El gran problema de Europa y su sector del automóvil
Capital Economics alerta de que la industria automovilística de la zona euro está perdiendo terreno con rapidez pese al auge del coche eléctrico, hasta el punto de que el aumento de las exportaciones de vehículos eléctricos no bastará para compensar el desplome de los modelos de combustión. Las exportaciones totales de coches del bloque alcanzaron un máximo de 7,2 millones de unidades en 2017, pero en los doce meses hasta mayo se habían reducido a 6 millones, mientras que las importaciones aumentaron en alrededor de un millón, casi todo procedente de China. Como resultado, la balanza comercial del automóvil pasó de un superávit de 1,7 millones de vehículos en 2017 a un déficit superior a 600.000 unidades. El deterioro se concentra en los coches de combustión interna, cuyas exportaciones han caído en 2,5 millones de unidades desde 2017, mientras que los híbridos enchufables tampoco compensan el retroceso: sus exportaciones han subido de menos de 100.000 a 320.000 vehículos, pero las importaciones se han disparado hasta 750.000. En los eléctricos puros la situación es algo mejor, con exportaciones e importaciones cercanas al millón de unidades anuales, aunque las compras a China vuelven a acercarse a máximos pese a los aranceles europeos de 2024. Capital Economics concluye que la competitividad de los fabricantes de la eurozona se está deteriorando, sobre todo fuera de la UE, y que sus planes de contratación apuntan a pérdidas significativas de empleo, por lo que "a pesar del aumento de las exportaciones de vehículos eléctricos, lo más probable es que la producción de automóviles disminuya a medio plazo"
ELECONOMISTA.ES