversión al riesgo de cada uno y el momento del ciclo en que estemos. Cada fondo es distinto y tiene unas garantías que difieren. Conocer a los coinversores y pactos entre ellos se hace necesario.
¿Vale la pena tener un 10%-15% del portfolio en ilíquidos?. Depende del conocimiento, aversión al riesgo de cada uno y el momento del ciclo en que estemos. Cada fondo es distinto y tiene unas garantías que difieren. Conocer a los coinversores y pactos entre ellos se hace necesario.