Según la experiencia de Fisher Investments, la mayoría de los inversores han escuchado alguna vez sobre los beneficios de la diversificación y sobre la importancia que revista para la estrategia de la cartera. En nuestra opinión, la diversificación constituye un aspecto clave en cualquier estrategia de cartera eficaz y que esté diseñada para lograr los objetivos y necesidades a largo plazo a la vez que se gestiona el riesgo. Sin embargo, en muchos casos, tal como opina Fisher Investments tras analizar las carteras de los inversores, existe cierta confusión a la hora de aplicar la diversificación. Repasemos esto juntos y examinemos algunos puntos clave que debemos tener en cuenta.
¿Por dónde empezar?
En nuestra opinión, las estrategias de inversión bien diseñadas comienzan por evaluar los objetivos, necesidades y horizonte temporal del inversor (es decir, el tiempo que debe trabajar la cartera para financiar esos objetivos y necesidades), así como su tolerancia al riesgo. Tras analizar todo lo anterior, se establece una asignación de activos, es decir, una combinación de acciones, bonos, efectivo y otros valores acorde con los factores exclusivos del inversor. Según los análisis de la historia del mercado llevados a cabo por Fisher Investments para formar su opinión, se trata de la decisión más importante que debe tomar cualquier inversor. Un famoso estudio determinó que más del 90 % de la variación en la rentabilidad de la cartera a largo plazo se deriva únicamente de la asignación de activos. Por lo tanto, es un aspecto fundamental.
Sin embargo, la asignación de activos, por sí sola, no implica la diversificación. Según nuestra experiencia, muchos inversores confunden ambos conceptos. La diversificación sucede a la selección de una asignación de activos particular. Se trata de un esfuerzo por mitigar los riesgos específicos de una empresa, sector o país mediante la distribución de la exposición dentro de la clase de activos y la combinación de categorías con diferentes factores.
Por ejemplo, dentro de los mercados de renta variable, se diferencian 11 sectores de acuerdo con los estándares de clasificación industrial creados por los proveedores de índices S&P Global y MSCI. El mayor, el de la tecnología de la información, representa alrededor del 28 % del índice MSCI World, un indicador de 23 mercados desarrollados de todo el mundo. El sector más pequeño, el inmobiliario, representa alrededor del 2 % del mismo, y los nueve sectores restantes se encuentran comprendidos entre ambos. Para nosotros, una verdadera diversificación de la renta variable implica la probabilidad de contar con cierta exposición a la mayoría de estos 11 sectores. Además, una cartera con mucha más exposición a un sector que su peso en un índice mundial corre el riesgo de estar excesivamente concentrada por sector.
Para conseguir lo anterior, creemos que resulta esencial repartir los activos entre sectores con diferentes factores fundamentales. Según los análisis de la historia del mercado llevados a cabo por Fisher Investments para formar su opinión, el precio del petróleo provoca las mayores fluctuaciones en el sector energético. El sector tiene unos costes fijos elevados (la perforación de pozos y los aparatos asociados para transportar y refinar petróleo no son baratos), por lo que el precio determina la rentabilidad de una empresa. Entretanto, un valor del sector industrial puede ser un gran consumidor de energía. Obviamente, estos acontecimientos tienen diversos efectos fundamentales. Por lo tanto, creemos que tiene sentido combinar estos escenarios de acuerdo con las expectativas económicas.
Lo más problemático, en nuestra opinión, es la falta de diversificación a nivel empresarial. Según la experiencia de Fisher Investments, la cantidad de inversores con grandes participaciones en acciones individuales o en un puñado de empresas es bastante elevada. La diversificación tiene por objeto mitigar esta situación mediante la distribución de las participaciones en un sector o país. Su objetivo es reducir el riesgo de que, si una empresa sufre un revés específico (como la pérdida de beneficios, la reorganización del equipo directivo o el lanzamiento fallido de productos), sus acciones no se vean perjudicadas. Cuando se trata de un sector minúsculo, como el inmobiliario, puede ser aceptable que la cartera solo invierta en una participación. No obstante, en sectores más grandes, como el de la tecnología, resulta más conveniente distribuir los activos entre múltiples acciones.
Asimismo, en el caso de los bonos, diversificar en función del tipo de bono (por ejemplo, corporativo frente a soberano), del vencimiento (corto frente a largo) y del emisor individual, es, en nuestra opinión, una decisión sensata por todas las mismas razones. Si algo sale mal, contar con un gran número de bonos del mismo emisor puede aumentar el riesgo.
Sobre los fondos
Los fondos pueden ayudar en este sentido, ya que la mayoría de ellos ofrecen diversificación instantánea a nivel empresarial. No obstante, los inversores que poseen fondos quizá tengan que profundizar en sus posiciones y su estrategia para determinar su alcance y la diversificación de sus sectores. Según la opinión de Fisher Investments tras analizar las prácticas del sector, es un error suponer que el nombre de un fondo transmite con precisión detalles sobre su funcionamiento. Es importante observar las posiciones, las prácticas y el historial del fondo. Además, los inversores que poseen varios fondos corren el riesgo tanto de solapamiento (concentrarse involuntariamente en un valor porque más de un fondo lo posee) como de contradicción (un fondo de renta variable puede comprar una empresa mientras que otro la vende). Por lo tanto, aunque los fondos pueden ayudar a diversificarse, no creemos que sean una herramienta mágica que garantice el éxito.
Mantener una expectativas realistas
Mantener una buena diversificación en los distintos sectores, países y empresas implica que, probablemente, será necesario invertir en algunos activos que no funcionan bien, mientras que otros están en auge. Esta es la naturaleza de cualquier cartera bien construida y es un hecho simple con el que creemos que los inversores se sentirán cómodos. Según los análisis de la historia bursátil llevados a cabo por Fisher Investments para formar su opinión, si todos los valores de una cartera se comportan de manera similar y aumentan al unísono, aumenta el riesgo de que también ocurra lo contrario. Una estrategia bien diseñada y realmente diversificada debería reportar diversas rentabilidades, algunas, ocasionalmente gratificantes, y otras, a veces, frustrantes.
Lo que importa, por encima de todo, es el comportamiento general de la cartera. En opinión de Fisher Investments, la diversificación consiste en construir una cartera completa que gestione el riesgo, para lo cual se debe tener en cuenta cada componente de la misma.
No se pierda las últimas noticias y perspectivas de los mercados de Fisher Investments. Fisher Investments es el nombre comercial utilizado por la sucursal en España de Fisher Investments Ireland Limited, (“Fisher Investments”). Fisher Investments Ireland Limited es una sociedad de responsabilidad limitada constituida en Irlanda que opera bajo la denominación de Fisher Investments Europe (Fisher Investments Europe). Fisher Investments Ireland Limited y su nombre comercial, Fisher Investments Europe, están inscritos en el Registro Mercantil de Irlanda con los números 623847 y 629724. Fisher Investments Europe está regulada por el Banco Central de Irlanda. El domicilio social de Fisher Investments Europe es 24-26 City Quay, 3rd Floor, Dublin, D02 NY19, Ireland. Fisher Investments Europe externaliza parcialmente diversos aspectos de las funciones cotidianas de asesoramiento de inversión, gestión de carteras y operaciones bursátiles a sus filiales.
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