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Imagina que algún día fuésemos una civilización perdida y viniesen otros y lograran leer los posts de Rankia donde se habla del hambre en el mundo, la crisis, el desempleo y de las guerras, y de cómo esto es causado por un grupo de banqueros y grandes especuladores, a los cuales los gobernantes le rinden tributo.  Imagina que encuentran también algunos textos de mitología griega.  Estos arqueólogos pensarían que los posts de Rankia son un compendio mitológico, igual que los textos griegos.

Es que realmente los banqueros de Wall Street son hoy en día los dioses del Olimpo. 

El caballo de Troya

Timeo danaos et dona ferentes, temo a los griegos aún cuando traen regalos, una frase aplicable a la historia del Caballo de Troya.  Con la excusa de los rescates (el regalo) viene el pago de intereses (lo que viene dentro del caballo).  De este modo los deudores contribuyentes toman lo que creen que es un regalo, y terminan siendo dominados y aplastados por una deuda que no era suya, pagando tributo a los dioses, el diezmo de los intereses que distribuye la riqueza de los pobres a los ricos.

El respaldo espiritual del dinero

El poder divino es una cosa que no vemos, llamada dinero.  Antes creíamos que el oro era dinero, algo material y tangible, pero ahora con el dólar, sabemos que su valor está respaldado en el poder espiritual de la pirámide olímpica.  Es tan espiritual que puedes usar dinero sin tocar monedas ni billetes, sino con una simple tarjeta activada por los dioses puedes hacer uso del poder espiritual del dinero que mueve montañas (las mueve si contratas excavadoras usando el espiritual dinero).

Hay quienes dicen que el dólar no está respaldado en nada más que el mismo dólar, está hecho del puro aire.  Dicen los ateos que no creen en los dioses, que el dólar no existe, porque no hay prueba de su existencia, porque el billete de dólar ya casi no se usa, porque se usa el dinero electrónico, el cuasidinero. La sustancia del cuasidinero tiene una existencia cuestionable más allá de la creencia de la gente de que el dólar existe, porque no son sino una colección de impulsos eléctricos que no significan nada.

Esas aseveraciones son falsas.  El dólar está respaldado en el gran poder espiritual conferido por los dioses del Olimpo, el poder del principado de las tinieblas del Hades (si, ya se que me volví melodramático).

Zeus, Poseidón y Hades y el juego de roles

Cuando crearon el Olimpo empezaron a crear un juego de roles, cada uno iba a tener su dominio y su personalidad, y ante los humanos se debía aparecer bajo un símbolo arquetípico de angel o demonio, aunque todos fueran unos diablillos.

A inicios de la administración Obama, mientras Poseidón Bernanke anunciaba que las tasas de la Santa FED se bajaban casi a 0%, los tarjetahabientes americanos estaban bajo el agua, no sólo con tasas usureras de 26% sino con casas underwater sin que hubiese tsunami alguno.  Eran los designios divinos irrenunciables de los tritones bancarios.  Dicen que tratar con un banco es como hacer un pacto con el diablo, un breve periodo de dinero y poder, y luego una eternidad en el averno, así es la deuda, pues los dioses reclaman como suyo todo lo terrenal.

Mientras tanto Hades Bin Laden, quien es parte del grupo de amigotes del Olimpo, fue enviado de vuelta al averno, según dicen los conspiranoicos del gobierno. La familia Bin Laden que es amiga de los americanos, tiene un hijo pródigo que gobierna el Hades, y que se vale de la desregulación de los bancos del Olimpo para financiar sus actividades infernales.  Es que a los dioses no les gusta que los regulen los humanos.  Hades se alimentaba del odio y de la violencia, que energéticamente era mucho mejor que el petróleo, y gracias a ello los dioses ganan mucho dinero invirtiendo en armas y suministros de guerra en la bolsa mágica.

Dicen que Hades estaba aburrido y logró convencer a los demás dioses, pues al tener el don de crear, eso les daría también el derecho de destruir.  Se le ocurrió una genial idea, la de organizar una guerra y poner a pelear a los humanos mortales como si fueran gallos y organizar apuestas (La guerra. Apostando en la pelea de gallos).  Pero los gallos no iban a pelear por gusto, así que Hades tuvo que ponerse él mismo de villano y héroe y convencer a algunos tontos útiles en ambos bandos para que le sirvieran en un ameno juego de roles del bien contra el mal (El triste engaño del terrorismo) y mientras tanto los demás dioses se prestarían para mentirle a los humanos (El pastor mentiroso) mientras los dioses se hacían de cada vez más dinero.  Esto por supuesto se trata del último episodio de aburrimiento infernal, porque en episodios anteriores ha había hecho lo mismo.  Los derechos humanos eran un inconveniente tan irrelevante frente al poder divino del dinero (Derechos humanos, ¿una broma de la historia?) como lo es hablar de los derechos de las vacas cuando se quiere un festín de hamburguesas. 

Y para que ya no haya tanta gente deicándose a pensar en los derechos humanos como la protección de la vida y la integridad física, se inventaron un derecho humano que solía ser pecado entre los cristianos, para que el dinero y la atención se desvíen en otra dirección.

En este juego se aseguraron de que no hubiese manera de llegar a ninguna Medusa para petrificar al Kraken, al hijo de Hades, porque no habría Andrómeda y en realidad el dinero de Argos ya fue usado como herramienta de tiranía por los dioses, con el rescate a Grecia.

Ya lo dijo Lloyd "Zeus" Blankfein, "I'm doing God's work", estoy haciendo el trabajo de Dios.  Los poderes del Olimpo son tan grandes que pueden hacer que hoy mil millones de seres humanos se mueran de hambre hoy en día, lo cual es 1 de cada 6 seres humanos vivos, y 1 de cada 100 desde que el Homo Sapiens pisó la faz de la Tierra.  Son capaces de organizar guerras para ganar dinero y entretenerse viendo a los mortales morir.  Su poder es incomparable frente al poder de los mortales.

Los dones y designios de los dioses

Igual que los dioses griegos que vivían entre intrigas e incestos, los nuevos dioses viven igual, impartiendo de facto las directrices divinas a los simples mortales, haciendo maldades sólo para fastidiar, como si fueran niños traviesos y destructores jugando con una maqueta, sin que los mortales de esta versión de Toy Story puedan hacer mucho para librarse de la tiranía de los dioses. 

Malas noticias para los ateos, los dioses si existen y hay muchísima evidencia.  Y aunque viven entre nosotros, no los vemos, pues sus moradas y los carísmos lugares que visitan, son tan inaccesibles para el público como la tierra sagrada del Olimpo.  Son omnipresentes y omniscientes, gracias a un mecanismo divino llamado "servicios de inteligencia" que tienen sus siervos, los políticos.  Saben más que los simples mortales, y no sólo pueden predecir el futuro, como cuando se pusieron cortos con la burbuja hipotecaria, sino que encima pueden causar y crear el futuro.  Realmente son todopoderosos, son creadores.

Los dioses tienen designios extraños, pues aunque los españoles no tengan problemas de productividad, ni necesiten ser más cualificados, ante la palabra de los dioses, donde los españoles son castigados por sus pecados contra el Olimpo, los empleos no les llegan del resto de Europa, porque los seguidores de los dioses piensan que los españoles son improductivos y poco cualificados.  Así es, el poder de la palabra de los dioses es más poderosa que los hechos, aunque los dioses mientan.  El Olimpo se rige por las siguientes reglas:

  1. Los dioses del Olimpo siempre tienen la razón.
  2. Los dioses del Olimpo nunca se equivocan.
  3. En caso de que equivoquen se aplica el inciso número 1.

Dicen los herejes que los dioses tienen incluso poder sobre los elementos, que tienen un dispositivo sobrenatural que tiene el poder del rayo de Zeus, el poder del mar de Poseidón, el poder del fuego del Averno, y la capacidad de mover la Tierra desde el Inframundo, y que lo usan para mover todo el planeta a su antojo.  O dicho en cristiano (una religión pagana en el mundo helénico moderno) el oráculo HAARP tiene el poder de causar terremotos, maremotos, huracanes, y toda clase de desastres.  Tierra, aire, mar y fuego, el poder de la naturaleza en manos de los dioses. ¡¡Qué gran prueba del carácter divino de los dioses!!  ¿Será cierto?  Bueno, aunque no lo sea, los dioses tienen la capacidad de hacer la vida de cuadritos a toda la humanidad, la capacidad de extorsionar a la humanidad.

La kriptonita de los dioses

Pero igual que Supermán, tienen su kriptonita.  Ellos necesitan que creas en el poder del dinero.  Ellos son menos que nosotros, y son maestros en el arte de la violencia.  Ellos no pueden contra una mayoría humana que use la no-violencia de Gandhi.  Son dioses imperfectos, hechos de carne y hueso.  Mahatma Gandhi era un hereje, un profeta que doblegó a la Tierra Media del Olimpo de los dioses. 

Los dioses no son capaces de amar, de mostrar ética o compasión, pero como son dioses, eso realmente no importa, porque eso no tiene consecuencia, porque los banqueros son el alfa y el omega.  Y debido a ello han puesto todos sus poderes en un sólo lugar, en el brillante cristal encantado del dinero conocido como la Estrella de la Muerte, capaz de destruir la economía de un planeta entero, cuya destrución podría dañar la tela misma del universo olímpico. Y en eso son inferiores a los humanos normales.  Sólo hace falta encontrar los planos técnicos de la Estrella de la Muerte.

La kriptonita de los dioses se llama nacionalización, se llama sentido de comunidad, se llama generosidad hacia los necesitados.  Y cuando hablo de nacionalización no me refiero a nacionalizar las acciones, sino convertir a los bancos en entes públicos y al banquero en un empleado público.  Y no hablo de nacionalizar bancos quebrados, sino precisamente aquellos que generan ganancias, para nacionalizar superavit y no déficit.

Políticos sirven a los dioses

No hay tal "nuevo orden mundial", ni un milenio, sino simplemente los dioses griegos han tomado el lugar que los hombres les arrebataron.  La teoría conspiranoica simplemente trata de darle drama a lo que ya sabemos que existe, unos pocos dioses que tienen poderes sobre toda la humanidad, y miles de millones de mortales a merced de sus designios.

Los políticos son buenos servidores de los dioses.  Perverso o no, es el juego divino. 

A veces parece un juego perverso, solo eso. Nos proponen cosas demasiado similares, solo matices de un mismo color. Es que la política se ha convertido irremediablemente, en términos de debate, de contenidos y hasta de modos de hacer las cosas, en un vulgar entretenimiento donde se cambia algo, intrascendente por cierto, únicamente para sostener el andamiaje de lo eterno. Es como si nos quisieran distraer en el laberinto de los temas menores, en asuntos irrelevantes, domésticos, para que el tiempo transcurra y casi nada modifique su curso. Para ello, han desarrollado un marco teórico, un conjunto de paradigmas que abonan activamente a la resignación ciudadana.  Nos vienen intentando convencer hace tiempo, que esto que vivimos “es lo que hay”, que no se pueden hacer las cosas de otro modo, que no vale la pena luchar, mucho menos pretender cambiar las formas, y menos aun los resultados.

Fuente: El pasatiempo de los matices.

Ellos saben que desatar la ira de los dioses sería terrible.  Si trataran de arrestar a los banqueros, eso sería rebajar a los dioses a las leyes humanas, algo inaudito.  Los dioses se sienten con el derecho especial a ser tratados de forma distinta a cualquier ser humano.

¡¡Los dioses viven entre nosotros!!   Ay de aquel que se atreva a blasfemar en contra de ellos o cambiar su creación, porque eso implicaría volverse creadores también.  Los dioses ordenan y no habrá quien se atreva a desobedecer la tiranía o a provocar la ira de los dioses, o al menos eso esperan.

  1. en respuesta a Eguzkialde
    #22
    04/08/11 04:20

    Cuando la gente piensa en Dios generalmente lo imagina como el abuelo bonachón que vive en una nube con su hijo y una paloma. El problema de sta imagen es que pasa el arquetipo de Dios a una imagen concreta.

    Si nadie conociera a un elefante y le vandas los ojos a la gente y le dices que toquen el elefante y luego le describan, unos dirán que un elefante es una columna, otros dirán que es una bola, y otros dirán que es una manguera. ¿Cuál de ellos se equivoca? Todos y ninguno. El problema que tienen es que tratan de pasar algo arquetípico a una definición concreta, una verdad a medias. Lo arquetípico tiene muchas manifestaciones concretas y por eso al analizarle desde el punto de vista concreto presenta tantas contradicciones imposibles de resolver en el mundo concreto.

    La ciencia es una herramienta concreta y sirve para estudiar lo concreto, pero no sirve para estudiar lo arquetípico, sin reducir el arquetipo a algo concreto.

    La religión toma un texto que stá lleno de arquetipos, y los sacerdotes y pastores tratan de reducirlo a ideas concretas que la gente común pueda entender. En ese paso de lo arquetípico hacen una INTERPRETACIÓN. Las interpretaciones pueden ser tan variadas como las descripciones del elefante.

    Entonces si has de buscar a Dios, no uses la religión que suele reducir el arquetipo a lo concreto, ni la ciencia que es demasiado concreta. Tienes que buscar no sólo un entendimiento superior, sino también una visión superior de la vida y la existencia. Esto es lo que los orientales llaman trascendencia.

    Según las religiones asiáticas, vinimos al mundo a aprender, y evolucionamos y aprendemos en distintas vidas hasta agotar las experiencias y los aprendizajes, y unos aprenden más lento que otros y cuando te gradúas viene el nirvana, te liberas del ciclo de reencarnación.

    Realmente tiene más sentido que esta vida sea una escuela, en lugar de una aburrida existencia en función de un sistema, de dinero y de tantas otras cosas que no dan propósito a la vida.

  2. en respuesta a Comstar
    #21
    13/05/11 05:29

    Las fantasias tienen un intinerario, lo mejor es olvidarlas y analizarse uno mismo y pensar. Aunque a veces esta habilidad como tu mismo dices, se queda en el Olimpo.

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