12

Esta crisis económica suele traer muchas ansiedades, y eso no suele ayudar mucho a combatir el sobrepeso.  La gente cree que en medio de esta crisis, el drama de las personas que lo sufren es un problema menor.

La gente no entiende a las personas con sobrepeso, y se les suele tratar como el "gordo alegre" o "gordo divertido" cuando en realidad es todo lo contrario.  Suele hacer mofa de las personas con este problema (¿Por qué uno se siente ofendido cuando le dicen "gordo" o "gorda"?) y a menudo se escoge la motivación incorrecta (Adelgacé solo para que él se fijara en mí... y no lo hizo). ¿Cómo comprender y atacar este problema que afecta la autoestima?  Voy a tratar hoy el drama de las personas con sobrepeso y hablaré también de cómo se sale de ello.

Causas del sobrepeso

  • Problemas físicos: El mal funcionamiento de glándulas puede causar sobrepeso. Hipófisis, tiroides, páncreas, glándulas sexuales, suprarrenales, epífisis o glándula pineal, o ciertas zonas del sistema nervioso (hipotálamo). Las glándulas que más comúnmente afectan son la pituitaria o hipófisis, las glándulas sexuales y la tiroides.  Cuando el problema es físico, la práctica de la medicina resulta muy efectiva, y tendrías que hacerte los exámenes médicos respectivos.  Si estás en esta coyuntura estás en una situación tratable algo más favorable que aquella de la que hablaré más adelante.
  • Mala alimentación: La otra causa de sobre peso es cuando no se come bien. Cuando se tiene un estilo de vida sedentario o se consume mucho licor.  ¿Suena fácil de arreglar?  Para unas pocas personas lo es, pero para otras no lo es, porque obedece a un problema de ansiedad que causa adicción a la comida.

Reconocer que se tiene una adicción a la comida

¿Cómo sabemos si tenemos una adicción?  Existe una diferencia entre un gran entusiasmo y una adicción.  Cuando se trata de gran entusiasmo, la gente es capaz de medirse y conscientemente dirigir sus actos.  Pero cuando hay adicción, algo se ha salido de control y te causa problemas en la vida.  Si sientes que tienes sobrepeso y no puedes disciplinarte para controlarlo, si el impulso de comer para sentirte bien es más fuerte que tu voluntad, probablemente tienes esa adicción a la comida.

Esta adicción es complicadísima, porque a diferencia del alcohólico que puede alejarse de la botella, el adicto a la comida no puede alejarse de la comida.   Esta adicción tiene mucho de psicológica, pero no por ello es más fácil, y se parece mucho a la compra compulsiva, pero en lugar de comprar se trata de comer. 

Para los compradores compulsivos Hollywood hizo la película llamada "Confesiones de una compradora compulsiva" (Confessions of a shopaholic) en la que analiza mucho las conductas y motivaciones de los compradores compulsivos.

Para los compradores compulsivos se ha creado un grupo de apoyo que funciona en forma similar a Alcohólicos Anónimos, llamado Anonymous Debtors (Deudores anónimos).  Desafortunadamente nadie ha hecho una película sobre el problema de la adicción a la comida, pero la buena noticia es que para estos adictos existe un grupo de apoyo también, llamado "overeaters anonymous" cuyo equivalente en español se ubica en Madrid (Comedores Compulsivos Anónimos - Intergrupo Madrid).  Al otro lado del mar funciona Comedores Compulsivos Anónimos Costa Rica.

Aunque te creas que la vida para los compradores compulsivos es más fácil porque sólo tienen que alejarse de las compras, en realidad no lo es, porque los bancos y los comercios ponen todo excesivamente fácil para que la gente siga atado a la adicción, y realmente no hay muchos espacios donde se critique lo que estas empresas hacen, ni tampoco se haga entender el problema de la adicción a las compras.  Es que cada adicción tiene sus particularidades.

La adicción a la comida, es como cualquier otra adicción y se ocupa reconocer primero que uno tiene un problema, y se ocupa querer salir de ello.  Pero no se tratar de querer y no hacer, sino que querer y hacer.  ¿Y cuándo es que ocurre esto? Sucede cuando la persona se da cuenta y quiere cambiar, o cuando simplemente toca fondo.  Para algunos pocos adictos (afortunadamente no son muchos) tocar fondo ocurre demasiado tarde, cuando la persona ya está al borde de la muerte y no hay mucho que hacer.  Para unos pocos salir no resulta realmente tan difícil y se dan cuenta a tiempo.  Pero para la gran mayoría es un proceso donde a menudo hay muchas angustias que se sufren en silencio, y donde abrir los ojos al problema sucede cuando ya ha habido una buena dosis de sufrimiento en virtud del problema.

El sufrimiento para los que están alrededor

Para los que están alrededor del adicto la situación también trae muchas angustias, porque los problemas de salud y ver que la persona sube y sube de peso, cambia físicamente, no es algo que se disfrute.  Y cuando no se reconoce que se tiene la adicción, resulta más terrible, porque el adicto no quiere hablar del tema.  La reacción de los seres queridos alrededor es la de ejercer presión para que la persona se dé cuenta.  ¿Cómo lo supe?  Porque mi esposa tuvo un problema de sobrepeso tal que era como si cargara a cuestas a un niño de 10 años todo el día.

Mi suegra quería combatir el problema, negándose a darle comidas que no le ayudaran, por lo cual ella solía comprarse cosas de comer fuera de casa.  Es que uno no puede controlar a nadie las 24 horas.  Mi suegra solía presionar a su hija todo el tiempo para que comiera mejor y bajara de peso, pero eso sólo empeoraba el problema.  Al conocer del problema hice una apuesta muy arriesgada (era tan arriesgada que esencialmente estaba apostando la vida de mi amada).  Yo aposté a que si en vez de tratar de evitar que se destruyera, le ayudaba a remover la presión de mi suegra hasta que tocara fondo, pero le extendía la mano, ella se daría cuenta por sí misma de que tenía un problema.  No lo hice por hacerlo, sino que sabía que obligar a un adicto no funciona y que debía tocar fondo, y sólo esperaba no ir demasiado profundo.

Yo no le presionaba, sino que lo único que le daba era todo el amor que pudiera, y le señalaba que a mi realmente no me importaba su apariencia física, sino su salud, lo cual es cierto.  Pero ella no lo entendía.

Nos casamos y transcurrieron 4 años.  Ella creía que habiendo encontrado el amor las cosas se solucionarían mágicamente, y ciertamente ella subía y subía de peso, y aumentó más de 20 kilos en esos años.  ¿Funcionó la apuesta?  Eso lo veremos más adelante.

Ella justificaba su adicción como "es que comer es algo muy placentero, y uno necesita comer".  En psicología eso se llama racionalización, justificar lo injustificable usando el relativismo de las ideas, ideas aparentemente racionales que en realidad son simples excusas para defender una conducta y un sufrimiento oculto.  Es que cuando ella comía ni siquiera disfrutaba de la comida, sino que era un acto compulsivo y desesperado para saciar un vacío interior.  Eso no es placentero.  Ella negaba que hubiese problema.

Los sufrimientos ocultos

¿Qué clase de problemas?  En el trabajo el comedor compulsivo se ve tentado a robarse la comida de otros, no porque sea cleptómano, sino porque siente la compulsión irresistible de comer que siente un adicto frente al objeto de su adicción.  Por eso a veces ves que una persona se roba comida sin ser pobre.

Hay personas que han recibido ayuda de sus parejas, han recibido el financiamiento de parte de sus parejas para tomar tratamientos para bajar de peso, han comprado las medicinas que anuncian, fajas reductoras, máquinas de ejercicios, o incluso se han hecho cirugías plásticas, y para su decepción y la de los que le rodean, al final vuelven a ganar peso y quedan igual o peor que antes.  En algunos pocos casos esto llevado al divorcio porque se cree que el adicto no quiere colaborar.  Muchos incluso se han sentido tan frustrados con los múltiples intentos que incluso han pensado en el suicidio.  Si, así de serio es el asunto.

¿Por qué no funcionaron todos esos métodos?  La razón básica es que atacando el síntoma (alimentación y sobrepeso) no se ataca la causa del problema.  ¿Cuál es la causa? Exploremos el problema.

El alimento constituye el primer acto de amor, de contacto y por supuesto de manutención fisiológica de la vida.

Fuente: Comer compulsivo: el hambre detrás del hambre

Llenar el vacío y evadir sentimientos negativos con comida puede ser una conducta bastante común en las personas. Sin embargo esta conducta en forma repetitiva muchas veces es un síntoma de trastornos emocionales o familiares que pueden superarse con mucho diálogo y la ayuda de un especialista.

Fuente: ¿Qué hacer frente al hambre compulsiva?

Cuando en una etapa temprana de la vida se experimenta carencia de amor, se trata de compensar esto con la comida.  En la vida adulta puede haber múltiples detonantes que causan una especie de regresión inconsciente de la persona a esa etapa no superada, de modo que siente que actualmente no le aman, y eso causa ansiedad.  Al comer y engordar, el rechazo social hacia las personas con sobrepeso ayuda a incrementar aún más esa sensación de carencia y la ansiedad respectiva, en un círculo vicioso sin fin. 

Tienes la idea equivocada de que detrás de esa barrera de grasa estás a salvo de los ataques de los demás, crees erróneamente que tu escudo es la grasa, algo que trataré más adelante.  Comprarte una balanza es lo peor que puedes hacer, porque sólo aumentará tu ansiedad cuando no logres bajar de peso.

Descubrir las situaciones donde se experimentó esta experiencia emocional desencadenante es clave.  Es algo de lo que es muy difícil hablar.  La experiencia puede remontarse a la niñez temprana que se puede recordar, o incluso más allá, cuando se es un bebé.  Experiencias como nacimiento prematuro, haber estado en ausencia de la madre o haber sufrido procedimientos médicos dolorosos (cirugías en bebés) son algunos ejemplos de estas experiencias tempranas, que si bien no se recuerdan conscientemente, pueden dejar una huella en la persona.

Este dolor oculto, que podríamos llamar una enfermedad del alma, necesita curarse, antes de que se intente curar el cuerpo, y eso sólo lo puede hacer la persona adicta, con la ayuda de los que están a su alrededor.  Hay que sanar el dolor en el alma, antes de curar el cuerpo.  Hay que amarse uno mismo, porque aunque a uno le amen afuera, si uno no se ama, no será capaz de sentir amor.  Amarse a uno mismo no es volverse egoísta, sino que se trata de un proceso de sanación interior, sanar la sensación de que te quieren abandonar, de que quieren lastimar, de que nadie te ama.

Esa regresión inconsciente es una ilusión, nadie piensa en abandonarte, y los casos malos que le han pasado a otros han ocurrido en sociedades con menos disposición a la humanidad.  Realmente hay gente que te ama, y los que hayan abandonado no te abandonaron a ti, sino que realmente no entendieron el problema.  La sanación no está afuera, sino en ti mismo.

Puedes imaginar que tú eres dos personas.  Una persona es la persona que está leyendo ahora, y otra es el niño herido por la falta de amor y afecto, que come para sentir amor como el niño de pecho.  Debes empezar a resolver tu relación con ese niño que vive dentro de ti, un proceso que es muy difícil y que ocupará apoyo de los que te aman.  Si tienes miedo de hablar de esto, pídeles que lean esto.  Los que están a tu alrededor deben saber que cada vez que se te salga ese niño o entres en contacto con él vas a sentir mucha ansiedad, y los que te rodean deben saber que es parte del proceso.

Imagina que has guardado toda la basura de tu vida por años en el armario que tiene la puerta cerrada.  Ya está descompuesta y nauseabunda, y tienes que sacarla.  Al hacerlo la casa se llenará del hedor nauseabundo y desagradable, pero es un proceso desagradable pero necesario y saludable.  De igual manera cuando entres en contacto con ese niño interior, vas a experimentar sentimientos muy fuertes o dolorosos como parte del proceso inicial de sanación, ansiedades fuertísimas y pesadillas.  Trata de dosificar tu contacto con el niño interior, para que no te veas abrumado.  Allí la comprensión de las personas que te rodean es muy importante, para que no tengas una sobredosis de emociones.

El proceso de limpieza da un poco de miedo, causa angustia, pero debes saber que esa angustia no es real hoy, es una ilusión bioquímica del cerebro que aparece muy real ante tus ojos, pero es un espejismo.  Los miedos que experimentes no son tuyos, sino que es como vivir despierto una hipnosis y regresar a la niñez, pero debes aprovechar la ocasión para comunicarte con ese niño y decirle que le amas y que sienta todo tu amor.  Es muy abrumador y causa mucha ansiedad, por lo que sería recomendable que uses la ayuda de un psiquiatra para evitar que los niveles de ansiedad se vuelvan inmanejables.  Sí, así de fuerte es, y por eso es necesario que las personas que están cerca comprendan que lo que sientes no es ninguna niñería.

Usar la ayuda de un psiquiatra no significa que estés loco, y que esto lo entienda quien te apoye en el proceso.  Un psiquiatra no es un psicólogo que te ayuda a descubrir la manera en que piensas.  Un psiquiatra es un médico que prescribe medicamentos para regular procesos bioquímicos en el cerebro (pues el cerebro es un órgano más que puede sufrir desbalances también) y es una profesión que se parece mucho más a la neurología que a la profesión de "amarrar locos".  Los niveles de ansiedad y las depresiones son causados por desbalances bioquímicos en el cerebro que surgen cuando entras en contacto con el niño interior que siente dolor y falta de amor.

Errores comunes

En un intento desesperado por bajar de peso la gente recurre a muchas cosas y comete errores (Falsas ideas para “perder peso”):

  • Cambiar comidas por suplementos caros
  • Usar baños sauna
  • Automedicarse con anfetaminas, diuréticos o laxantes
  • Eliminar de la dieta grupos completos de alimentos
  • Realizar actividades que disminuyen masa muscular y metabolismo, que lleva a deshidratación o daño renal o de tiroides
  • Comprar los productos que venden para adelgazar, que incluyen máquinas exóticas de hacer ejercicios, medicamentos, fajas, y otros artilugios extraños.

Así como los bancos se aprovechan de los adictos a las compras, el comercio también se aprovecha de la desgracia de los que sufren sobrepeso.  En el camino mi esposa cometimos algunos errores menores. 

Gracias a un miembro de Comedores Compulsivos Anónimos, la que mencioné anteriormente, y un libro procedente de España sobre el tema que ella me suministró, fue que comprendí el problema y sus bemoles.  Mi esposa se negaba a asistir a Comedores Compulsivos Anónimos, así que tuve que educarme yo y hacer lo posible por hacer de psicólogo y cambiar el mundo de mi esposa.  Yo no pretendía que ella cambiara en el sentido de forzarla a cambiar, sino ir empujando poco a poco la conciencia acerca de todos los problemas del alma, sin tocar el tema del peso que en realidad era el síntoma.

La historia de quienes vencen el sobrepeso (y cómo lo hicieron)

Te preguntarás si mi esposa logró superar el problema.  Yo te diré que sí, y no fue fácil, pues igual que otros, pasamos por el gasto de dinero en formas inútiles de adelgazar antes de tener la información correcta.  Como dije antes ella subió de peso por 4 años, con distintos intentos frustrantes, pero como yo nunca me rindo, albergaba la esperanza de que si ella no desarrollaba un autodeterminación, tocaría fondo.  Y en efecto tocó fondo.

Ella no llegó a la diabetes o los problemas cardiacos que yo temía, pero sí a un problema de piedras en la vesícula que si bien no amenaza la vida de forma inmediata, es algo dolorosísimo, al punto que hay madres que dicen que prefieren dar a luz que sufrir eso.  El cuadro se puede complicar en cuanto a sufrimiento si se llega a tener problemas de páncreas o si se tiene un embarazo.  La operaron de la vesícula y hubo mala praxis y errores médicos que hicieron que en 7 meses se le llevara 11 veces a  emergencias, la internaran 9 veces y le aplicaran 4 procedimientos invasivos, tres de ellos cirugías, y uno de ellos extremadamente doloroso que consistía en insertar un drenaje con anestesia local en presencia de infección.

La estadía en el hospital desató muchos recuerdos inconscientes del bebé, con muchas ansiedades involuntarias al punto de que ella llegó a vomitar al oler la comida, y debido a la impericia médica que cree que los problemas del alma son cosa de una mala actitud, el problema le duró un mes en que estuvo a punta de suero sin probar bocado.  Al mes su condición era crítica porque no podía comer y llamaron a la psiquiatra porque creían que mi esposa era anoréxica (no la conocían bien) y ella pidió un calmante porque existía la posibilidad de pasar de nuevo por el procedimiento doloroso que le causaba mucha ansiedad.  El "calmante para caballos" la dejó tonta, un poco débil y algo torpe, como una persona borracha pero sin las incoherencias.  Mi suegra se asustó al verla así, pero yo no, porque yo sí sabía del efecto de esos medicamentos.  Con el calmante, ¡¡santo remedio!! Le paró la ansiedad incontrolable y finalmente pudo comer.

Mi esposa tocó fondo y la estadía en el hospital que fue bastante desagradable, le forzó irremediablemente a enfrentar al niño interior, y al salir del hospital ya había sanado, y bajó más de 20 kilos en ese tormentoso proceso, y hoy ella descubrió que su belleza es su escudo.  No es la manera que yo recomendaría para sanar al niño interno, ni para bajar de peso, pero eso es lo que pasa cuando se toca fondo.  El problema es que ella tuvo que tocar fondo y experimentar un proceso emocionalmente doloroso acompañado de un proceso médico muy doloroso también, que nos dolió a mí y a la familia de ella.  Pero ya pasó, afortunadamente.

Hubiera preferido que ella hubiese hecho las cosas por propia voluntad o como lo hizo Susie Owens. 

Susie Owens era una enfermera en los años 1980 que pasó de pesar 53 kilos a tener 80 kilos tras dar a luz.  Ella era una buena enfermera, pero al trabajar para un médico especializado en tratar obesidad se dio cuenta de que ella era un mal ejemplo. "Era embarazoso.  Los pacientes iban por ayuda para perder peso y ahí estaba aquella enfermera que era más gorda que ellos" narraba ella.

Afortunadamente en aquella época no existían todos aquellos productos que hoy vemos.  Fajas reductoras, medicamentos, exóticas máquinas de ejercicios, todos ellos productos que se venden con la esperanza del comprador de bajar peso.

Con una actitud determinada y la guía del doctor comenzó la transformación.  Ella limpió la comida basura de su dieta y dejó de usar el elevador de la oficina.  Fue un buen comienzo, pero era insuficiente.  Ella se unió a un club de salud.  Aprendió con la revista Muscles & Fitnes acerca de cómo tonificar el abdomen y con Vogue acerca de maquillaje y peinados.

Continuó su trabajo de esculpirse a sí misma hasta que estuvo en 60 kilos.  Luego envió unas fotos a Playboy esperando ser rechazada y terminó como modelo de página central.

Transmitiendo su aprendizaje a otros

Haber aparecido en Playboy le trajo muchos trabajos de modelaje. 

Susie se dio cuenta de lo poco que se entendía el problema y empezó una serie de charlas para ayudar a que la gente se educara sobre el tema.  Encontró que muchas mujeres no sabían mucho sobre sus cuerpos y cómo mejorarlos.

Una vez Susie conoció a Bill Liebowitz, dueño de la librería Golden Apple Book Shop a quien ella le había autografiado un poster, y quería que ella se convirtiera en logo de su negocio.  Anteriormente tenían un dibujo de una superheroina que se parecía algo a ella, y quería que la chica cobrara vida. Hicieron la sesión fotográfica y así fue.

Pero los clientes preguntaban por el personaje, que ni siquiera tenía nombre.  Entonces Bill hizo un concurso para darle nombre y junto con el escritor Mark Evanier quien era cliente frecuente, y el artista Steve Rude que hizo la portada, la historieta cobró vida, usando elementos de la vida de Susie.

La historieta de Flaxen había nacido.  En este primer ejemplar ella es una enfermera con sobrepeso que es golpeada por un rayo y cuando ella gana autoconfianza y se siente positiva se convierte en Flaxen, pero cuando se vuelve negativa y depresiva, algo muy común en personas con sobrepeso, ella vuelve a ser como antes.  Tras convertirse ella logra salvar a una mujer con sobrepeso que ha sufrido un desamor y que estaba por suicidarse, y reflexiona acerca de cómo la gente cree que se cuerpo genial era gratuito y cómo los demás no comprendían las penurias del sobrepeso. 

La historieta no fue tan famosa como ha pasado con otros superheores y pienso que podría ser porque la gente no comprende a los que tienen este problema.

Hay esperanza

 Cuando sabes que Susie llegó a pesar casi el doble de su peso, sabes que hay esperanza.  Cuando sabes que mi esposa atravesó por todas las penurias que las personas con sobrepeso han atravesado, comprendes que sí hay una salida.

Yo había comprado la revista hace mucho tiempo, principalmente por mi afición a las historietas, pues me gustó el aspecto retro de los comics.  Cuando la psicóloga de Comedores Compulsivos Anónimos me explicó el problema y los mecanismos que operaban, entendí que eran los mismos que se detallaban en la historieta, y se la mostré a mi esposa.  Había una rara mezcla de esperanza y desesperanza, deseo de superación y rechazo hacia la solución, pero logré sembrarle la semilla de que era posible salir del agujero.  Mientras tanto, hasta llegar al punto en que ella empezó a levantarse, ella escondió la revista de la misma manera en que escondía sus sentimientos, y hoy ya puede verla sin problemas y entender lo que Susie Owens entendió y aprendió.

Si ves la foto de Susie delgada probablemente te causará repulsión y rechazo (eso mismo le pasó a mi esposa).  Pero es para mostrarte que es posible.  La vivencia de Susie se incluyó en el ejemplar de la revista Flaxen, porque detrás de ese cuerpo fabuloso estuvo la vivencia de la chica con sobrepeso que sufrió mucho.  Y aunque no creo que Susie sea un ejemplo a seguir por parte de niños y jóvenes en virtud de su aparición en Playboy, su deseo de transmitir lo aprendido por ella acerca de este problema no merece dejarse en el olvido, ni dejarse de lado.

No es necesario ser supermodelo para vivir feliz (mi esposa entiende eso), ni tratar de adaptar el cuerpo propio al de supermodelo, sobre todo si la modelo tiene una genética distinta.  Lo importante es alcanzar un nivel saludable, y sentirse bien consigo mismo.

Si has leído mi blog sabrás que no creo en el imposible y creo en cambiar el mundo.  Pues bien, he tenido que cambiar el mundo más inmediato, el mundo de mi esposa que empezó como una mujer con sobrepeso que iba empeorando y que tenía un profundo dolor en el alma que no se había curado.  Hoy ella es más feliz, más ágil, se siente mejor, pero eso no llegó de forma gratuita ni fortuita.  El escudo de mi mujer es su nueva belleza, la belleza de estar sana, la alegría de poder moverse mejor, un semblante distinto, y la autoconfianza que trae haberse dado cuenta de que sí le aman y que la falta de amor era sólo un recuerdo de un distante pasado.

La frustración de los que no han tenido éxito radica simplemente en la falta de información.  Busca esa información, ayúdate a ser feliz, resuelve el problema, o puedes esperar a que la vida te lleve al doloroso punto donde no hay más remedio que hacerlo de todos modos.

Si te sientes mal porque ahora la moda está en las figuras esqueléticas, debes sentirte mejor, porque las mujeres normales están recuperando terreno (XXL: las modelos del nuevo siglo)

Lo que cuenta mi esposa

Mi esposa cuenta que es preciso romper con lo negativo, porque al llenarse de cosas negativas, se enferma el cuerpo y el alma (¿calza con lo que decía Owens?).  Al llenarse de cosas negativas, no había una forma constructiva de canalizar la inseguridad, la ira y el dolor.  Y precisamente lo negativo era lo que ella usaba para tratar de canalizarlos.  Llenarse de cosas negativas sólo conduce a irse hasta el fondo, dice ella. 

Ella solía ver películas de terror "Gore" y escatológicas, y empezó a llenar su mente con eso al sentir ansiedad, hasta que un día vio una película demasiado fuerte que excedió su capacidad e insensibilidad humana ante el dolor ajeno, y se desató el dolor en su cuerpo.  Cuanto más se llenaba de oscuridad, cada vez que veía algo más crudo y más feo, empezaba a sentirse mal, especialmente con lo escatológico.

Para mi esposa el aspecto que le dio fortaleza para superar el problema y curar su alma, fue aferrarse a Dios y glorificarlo, y llenar el vacío interior con Dios.  Sé que ha de ser difícil de comprender para aquellos que no crean en Dios, pero sí he de decirles que para ella tiene un significado, y ese significado es lo que la mantuvo con vida y lo que le ayudó a salir del agujero exitosamente al enfrentar todo lo que pasó.  Si has de salir del agujero, probablemente necesites comprender a Dios de la manera en que ella lo entendió.

Dice ella que no se crea que por haber salido no se puede volver a caer en el problema de sobrepeso.  Ella cuida mucho su autoestima para no caer y echar marcha atrás.  Hacer uso de la nutricionista y del apoyo de seres queridos es clave para lograrlo.

Las dos maneras

Sólo hay dos maneras de lograrlo, o decidirse a curarse y aplicar la autodeterminación y la disciplina como Susie Owens, o esperarse y tocar fondo de manera dolorosa como mi esposa para ganar conciencia del problema y empezar a salir del agujero.  Si miramos con detenimiento suena exactamente como la situación de EUA que se llena con el sobrepeso de la deuda a punta de comerse compulsivamente el dinero.  La negación del problema de adicción y sobrepeso es similar a la negación política en EUA hacia las soluciones y las correcciones.  Sin embargo no todo son malas noticias en EUA.  Científicos del Instituto Nacional de Diabetes y de Enfermedades Digestivas y Renales presentaron un programa interactivo llamado Body Weight Simulator que indica a la persona qué tipo de ejercicios realizar y sugiere una manera de alimentarse (Plan ‘en línea’ para bajar de peso se adapta a metabolismo).  Si bien esto ataca la parte física, en realidad no cura la enfermedad del alma.

La razón por la que yo aposté a no tratar de detener a mi esposa y ponerle límite fue porque eso sólo aumentaba el problema de la adicción, porque aumentaba la ansiedad, no curaba la causa y en esencia haría más complicado el problema.

Si has de atacar la causa del sobrepeso, cura tu alma para que no tengas ansiedad.  Y para resolver el problema del sobrepeso acude a un nutricionista.  Cada cuerpo es distinto y no hay dietas estándar para adelgazar.  Olvida todos esos productos exóticos y tratamientos mágicos y caros que la vida no es tan complicada.  Y es entonces que uno se pregunta si la crisis de sobrepeso de deuda de EUA también tiene que ver con un dolor en el alma colectiva que no ha sido sanado.

  1. en respuesta a Paparajote
    #12
    18/07/11 00:39

    Con lo facil que es perder en algunas facetas de la vida.
    s2

  2. en respuesta a Scoralstom
    #11
    17/07/11 15:08

    Lo jodido es que según te haces mayor más cuesta perder peso...por lo menos a mí

    Saludos

  3. en respuesta a Paparajote
    #10
    17/07/11 14:28

    Gracias,yo intento comer cada 2 horas, eso si, lo menos posible.
    s2

  4. en respuesta a Scoralstom
    #9
    17/07/11 13:08

    Que quede claro que marco el "Me gusta" no porque estés jodido del pié si no para que te mejores, jejeje

    Yo ahora, porque tengo que perder algo de peso estoy desayunando, cosa que hacía muy mal, ceno poco y temprano e intento comer 4 o 5 veces al día.

    Saludos

  5. en respuesta a Javieron1
    #8
    17/07/11 09:03

    En el pie derecho, tengo pie cavo y ademas piso mal, me ha salido hace 5 meses un dolor al lado de los dedos y para evitar el dolor he estado pisando peor,jeje y ahora tengo el pie que me duele por todos los sitios, me han recomendado adelgazar y bastante.
    s2

  6. en respuesta a Javieron1
    #7
    17/07/11 05:03

    El problema del peso es un problema dual. Uno es el de salud, que requiere que uno esté en el peso-talla para no tener problemas futuros. Otro es el de autoestima, que se cura al curar el alma. Se puede ser feo o guapo (todo depende del cristal con que se mire) que al final lo importante es estar saludable y feliz. Lo de guapo es un asunto relativo, depende de los gustos, porque recuerdo para unas mujeres yo no despierto ni una hormona, y para mi esposa yo soy guapo (¿acaso los ojos del amor?). En esos asuntos de ser feo o guapo no hay nada escrito, lo cual deja todo en dos palabras: salud y felicidad. No se puede ser billete de $100 para caerle bien a todos.

  7. en respuesta a Scoralstom
    #6
    17/07/11 00:44

    buenas noches:

    Mido 1.77 y peso 88 kilos, evidentemente tengo sobrepeso y sería ideal bajar (uno es coqueto y quiere llegar a viejo)yo si que tendría que bajar hasta los 75-76 que dices y me quedaría perfecto. Me deja perplejo lo que dices "si quiero poder andar debo de adelgazar", mucha gente tiene sobrepeso y anda normalmente, que problema añadido tienes?

    Javier

  8. en respuesta a Scoralstom
    #5
    16/07/11 19:21

    Mi esposa tenía dudas acerca de la idea de que yo escribiera sobre esto, pues ella desde pequeña fue objeto de burlas por el peso, pero como yo sí estuve en contacto con gente de comedores anónimos, sabía que compartir esta experiencia ayudaría a otros.

    Habrá quienes no te entiendan, si recuerdas mi post sobre la gente "normal", sabrás que no se puede ser normal. Entonces al entender eso no tienes más la presión de tratar de ser normal.

    Para ser creativo, ¿hay que estar un poco loco?
    https://www.rankia.com/blog/comstar/853348-para-ser-creativo-hay-que-estar-poco-loco

    Dice la sabiduría popular que "la suerte de la fea, la bonita la desea" de modo que no debe ser impedimento para que una apariencia física sea obstáculo para que tengas una vida feliz.

    No luches contra la báscula, lucha contra tu verdadero enemigo, la ansiedad. La ansiedad es la que te hace caer en batalla. Tus armas son el apoyo de tu familia, un grupo de apoyo, puede incluso ser un psiquiatra que es el médico que prescribe medicamentos. Tu enemigo, la ansiedad, usará los comerciales de TV para hacerte sentir inferior, usará las burlas inconscientes de los que no entienden. En todo sentido puedes personificar a esa ansiedad como un demonio, si lo deseas, porque así tendrás una identidad que representar.

    Ese demonio surge del dolor del niño que se siente no amado, abandonado. Tienes que alcanzar a ese niño herido y curarlo, en el reino del inconsciente y del subconsciente, algo que es bastante complicado y tendrás que aprender mucha psicología para lograrlo y ser mucho más valiente que los demás. Se que lograrás tu misión, no me queda la más mínima duda.

    Entonces tienes en tus manos una especie de aventura surrealista en tu propia psique al estilo de Dr Who porque tendrás que viajar en el tiempo, pero contrario a la aventura televisada, tu sientes los efectos y verás al demonio de la ansiedad tratando de conquistarte. Será una montaña rusa de de emociones, una aventura interior que nadie comprenderá. Pero no por ello es algo que nadie más experimenta.

    El precio de perder es perder tu salud y tu vida, en un sentido físico literal. Y el precio de ganar es ser feliz, poder amarte a ti mismo, estar en paz con tu niño interior, en una eterna lucha interior en la que le robarás terreno al demonio de la ansiedad.

    Y cuando hayas superado la mayor parte del problema, se que ayudarás a otros. Es que la vida nos pone a aprender cosas, y cuando ya las hemos aprendido, nuestro deber es transmitir lo aprendido, para que otros que están aprendiendo puedan alimentarse. Yo no viví lo que vivió mi esposa, pero sí me toco aprender la parte psicológica para guiarla a ella, y pude observar y analizar todos los días su evolución, hablar con ella de lo que sentía, descubrir en ella los rasgos arquetípicos presentes en su situación.

    Y aunque físicamente yo no viví eso, si puedo decir que tuve que sumergirme en ese mundo con ella, entender la lucha, para sacar a mi esposa del agujero y mantenerla afuera. Y por eso te entiendo, y te insto a salir adelante en este viaje arquetípico, digno de un guión de un libro al estilo de la dimensión desconocida.

    Si entiendes a la ansiedad como demonio, te puede ser más fácil entender lo que significa "buscar a Dios", y sabrás la diferencia entre rodearte de cosas negativas o positivas, y llenar tu mente de cosas negativas (rendirte ante el demonio) o positivas (llenarte de Dios).

  9. en respuesta a Comstar
    #4
    16/07/11 17:58

    Toda la vida ha sido una lucha contra la bascula, afortunadamente tampoco mi sobrepeso ha sido excesivo, lo que mas me molestaba era el desorden alimentario, comer sin ganas solo porque hay que comer y la sensacion de barriga llena constante, esta vez ya no tengo mas remedio, si quiero poder andar debo de adelgazar si o si, mido 1,83 y llegue a los 101, mi peso ideal y al que voy a llegar 75-76, ahora estoy en los 91.
    s2

  10. en respuesta a Scoralstom
    #3
    16/07/11 17:27

    Que bueno que ya vayas de vuelta hacia arriba, pues tras tocar fondo sólo se puede hacer dos cosas: O empezar a subir, o comenzar a cavar. Espero que al tocar fondo no tengas una situación muy difícil a la hora de salir adelante.

    Debes saber que no estás sólo, que hay muchísima gente como tú con ese problema, y que la causa del problema está en el alma y no en el cuerpo. Cura tu alma y cura tu cuerpo. No será nada fácil, pero confío en que saldrás adelante. Será difícil. Habrá adelantos y retrocesos, pero con un apoyo contínuo de las personas cercanas, y con esta información, no estarás dando palos de ciego en la búsqueda de la solución.

    Busca ayuda, porque hacer las cosas solo es muy difícil. En lo personal creo que mi esposa se equivocó al no querer acudir al grupo de Comedores Anónimos, de modo que tuve que ser yo quien guiara su proceso, poniendo al tanto a mi suegra para que me ayudara también. Ella sola no habría podido salir.

  11. #2
    16/07/11 12:12

    Esta ha sido mi lucha desde pequeño, ahora llevo bajados 10 kilos y creo que he tocado fondo, el sobrepeso me tiene sin poder andar varios meses.
    s2

  12. #1
    15/07/11 19:14

    Excelente. Esta es otra de las razones por las que las comedias románticas no son de mi agrado. Siempre presentan a todos como guapos, esbeltos, muy cachas pero la realidad no es así y esto muchas veces influye en los [email protected] y entran en una obsesión o depresión. Sé que la culpa no es de las películas pero aún así su influencia en poderosa.

    Saludos.

Cookies en rankia.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Configuración de cookies”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra política de cookies.

Aceptar