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¿Es el pasado capaz de predecir el futuro? Fisher Investments España analiza la historia de los mercados

Cuando las cosas van bien, a menudo asume que la negatividad está a la vuelta de la esquina. Por otro lado, cuando las cosas van mal, cree que solo podrán ir a peor a partir de ahí. Los optimistas dan por sentado que algo positivo tiene que ocurrir. Tanto en la vida cotidiana como en los mercados, estos sentimientos parecen ser bastante comunes. A menudo, la gente tiende tanto a extrapolar el pasado reciente, como a suponer que la ley de los promedios se impondrá, llevando la realidad hacia su media de largo plazo. Lo vemos a menudo entre los comentaristas financieros que seguimos. A pesar de que la mayoría de la literatura financiera que Fisher Investments España analiza destaca que las rentabilidades pasadas no predicen las rentabilidades futuras, encontramos que los inversores a menudo sí actúan como si lo pensaran, tal vez incluso sin darse cuenta. Analizamos estas trampas y cómo detectarlas. 
 
No estamos argumentando que los inversores piensen conscientemente que las rentabilidades pasadas son predictivas, pero, en nuestra opinión, este error a menudo subyace en una serie de suposiciones comunes. Cuando los mercados van mal, muchos comentaristas a los que Fisher Investments España presta atención, advierten de que la caída continuará. Del mismo modo, a lo largo de la historia de los mercados, los observadores caen ocasionalmente en un estado de euforia, creyendo que “esta vez es diferente” y que los mercados no pueden caer. Muchos comentaristas también suelen insinuar que los promedios —creados por rendimientos pasados— son predictivos. Lo vemos con frecuencia en afirmaciones como: “se producirá una recuperación en el mercado”. También lo veíamos en las previsiones de los profesionales analizadas por Fisher Investment España, previsiones que, a menudo, proyectan rendimientos decrecientes después de años muy positivos. Todo parece basarse en el supuesto de que la rentabilidad media a largo plazo del S&P 500, de alrededor del 10 % anualizado desde 1926, posee una fuerza gravitatoria (1). La misma lógica parece aplicarse a los ratios precio-beneficio ( precios de las acciones de las empresas divididos por sus beneficios corporativos): los comentaristas que seguimos argumentan con frecuencia que las valoraciones deben volver a la media, haciendo que las acciones bajen o suban. 
 
Este año no está siendo diferente. Consideramos que el análisis de los rendimientos del S&P 500 es especialmente revelador, ya que el S&P 500 ofrece un largo historial de datos de calidad que se remontan a 1925. Tomemos como ejemplo los comentarios de las publicaciones financieras sobre la rentabilidad del S&P 500 cuando los mercados superaron la media el 30 de junio de 2022: el hecho de que el rendimiento en dólares del índice S&P 500 en la primera mitad de 2022 fuera el peor desde 1962 atrajo la atención de las publicaciones que seguimos en Fisher Investments España (2). Según algunos observadores, esto es un mal augurio para la segunda mitad del año. Y, sin embargo, otros comentaristas han argumentado que la recuperación es inminente simplemente porque un primer semestre negativo suele ir seguido de un segundo semestre positivo. Pero coincidencia no es motivo suficiente. Un análisis más amplio de los datos muestra que los primeros semestres no predicen los segundos. El coeficiente de correlación entre los rendimientos del primer y segundo semestre del S&P 500 desde 1925 es de –0,099 (3). El coeficiente de correlación mide la relación discrecional entre dos variables, oscilando entre 1,0 y –1,0. Un coeficiente de 1,0 significa que las dos variables siempre se mueven juntas, un valor cero significa que no hay relación y –1,0 significa que siempre se mueven en direcciones opuestas. Aunque la correlación de –0,099 significa que los rendimientos del S&P 500 en la primera y segunda mitad del año se mueven en direcciones opuestas con más frecuencia que en la segunda, creemos que esto no es significativo. 
 
Según el análisis de los datos históricos realizado por Fisher Investments España, las rentabilidades no están correlacionadas siguiendo un patrón predeterminado en ningún período de tiempo, lo que significa que nuestro análisis muestra que el movimiento del mercado en un período determinado no proporciona indicaciones válidas para el siguiente período. De nuevo, nos basamos en las rentabilidades interanuales del S&P 500 por su largo historial de datos de calidad. El coeficiente de correlación entre las rentabilidades de un año del S&P 500 y el siguiente es de –0,008, es decir, prácticamente cero (4). Como muestra la figura 1, en los 26 años en los que el S&P 500 ha bajado, al año siguiente, los rendimientos del índice subieron 17 veces y bajaron 9. Entonces, ¿significa esto que los años a la baja predicen los años de subidas del S&P 500 o de otros índices? No, creemos que solo significa que las acciones suben la mayor parte del tiempo, y que un año es, a menudo, un período lo suficientemente largo como para igualar las oscilaciones a muy corto plazo. Un ejemplo de ello es que, de los 71 años de subidas del S&P 500, las rentabilidades del año siguiente subieron 53 veces y bajaron 18. 
 
Los períodos de tiempo más cortos muestran más aleatoriedad. De nuevo, basándonos en las rentabilidades del S&P 500 por su cantidad de datos históricos, las rentabilidades mensuales muestran una correlación ligeramente positiva del 0,077 —insignificante, en nuestra opinión— con rentabilidades que aumentaron el 64,5 % de las veces y descendieron el 35,5 % (5) tras meses positivos. Después de meses en los que se produjeron descensos, los rendimientos del S&P 500 fueron positivos en el 60,6 % de los casos y negativos en el 39,3 %. Los rendimientos semanales y diarios del S&P 500 —con correlaciones de 0,004 y 0,000, respectivamente— fueron aún más dispares. 
 
Figura 1: ¿las rentabilidades pasadas predicen las futuras? 

Cuando un año es
El siguiente año es
Alcista
Bajista
Todos
Alcista
53
18
71
Bajista
17
9
26
Todos
79
27


Cuando un mes es
El siguiente mes es
Alcista
Bajista
Todos
Alcista
469
260
729
Bajista
258
168
426
Todos
727
428


Cuando una semana es
La siguiente semana es
Alcista
Bajista
Todos
Alcista
1548
1204
2752
Bajista
1208
920
2128
Todos
2756
2124


Cuando un día es
El siguiente día es
Alcista
Bajista
Todos
Alcista
6753
5511
12264
Bajista
5524
5333
10857
Todos
12277
10844
 
Fuente: Global Financial Data y FactSet, a 12/7/2022. Rentabilidad total del S&P 500, del 31/12/1925 al 31/12/2021, y S&P 500, rentabilidad sin dividendos, del 1/1/1928 al 5/7/2022. Los datos mensuales y anuales utilizan rendimientos totales en USD; los datos diarios y semanales utilizan rendimientos de precios en USD. Las fluctuaciones monetarias entre el dólar y la peseta o el euro pueden influir en el rendimiento de una inversión al alza o a la baja. 
 
Basándonos en el análisis de Fisher Investments España sobre la historia de los mercados bursátiles, creemos que las acciones fluctúan según el futuro, es decir, según las diferencias que se producen entre lo que los inversores creen que puede ocurrir en los mercados y la realidad que se va materializando. Creemos que las acciones se centran en la probabilidad de que los fundamentales económicos mantengan los beneficios corporativos generalmente mejor o peor de lo esperado en los próximos 3 a 30 meses. Los mercados se centran en las posibles condiciones futuras, no en el rendimiento del mercado en el último día, semana, mes o año. 
 
Por ello, Fisher Investments España no sugiere sacar conclusiones precipitadas de la experiencia reciente. Sabemos que los descensos, como el del primer semestre de 2022, tanto en los mercados estadounidenses como en los del resto del mundo, pueden aumentar la incertidumbre e incrementar el deseo de los inversores de permanecer al margen del mercado (6). Sin embargo, pensamos que actuar según estos impulsos emocionales suele hacer que los inversores se pierdan algunos momentos muy buenos cuando los mercados se recuperan. Por ello, sugerimos a los inversores que actúen como las acciones y adopten una mirada prospectiva. En nuestra opinión, los inversores se benefician cuando no dejan que los resultados recientes nublen su juicio. 
 
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 Fisher Investments España es el nombre comercial utilizado por la sucursal en España de Fisher Investments Ireland Limited,  (“Fisher Investments España”). Fisher Investments Ireland Limited es una sociedad de responsabilidad limitada constituida en Irlanda que opera bajo la denominación de Fisher Investments Europe (""Fisher Investments Europe""). Fisher Investments Ireland Limited y su nombre comercial, Fisher Investments Europe, están inscritos en el Registro Mercantil de Irlanda con los números 623847 y 629724. Fisher Investments Europe está regulada por el Banco Central de Irlanda. El domicilio social de Fisher Investments Europe es 2 George’s Dock, 1st Floor, Dublin 1, D01 H2T6 Ireland. Fisher Investments Europe externaliza parcialmente diversos aspectos de las funciones cotidianas de asesoramiento de inversión, gestión de carteras y operaciones bursátiles a sus filiales. El presente documento recoge la opinión general de Fisher Investments Europe y no debe ser considerado como un servicio de asesoramiento personalizado en materia de inversiones o fiscal ni un reflejo de la rentabilidad de sus clientes. No se garantiza que Fisher Investments Europe siga sosteniendo estas opiniones, las cuales pueden cambiar en cualquier momento a la luz de nuevos datos, análisis o consideraciones. La información que figura en el presente documento no pretende ser una recomendación o un pronóstico de las condiciones del mercado. En su lugar, tiene por objeto esclarecer los aspectos tratados. Los mercados actuales y futuros pueden diferir ampliamente de los que se describen en este documento. Asimismo, no se garantiza la exactitud de ninguna de las hipótesis empleadas en los ejemplos contenidos en el presente documento. 

(1) Fuente: Global Financial Data, Inc., a 3/8/2022. Declaración basada en los rendimientos totales del S&P 500 en USD, del 31/12/1925 al 31/12/2021. Las fluctuaciones entre el dólar y la peseta o el euro pueden influir en el rendimiento de una inversión al alza o a la baja. La rentabilidad anualizada se refiere a la tasa de crecimiento anual compuesta que proporcionaría la rentabilidad acumulada durante un período determinado. 
 
(2) Fuente: FactSet, a 26/7/2022. Declaración basada en la rentabilidad total del S&P 500 en USD, del 31/12/1925 al 30/6/2022. Las fluctuaciones entre el dólar y la peseta o el euro pueden influir en el rendimiento de una inversión al alza o a la baja. 

 
(3)Fuente: Global Financial Data, Inc., a 15/7/2022. Declaración basada en la rentabilidad total del S&P 500 en USD, del 31/12/1925 al 31/12/2022. Las fluctuaciones entre el dólar y la peseta o el euro pueden influir en el rendimiento de una inversión al alza o a la baja. 

(4) Ibídem.
(5) Ibídem
 
(6) Fuente: FactSet, a 26/7/2022. Declaración basada en los rendimientos del índice S&P 500 y del índice MSCI World con dividendos netos en USD, del 31/12/2021 al 30/6/2022. Las fluctuaciones entre el dólar y la peseta o el euro pueden influir en el rendimiento de una inversión al alza o a la baja.