Rodrigo (nombre ficticio) tiene 49 años. Actualmente es autónomo y sus ingresos varían entre meses que ingresa 3000 o 4000 euros a meses que no ingresa prácticamente nada. Con todo ello, su facturación anual, es de unos 28000 euros. Con esta situación, ha podido ahorrar en los últimos años unos 65000 euros que actualmente tiene parados en cuenta corriente. Su preocupación es la inestabilidad de sus ingresos y la jubilación. Vive de alquiler y es soltero. Sus gastos mensuales ascienden a unos 1500 euros.
¿Qué ayuda le daríamos a Rodrigo desde Consulae EAF?
Rodrigo, tu situación es muy habitual en autónomos: hay meses buenos (3.000–4.000€) y meses casi a cero. Por eso, lo más importante no es “buscar la inversión perfecta”, sino ordenar tu dinero para que puedas vivir tranquilo y, a la vez, empezar a construir la jubilación sin sobresaltos.
1) Lo primero: que no te falte dinero en los meses malos
Ahora tienes 65.000€ parados en cuenta y gastas aprox. 1.500€ al mes. Antes de invertir, necesitamos que tengas un colchón de seguridad para no depender del azar de tus ingresos.
Objetivo recomendado: guardar el equivalente a 12 meses de gastos (en autónomos es lo más sensato).
12 meses x 1.500€ = 18.000€
Además, como tus ingresos son irregulares, es útil reservar un extra para cubrir meses flojos sin estrés.
Extra recomendado: 10.000–15.000€
En total para tranquilidad:28.000–33.000€ en productos muy seguros y líquidos (cuenta + instrumentos conservadores). Esto es tu “aire”: te permite dormir tranquilo y no vender inversiones cuando el mercado baja.
2) Lo segundo: poner a trabajar el resto del dinero (sin complicarte)
Una vez separado ese colchón, quedaría aproximadamente:
65.000€ – 30.000€ (aprox.) = 35.000€ para invertir con objetivo de largo plazo.
La idea es sencilla: invertir de forma diversificada (no apostar por una sola cosa) y con un riesgo que puedas soportar.
Una estructura típica y fácil de mantener:
Parte en renta variable global (para crecer a largo plazo).
Parte en renta fija de calidad (para dar estabilidad).
Así evitas dos errores comunes:
Tenerlo todo parado (pierde poder adquisitivo con el tiempo).
Invertir demasiado agresivo y asustarte cuando haya caídas.
3) Tu jubilación: lo importante es la constancia, no la “adivinanza”
En tu caso, como los ingresos varían, lo ideal es un plan flexible:
Meses buenos: aportas más.
Meses malos: aportas poco o cero, y no pasa nada.
Lo importante es crear un hábito. Por ejemplo:
Aportación “base” asumible: 200–300€ al mes (si encaja).
Y cuando haya un mes fuerte o cobres una factura grande: una aportación extra.
Esto hace que el plan sea realista y no te ahogue.
4) Regla de oro para invertir sin miedo
El dinero que puedas necesitar pronto no debe estar en inversiones con subidas y bajadas fuertes. Por eso:
El colchón es para la vida (seguridad).
La inversión es para el futuro (jubilación).
5) Resumen del plan
Separar 28.000–33.000€ para estabilidad (cuenta + opciones conservadoras y líquidas).
Invertir el resto (aprox. 35.000€) en una cartera diversificada y sencilla.
Aportaciones flexibles: más en meses buenos, menos en meses malos.
Revisión anual para ajustar y mantener el rumbo.
Este es uno de los muchos casos con los que trabajamos de manera diaria en Consulae EAF. Cada ahorrador español tiene una casuística que necesita una solución a medida.
No dudes en contactarnos sin compromiso para comentarnos tu situación financiera y preocupaciones. Podemos tener una primera reunión gratuíta y sin compromiso, y darte algunos consejos para ayudarte a planificar y mejorar tu situación económica actual y futura.