En arte, respeta tu trabajo. El precio, el branding y el respeto

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Dicen que "el arte no es un empleo de verdad" y dependiendo de lo que hagas, si trabajas en arte, podría ser verdad. Hoy hablaremos sobre respetar tu trabajo y el branding implícito en el precio.

El negocio del arte, primero es negocio y luego es arte


El problema de dedicarte al arte es que si te dedicas a ello para ganar dinero, debes convertirte en 3 personas. Un artista, un contador y un vendedor. Significa que sólo puedes dedicar un tercio de tu tiempo al arte y dos tercios a los "negocios".  Cuando quisiste dedicarte a las artes te imaginaste recluido en un sótano con libertad creativa y teniendo un mecenas que te paga los gastos.  Ponerte a hacer aburrida contabilidad, calcular precios, mantener la liquidez bajo control para evitar problemas con las cuentas, y ser un vendedor que sin saber cómo conocer nuevos clientes, especialmente en tiempos de pandemia, debe vender lo suficiente para pagar las cuentas.  Encima te encuentras con casos de ofertas de gentes que creen que tú naciste ayer.  Sí que hay algunos artistas millonarios, que no necesariamente son los más talentosos, pero sí personas de negocios, pues esa es su habilidad. 

Si no eres el próximo gurú de los negocios, quizás necesites pensar algunas cosas simples y básicas que voy a discutir aquí.

Cuando no sientes que tu arte vale


Tienes la presión de pagar cuentas y los trabajos no están llegando con la frecuencia que quisieras, y sientes la misma desazón que siente el desempleado cuando no encuentra empleo. 

Con la autoestima por el suelo, sientes que tu arte no vale. Debes ser sincero. Si no tienes el nivel técnico, ni tampoco la estética que hace atractivo tu arte, entonces nunca vas a tener ni un sólo cliente.  El saber que tienes un nivel para lanzarte al arte comercial, es una tarea previa al emprendimiento, asi que no vengas ahora a pensar que tu arte no vale.

Si ya tuviste un cliente contento, es que tu arte vale algo. Si no tienes clientes, es porque el vendedor no está haciendo su trabajo.  Vas a tener que tomar al vendedor y ponerle las barbas en remojo. No dejes que el vendedor ponga excusas diciendo que tu arte no vale.

Hay 3 razones por las cuales el vendedor no hace su trabajo:
  • No quiere hacer el trabajo.  Te desagrada vender. Te estás obligando 
  • No sabe hacer el trabajo. No conoces nada sobre el proceso de vender.
  • No puede hacer el trabajo. No tienes habilidades dificiles de entrenar o difíciles de capacitar necesarias para ser vendedor.

Evaluando ofertas de negocios


Cuando te lanzas al mundo del arte como emprendedor te vas a encontrar con cosas como estas.



Están ofreciendo $100 (85 euros) por un dibujo de una persona con muchos animales jugando. Y te dan un plazo de 5 días.  Si te pagan como cajero de McDonald's en Alberta, Canadá, estarías ganando $15 por hora. 

Pero como eres emprendedor, tienes 3 rubros de costes: 
  • Salarios (mano de obra)
  • Materiales
  • Gastos indirectos (teléfono, internet, lus, agua, alquileres, etc) y rentabilidad (utilidad).
Una forma genérica de estimar, si debes entregar artes en físico, es tomar el coste de materiales y multiplicar por 3.  De otro modo tomas el salario y lo multiplicas por 3 y ya tienes el precio estimado.

Si dividimos los $100 entre 3, en realidad este cliente está contratando a un cajero de McDonald's por $33.33 y como artista vas a cobrar como cajero de McDonald's y eso significa que ese cliente te está contratando por 2 horas y 13 minutos. Si no crees que tu mayor aspiración en la vida es ganar como cajero de restaurante de comida rápida, deberías cobrar más.  Y francamente 2 horas es muy poco tiempo para entregar un dibujo como el que el posible cliente quiera contratar.

¿Cómo sabes si estimas bien el tiempo?  Un artista de comics de esos de antaño que hacían comics excelentes, dibujaba las páginas al doble del tamaño y con su maestría y eficiencia de relámpago, tardaban 12 horas haciendo una página dibujada y entintada, que otros artistas promedio durarían 3 días haciendo.  Es decir, la productividad, y no sólo el talento, importa.  Tienes que conocer tu velocidad para hacer artes para determinar si un pedido es justo.

No sólo eso. Vas a gastar tiempo negociando, y luego aprobando artes o haciendo cambios y correcciones solicitadas por el cliente.  Todo ese tiempo se debe estimar y contabilizar como coste de mano de obra.  


En esta oferta, quieren contratarte para que le hagas tarjetas por $15 cada una.  Como el salario es un tercio, en realidad te pagan $5 por tarjeta y con salario de cajero, eso significa que no deberías gastar más de 20 minutos en hacer la obra solicitada.

Si la tarjeta tiene un tamaño normal podríamos hablar de tarjetas de 2 x 2.5 pulgadas y siendo pequeñas podrían ser de 2 x 1,25 pulgadas. Pero como las artes deben hacerse siempre a mayor tamaño del solicitado, podríamos pensar que  2 x 1,25 pulgadas a 600dpi (que el trabajo final se requiere a 300dpi) equivale a 1200x750 pixeles.

¿Será que puedes hacer una tarjeta en 20 minutos o menos a 1200x750 pixeles?



En esta oferta no hay paga. Sólo hay un contacto de negocios. Supongo que tu casero también podría aceptar darte alojamiento a cambio de ser su contacto de negocios también y el supermercado también aceptará lo mismo.



Esta oferta contrata a un cajero de McDonald's por un monto entre $17 y $20 para hacer 5 dibujos con simple delineado. Es decir, entre $3.33 y $4 que contrata dibujos que a precio de cajero debes completar en 13 minutos.

El precio del respeto


Si tienes presión de pagar cuentas y no hay suficientes ingresos, tu autoestima baja puede empujarte a bajar el precio y aceptar ofertas como las mostradas anteriormente.  Si haces eso, no sólo te estás faltando el respeto, sino que estás arruinando tu negocio.

En el mundo de Internet existe toda clase de gente.  Hay quienes quieren comprarte tu coche de digamos $25000 y te dicen "en este momento sólo tengo $10000". Hay quienes querrán cambiarte tu coche nuevo por una motocicleta vieja usada.  Y entonces debes declinar.

Si sabes lo mínimo sobre ventas, deberás saber que por cada 100 personas a las que trates de vender, 10 personas mostrarán muchísimo interés pero sólo una comprará lo que ofreces.  Tener a esas 10 personas es toda una falsa alegría, muy decepcionante, pero así ha fuincionado el mundo de los negocios.  Y encima de ello, tus habilidades sociales son las que te permitirán o no cerrar el trato.

De esta forma, sientes que pierdes tu tiempo como vendedor.  Y eso sin que empieces a pensar en hacer artes y en ser contador de las cuentas por pagar que ejercen presión sobre la billetera.

Pero hay una cosa que no debes olvidar Si cobras muy caro, no te buscarán, pero si cobras muy barato, no sólo ganas menos dinero, sino que encima estás dañando la marca de tu negocio, porque aunque no lo creas, un precio bajo sugiere al cliente que lo ofrecido es de más bajo valorque el que realmente tiene.  No te conviene cobrar barato, no ya por un tema de justicia, de pagar tus cuentas o de una contabilidad balanceada para hacer crecer el negocio, sino porque tu marca comercial es lo único que tienes, aparte de los clientes que tengas.  Si tienes malos clientes, y encima cobras barato, tu marca se daña y entras en la zona de los negocios zombies que ni están vivos ni están muertos.

Respetar tu propio trabajo es necesario si trabajas en arte.  La "presencia de marca" que tengas es lo único que te será de utilidad en el largo plazo.  Si no conoces este concepto buscar videos de "personal branding".  

Tus padres te dijeron que "el arte no es un empleo de verdad" y quizás tienen razón. Es que puede ser que te vaya mejor si te haces cajero de McDonald's que si trabajas en arte, pues el arte como negocio, primero es negocio y luego es hacer arte. Y si esta no es la forma de vida que quieres, y tienes aspiraciones, vas a tener que buscarte un empleo de verdad.

Yo sé que no es lo que esperabas escuchar. Pero es mejor saberlo que aprender tocando fondo.  La decisión es simple. Si calificas para perfil de artista, contador y vendedor, podrías tener éxito. De lo contrario búscate un empleo de verdad.  Y si decidiste quedarte en el arte, aunque sea difícil, piensa en el "personal branding" y respeta tu trabajo a la hora de definir los precios.  Si no lo haces, dañas tu futuro.

  1. en respuesta a Cogito
    -
    #2
    13/09/21 03:51
    Puse el caso del arte, porque muchas veces el artista no entende bien que su trabajo es un negocio. Si eres autónomo o técnico queda mucho mas claro que se trata de una actividad remunerada.  El caso del artista sirve muy bien para ilustrar temas "filosóficos" del emprendedurismo.
  2. #1
    12/09/21 08:41
    Originalisimo artículo @Comstar, y no por ello menos cierto. Felicidades!

    Y no creo que sea tan exclusivo para los artistas. Me dedico a actividades tecnicas, que no artísticas, pero desde luego  mi actividad "principal" no sobreviría sin  dedicar muuucho tiempo a las otras  2 actividades que comentas:. Ventas/Comercial, y Administrador/Contable.

    Y creo que hoy día eso pasa en casi  cualquier profesional. Si encima eres autonomo o empresario....más.

    Lo decuidado de la marca y precios....también coincido!
    La gente no suele darse cuenta de lo que te piden hasta que les das la vuelta: 

    A:  Si
     decidiera contratarte para hacer trabajo  que me cobrarías? " 
    B:. He de calcularlo, pero pienso que sobre 2000€
    A: pues solo puedo pagarte 800.., porque tan caro?
    B: porque tengo estos y estos gastos, etc...
    A:. Pues a mí me pasa lo mismo.

    Un saludo rankiano a [email protected]

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