La Fed mantiene tipos en el debut de Warsh y abre la puerta a una subida antes de fin de año
La Fed mantiene tipos en el debut de Warsh y abre la puerta a una subida antes de fin de año
Kevin Warsh debuta al frente de la Reserva Federal manteniendo los tipos en el 3,5%-3,75%, pero el giro restrictivo del cuadro de puntos abre la puerta a una subida antes de fin de año. Repasamos su primera reunión, el recorte del comunicado y los cinco grupos de trabajo.
La Reserva Federal cerró este miércoles su cuarta reunión del año sin tocar los tipos de interés, que permanecen en el rango del 3,5%-3,75%. Pero la cita pasará a la historia menos por la decisión, ampliamente descontada por el mercado, que por todo lo demás. Era el estreno de Kevin Warsh al frente del banco central, y el nuevo presidente dejó claro desde el primer minuto que su mandato no será una continuación del de Jerome Powell, sino una ruptura.
Kevin Warsh durante su primera rueda de prensa al frente de la FED
Con la inflación en máximos de más de tres años y un repunte energético derivado del conflicto en Oriente Próximo, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) no solo aparcó cualquier expectativa de recorte, sino que el cuadro de proyecciones apunta ahora hacia una posible subida. Los mercados reaccionaron con caídas en la renta variable y un repunte de los rendimientos del Tesoro, mientras digerían un giro de guion que va mucho más allá de un simple comunicado.
Warsh se estrena manteniendo tipos
La votación para dejar los tipos sin cambios fue unánime (12-0), y manteniendo el rango de tipos donde está desde que la Fed los bajara tres cuartos de punto a finales de 2025.
Hasta ahí, lo previsible. La sorpresa llegó en el cuadro de puntos, el famoso dot plot, que recogió un claro giro restrictivo respecto a marzo de cara a próximas reuniones de la FED. La mediana de las proyecciones sitúa ahora el tipo de los fondos federales en el 3,8% para finales de 2026, frente al 3,4% que se preveía en marzo, lo que implica una subida de 25 puntos básicos antes de que acabe el año.
De los 18 miembros que aportaron previsión, nueve esperan al menos un alza en 2026. Es un vuelco notable respecto a hace solo tres meses, cuando el miembro promedio del comité todavía contemplaba un recorte.
El detalle más comentado fue la ausencia de un punto en el gráfico. El propio Warsh confirmó que era el suyo y que había decidido no aportar previsión, fiel a su escepticismo histórico sobre esta herramienta. "No presenté un punto para mí. No resulta útil en la conducción de la política", afirmó en la rueda de prensa, donde dejó entrever que el instrumento podría desaparecer en una futura revisión de las comunicaciones del banco central.
El telón de fondo justifica la cautela. El IPC de mayo escaló hasta el 4,2% interanual, y aunque la inflación subyacente, que excluye energía y alimentos, se moderó hasta el 2,9%, el banco central lleva cinco años por encima de su objetivo del 2%.
La Inflación en EEUU volvió a marcar 4,2% tras 3 años de ajuste por debajo del 3% | Fuente: FOMC
A la vez, el mercado laboral sigue resistiendo, con una media de 188.000 empleos creados en los últimos tres meses y un paro estable en el 4,3%, lo que debilita el argumento para abaratar el dinero.
Un comunicado a hachazos y el adiós a la forward guidance
Si la decisión sobre tipos era previsible, el comunicado fue cualquier cosa menos eso. Warsh, que durante años ha criticado a la Fed por comunicar en exceso, redujo el texto a apenas 130 palabras, frente a las 341 del comunicado de abril.
Más de la mitad recortada de un plumazo. El nuevo presidente eliminó toda referencia a la forward guidance, esa orientación sobre el rumbo futuro de los tipos que el mercado utilizaba como ancla para anticipar la senda de la política monetaria. Es un cambio radical respecto al estilo de Powell, que daba pistas de forma proactiva.
Warsh defendió la poda con su característica sequedad:
Es un poco más corto, un poco más simple y prescinde de parte del lenguaje antiguo. [...] Ese comunicado se limita a darte los hechos, según nuestro mejor juicio.
La retirada de la orientación tiene consecuencias prácticas. Al desaparecer el ancla, los activos sensibles a los tipos quedan expuestos a mayor incertidumbre, y eso ayuda a explicar la reacción del mercado.
El S&P 500 cerró en negativo, mientras el rendimiento del bono a dos años subía con fuerza ante la perspectiva de un endurecimiento que ahora se considera vivo, con la herramienta FedWatch de CME Group asignando más de un 60% de probabilidad a una subida en octubre.
Dot Plot del 17 de junio 2026 @ Fuente: FOMC
Lo que no cambió fue el compromiso con el objetivo de precios. Preguntado por si se replantea la meta del 2%, Warsh fue tajante en que se mantiene. "Ese es el objetivo de inflación largamente sostenido por la Reserva Federal, del 2%", respondió. Y añadió una frase llamada a circular.
El 'dos' está a la izquierda del punto decimal. Por ahora, el 'cero' está a la derecha.
"Un nuevo capítulo": cinco grupos de trabajo para reformar la Fed
La parte más ambiciosa llegó en la rueda de prensa, cuando Warsh anunció la creación de cinco grupos de trabajo para revisar áreas centrales de la conducción de la política monetaria:
Comunicaciones
Balance del banco central
Fuentes de datos
Marco de inflación
Y un quinto bloque dedicado a productividad, empleo y el impacto de la inteligencia artificial.
Un programa de revisión institucional de calado que confirma su promesa previa de un "cambio de régimen".
Lo que hemos dado a los mercados es un nuevo capítulo para el banco central. [...] Esto es mucho cambio para que los mercados lo digieran"
Entre los asuntos sobre la mesa figura el balance de 6,7 billones de dólares, que Warsh ha defendido reducir, aunque el comunicado mantiene por ahora la política de "reservas amplias" en el sistema bancario sin planes inmediatos de recorte.
Hoja de Balance de la FED por encima de los 6,7 billones de USD | Fuente: FOMC
El nuevo presidente espera que los grupos empiecen a trabajar en las próximas semanas y que la mayoría concluyan antes de fin de año. Defendió la iniciativa apelando al debate interno, con una imagen muy suya. "Podemos estar de acuerdo con algunas de las recomendaciones, en desacuerdo con otras, tener una buena pelea familiar al respecto", dijo, "pero lo que salga de ellas hará, eso espero y creo, que la discusión que tengamos internamente sea mejor, más fuerte."
Por encima de la reforma planea el mensaje político. Warsh insistió en reforzar la credibilidad antiinflacionista de una institución que lleva un lustro por encima de su objetivo, algo que él mismo lamentó.
El compromiso de cumplir es firme, unánime e inequívoco, y ese es, creo, un mensaje importante que hemos echado en falta durante cinco años, y vamos a arreglarlo.
Una declaración de intenciones que sitúa el listón alto justo cuando el presidente que lo nombró, Donald Trump, esperaba de él tipos más bajos, no la antesala de una subida.