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Versos sueltos

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Versos sueltos
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566 / 638
#4521

Re: Versos sueltos

.

Garcilaso y Boscán, siendo llegados 
al lugar donde están los trovadores 
que en esta nuestra lengua y sus primores 
fueron en este siglo señalados,

los unos a los otros alterados 
se miran, con mudanza de colores, 
temiéndose que fuesen corredores 
espías o enemigos desmandados;

y juzgando primero por el traje, 
pareciéronles ser, como debía, 
gentiles españoles caballeros;

y oyéndoles hablar nuevo lenguaje 
mezclado de extranjera poesía, 
con los ojos los miraban de extranjeros.

Cristóbal de Castillejo

 

 

Tampoco le conocía. Agradezco el link sobremanera.

 

 

¡¡Sed muy felices!!

 

 

 

 

Si un amigo es de verdad, su amistad perdura en el tiempo y con la distancia.

#4522

Re: Versos sueltos

.

  LECCIÓN DE PAZ

Pon en tu boca,
niño,
el sol,
una sonrisa de tu madre
y el amor.

Conocerás
el sabor de la paz.

Pon en tu oído,
niño,
una estrella,
el vuelo de la golondrina
y una flor.

Escucharás
la poesía de la paz.

Pon en tu mano,
niño,
una espiga,
la puerta abierta de una escuela
y un nido.

Palparás
el cuerpo vivo de la paz.

Pon en tu corazón,
niño,
una ronda de mariposas,
la esperanza de la vida
y un manojo de rosas.

Y sabrás
por qué hay que amar la paz.

Eduardo Castillo

 

 

¡¡Sed muy felices!!

 

 

 

 

 

Si un amigo es de verdad, su amistad perdura en el tiempo y con la distancia.

#4523

Re: Versos sueltos

Quien me conoce sabe de sobra que es una de mis favoritas. ¿Cómo elegir un sólo poema? ¿Cómo descartar todo el resto de su obra? ¡Misión imposible!

 

 

Rosalía de Castro (1837-1885)

 

Menú de poemas por TÍTULO y primer verso

 

Asistentes Virtuales

 

Vicente Wenceslao Querol Campos  autores  Manuel María Flores

 

 

A la luna

A la luz de esa aurora primaveral, tu pecho

A la sombra te sientas de las desnudas rocas

A las rubias envidias

A sus plantas se agitan los hombres

A través del follaje perenne

Adivínase el dulce y perfumado

Al caer despeñado en la hondura

Al oír las canciones

Allá en tiempos que fueron, y el alma

Alma que vas huyendo de ti misma

Ansia que ardiente crece

¡Aturde la confusa gritería

Aún otra amarga gota en el mar sin orillas

Aún parece que asoman, tras del Miranda altivo

Aunque mi cuerpo se hiela

Aunque no alcancen gloria

¡Ay, cómo el llanto de mis ojos quema!...

Bien sabe Dios que siempre me arrancan tristes lágrimas

Brillaban en la altura cual moribundas chispas

Busca y anhela el sosiego

Cada vez que recuerda tanto oprobio

Camino blanco, viejo camino

Candente está la atmósfera

Cenicientas las aguas, los desnudos

Cerrado capullo de pálidas tintas

Con ese orgullo de la honrada y triste

¡Con qué pura y serena transparencia

Creyó que era eterno tu reino en el alma

¡Cuán hermosa es tu vega, oh Padrón, oh Iria Flavia!

Cuando en las nubes hay tormenta

Cuando recuerdo del ancho bosque

Cuando sopla el Norte duro

Cuido una planta bella

De este mundo en la comedia

De la noche en el vago silencio

De la torpe ignorancia que confunde

De la vida entre el múltiple conjunto de los seres

De repente los ecos divinos

Del antiguo camino a lo largo

Del mar azul las transparentes olas

Del rumor cadencioso de la onda

Desbórdanse los ríos si engrosan su corriente

Desde los cuatro puntos cardinales

—Detente un punto, pensamiento inquieto

Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros,

Dos palomas

Dos palomas yo vi que se encontraron

En el alma llevaba un pensamiento

En incesante encarnizada lucha

En la altura los cuervos graznaban

En las riberas vagando

En los ecos del órgano o en el rumor del viento

En mi pequeño huerto

En su cárcel de espinos y rosas

En sus ojos rasgados y azules

Era apacible el día

Era en abril, y de la nieve al peso

Era la última noche

Fue cielo de su espíritu, fue sueño de sus sueños

Glorias hay que deslumbran, cual deslumbra

HORA TRAS HORA, DÍA TRAS DÍA

¡Jamás lo olvidaré...! De asombro llena

Justicia de los hombres, yo te busco

La canción que oyó en sueños el viejo

La palabra y la idea... Hay un abismo

Las campanas

Las canciones que oyó la niña

«Los muertos van de prisa»

Los que a través de sus lágrimas

Los robles

Los tristes

Los unos altísimos

Margarita

Mientras el hielo las cubre

Moría el sol, y las marchitas hojas

Muda la luna y como siempre pálida

Nada me importa, blanca o negra mariposa

¡No! No ha nacido para amar, sin duda

No subas tan alto, pensamiento loco

Nos dicen que se adoran la aurora y el crepúsculo

¡Oh, gloria!, deidad vana cual todas las deidades

¡Oh tierra, antes y ahora, siempre fecunda y bella!

Oigo el toque sonoro que entonces

ORILLAS DEL SAR

ORILLAS DEL SAR II

ORILLAS DEL SAR III

ORILLAS DEL SAR IV

ORILLAS DEL SAR V

ORILLAS DEL SAR VI

ORILLAS DEL SAR VII

Otra vez, tras la lucha que rinde

Pensaban que estaba ocioso

Prodigando sonrisas

Quisiera, hermosa mía

Recuerda el trinar del ave

Santa Escolástica

Sed de amores tenía, y dejaste

Sedientas las arenas, en la playa

Si al festín de los dioses llegas tarde

Si medito en tu eterna grandeza

Siente unas lástimas

¡Silencio, los lebreles

Sintiéndose acabar con el estío

Son los corazones de algunas criaturas

Su ciega y loca fantasía corrió arrastrada por el vértigo

—Te amo... ¿por qué me odias?

Todas las campanas con eco pausado

Tras de inútil fatiga, que mis fuerzas agota

Tras de los limpios cristales

Triste loco de atar el que ama menos

Un desengaño

Un manso río, una vereda estrecha

Un recuerdo

Una cuerda tirante guarda mi seno

Una luciérnaga entre el musgo brilla

Una sombra tristísima, indefinible y vaga

Una tarde de abril, en que la tenue

Unos con la calumnia le mancharon

Viéndome perseguido por la alondra

¡Volved!

Vosotros que del cielo que forjasteis

Ya duermen en su tumba las pasiones

Ya no mana la fuente, se agotó el manantial

Ya que de la esperanza, para la vida mía

Ya siente que te extingues en su seno

«Yo en mi lecho de abrojos

Yo las amo, yo las oigo

 

 

De ella, ya subí en aquel otro hilo OffTOpic muchos poemas, en castellano y en gallego...

 

Ahora voy a elegir uno, no es de los que más me gustaron pero me encanta también...

 

 

 

Si un amigo es de verdad, su amistad perdura en el tiempo y con la distancia.

#4524

Re: Versos sueltos

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 ORILLAS DEL SAR

                I

  A través del follaje perenne 
Que oír deja rumores extraños, 
Y entre un mar de ondulante verdura, 
Amorosa mansión de los pájaros, 
      Desde mis ventanas veo 
      El templo que quise tanto.

            El templo que tanto quise... 
Pues no sé decir ya si le quiero, 
Que en el rudo vaivén que sin tregua 
      Se agitan mis pensamientos, 
      Dudo si el rencor adusto 
Vive unido al amor en mi pecho.

autógrafo

Rosalía de Castro

 

 

 ORILLAS DEL SAR

                II

Otra vez, tras la lucha que rinde
        y la incertidumbre amarga
del viajero que errante no sabe
        dónde dormirá mañana,
        en sus lares primitivos
halla un breve descanso mi alma.

Algo tiene este blando reposo
        de sombrío y de halagüeño,
cual lo tiene, en la noche callada,
        de un ser amado el recuerdo,
que de negras traiciones y dichas
        inmensas, nos habla a un tiempo.

Ya no lloro..., y no obstante, agobiado
y afligido mi espíritu, apenas
de su cárcel estrecha y sombría
        osa dejar las tinieblas
        para bañarse en las ondas
        de luz que el espacio llenan.

Cual si en suelo extranjero me hallase,
        tímida y hosca, contemplo
desde lejos los bosques y alturas
        y los floridos senderos
donde en cada rincón me aguardaba
        la esperanza sonriendo.

autógrafo

Rosalía de Castro

 

 

  ORILLAS DEL SAR

                III

Oigo el toque sonoro que entonces
a mi lecho a llamarme venía
con sus ecos que el alba anunciaban,
        mientras, cual dulce caricia,
        un rayo de sol dorado
alumbraba mi estancia tranquila.

Puro el aire, la luz sonrosada,
        ¡qué despertar tan dichoso!
Yo veía entre nubes de incienso,
        visiones con alas de oro
que llevaban la venda celeste
        de la fe sobre sus ojos...

Ese sol es el mismo, mas ellas
        no acuden a mi conjuro;
y a través del espacio y las nubes,
y del agua en los limbos confusos,
y del aire en la azul transparencia,
¡ay!, ya en vano las llamo y las busco.

        Blanca y desierta la vía
        entre los frondosos setos
y los bosques y arroyos que bordan
sus orillas, con grato misterio
atraerme parece y brindarme
a que siga su línea sin término.

        Bajemos, pues, que el camino
        antiguo nos saldrá al paso,
aunque triste, escabroso y desierto,
        y cual nosotros cambiado,
lleno aún de las blancas fantasmas
        que en otro tiempo adoramos.

autógrafo

Rosalía de Castro

 

 

 

   ORILLAS DEL SAR

                IV

Tras de inútil fatiga, que mis fuerzas agota,
caigo en la senda amiga, donde una fuente brota
        siempre serena y pura,
y con mirada incierta, busco por la llanura
no sé qué sombra vana o qué esperanza muerta,
no sé qué flor tardía de virginal frescura
que no crece en la vía arenosa y desierta.

De la oscura Trabanca tras la espesa arboleda,
gallardamente arranca al pie de la vereda
la Torre y sus contornos cubiertos de follaje,
prestando a la mirada descanso en su ramaje
cuando de la ancha vega por vivo sol bañada
        que las pupilas ciega,
atraviesa el espacio, gozosa y deslumbrada.

Como un eco perdido, como un amigo acento
        que sueña cariñoso,
el familiar chirrido del carro perezoso
corre en alas del viento y llega hasta mi oído
cual en aquellos días hermosos y brillantes
en que las ansias mías eran quejas amantes,
eran dorados sueños y santas alegrías.

Ruge la Presa lejos..., y, de las aves nido,
        Fondóns cerca descansa;
la cándida abubilla bebe en el agua mansa
donde un tiempo he creído de la esperanza hermosa
beber el néctar sano, y hoy bebiera anhelosa
las aguas del olvido, que es de la muerte hermano;
donde de los vencejos que vuelan en la altura,
        la sombra se refleja;
y en cuya linfa pura, blanca, el nenúfar brilla
por entre la verdura de la frondosa orilla.

autógrafo

Rosalía de Castro

 

 

  ORILLAS DEL SAR

                V

¡Cuán hermosa es tu vega, oh Padrón, oh Iria Flavia!
Mas el calor, la vida juvenil y la savia
        que extraje de tu seno,
como el sediento niño el dulce jugo extrae
        del pecho blanco y lleno,
de mi existencia oscura en el torrente amargo
pasaron, cual barrida por la inconstancia ciega,
una visión de armiño, una ilusión querida,
        un suspiro de amor.

De tus suaves rumores la acorde consonancia,
ya para el alma yerta tornóse bronca y dura
        a impulsos del dolor;
secáronse tus flores de virginal fragancia;
perdió su azul tu cielo, el campo su frescura,
        el alba su candor.

La nieve de los años, de la tristeza el hielo
constante, al alma niegan toda ilusión amada,
        todo dulce consuelo.
Sólo los desengaños preñados de temores,
        y de la duda el frío,
avivan los dolores que siente el pecho mío,
        y ahondando mi herida,
me destierran del cielo, donde las fuentes brotan
        eternas de la vida.

autógrafo

Rosalía de Castro

 

 

 ORILLAS DEL SAR

                VI

¡Oh tierra, antes y ahora, siempre fecunda y bella!
Viendo cuán triste brilla nuestra fatal estrella,
        del Sar cabe la orilla,
al acabarme, siento la sed devoradora
y jamás apagada que ahoga el sentimiento,
y el hambre de justicia, que abate y que anonada
cuando nuestros clamores los arrebata el viento
        de tempestad airada.

Ya en vano el tibio rayo de la naciente aurora
        tras del Miranda altivo,
valles y cumbres dora con su resplandor vivo;
en vano llega mayo de sol y aromas lleno,
con su frente de niño de rosas coronada,
        y con su luz serena:
en mi pecho ve juntos el odio y el cariño,
        mezcla de gloria y pena,
mi sien por la corona del mártir agobiada
y para siempre frío y agotado mi seno.

autógrafo

Rosalía de Castro

 

 

 

  ORILLAS DEL SAR

                VII

Ya que de la esperanza, para la vida mía,
triste y descolorido ha llegado el ocaso,
a mi morada oscura, desmantelada y fría,
        tornemos paso a paso,
porque con su alegría no aumente mi amargura
        la blanca luz del día.

Contenta el negro nido busca el ave agorera;
bien reposa la fiera en el antro escondido,
en su sepulcro el muerto, el triste en el olvido
        y mi alma en su desierto.

autógrafo

Rosalía de Castro

 

 

 

¡¡Magnífica Rosalía!!

 

Me detengo a aplaudir...

 

 

¡¡Sed muy felices!!

 

 

 

 

 

 

 

Si un amigo es de verdad, su amistad perdura en el tiempo y con la distancia.

#4525

Re: Versos sueltos

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Premio Nobel de Literatura.

 

Delibes no.

 

 

Me reservo la opinión.

 

 

 

   INVENTARIO DE LA OSCURIDAD

Hay jovencitas que mean con estupor de rana,
Y hay húmedos cadáveres que se pudren a solas
Por las noches sin luna...

Hay hombres que ya nacen con un hueco en el pecho,
Y hay cerillas amargas que debilitan vírgenes
Por las noches sin luna.

Hay torrentes magnánimos de lágrimas que queman.
Y hay llorares cansinos como un ojo en el suelo
Por las noches sin luna...

Hay almohadas traidoras como un cristal purñisimo,
Y amigos venenosos como un lagarto en calma
Por las noches sin luna...

Hay mujeres que muerden los más tristes violines,
y aceros oxidados como alegres mendigos
Por las noches sin luna...

Y por las esperanzas,entre los huracanes,
Con párpados que suenan, nos tiemblan las muñecas
Por las noches sin luna...

Hay una densa atmósfera de camisas usadas
Que nos roza los muslos como un niño con miedo
Por las noches sin luna...

Y hay pozos profundísimos con gritos desde dentro,
Como la sal que apresa las raíces del sueño
Por las noches sin luna...

Y hay un hoyo en la tierra,sin medida, sin dueño,
Con líquenes de puente o con sonar de espanto
Por las noches sin luna...

Hay toros como fuentes,plenos como caballos,
Que enlazan nuestras piernas por fugas de repente
Por las noches sin luna...

Y hay misivas azules con noticias de partos,
Ý misivas de escarcha que matan parturientas
Por las noches sin luna...

Dulce leña otoñal, y estas manos no sirven
Para romper los timbres posados en mi oído
Por las noches sin luna...

Y hay atroces cencerros y hay tintas qye acenagan
Nuestro sueño brumoso cual niña moribunda
Por las noches sin luna...

Los árboles, los tréboles, los bueyes vegetales,
Las esquinas, los golpes, las acuosas doncellas
Por las noches sin luna...

Y por las azoteas, por los abecedarios,
Por las ramas más altas que hieren golondrinas
Por las noches sin luna...

Vienen dando altos saltos por inefables párpados
por las heladas manos próximas a la muerte
Por las noches sin luna...

Vienen feroces vientos desde odiadas provincias.
A sustentar las sombras que bordeamos a solas
Por las noches sin luna...

autógrafo

Camilo José Cela

 

 

 

Escribió cosas mejores..

 

 

 

¡¡Sed muy felices!!

 

 

 

 

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#4526

Re: Versos sueltos

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 ESPAÑA EN MARCHA

Nosotros somos quien somos. 
¡Basta de Historia y de cuentos! 
¡Allá los muertos! Que entierren como Dios manda a sus muertos.

Ni vivimos del pasado, 
ni damos cuerda al recuerdo. 
Somos, turbia y fresca, un agua que atropella sus comienzos.

Somos el ser que se crece. 
Somos un río derecho. 
Somos el golpe temible de un corazón no resuelto.

Somos bárbaros, sencillos. 
Somos a muerte lo ibero 
que aún nunca logró mostrarse puro, entero y verdadero.

De cuanto fue nos nutrimos, 
transformándonos crecemos 
y así somos quienes somos golpe a golpe y muerto a muerto.

¡A la calle! que ya es hora 
de pasearnos a cuerpo 
y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.

No reniego de mi origen 
pero digo que seremos 
mucho más que lo sabido, los factores de un comienzo.

Españoles con futuro 
y españoles que, por serlo, 
aunque encarnan lo pasado no pueden darlo por bueno.

Recuerdo nuestros errores 
con mala saña y buen viento. 
Ira y luz, padre de España, vuelvo a arrancarte del sueño.

Vuelvo a decirte quién eres. 
Vuelvo a pensarte, suspenso. 
Vuelvo a luchar como importa y a empezar por lo que empiezo.

No quiero justificarte 
como haría un leguleyo, 
Quisiera ser un poeta y escribir tu primer verso.

España mía, combate 
que atormentas mis adentros, 
para salvarme y salvarte, con amor te deletreo.

autógrafo

Gabriel Celaya

 

 

 

 

 

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#4527

Re: Versos sueltos

Otra que no necesita carta de presentación....

 

 

 

 

 YA VIENE EL ALBA

Mi gallejo, mira quién llama.
—Ángeles son, que ya viene el alba.
Hame dado un gran zumbido
que parece cantillana.
Mira Bras, que ya es de día,
vamos a ver la zagala.
Mi gallejo, mira quién llama.
—Ángeles son, que ya viene el alba.
¿Es parienta del alcalde,
o quién es esta doncella?
—Ella es hija de Dios Padre,
relumbra, como una estrella.
Mi gallejo, mira quién llama.
—Ángeles son, que ya viene el alba.

autógrafo

Schez. de Cepeda Dávila y Ahumada.
Santa Teresa de Jesús

 

 

 

Un abrazo, hermanos.

 

 

¡¡Sed muy felices!!

 

 

 

 

 

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#4528

Re: Versos sueltos

Para quien desee ampliar su conocimiento sobre la obra de la anterior autora...

 

 

Merece la pena el esfuerzo...

 

 

 

 

A LA CIRCUNCISIÓN

A LA GALA GALA DE LA RELIGIÓN

A LA VESTICIÓN DE LA HERMANA JERÓNIMA DE LA ENCARNACIÓN

A SAN ANDRÉS

A SAN HILARIÓN

A SANTA CATALINA MÁRTIR

A UNA PROFESA

ABRAZADAS A LA CRUZ

¡Ah, pastores que veláis

AL NACIMIENTO DE JESÚS

AL VELO DE LA HERMANA ISABEL DE LOS ÁNGELES

Alma, buscarte has en Mí

AYES DEL DESTIERRO

Caminemos para el cielo

Caminemos para el cielo

CAMINEMOS PARA EL CIELO

COLOQUIO AMOROSO

Cruz, descanso sabroso de mi vida

¡Cuán triste es, Dios mío

Dichoso el corazón enamorado

EN CRISTO MI CONFIANZA

En la cruz está la vida

EN LA FESTIVIDAD DE LOS SANTOS REYES

EN UNA PROFESIÓN

Este Niño viene llorando

HACIA LA PATRIA

Hermana, porque veléis

HERMOSURA DE DIOS. CARTA CLXI

Hoy ha vencido un guerrero

Hoy nos viene a redimir

LA EFICACIA DE LA PACIENCIA

La pobreza es el camino

LETRILLA QUE LLEVABA POR REGISTRO EN SU BREVIARIO

Mi gallejo, mira quién llama

Nada te turbe

¡Oh!, dichosa tal zagala

¡Oh gran amadora

¡Oh, Hermosura que excedéis

¡Oh qué bien tan sin segundo!

ORACIÓN

OTRA A LA CIRCUNCISIÓN

PARA NAVIDAD

PARA UNA PROFESIÓN

PASTORES QUE VELÁIS

Pues el amor

Pues la estrella

Pues nos dais vestido nuevo

Pues que nuestro Esposo

—¿Quién os trajo acá doncella

Sea mi gozo en el llanto

Si el amor que me tenéis

Si el padecer con amor

SOBRE AQUELLAS PALABRAS «DILECTUS MEUS MIHI»

Todos los que militáis

Véante mis ojos, dulce Jesús bueno

VERSOS NACIDOS DEL FUEGO DEL AMOR DE DIOS QUE EN SÍ TENÍA

Vertiendo está sangre

Vivo sin vivir en mí,

Vuestra soy, para Vos nací

Ya toda me entregué y di

YA VIENE EL ALBA

 

 

 

¡¡Sed felices!!

 

 

 

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