Jugador de fútbol cotizará en Bolsa.
¿Deportistas cotizando en Bolsa? Hasta ahora la inversión en deportes se limitaba a dos índices bursátiles, el Stoxx Europe Football (agrupa a los clubes de fútbol cotizados) y el Stoxx Global Grand Prix (incluye a las compañías que participan en el Mundial de Fórmula 1). Sin embargo, ahora en Estados Unidos se ha dado el pistoletazo de salida: un jugador de fútbol americano cotizará en Bolsa. Es Arian Foster, jugador de fútbol americano en los Houston Texans, y saldrá a cotizar una participación del 20% de su contrato actual, de sus ingresos publicitarios y de lo que gane si sigue ligado al deporte cuando se retire.
Cualquier día podemos ver ésta operación en España: Félix Plaza, socio de Sport & Entertainment de Garrigues, explica que se puede crear una sociedad con los contratos del deportista y que salga a cotizar en Bolsa. Para el deportista sería beneficioso, porque monetizaría sus contratos, pero una de las precauciones que debería tener el inversor es el precio de salida al parqué y qué escenario de futuro recoja. En España, los inversores tendrían donde elegir, pues aquí abundan los deportistas de primer nivel.
Desde el Instituto de Ciencias del Deporte de la Universidad Camilo José Cela, enumeran las características que determinan el valor de un deportista: el salario, los premios, la publicidad, los derechos de imagen, la calidad técnica y que tenga una vida privada intachable. Estos serían sus "fundamentales". Ahora mismo Rafael Nadal sería el número 1, aunque ha tenido muchas lesiones y puede comenzar a perder. Pero en su caso es posible que cuando le abandone el éxito deportivo podrá continuar teniendo contratos publicitarios. Esta sería una apuesta "Value". En ésa misma situación Pau Gasol, Iker Casillas ó Fernando Alonso: tienen suculentos contratos y, aunque están llegando al final de su carrera, se prevé que sigan ganando dinero en la publicidad. También hay valores emergentes, como Marc Márquez, con juventud y buena imagen pública. Sin olvidar a Ricky Rubio ó Ander Herrera, que ya han conseguido sus primeros éxitos, han ganado los primeros premios y han obtenido ya contratos publicitarios.
El mayor riesgo al que se enfrentan los "deportistas cotizados" es que son un negocio poco predecible, porque dependen exclusivamente de su vida, lo que es sumamente impredecible. Además, su valor podría llegar a 0, porque una lesión ó un escándalo en la vida privada puede hundir la inversión. Y también se puede cometer el error de sobrevalorar los contratos futuros del deportista y salir cara a cotizar.