El banco sí notifica a Hacienda los ingresos en efectivo superiores a 3.000 euros a través del modelo 171. [1]
¿Hacienda pide justificación del origen?
Hacienda recibe la información de forma automática por parte de la entidad bancaria, pero no siempre pide una justificación inmediata. No obstante, al superar los 3.000 euros, la operación queda registrada y la Agencia Tributaria puede requerir que acredites de dónde proviene el dinero en cualquier momento (dentro del plazo de prescripción de 5 años)
Si el origen de los 6.000 euros proviene de retiradas acumuladas de tu cuenta nómina de otra entidad que has ido guardando en casa, tienes una justificación perfectamente lícita, pero debes poder demostrar la "trazabilidad" del dinero.
Para Hacienda, el riesgo en estos casos es que sospeche que el dinero guardado en casa es realmente "dinero negro" (ingresos no declarados) y que las retiradas de la otra cuenta te sirvieron para consumo diario.
¿Qué documentos debes aportar y conservar?
Para demostrar que es tu propio dinero ahorrado, debes recopilar y presentar la siguiente documentación:
Extractos bancarios completos de la entidad de origen: Solicita un histórico de la otra cuenta donde se vean claramente todas las operaciones de retirada de efectivo (fechas, importes y que el titular eres tú).
Certificado de titularidad y saldos: Un documento de la otra entidad que demuestre que esa cuenta nómina te pertenece.
Justificantes de los cajeros o ventanilla: Los tiques físicos de las retiradas si aún los conservas (aunque con el extracto bancario suele ser suficiente).
Declaraciones de la Renta (IRPF): Las declaraciones de los años en los que acumulaste ese dinero, para demostrar que tus ingresos (nóminas) eran legales, ya tributaron y te permitían tener esa capacidad de ahorro.
El factor clave: La correlación temporal
El éxito de esta justificación depende de la lógica del flujo del dinero. Hacienda analizará dos cosas:
Las fechas de retirada: Debe haber una cercanía temporal razonable (por ejemplo, haber ido sacando 500€ al mes durante el último año). Si sacaste el dinero hace 8 años, será mucho más difícil convencerles de que es el mismo billete que guardabas bajo el colchón.
Tus gastos corrientes: Si vaciaste tu cuenta nómina en efectivo pero seguiste pagando el supermercado, la luz y la gasolina con tarjeta o transferencias, es fácil demostrar que el efectivo se quedó guardado. Si no hay otros gastos en tus cuentas, Hacienda puede argumentar que el efectivo retirado se gastó en vivir y que estos 6.000 euros son de otra fuente no declarada.