Más de 20.000 fijos discontinuos pasan a la inactividad cada día
Esta evolución, en un país con 2,5 millones de parados, hace que un repunte de las dimisiones no preocupe mucho al Gobierno, patronales y sindicatos, a pesar de que cada vez más empresas encuentran problemas para contratar. Según el Banco de España, lo afirman el 48% del tejido productivo, si bien en sectores que hacen un uso intensivo de la mano de obra, como agricultura, construcción y hostelería, el porcentaje llega al 60%.
En su caso, el envejecimiento demográfico provoca ya un 'estrechamiento' del volumen de trabajadores con los perfiles que requieren estas empresas que ni siquiera la inmigración logra compensar. Y aquí, las dimisiones sí agravan el problema: las renuncias de trabajadores someten a muchas pequeñas empresas a un nuevo tipo de volatilidad de la mano de obra, ahora por iniciativa de los propios trabajadores, que compromete la viabilidad de los negocios, que ya han asumido una importante subida de los salarios por el SMI y los acuerdos de negociación colectiva.
Los datos apuntan a que el desafío de la falta de mano de obra no se reducirá en 2026, igual que no se reducirán las dimisiones, lo que dibuja un escenario inédito para cada vez más empresas, pero también para el conjunto de la economía.
Entender la situación de los trabajadores que dimiten es clave para comprender las fortalezas y debilidades del mercado laboral, que en los últimos años ha sufrido una transformación sin precedentes, pero que deja todavía muchos problemas por resolver.
España rompe la barrera de las 12.000 dimisiones diarias y aviva una crisis por la falta de mano de obra