Los inversores extranjeros 'abandonan' Japón en el peor momento
Los inversores extranjeros realizaron en junio la mayor venta de bonos japoneses de los últimos tres años, reflejando el creciente deterioro del atractivo de la deuda nipona en un contexto marcado por la debilidad del yen, el repliegue del Banco de Japón (BOJ) del mercado de renta fija y las perspectivas de un mayor gasto público. Según datos del Ministerio de Finanzas recogidos por Bloomberg, las salidas netas alcanzaron los 3,12 billones de yenes (unos 19.200 millones de dólares) en las cuatro semanas hasta el 26 de junio, el mayor volumen de ventas desde enero de 2023. El movimiento coincidió con un mes complicado para los bonos soberanos japoneses, aunque también estuvo influido por el vencimiento de 22,1 billones de yenes en deuda pública durante junio.
Los analistas consideran que el mercado está adaptándose a un nuevo escenario en el que el banco central ya no actúa como comprador dominante. "El BOJ está dando un paso atrás mientras aumenta la oferta de bonos", explicó Dilin Wu, estratega de Pepperstone Group, quien añadió que "los inversores extranjeros están reevaluando racionalmente la prima por plazo en ese entorno" y que "la era de considerar los bonos japoneses como un activo prácticamente libre de riesgo y de baja volatilidad ha terminado". No obstante, algunos expertos creen que la decisión del Banco de Japón de detener el próximo ejercicio la reducción de sus compras de deuda podría estabilizar el mercado. Abbas Keshvani, director de estrategia macro para Asia de RBC Capital Markets, sostiene que esta pausa "debería ayudar a estabilizar el mercado de bonos japoneses el próximo año" y favorecer el regreso de los gestores nacionales hacia la deuda denominada en yenes, contribuyendo también a una recuperación de la moneda japonesa .ELECONOMISTA.ES