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Versos sueltos

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Versos sueltos
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Versos sueltos
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567 / 638
#4529

Re: Versos sueltos

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AL VELO DE LA HERMANA ISABEL DE LOS ÁNGELES

Hermana, porque veléis,
os han dado hoy este velo,
y no os va menos que el cielo;
por eso, no os descuidéis.
Aqueste velo gracioso
os dice que estéis en vela,
guardando la centinela,
hasta que venga el esposo,
que, como ladrón famoso,
vendrá cuando no penséis;
por eso, no os descuidéis.
No sabe nadie a cuál hora,
si en la vigilia primera,
o en la segunda o tercera,
todo cristiano lo ignora.
Pues velad, velad, hermana,
no os roben lo que tenéis;
por eso, no os descuidéis.
En vuestra mano encendida,
tened siempre una candela,
y estad con el velo en vela,
las renes muy bien ceñidas.
No estéis siempre amodorrida,
catad que peligraréis;
por eso, no os descuidéis.
Tened olio en la aceitera,
de obras y merecer,
para poder proveer,
la lámpara, que no se muera.
Porque quedaréis de fuera,
si entonces no lo tenéis;
por eso, no os descuidéis.
Nadie os le dará prestado;
y si lo vais a comprar,
podríaseos tardar,
y el Esposo haber entrado.
Y desque una vez cerrado,
no hay entrar aunque llaméis;
por eso, no os descuidéis.
Tened continuo cuidado
de cumplir con alma fuerte,
hasta el día de la muerte,
lo que habéis hoy profesado.
Porque habiendo así velado,
con el Esposo entraréis;
por eso, no os descuidéis.

autógrafo

Schez. de Cepeda Dávila y Ahumada.
Santa Teresa de Jesús

 

 

Me habría encantado conocerte, Teresa... Y eso que me habrías echado unas broncas de órdago a la Mayor, ;-)

 

 

 

 

¡¡Sed muy felices!!

 

 

 

 

 

Si un amigo es de verdad, su amistad perdura en el tiempo y con la distancia.

#4530

Re: Versos sueltos

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  LOS FANTASMAS DEL DESEO

A Bernabé Fernández-Canivell

Yo no te conocía, tierra; 
con los ojos inertes, la mano aleteante, 
lloré todo ciego bajo tu verde sonrisa, 
aunque, alentar juvenil, sintiera a veces 
un tumulto sediento de postrarse, 
como huracán henchido aquí en el pecho; 
ignorándote, tierra mía, 
ignorando tu alentar, huracán o tumulto, 
idénticos en esta melancólica burbuja que yo soy 
a quien tu voz de acero inspirara un menudo vivir.

Bien sé ahora que tú eres 
quien me dicta esta forma y este ansia; 
sé al fin que el mar esbelto, 
la enamorada luz, los niños sonrientes, 
no son sino tú misma; 
que los vivos, los muertos, 
el placer y la pena, 
la soledad, la amistad, 
la miseria, el poderoso estúpido, 
el hombre enamorado, el canalla, 
son tan dignos de mí como de ellos yo lo soy; 
mis brazos, tierra, son ya más anchos, ágiles, 
para llevar tu afán que nada satisface.

El amor no tiene esta o aquella forma, 
no puede detenerse en criatura alguna; 
todas son por igual viles y soñadoras. 
Placer que nunca muere 
beso que nunca muere, 
sólo en ti misma encuentro, tierra mía. 
Nimbos de juventud, cabellos rubios o sombríos, 
rizosos o lánguidos como una primavera, 
sobre cuerpos cobrizos, sobre radiantes cuerpos 
que tanto he amado inútilmente, 
no es en vosotros donde la vida está, sino en la tierra, 
en la tierra que aguarda, aguarda siempre 
con sus labios tendidos, con sus brazos abiertos.

Dejadme, dejadme abarcar, ver unos instantes 
este mundo divino que ahora es mío, 
mío como lo soy yo mismo, 
como lo fueron otros cuerpos que estrecharon mis brazos, 
como la arena, que al besarla los labios 
finge otros labios, dúctiles al deseo, 
hasta que el viento lleva sus mentirosos átomos.

Como la arena, tierra, 
como la arena misma, 
la caricia es mentira, el amor es mentira, la amistad es mentira. 
Tú sola quedas con el deseo, 
con este deseo que aparenta ser mío y ni siquiera es mío, 
sino el deseo de todos, 
malvados, inocentes, 
enamorados o canallas.

Tierra, tierra y deseo. 
Una forma perdida.

autógrafo

Luis Cernuda

 

 

¡¡Sed muy felices!!

 

 

 

 

Si un amigo es de verdad, su amistad perdura en el tiempo y con la distancia.

#4531

Re: Versos sueltos

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 AL TÚMULO DEL REY FELIPE II EN SEVILLA

«¡Voto a Dios que me espanta esta grandeza 
y que diera un doblón por describilla! 
Porque ¿a quién no sorprende y maravilla 
esta máquina insigne, esta riqueza?

»Por Jesucristo vivo, cada pieza 
vale más de un millón, y que es mancilla 
que esto no dure un siglo, ¡oh gran Sevilla!, 
Roma triunfante en ánimo y nobleza.

»Apostaré que el ánima del muerto, 
por gozar este sitio, hoy ha dejado 
la gloria donde vive eternamente».

Esto oyó un valentón y dijo: «Es cierto 
cuanto dice voacé, seor soldado, 
y el que dijere lo contrario miente».

Y luego, in continente, 
caló el chapeo, requirió la espada, 
miró al soslayo, fuese y no hubo nada.

autógrafo

Miguel de Cervantes y Saavedra, 1570

 

 

Este es el de los polvorones, el Rey quiero decir...

 

 

 

¡¡Sed muy felices!!

 

 

Que si no los habéis probado todavía, ya estáis tardando, 

 

 

 

 

Si un amigo es de verdad, su amistad perdura en el tiempo y con la distancia.

#4532

Re: Versos sueltos

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Aires süaves, que mirando atentos
escucháis la ocasión de mis cuidados,
mientra que la triste alma acompañados
con lágrimas os cuenta sus tormentos,

así alegres veáis los elementos,
y en lugares do estáis enamorados
las hojas y los ramos delicados
os respondan con mil dulces acentos.

De lo que he dicho aquí, palabra fuera
dentre estos valles salga, a do sospecha
pueda jamás causarme aquella fiera.

Yo deseo callar, mas ¿qué aprovecha?:
que la vida, que ya se desespera,
para tanto dolor es casa estrecha.



Gutierre de Cetina

 

 

Lo reconozco, me mola...

 

Mucho.

 

 

 

¡¡Sed muy felices!!

 

 

 

 

 

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#4533

Re: Versos sueltos

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A J.J. QUE AHORA CONTEMPLA, SIN DOLOR, ESE PAISAJE QUE AMÓ TANTO

Y te quise traer un ciprés de Castilla
que hundiera sus raíces hasta tocar tus huesos:
Castilla que cantaste y amaste con locura
cuando faltó a tus pies su barbecho fecundo.

Raíces en lo hondo; copa esbelta en el cielo.
No ese ciprés de Silos que Gerardo cantara,
sino un ciprés aún tierno que creciese a tu vera
señalando al que pase la ruta que seguiste.

Así todos verían al levantar los ojos,
que ya no estás ahí donde tu nombre queda,
porque el ciprés, cual índice de verdor y esperanza,
guiaría su vista a tu verdad inmutable.

¡Qué guardia de cipreses en la tarde de oro!
y me acordé de ti y de aquellos poemas;
y de los que, después, colmaste de ese Amor
que te acunó la muerte.
Yo te quise traer un ciprés de Castilla.
¿Para qué? me pregunto. ¡Si ya la tienes toda!

autógrafo

Ernestina de Champourcín

 

 

 

 

¡¡Sed muy felices!!

 

 

 

 

 

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#4534

Re: Versos sueltos

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  A UNA DAMA ESPAÑOLA

Vestida de negro os miro
Llenar de gracia discreta,
Al lado del Rey Poeta,
Las fiestas del Buen Retiro.
Ya abanicáis un suspiro,

Ya esgrimís una mirada;
Y es así que encresponada
Lucís la pálida frente,
Como una luna creciente
En una noche enlutada.

Reís del bufón, señora,
Que a vuestros pies se fatiga,
De Olivares, que os intriga,
Y del Rey, que os enamora.
¿Vuestra carcajada llora?

Tal vez; pero entre esas gentes
Vuestros labios sonrientes
Se abren con alegre afán.
¿De qué corona serán
Las perlas de vuestros dientes?

Un golpe sobre el atril:
Rompe la orquesta al instante.
Tiembla el violín sollozante
Y retumba el tamboril.
Vuestra risa de marfil

Parece que entra en la pauta;
Y fíngese, allá en la cauta
Fronda de opaca ilusión,
La rítmica confusión
De la paloma y la flauta.

Con voluptuoso frufrú,
Danzan, en lírica rueda,
Entre pájaros de seda,
Mariposas de tisú.
Gallarda como un bambú,

Tejiendo bailes se os ve;
Y ensayáis sacando el pie,
Al son de la blanda nota
Ya inflexiones de gavota,
Ya actitudes de minué.

De pronto, un paje. Hacia vos
Extiende un cerrado pliego.
Con una mirada, luego,
Le decís al paje adiós.
El Rey, que ha llegado en pos,

Pediros razón intenta;
Y sobre el pliego, que ostenta
Una albura inmaculada,
Hay una oblea encarnada
Como lágrima sangrienta.

Las cejas el Rey enarca,
Como exigiendo merced.
—¿El pliego?
                        —Tomad: leed.
—¡De Calderón de la Barca!
Pálido asombro se marca

En la frente de los dos...
Es en verso. Invoca a Dios;
Y jura que os quiere bien.
Pero que, harto del desdén,
Se ordena fraile por vos.

El Rey, con altivo porte,
El pliego rasga en pedazos;
Y vos caéis en los brazos
De las damas de la Corte.
¡Feliz pecho el que soporte

Cabeza tan seductora!...
Bella aparecéis, señora;
Pero como nunca bella:
Tal se desmaya una estrella
Sobre un girón de la aurora.

Como espuma de oleaje,
Vuestro rostro de blancura
Resalta entre la negrura
De vuestro enlutado traje.
Nuestra sonrisa es celaje

Que hace un último derroche;
Y así, exánime entre el broche
De vuestro obscuro vestido,
Sois un lucero dormido
En el fondo de una noche...

autógrafo

José Santos Chocano

 

 

¡¡Sed muy felices!!

 

 

 

 

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#4535

Re: Versos sueltos

Otro estilo totalmente distinto. Para gustos...

 

 

 

  DEBATE DEL CUERPO

Lamento que entre tumbas se consume
como época de sombra en una desatada tempestad,
mi corazón esparce su evidencia,
su dura flor de roca desolada
y al desbordarse forma
un cálido latir sobre la piel;
golpean más allá del cuerpo sus defendidos límites
prolongando su extrema vigilancia
contra un mundo al fin eco de mi sueño.

En ceniza y olvido ha de morir,
mas hoy insiste aquí como quien baña
con un lenguaje mudo sus palabras,
surgido de una voz que interminable se repite
acaso en sombra madurando,
a través de su luz dormida sobre los sentidos
para crear un mundo de armonía,
como un deshecho aliento que retoma a su origen
y vuelve a ser imagen de su fuente.

Y soy yo mismo su violento impulso
al anegarme entre mi propia carne,
viviendo en ella defendido,
cómplice de mi ser que contra el tiempo me levanta
con su voraz sentir la vida dentro,
y me abandona a cóleras y miedos,
me hunde en témpanos de espadas,
cuando al mover sus aguas con mis labios,
en lucha contra mi recuerdo,
frente a formas ajenas a mi imagen,
como un abismo ya sin nada cercano al corazón,
en ella me refugio, convencido
de que existo en la vida de mi piel,
habitando el sepulcro de mi cuerpo.

Aquí me encuentro oscuro e incorpóreo,
sin un viento que cambie mi identidad continua,
y luego me someto a su olvidado duelo
de lágrimas calladas,
como nace un olvido de otro olvido
y una roca es igual a su dureza.

Habito mi probable noche, mi laurel de adversario
sobre la arena trémulo abatido,
y viajo por mi cuerpo
en testimonio de que no existe un espejo
o simple fuente contra mí rebelde,
porque soy mi enemigo sentenciado,
mi propia víctima, la orilla
saciada entre sus límites, en un constante incesto
o presagio de mar que no requiere playa.

autógrafo

Alí Chumacero

 

 

¡¡Sed muy felices!!

 

 

 

 

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#4536

Re: Versos sueltos

Quien gusta de poesía y de ópera y consume ambos géneros, me entenderá en este poema...

 

 

GIACOMO CASANOVA ACEPTA EL CARGO DE BIBLIOTECARIO QUE LE OFRECE, EN BOHEMIA, EL CONDE DE WALDSTEIN

Escuchadme, Señor, tengo los miembros tristes.
Con la Revolución Francesa van muriendo
mis escasos amigos. Miradme, he recorrido
los países del mundo, las cárceles del mundo,
los lechos, los jardines, los mares, los conventos,
y he visto que no aceptan mi buena voluntad.
Fui abad entre los muros de Roma y era hermoso
ser soldado en las noches ardientes de Corfú.
A veces he sonado un poco el violín
y vos sabéis, Señor, cómo trema Venecia
con la música y arden las islas y las cúpulas.

Escuchadme, Señor, de Madrid a Moscú
he viajado en vano, me persiguen los lobos
del Santo Oficio, llevo un huracán de lenguas
detrás de mi persona, de lenguas venenosas.
Y yo sólo deseo salvar mi claridad,
sonreír a la luz de cada nuevo día,
mostrar mi firme horror a todo lo que muere.
Señor, aquí me quedo en vuestra biblioteca,
traduzco a Homero, escribo de mis días de entonces,
sueño con los serallos azules de Estambul.

autógrafo

Antonio Colinas

 

 

Quien no, le invitaría a que comience con alguno de los dos.

 

 

 

¡¡Sed muy felices!!

 

 

 

 

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