El indicador 'Cenicienta' que suele pasar desapercibido alerta desde Alemania de que la primera ola inflacionaria está en pleno apogeo
índice de precios al productor (IPP), que mide la inflación desde el punto de vista del que fabrica o vende, no del que compra en la tienda. En otras palabras, cuantifica la subida de los precios al principio de la cadena y no al final, como hace el IPC. Este indicador 'Cenicienta' -suele pasar desapercibido como la protagonista del cuento de hadas inmortalizado por Disney hasta que llega el baile- está empezando a dar avisos de hacia dónde va el
shock inflacionario desatado por la guerra en Irán. Aunque con unas cifras no muy escandalosas, un primer aviso serio llega desde Alemania,
actualmente en horas bajas pero tradicional 'fábrica' de Europa.
Los precios al productor alemanes aumentaron un 1,7% interanual en abril, frente al -0,2% interanual de marzo. Es el mayor incremento desde mayo de 2023. En términos mensuales, los precios subieron un 1,2%. Y lo que es aún más importante, destaca el economista de ING: el aumento de los precios al productor se debió principalmente al encarecimiento de la energía, los metales y los fertilizantes. Un estribillo repetido desde el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán, pero que cabe mencionar.
En su particular disertación, Brzeski explica por qué el IPP ha vivido en el olvido recientemente: "Tradicionalmente, los precios al productor se adelantan unos meses a los precios al consumo. Sin embargo, en los últimos dos años, la inflación interna, principalmente la de los servicios, se ha convertido en el principal motor de la inflación de los precios al consumo".
En la coyuntura actual, sin embargo, la evolución de los precios al productor debería volver a ser un indicador adelantado de la inflación de los precios al consumo, exige el economista del servicio de estudios del 'banco naranja'. Ciñéndose a esta consideración, Brzeski concluye que los datos de precios al productor publicados por Destatis, el instituto estadístico federal germano, sugieren claramente que, aunque el aumento aún no sea extremo, al menos a corto plazo, la inflación general solo puede ir al alza.