Pero dados los acontecimientos esto parece lo más creíble. No creo que los bancos tengan ganas de soportar el aluvión de quejas que están teniendo y, si no pagan está noche, imaginaros mañana por la mañana la que se les viene encima. Y eso les fastidia aunque muchos piensan que les da igual. No les da igual. Viven también de la imágen.