Soy una persona que suelo reclamar en todos los casos en los que considero que hay un agravio, me suele importar mas bien poco el importe de la reclamación versus su coste, el cual y con la elevada burocratización existente, como poco nos obligará a destinar tiempo de estar con la familia i/o amigos/as o a cualquier tipo de ocio.
Normalmente para el éxito de una reclamación no es necesario tener conocimientos legales, pero si un análisis previo de las posibilidades, un poco de sentido común y lo más importante a mi entender es intentar ponerse en la posición de la parte reclamada, de nuestra contraparte, esto me temo que es lo más difícil de hacer.
Particularmente para mi o mi familia mas directa, hemos reclamados ante bancos, aseguradoras, eléctricas, gas, telefonía, varias de consumo, una notaría, un Registro de la Propiedad, e incluso una administración municipal.
Debo indicar que hemos perdido muy pocas, que yo recuerde una bancaria, y tenía razón el banco, no consideré un documento que no recordaba haber suscrito y no era “un ladrillo” de decenas de páginas. Una perdida con una aseguradora y una de consumo que desistí ante la argumentación de la cadena comercial ya que habría posibilidades ciertas de perder.
Luego las que no he presentado, porque tras un análisis previo, las posibilidades de éxito iban a ser muy escasas.
Luego las que no he presentado, porque tras un análisis previo, las posibilidades de éxito iban a ser muy escasas.
No obstante, la mayoría se han ganado y no se trata del importe, sino en algunos casos de la satisfacción de haber actuado correctamente, en otras la sensación de que te iban a tomar el pelo y no van a conseguir
Puedo indicar que, en un caso de consumo, una vez realizada la instalación me encontré con 3.240 piezas sobrantes, no, no es un error eran 3.240 piezas en paquetes de 120 unidades, es decir, 27 paquetes que junto a otras cosas tenían un valor de 190 €. O una tienda no querer abonar unos artículos porque a pesar de haber sido solicitados y pagados en tal tienda, los mandaban desde algún centro logístico situado en vete a saber que polígono industrial y que ahí no aceptaban aquella devolución, ¡ estando dentro de los 14 días legales de devolución !
Reclamar cosas nimias como un abono eléctrico de 35 € o una de consumo de 15, o cosas muy relevantes como que retiren de la fachada de tu casa todo el cableado de telecomunicaciones obsoleto y “pongan orden” en las cajas de conexión, ésta debo decir que no fue nada fácil, tardó más de 20 meses en conseguirse.
La verdad es que por lo general los/as ciudadanos/as tenemos mucha predisposición al “pataleo”, pero bastante poca en ponernos a reclamar de forma seria, porque además es largo, tedioso, y normalmente costosos, a menudo no solo en tiempo, sino en asesoramiento y no siempre es gratuito.
Aquí en los foros, nos concentramos muchos que si estamos predispuestos a reclamar, pero tengo el firme convencimiento que en ningún caso somos representativos de la normalidad ciudadana.
Yo creo que es la única forma de avanzar en derechos de consumo o usuario de servicios, ser beligerantes, metódicos/as y perseverantes, recordando que muy probablemente