Haciendo un análisis realista, frío conociendo el país en el que vivimos y a quien nos gobierna, yo le daría la siguiente valoración:
Probabilidad de que se aplique de verdad la subida del IMV del 11,4 %: 8,5 sobre 10.
No le doy un 10, pero tampoco creo que sea humo.
Por qué es muy probable:
– Está anunciado tras Consejo de Ministros, no es un globo sonda ni un rumor de redes.
– Coincide con la subida de las pensiones no contributivas, que históricamente van emparejadas al IMV.
– El Gobierno necesita mantener el llamado “escudo social”, y más en un contexto político delicado; recortar aquí sería un error grave.
– Las fuentes que lo publican son medios generalistas y económicos, no capturas sin origen.
Por qué no le doy un 10:
– A día de hoy no está publicado en el BOE, y mientras no esté ahí, jurídicamente no es definitivo.
– Puede haber ajustes técnicos: décimas arriba o abajo, redondeos o cambios en las tablas finales.
– En España, hasta que no lo ves en el BOE, existe, pero en versión borrador.
Traducción a lenguaje claro:
– Que el IMV suba de forma importante en 2026: casi seguro.
– Que sea exactamente un 11,4 % clavado: muy probable, pero puede variar ligeramente.
– Que al final no suba nada y sea una mentira: poco probable.
Desconfiar hasta ver el BOE es lo sensato. En este país, creer sin BOE nunca ha sido buena idea.