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No es la primera ocasión que traigo a colación en este blog a  Leopold Kohr. Hablé de él en una de las entradas de las que estoy más satisfecho: https://www.rankia.com/blog/oikonomia/428913-tamano-si-que-importa-1-morfologia-social . Así que no me extenderé mucho aquí en su presentación. Fue  Leopold Kohr un atípico economista ajeno completamente a la "academia", y por ende un economista original, o sea, con su propia manera de "ver" la cosa económica. A la hora de sintetizar su pensamiento basta con decir que la frase, atribuida a otro excéntrico economista, E.F.Schumacher, de "lo pequeño es hermoso", un "slogan" de uso habitual en los entornos de los radicales en los años 70 y 80 del siglo pasado era suya.

 

Para Kohr el tamaño de las sociedades sí que importaba y mucho y de mala manera. Todos los problemas sociales, esa era su opinión, podían rastrearse en último término a una única causa: al gigantismo y desproporción característicos del mundo moderno, de modo que si el subdesarrollo era un problema para muchas naciones también lo que denominó "superdesarrollo" lo era. Ni qué decir tiene que  la misma noción de "superdesarrollo" como una situación,  y además como una situación problemática, es no sólo absurda sino impensable para la totalidad de los economistas acdémicos, para los que más (desarrollo) es siempre mejor, de modo que la mera palabra "superdesarrollo"  no aparece en el léxico de ningún manual o diccionario de Economía. Para Kohr, por contra, existía un  rango de tamaños o  escalas apropiada para las sociedades humanas fuera del cual, cambian su forma y devienen monstruosas, inhumanas. 

Pero ¿cómo se define el tamaño de una sociedad? La respuesta obvia es por la cantidad de sus pobladores, o más adecuadamente, por un indicador como la densidad que liga  demografía y geografía. La densidad, la cantidad de personas que viven en un espacio determinado, podría ser y ha sido usada como un punto de partida adecuado para empezar a pensar en el tamaño de una sociedad. Intuitivamente parecería claro que una determinada agrupación social, una ciudad, por ejemplo, deviene en inhóspita si su densidad supera alguna cifra elevada. Pues bien, aquí también Kohr ofreció una perspectiva diferente.  

 

En efecto, una de sus más curiosas teorías es aquella que postula algo así como una suerte de Teoría Cuantitativa de la Población (análoga en cierto modo  a la Teoría Cuantitativa del Dinero), según la cual la cantidad de personas en un determinada sociedad no habría de medirse por su número tal y como surge de los censos demográficos sino por este número multiplicado por la velocidad a la que se mueve esa gente en un espacio en un periodo de tiempo. Si llamamos P a la población registrada y V a la "velocidad media"a la que se desplaza, la cantidad efectiva Q de población sería:
                                      Q = P x V
Q y P sólo serían iguales si V = 1, cuando la gente se está quieta. Q es mayor que P si hay movilidad espacial. Por lo que la densidad D de población en un determinado territorio de área S sería:
                                        D = Q/S = (P x V)/S =  D' x (V/S)
siendo D' la densidad como habitualmente se mide, o sea,  población dividida por superficie.


 

El elemento clave y diferenciador de la teoría (o ocurrencia) de Kohr es  la V, la "velocidad" de circulación de  la gente, que quizás se podría aproximar por un índice de la cantidad de kilómetros recorridos por término medio per capita o sea por persona  en un determinado periodo de tiempo. Esa velocidad V ha crecido  obviamente en las sociedades modernas con los nuevos medios y facilidades para los desplazamientos. El papel de V puede quizás entenderse vía el siguiente experimento mental. Imaginemos que estamos contemplando durante un minuto la foto de una playa de esas del norte por la que la gente mayor pasea rápido (estilo Rajoy) de arriba a abajo pensando en el colesterol. Al ser una foto, la gente retratada esta obviamente quieta (V=1), y la playa -digamos- que está casi vacía, con una densidad baja. Pero ahora imaginemos que, en vez de una foto de esa playa y esa gente, lo que estamos viendo una película de la misma gente en la misma playa andando durante esos cinco minutos a una velocidad digamos que normal. La playa parecerá ahora más llena. Y si ahora hacemos que la película pase más rápido, de modo que la gente se mueva a la velocidad-Rajoy, la sensación de ocupación crecerá. Si la misma película se pasa a una velocidad superior,  como en las películas antiguas de cine mudo, sin duda que la playa iráa  pareciendo todavía más llena. Aunque la cantidad P de gente en la playa no haya variado, su movimiento hace que aumente la cantidad Q de gente que real o efectivamente la ocupa. La velocidad a la que se mueve la gente aumenta la densidad efectiva.

 

No todo el mundo, obviamente, se mueve a igual velocidad. Los jóvenes se muevan más que los viejos por lo general y en principio, aunque los jubilados de hoy en día nada tienen que ver con los viejos de antes. Hay gente sedentaria y hay gente móvil. Por ejemplo, los turistas suelen ser  gente que tiene una "velocidad de circulación" extremadamente alta, pues para muchos de ellos la esencia de ser turista es "no parar", moverse para "verlo" todo, para no perder el escaso tiempo de sus vaciones. No es nada extraño por ello, que en la temporada turística las poblaciones que sufren o disfrutan del turismo experimenten una sensación de agobio, de congestión, pues no sólo es que haya más gente (en términos de P)  sino que como se mueve sin parar, aumenta la ocupación efectiva del espacio. Dicho de otra manera, los 32 millones de turistas que vinieron a Barcelona el año pasado fueron "efectivamente" muchos más. No es extraño por tanto que no sólo en Barcelona sino también en Mallorca, San Sebastián y otros lugares se experimente el auge turístico como una invasión.

  
Y lo último. Está muy comprobado que la agresividad surge de modo muy espontáneo cuando la densidad poblacional crece y supera unos umbrales "raszonsbles" pues el espacio disponible per capita se ve constreñido y limitado. La velocidad que los nuevos medios de comunicación permiten, al rellenar "efectivamente" el mundo más allá de lo que dicen las cifras demográficas puede, además, estar generando las condiciones para la aparición de brotes de agresividad sin razón aparente.

                                                                       Fernando Esteve Mora

  1. #1
    31/08/17 07:41

    Resumiendo...
    Poblacion P
    Velocidad V
    Area S
    Cantidad efectiva poblacion Q = P V
    Densidad de poblacion D = Q / S

    Al analizar lo anterior se obtiene...
    Para V < 1, Q < P, D se reduce.
    Para V = 1, Q = P, D se mantiene igual.
    Para V > 1, Q > P, D aumenta.

    Pienso que V se refiere a lo siguiente:
    V < 1. Salida neta de personas del país (en un periodo de tiempo).
    V > 1. Ingreso neto de personas al país (en un periodo de tiempo).

    * Si P se refiere a nacionales, Q consideraría nacionales y extranjeros con distintas razones de visita (turismo, negocios, inmigración ilegal, actividad criminal, etc.).
    * Por alguna razón me inclino a pensar que si el TURISMO o NEGOCIOS no será tan impactante en las relaciones humanas, excepto por CHOQUES CULTURALES. Pero esos son temas menores, casi banales.
    * Si se trata de huida por razones de INMIGRACION ILEGAL, seguro que habrá algunos CRIMINALES que se colen, pues son los que les meten al país.
    * Si la inmigración es mucha, aunque sea legal (digamos un país con 1000 habitantes enviando migrantes a un país con 10 habitantes) puede haber conflicto, por el tema de EMPLEOS.
    * La entrada de CRIMINALES extranjeros creará malas relacones. Los criminales son pésimos embajadores.

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