Los datos de la IGAE correspondientes al primer semestre de 2026 dejan un muy mal sabor de boca la disciplina presupuestaria carece de disciplina
La Administración Central ingresó 156.984 millones de euros, un 7,0 % más que en el mismo periodo de 2025. Son 10.335 millones adicionales de ingresos. El problema es que, mientras entra mucho más dinero, el gasto corre todavía más alcanza los 180.194 millones, aumenta un 8,3 % y suma 13.805 millones adicionales
El déficit pasa de 19.740 millones a 23.210 millones de euros. Son 3.470 millones más de agujero en solamente seis meses, un incremento del 17,6 %.
Y cuando abrimos el gasto aparecen datos todavía más llamativos. Los intereses de la deuda se disparan un 13,6 %, hasta 19.739 millones las transferencias entre Administraciones Públicas aumentan 8.493 millones; y las aportaciones a la Unión Europea crecen un 30,1 %
Pero la repera es la caída de la inversión pública la inversión real cae un 10,6 %, desde 4.735 hasta 4.233 millones con lo que conlleva que no se hace frente por ejemplo a las enormes necesidades de mejorar el mantenimiento ferroviario , tanto sacar pecho con el AVE si luego el mantenimiento es pésimo y muchos tramos ante el deterioro tienen que reducir la velocidad y no olvidemos las autovías que necesitan una buena inversion publica para mejorar su estado muy mejorable
Es decir, recaudamos más, gastamos todavía más, aumenta el déficit y encima invertimos menos
Ese es el problema que España no tiene únicamente un problema de ingresos. Cuando los ingresos crecen al 7,0 % y aun así el déficit aumenta un 17,6 %, tenemos que empezar a hablar seriamente de qué estamos haciendo con el dinero sin duda nada bueno despilfarrar sin orden ni concierto